En el Sudcaliforniano del pasado 20 de octubre, apareció una pequeña encuesta sobre los efectos que ocasiona en algunos ciudadanos paceños el surtimiento del agua potable que entrega en nuestras casas el Sapa durante las madrugadas por efecto del tandeo. Lo escribe Miryam Valtierra y nos deja conocer en algunas fotos a las personas que opinan y se quejan de este problema, en donde aparece al pie de cada foto individual un texto con su queja más frecuente. Dicen, “Nos gustaría saber si el Presidente Municipal se desvela esperando a que llegue el agua a su casa”, señala mordaz doña Guadalupe Navarro. “Antes nunca faltaba el agua, ahora nos tenemos que levantar de madrugada a recolectarla”, acusa la señora Jacinta Olachea. Y esta otra desoladora por la tragedia que implica: “A mi esposo le dio un paro cardiaco hace un mes y murió, el doctor dijo que fue por cansancio, si bien tenía 72 años , le afectó mucho desvelarse los días que llegaba el agua, pues me ayudaba a recolectarla”, acusa con explicable tristeza la señora Teresa Guerrero.
Mi personal opinión sobre el tema de las aguas nocturnas apareció publicada el 12 de octubre anterior en ésta misma casa editorial bajo el nombre de El Señor de las Válvulas.
Pero ¡alegrémonos! les notifico a todos estos acuosos, estoicos y sufridoras víctimas del tandeo del Sapa que ya encontramos una solución perfecta para evitar desvelos y decesos incidentales que son siempre trágicos y lamentables.
Es lo bueno de tener cuando menos un lector acucioso y preocupado por los demás. Y creativo.
La respuesta la tiene uno de mis dos más críticos, lapidarios y cáusticos lectores, Arturo Salgado, quien es, según me han informado, uno de los más destacados técnicos de la Comisión Federal de Electricidad en el estado, lo cual me satisface porque es un sabio profesional quien nos aconseja y orienta. Parece que éste envidiable asesor de lujo de la columna Némesis es un todosanteño de pura cepa y supongo que debe ser muy bueno, además, para los apodos y los dicharachos. Y también para la cerveza. Y parece que no es ajeno ni apático al sufrimiento de los demás paceños y se da el lujo, en sus escasos tiempos de ocio, de pensar en soluciones definitivas que nos obsequia mediante consejos sabios, prudentes y atinados. Pues este tal Arturo Salgado, de todos mis respetos, le dio al clavo con una solución, que mucho le agradecemos por adelantado todos los afectados. En un correo electrónico que me envió, nos receta un efectivo remedio para todos los que por una razón u otra, padecemos desvelos o desmañanadas por las avenidas entubadas de agua nocturna proveídas por el Sapa.
Primero, me informa en su correo que éste día amaneció “repleto de vitamina P”, lo cual me dio mucho gusto porque eso quiere decir que sí leyó mi columna del 20 de octubre. Lo que no me explico es de dónde sacó esta poderosa vitamina en las soledades diurnas y nocturnas de Punta Prieta, pero en fin, lo menos que puedo hacer, es creerle. A menos que... bueno, mejor ahí la dejamos, hay que darle su crédito al asesor a quien valoro como un hombre serio y de palabra. De los que ya casi no hay, pues.
En segundo lugar, y desde luego es la parte más importante de su correo, me propone una genial idea para todos los desvelados por el asunto del agua nocturna y exhorta “trata de reunirlos, y forma un grupo de ayuda que se llame Desvelados por Problemas en el Servicio de Agua Potable A. C.” Hasta ahí todo está bien, pero falta lo mero bueno. Y continua describiéndonos su receta: “Me supongo que así van a aprovechar más el tiempo, lean, jueguen cartas, hablen de política y de la gente, platiquen chistes, hagan ejercicio, en fin, una serie de actividades y hasta un negocio pueden llegar a formar, y claro, tú serías el gerente”.
Pero lo mejor de la solución que nos expone, bueno, que me ordena específicamente a mí, viene al final del correo como en las buenas novelas: “Tercera, arregla el flotador de tu tinaco, duerme bien y te dejas de chingaderas.”
¡Y pensar que todavía hoy me dormí a las 3 de la mañana! Si lo hubiera sabido antes...
Ahora me explico el porqué le acaban de entregar un reconocimiento a la CFE al ganar el Premio Iberoamericano de la Calidad 2005, que otorga la Fundación Iberoamericana de Gestión de la Calidad (FUNDIBEQ), a las entidades que destacan por sus logros en materia de gestión de calidad. El galardón fue entregado en el marco de la XV Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, que se celebró en Salamanca, España. El premio lo obtuvo en la categoría “Organización Pública Grande”, por sus logros en: eficiencia operativa, utilización de tecnología de punta en sus procesos y productividad de sus trabajadores. Felicidades. Estamos en buenas manos.
Por lo que vemos, los trabajadores de ésta noble y eficaz institución no solamente generan energía para despejar las tinieblas, sino que hay, asimismo, algunos trabajadores preocupados por alumbrarnos a otros con la luz del entendimiento para resolver uno de los más agudos y ahora letal problema de la ciudadanía sudcaliforniana.
Don Arturo Salgado, muchas gracias por sus consejos, le aprecio mucho su aportación a nombre de la mayoría de los ya pronto repuestos desvelados, que al fin vemos una luz de solución en esta acuosa negrura. Le informo que debido a sus sabias recomendaciones, hemos decidido, por unanimidad, constituir una organización que los futuros miembros denominaremos DEPROSAPAC, para obviar el largo nombre, y para que suene como un antidepresivo, lo cual, nos ayudará a tener un mejor desempeño en las arduas, y seguramente ahora divertidas, tareas futuras.
Distinguido don Arturo Salgado, no le podremos otorgar ningún premio como el español, pero como un modestísimo reconocimiento a su sesuda aportación para resolver este peligroso y ahora mortífero problema estatal de las aguas nocturnas, en la primera reunión oficial de nuestra asociación lo nombraremos a usted Presidente Honorario ad perpetuam, lo que quiere decir por siempre y para siempre. Eso desde luego si usted nos otorga su anuencia.Gracias.
Diosa griega de la "redistribución" o del equilibrio. Su labor era castigar a aquellos que cometían crímenes y quedaban impunes, a la vez que recompensaba a los que sufrían injustamente. Bajo este nombre se publican todas las columnas que aparecieron en el periódico El Sudcaliforniano en La Paz, Baja California Sur. A partir del 7ene2017 solamente se publican comentarios y algunas columnas en este Blog.
26 octubre 2005
22 octubre 2005
BORDOS POR EXPLOSIÓN: UNA FORMA DE RETENER EL AGUA
A grandes males grandes remedios. Este sistema es sencillo, barato, rápido y con efectos benéficos indiscutibles para los ecosistemas que predominan en nuestro estado.
No es para timoratos. Es para espíritus creativos, con genio y ganas de resolver las cosas. Ésta técnica requiere dejar atrás la mentalidad tradicional de todos aquellos que construyen bordos normales para la retención de agua en el estado. No los sustituye, los complementa. El método también sonará exótico para aquellos ingenieros carentes de ingenio. Es un método revolucionario de muy bajo costo, que nos permitiría “construir” más del doble de los realizados en el 2004 para retener el agua antes de que ésta, en su desaforada carrera, se pierda en el mar sin provecho mayor. El efecto benéfico entre los bordos tradicionales y los que se realicen por explosión es esencialmente el mismo: retener agua, conservarla e infiltrarla al subsuelo. Un bordo de tierra o mampostería tradicionales cuestan un promedio de 80 mil pesos cada uno con una vida útil de 4 años antes de que se asolve, sin considerar los costos de inversión en maquinaria, personal y otros costos asociados. Actualmente se construyen bordos pequeños, de 40 metros cúbicos con alrededor de tres metros de altura. Solo se construyen en lugares en los que es accesible la maquinaria pesada, dejando de lado cientos de sitios que son propicios para la construcción de obras de retención.
Alertados todos para analizar esta propuesta con una mente abierta, procederemos a describir brevemente en qué consiste.
El nombre es muy gráfico, porque es, precisamente, el principio bajo el cual se lleva a cabo el procedimiento: una explosión controlada. Recomendamos utilizar dinamita porque es más barata y manejable pero puede ser utilizado cualquier explosivo; incluso bombas especiales, diseñadas con fines específicos que ya han probado su mortífera efectividad en diversas guerras en el mundo; es el caso por ejemplo, de las bombas antitanque, que cuando explotan producen un agujero descomunal en el suelo que mide más de 12 metros de diámetro y tres metros de profundidad. Para aplicar ésta primera variante, el requisito esencial es contar con un experto en demoliciones que se encuentra disponible en cualquiera de las unidades del Ejercito o de la Armada, siendo probable que estén concentrados en BCS o en cualquier zona militar o naval del país con la ventaja de que siempre se ha tenido colaboración de parte de estas dos instituciones. Además participará un geólogo. Y un sherpa o tameme para cargar. Con éstas tres personas formamos el primer equipo de campo. Ésta es la primera de las dos variantes de la idea propuesta: hacer decenas o cientos de grandes hoyos en el suelo mediante explosiones controladas. Estos grandes hoyancos no serán eternos; en un principio se verá, en efecto, un gran socavón que, si acaso lloviera, se colmaría de agua. Pero en el estiaje, por efecto del viento, se llenará de tierra poco a poco, generalmente del tipo migajón arenoso en un muy corto tiempo; una vez “emparejado” el hoyo, o relleno o asolvado en forma natural, se convertirá en una activa y poderosa “esponja” que retendrá e infiltrará cantidades significativas de agua al subsuelo.
La otra variante de los bordos por explosión es igualmente interesante. Se trata de desgajar en forma controlada, partes de cerros, de cantiles o acantilados sobre cada uno de los lechos de los cientos de arroyos y cauces naturales que existen en el estado en ambas vertientes, la del Golfo y la del Pacífico. En éstos lugares no entra la maquinaria pesada. Basta sobrevolar algunas horas toda nuestra media península, para darnos cuenta de la cantidad, casi inagotable, de formaciones geológicas propicias y ver el potencial que tiene la técnica propuesta. Con el paso del tiempo y de una manera natural, por efecto del intemperismo, se producen desgastes y derrumbes en este tipo de formaciones geológicas de manera permanente. Tarde o temprano, por efecto del sol, agua y viento, los cerros, acantilados y cantiles, se desmoronan, se desgajan, sin la intervención del ser humano. Con el sistema propuesto únicamente aceleramos un poco la acción de la naturaleza sin causar daños. Para ésta variante se formará un segundo equipo, y se utilizarán también explosivos y un especialista en su manejo. Un experto en demoliciones puede colocar el producto del derrumbe, tierra y grandes rocas, principalmente, conforme lo requiera para que la mayor parte del material derribado se deposite en un lugar específico previamente seleccionado, como en lechos de un arroyo o partes de su cauce. No se trata de levantar un muro, sino un bordo de algunos metros de altura, para que cuando haya caudal de agua encuentre obstáculos en su camino al mar, salvables con el tiempo, y la retenga lo más posible, para lograr por una parte, su infiltración y por la otra, aminorar su velocidad de escurrimiento, permitiendo que sólo una parte llegue al mar pero lentamente. No se trata de hacer un represo permanente para estancar el agua por siempre.
En la variante de derrumbes controlados en cerros, acantilados y cantiles, es indispensable contar con un helicóptero de cinco plazas, para acceder a los lugares seleccionados; un piloto y un mecánico quienes contarán con apoyo en tierra. Otros integrantes del equipo en esta variante son: un geólogo con alguna experiencia en fotogrametría o percepción remota; otro especialista, indispensable, es una experto en montañismo o roca, debidamente equipado, para que apoye el acceso seguro, con estas técnicas, a lugares escabrosos ideales para la aplicación del método.
Además de los dos variantes descritas, habrá un equipo permanente de gabinete en un centro de operaciones, en donde se precisará la estrategia general del método, sus variantes y la definición de lugares específicos. Harán uso principalmente de fotografías aéreas y planos diversos para identificar los sitios más convenientes. Este equipo fijo de gabinete estará integrado por cinco personas: un técnico de la CONAGUA, uno de la SEMARNAT, uno de la Sagarpa, uno de la UABCS y otro del gobierno del estado. En total estamos hablando de la participación de no más de 8 personas en los dos equipos activos de campo, mas los que apoyarán en tierra al helicóptero y el equipo fijo de gabinete. Se tendrá que definir un líder de proyecto o coordinador entre los mismos participantes, quien se hará cargo de articular el proyecto con los participantes.
Todos los integrantes de los equipos son pagados actualmente por alguna dependencia federal o estatal, de manera que, si los comisionan al proyecto, no se tendrían gastos por sueldos o salarios, ni por vehículos o combustibles. Resta conseguir el helicóptero o comprarlo para aplicar el método, el proyecto vale la pena. También tengo la impresión de que sería relativamente sencillo conseguir uno: prestado, regalado, donado, en comodato o como fuera, menos alquilado. O simplemente comprar uno.
¿Quién puede financiar este proyecto si hiciera falta? El gobierno federal, el estatal, o algunas fundaciones nacionales o extranjeras. O bancos internacionales.
¿Qué resultados se pueden obtener? Espectaculares. Entre otros, sería posible “construir” con un presupuesto insignificante el doble o triple de los 175 bordos realizados en el 2004. Con las dos unidades de trabajo funcionando, se podrían atacar de tres a seis sitios ¡por día! Se garantiza la recarga de las cuencas más sobreexplotadas del estado. Aumentaría la disponibilidad de agua para diversos consumos porque toda la que usamos proviene del subsuelo y de cuencas que se encuentran en el límite de explotación o francamente sobreexplotadas.
¿Sabe usted como se abrieron los canales para construir los drenes en la Chontalpa, en Tabasco? Los “trazos” se hicieron con avionetas que guiaban a “ojo y sonido” a los topógrafos y equipos situados en tierra, o más propiamente, en la pantanosa selva. ¿Insólito? Sí. ¿Creativos? También. ¿Sabía usted que se “bombardean” nubes para provocar lluvia? ¿Asombroso? Sí. Hay muchas ideas aparentemente fantásticas que resultan exitosas. Y aunque usted no lo crea, ahora se tiene la idea de ionizar la atmósfera desde la zona de Los Cabos para “desviar” huracanes.
Para concretar los bordos por explosión faltan detalles, pero son sólo eso, detalles. Es natural, por lo novedoso del sistema, pero no habrá uno solo que pudiera resultar un obstáculo insuperable. ¿Porqué no probar sus bondades?
¿Qué es una concepción insólita pensada por excéntricos? Sí.
¿Que ayuda a resolver un problema ancestral en el estado? Sí.
¿Alguien quiere ensayar y desarrollar el proyecto? Pues ahí está, afínenlo y úsenlo. Ya se tiene lo más difícil: la idea.
No es para timoratos. Es para espíritus creativos, con genio y ganas de resolver las cosas. Ésta técnica requiere dejar atrás la mentalidad tradicional de todos aquellos que construyen bordos normales para la retención de agua en el estado. No los sustituye, los complementa. El método también sonará exótico para aquellos ingenieros carentes de ingenio. Es un método revolucionario de muy bajo costo, que nos permitiría “construir” más del doble de los realizados en el 2004 para retener el agua antes de que ésta, en su desaforada carrera, se pierda en el mar sin provecho mayor. El efecto benéfico entre los bordos tradicionales y los que se realicen por explosión es esencialmente el mismo: retener agua, conservarla e infiltrarla al subsuelo. Un bordo de tierra o mampostería tradicionales cuestan un promedio de 80 mil pesos cada uno con una vida útil de 4 años antes de que se asolve, sin considerar los costos de inversión en maquinaria, personal y otros costos asociados. Actualmente se construyen bordos pequeños, de 40 metros cúbicos con alrededor de tres metros de altura. Solo se construyen en lugares en los que es accesible la maquinaria pesada, dejando de lado cientos de sitios que son propicios para la construcción de obras de retención.
Alertados todos para analizar esta propuesta con una mente abierta, procederemos a describir brevemente en qué consiste.
El nombre es muy gráfico, porque es, precisamente, el principio bajo el cual se lleva a cabo el procedimiento: una explosión controlada. Recomendamos utilizar dinamita porque es más barata y manejable pero puede ser utilizado cualquier explosivo; incluso bombas especiales, diseñadas con fines específicos que ya han probado su mortífera efectividad en diversas guerras en el mundo; es el caso por ejemplo, de las bombas antitanque, que cuando explotan producen un agujero descomunal en el suelo que mide más de 12 metros de diámetro y tres metros de profundidad. Para aplicar ésta primera variante, el requisito esencial es contar con un experto en demoliciones que se encuentra disponible en cualquiera de las unidades del Ejercito o de la Armada, siendo probable que estén concentrados en BCS o en cualquier zona militar o naval del país con la ventaja de que siempre se ha tenido colaboración de parte de estas dos instituciones. Además participará un geólogo. Y un sherpa o tameme para cargar. Con éstas tres personas formamos el primer equipo de campo. Ésta es la primera de las dos variantes de la idea propuesta: hacer decenas o cientos de grandes hoyos en el suelo mediante explosiones controladas. Estos grandes hoyancos no serán eternos; en un principio se verá, en efecto, un gran socavón que, si acaso lloviera, se colmaría de agua. Pero en el estiaje, por efecto del viento, se llenará de tierra poco a poco, generalmente del tipo migajón arenoso en un muy corto tiempo; una vez “emparejado” el hoyo, o relleno o asolvado en forma natural, se convertirá en una activa y poderosa “esponja” que retendrá e infiltrará cantidades significativas de agua al subsuelo.
La otra variante de los bordos por explosión es igualmente interesante. Se trata de desgajar en forma controlada, partes de cerros, de cantiles o acantilados sobre cada uno de los lechos de los cientos de arroyos y cauces naturales que existen en el estado en ambas vertientes, la del Golfo y la del Pacífico. En éstos lugares no entra la maquinaria pesada. Basta sobrevolar algunas horas toda nuestra media península, para darnos cuenta de la cantidad, casi inagotable, de formaciones geológicas propicias y ver el potencial que tiene la técnica propuesta. Con el paso del tiempo y de una manera natural, por efecto del intemperismo, se producen desgastes y derrumbes en este tipo de formaciones geológicas de manera permanente. Tarde o temprano, por efecto del sol, agua y viento, los cerros, acantilados y cantiles, se desmoronan, se desgajan, sin la intervención del ser humano. Con el sistema propuesto únicamente aceleramos un poco la acción de la naturaleza sin causar daños. Para ésta variante se formará un segundo equipo, y se utilizarán también explosivos y un especialista en su manejo. Un experto en demoliciones puede colocar el producto del derrumbe, tierra y grandes rocas, principalmente, conforme lo requiera para que la mayor parte del material derribado se deposite en un lugar específico previamente seleccionado, como en lechos de un arroyo o partes de su cauce. No se trata de levantar un muro, sino un bordo de algunos metros de altura, para que cuando haya caudal de agua encuentre obstáculos en su camino al mar, salvables con el tiempo, y la retenga lo más posible, para lograr por una parte, su infiltración y por la otra, aminorar su velocidad de escurrimiento, permitiendo que sólo una parte llegue al mar pero lentamente. No se trata de hacer un represo permanente para estancar el agua por siempre.
En la variante de derrumbes controlados en cerros, acantilados y cantiles, es indispensable contar con un helicóptero de cinco plazas, para acceder a los lugares seleccionados; un piloto y un mecánico quienes contarán con apoyo en tierra. Otros integrantes del equipo en esta variante son: un geólogo con alguna experiencia en fotogrametría o percepción remota; otro especialista, indispensable, es una experto en montañismo o roca, debidamente equipado, para que apoye el acceso seguro, con estas técnicas, a lugares escabrosos ideales para la aplicación del método.
Además de los dos variantes descritas, habrá un equipo permanente de gabinete en un centro de operaciones, en donde se precisará la estrategia general del método, sus variantes y la definición de lugares específicos. Harán uso principalmente de fotografías aéreas y planos diversos para identificar los sitios más convenientes. Este equipo fijo de gabinete estará integrado por cinco personas: un técnico de la CONAGUA, uno de la SEMARNAT, uno de la Sagarpa, uno de la UABCS y otro del gobierno del estado. En total estamos hablando de la participación de no más de 8 personas en los dos equipos activos de campo, mas los que apoyarán en tierra al helicóptero y el equipo fijo de gabinete. Se tendrá que definir un líder de proyecto o coordinador entre los mismos participantes, quien se hará cargo de articular el proyecto con los participantes.
Todos los integrantes de los equipos son pagados actualmente por alguna dependencia federal o estatal, de manera que, si los comisionan al proyecto, no se tendrían gastos por sueldos o salarios, ni por vehículos o combustibles. Resta conseguir el helicóptero o comprarlo para aplicar el método, el proyecto vale la pena. También tengo la impresión de que sería relativamente sencillo conseguir uno: prestado, regalado, donado, en comodato o como fuera, menos alquilado. O simplemente comprar uno.
¿Quién puede financiar este proyecto si hiciera falta? El gobierno federal, el estatal, o algunas fundaciones nacionales o extranjeras. O bancos internacionales.
¿Qué resultados se pueden obtener? Espectaculares. Entre otros, sería posible “construir” con un presupuesto insignificante el doble o triple de los 175 bordos realizados en el 2004. Con las dos unidades de trabajo funcionando, se podrían atacar de tres a seis sitios ¡por día! Se garantiza la recarga de las cuencas más sobreexplotadas del estado. Aumentaría la disponibilidad de agua para diversos consumos porque toda la que usamos proviene del subsuelo y de cuencas que se encuentran en el límite de explotación o francamente sobreexplotadas.
¿Sabe usted como se abrieron los canales para construir los drenes en la Chontalpa, en Tabasco? Los “trazos” se hicieron con avionetas que guiaban a “ojo y sonido” a los topógrafos y equipos situados en tierra, o más propiamente, en la pantanosa selva. ¿Insólito? Sí. ¿Creativos? También. ¿Sabía usted que se “bombardean” nubes para provocar lluvia? ¿Asombroso? Sí. Hay muchas ideas aparentemente fantásticas que resultan exitosas. Y aunque usted no lo crea, ahora se tiene la idea de ionizar la atmósfera desde la zona de Los Cabos para “desviar” huracanes.
Para concretar los bordos por explosión faltan detalles, pero son sólo eso, detalles. Es natural, por lo novedoso del sistema, pero no habrá uno solo que pudiera resultar un obstáculo insuperable. ¿Porqué no probar sus bondades?
¿Qué es una concepción insólita pensada por excéntricos? Sí.
¿Que ayuda a resolver un problema ancestral en el estado? Sí.
¿Alguien quiere ensayar y desarrollar el proyecto? Pues ahí está, afínenlo y úsenlo. Ya se tiene lo más difícil: la idea.
20 octubre 2005
LA VITAMINA “P”
Quod natura non dat Salmantica non praestat[1]
(Lo que no da natura Salamanca no presta)
La síntesis de esta poderosa vitamina pertenece a unos cuantos organismos vivos genéticamente seleccionados quienes tienen en su genoma un receptáculo especial desde su nacimiento y cargarán con él toda su vida. Si se dan determinadas condiciones en su entorno colmarán ese depósito a placer y como es un recipiente que solo admite entradas, quien las obtiene jamás las descargará de sus alforjas. Una vez que se adquiere no desaparece ni se transforma, siempre será vitamina “P” constante y la cantidad podrá incrementarse pero jamás disminuye. Todos en algún momento la quisieran porque puede ser una arma poderosa. Aún cuando no se quiera mostrar, sabemos con certeza cuando alguien la tiene porque no puede ser controlada por quien la posee, simplemente emana, fluye hacia los demás a pesar de su dueño. Es desconocida por los tratados de medicina. Si usted recurre al Diccionario de Especialidades Farmacéuticas esperando una definición no la encontrará. No es de las típicas del complejo B o de aquellas que son solubles en aceite o agua como nos enseñaron en la escuela. Pero no siempre nos damos cuenta de su presencia. La condición para manifestarse en los seres predispuestos, exclusivamente, es la presencia de un poderoso catalizador de contacto. Cuando el privilegiado que la posee tiene trato con pequeños o grandes conglomerados humanos recibe transfusiones de esta vitamina. La dosis que se recibe es directamente proporcional a la cantidad de personas con las que se tiene contacto, es decir, obtendrán más de ella cuanto más reuniones celebren con masas sociales. Grandes auditorios, mítines y manifestaciones son sus proveedores mayores. Es en esos momentos de reunión, o mejor dicho de comunión, cuando por efecto de un magnetismo emocional, inexplicable por la teoría de las masas, emanan ríos abundantes de esta vitamina que producen las multitudes hacia el receptor predestinado. Y es en esos momentos, también, que se establecen dos vías de comunicación una que recibe y otra que emana, esta vitamina convertida en energía, simultáneamente. Con la diferencia de que en las masas desaparece una vez que éstas se disuelven y ninguno de los manifestantes se queda con algo, de hecho no obtienen nada, excepto una sensación pasajera de bienestar y alegría después del contacto con ese líder especial, único, carismático e irrepetible. No todos los que tienen contacto con las masas la reciben, porque deben tener en su genoma los receptáculos adecuados, recuerde que sólo la reciben quienes tienen los receptores apropiados en su mapa genético desde su nacimiento. Resulta más evidente en los seres humanos pero está presente en diversos organismos vivos que conviven todos los días con nosotros, aunque por las formas en que se manifiesta, sus efectos son intrascendentes para la mayoría de las personas, es inocua para los mortales comunes porque somos incapaces de percibirla cuando no proviene de seres humanos. Tal es el caso de algunos animales como los perros, algunas especies arbóreas, micos, ciertos pájaros y otras especies más. Es el tesoro más preciado de los políticos, la buscan afanosamente, pero no todos la alcanzan. No es posible obtenerla en ningún laboratorio de alta tecnología ni en escuelas ni en supermercados. No hay dispositivos para hacerse de ella artificialmente, no se puede pedir en una inyección o en una pastilla. Es una poderosa vitamina que solamente logran acumular en el curso de su vida algunos privilegiados. Solamente se nace con esa capacidad y se manifiesta en algún momento de la vida o puede quedar para siempre soterrada en las profundidades del ser, en cuyo caso, implica que las urnas receptoras permanecieron vacías o con cantidades infinitesimales de vitamina “P”. Se puede ser un líder sin tenerla nunca y no se trasciende. Sin embargo, a pesar de que algunas personas captan algo de ella, por diversas condiciones de su entorno social nunca obtienen más y el receptáculo permanece casi vacío, y gracias a ese “casi” alcanzamos a percibir algo de ella en la vida cotidiana de estos selectos seres humanos, notamos pequeños destellos, cuando tenemos el privilegio de tratar con alguna persona que la posee en nimias cantidades aún cuando no haya sido transfundida por las multitudes. A éstas personas las disfrutamos. Siempre son encuentros singulares que nos impactan directamente en el centro de nuestras emociones. Ésta vitamina, la pueden tener algunos cantantes, políticos, actores, líderes sociales y comediantes. Pero no por el hecho de dedicarse a alguna de estas actividades se manifiesta la vitamina “P”. Solo unos cuantos escogidos que tienen contacto con las muchedumbres la muestran intensamente y sufren una transmutación al contacto con las masas y éstas de él o ella. Estos bendecidos no siempre caen en la cuenta de que son poseedores de esta magnifica y rara sustancia etérea, pero quienes logran tener conciencia de que la ostentan pueden hacer lo que quieran con las personas y las sociedades. Literalmente lo que quieran. Las atraen y fascinan, las cautivan y hechizan sin una razón especial, simplemente se les da porque tienen ese don desde que nacieron y llenaron sus depósitos. Nadie les exige nada, es suficiente verlos y escucharlos y luego padecer sus ausencias. Quienes nacen con las capacidades para sintetizar esta vitamina son carismáticos, pueden ser líderes, y pueden, en determinadas circunstancias históricas, llevar a sociedades, pueblos y países a cambiar el destino de su historia y dirigirlos hacia la ruina, la fortuna o la libertad. Su personalidad es avasalladora. Producen cataclismos a su paso, lagrimas y enamoramiento, admiración exagerada y enigmática fascinación. Todos distinguen a una persona con vitamina “P” cuando la tienen en su entorno o cuando la ven en cualquier sitio. Las emanaciones de su magnetismo son inconfundibles. Hitler la poseía en cantidades industriales y cambio el destino de la historia mundial. Ghandi también la usó para cambiar las condiciones de su país hasta lograr la independencia de la India. Pero también la tuvieron Kennedy y López Mateos, Villa y Zapata, Juárez y Santa Ana, Juan Pablo II, Napoleón, Pedro Infante y Jorge Negrete, Rodolfo Valentino y Los Beatles. Y varios más, pero no muchos. Y no responden a un prototipo único o universal, pueden ser de etnias y colores distintos, y hablar idiomas diversos. Esa es la vitamina “P”, la que produce el poder de las masas en las personas elegidas, y es la única forma de sintetizarla. Viene justamente de Poder. No todos los líderes pueden ser receptores de las emanaciones de esta vitamina. No se puede obtener a través de un puesto o responsabilidad formal, hay quien tiene todo el poder pero carece de vitamina “P” porque no cuenta con los receptores necesarios para ello en su mapa genético. Se puede ser presidente de la republica o gobernador o presidente municipal, y no tener la menor dosis de vitamina “P”. Los conocemos. De ellos no emanará ese magnetismo característico que tienen aquellos que han sido transfundidos por el efecto de las masas y el poder. Los especiales, esos seres que hemos visto alguna vez, o hemos sabido de su existencia, la manifiestan aún cuando dejan de tener contacto con la muchedumbre porque su vitamina “P” no se acaba, se les nota simplemente caminando por la calle. No es sólo tener poder y carisma, es algo más; hay quienes tienen ambos atributos pero, además, poseen el don único de sintetizar la vitamina “P”. Esa es la “señal invisible” que los distingue para siempre ante los demás y por eso pasan a la historia, para bien o para mal.
[1] Frase con la que -supuestamente- los encargados de administrar los bienes de la célebre Universidad de Salamanca le negaron ayuda a Cristóbal Colón, quien luego la recibió de los reyes Fernando e Isabel. La expresión se aplicó posteriormente para justificar, en una persona, la carencia de algún talento, como si dijéramos que lo que no se trae de nacimiento, no se obtiene con la práctica. http://www.arcom.net/belca/del_dicho/indice%20dichos.html#DichosSecciones
(Lo que no da natura Salamanca no presta)
La síntesis de esta poderosa vitamina pertenece a unos cuantos organismos vivos genéticamente seleccionados quienes tienen en su genoma un receptáculo especial desde su nacimiento y cargarán con él toda su vida. Si se dan determinadas condiciones en su entorno colmarán ese depósito a placer y como es un recipiente que solo admite entradas, quien las obtiene jamás las descargará de sus alforjas. Una vez que se adquiere no desaparece ni se transforma, siempre será vitamina “P” constante y la cantidad podrá incrementarse pero jamás disminuye. Todos en algún momento la quisieran porque puede ser una arma poderosa. Aún cuando no se quiera mostrar, sabemos con certeza cuando alguien la tiene porque no puede ser controlada por quien la posee, simplemente emana, fluye hacia los demás a pesar de su dueño. Es desconocida por los tratados de medicina. Si usted recurre al Diccionario de Especialidades Farmacéuticas esperando una definición no la encontrará. No es de las típicas del complejo B o de aquellas que son solubles en aceite o agua como nos enseñaron en la escuela. Pero no siempre nos damos cuenta de su presencia. La condición para manifestarse en los seres predispuestos, exclusivamente, es la presencia de un poderoso catalizador de contacto. Cuando el privilegiado que la posee tiene trato con pequeños o grandes conglomerados humanos recibe transfusiones de esta vitamina. La dosis que se recibe es directamente proporcional a la cantidad de personas con las que se tiene contacto, es decir, obtendrán más de ella cuanto más reuniones celebren con masas sociales. Grandes auditorios, mítines y manifestaciones son sus proveedores mayores. Es en esos momentos de reunión, o mejor dicho de comunión, cuando por efecto de un magnetismo emocional, inexplicable por la teoría de las masas, emanan ríos abundantes de esta vitamina que producen las multitudes hacia el receptor predestinado. Y es en esos momentos, también, que se establecen dos vías de comunicación una que recibe y otra que emana, esta vitamina convertida en energía, simultáneamente. Con la diferencia de que en las masas desaparece una vez que éstas se disuelven y ninguno de los manifestantes se queda con algo, de hecho no obtienen nada, excepto una sensación pasajera de bienestar y alegría después del contacto con ese líder especial, único, carismático e irrepetible. No todos los que tienen contacto con las masas la reciben, porque deben tener en su genoma los receptáculos adecuados, recuerde que sólo la reciben quienes tienen los receptores apropiados en su mapa genético desde su nacimiento. Resulta más evidente en los seres humanos pero está presente en diversos organismos vivos que conviven todos los días con nosotros, aunque por las formas en que se manifiesta, sus efectos son intrascendentes para la mayoría de las personas, es inocua para los mortales comunes porque somos incapaces de percibirla cuando no proviene de seres humanos. Tal es el caso de algunos animales como los perros, algunas especies arbóreas, micos, ciertos pájaros y otras especies más. Es el tesoro más preciado de los políticos, la buscan afanosamente, pero no todos la alcanzan. No es posible obtenerla en ningún laboratorio de alta tecnología ni en escuelas ni en supermercados. No hay dispositivos para hacerse de ella artificialmente, no se puede pedir en una inyección o en una pastilla. Es una poderosa vitamina que solamente logran acumular en el curso de su vida algunos privilegiados. Solamente se nace con esa capacidad y se manifiesta en algún momento de la vida o puede quedar para siempre soterrada en las profundidades del ser, en cuyo caso, implica que las urnas receptoras permanecieron vacías o con cantidades infinitesimales de vitamina “P”. Se puede ser un líder sin tenerla nunca y no se trasciende. Sin embargo, a pesar de que algunas personas captan algo de ella, por diversas condiciones de su entorno social nunca obtienen más y el receptáculo permanece casi vacío, y gracias a ese “casi” alcanzamos a percibir algo de ella en la vida cotidiana de estos selectos seres humanos, notamos pequeños destellos, cuando tenemos el privilegio de tratar con alguna persona que la posee en nimias cantidades aún cuando no haya sido transfundida por las multitudes. A éstas personas las disfrutamos. Siempre son encuentros singulares que nos impactan directamente en el centro de nuestras emociones. Ésta vitamina, la pueden tener algunos cantantes, políticos, actores, líderes sociales y comediantes. Pero no por el hecho de dedicarse a alguna de estas actividades se manifiesta la vitamina “P”. Solo unos cuantos escogidos que tienen contacto con las muchedumbres la muestran intensamente y sufren una transmutación al contacto con las masas y éstas de él o ella. Estos bendecidos no siempre caen en la cuenta de que son poseedores de esta magnifica y rara sustancia etérea, pero quienes logran tener conciencia de que la ostentan pueden hacer lo que quieran con las personas y las sociedades. Literalmente lo que quieran. Las atraen y fascinan, las cautivan y hechizan sin una razón especial, simplemente se les da porque tienen ese don desde que nacieron y llenaron sus depósitos. Nadie les exige nada, es suficiente verlos y escucharlos y luego padecer sus ausencias. Quienes nacen con las capacidades para sintetizar esta vitamina son carismáticos, pueden ser líderes, y pueden, en determinadas circunstancias históricas, llevar a sociedades, pueblos y países a cambiar el destino de su historia y dirigirlos hacia la ruina, la fortuna o la libertad. Su personalidad es avasalladora. Producen cataclismos a su paso, lagrimas y enamoramiento, admiración exagerada y enigmática fascinación. Todos distinguen a una persona con vitamina “P” cuando la tienen en su entorno o cuando la ven en cualquier sitio. Las emanaciones de su magnetismo son inconfundibles. Hitler la poseía en cantidades industriales y cambio el destino de la historia mundial. Ghandi también la usó para cambiar las condiciones de su país hasta lograr la independencia de la India. Pero también la tuvieron Kennedy y López Mateos, Villa y Zapata, Juárez y Santa Ana, Juan Pablo II, Napoleón, Pedro Infante y Jorge Negrete, Rodolfo Valentino y Los Beatles. Y varios más, pero no muchos. Y no responden a un prototipo único o universal, pueden ser de etnias y colores distintos, y hablar idiomas diversos. Esa es la vitamina “P”, la que produce el poder de las masas en las personas elegidas, y es la única forma de sintetizarla. Viene justamente de Poder. No todos los líderes pueden ser receptores de las emanaciones de esta vitamina. No se puede obtener a través de un puesto o responsabilidad formal, hay quien tiene todo el poder pero carece de vitamina “P” porque no cuenta con los receptores necesarios para ello en su mapa genético. Se puede ser presidente de la republica o gobernador o presidente municipal, y no tener la menor dosis de vitamina “P”. Los conocemos. De ellos no emanará ese magnetismo característico que tienen aquellos que han sido transfundidos por el efecto de las masas y el poder. Los especiales, esos seres que hemos visto alguna vez, o hemos sabido de su existencia, la manifiestan aún cuando dejan de tener contacto con la muchedumbre porque su vitamina “P” no se acaba, se les nota simplemente caminando por la calle. No es sólo tener poder y carisma, es algo más; hay quienes tienen ambos atributos pero, además, poseen el don único de sintetizar la vitamina “P”. Esa es la “señal invisible” que los distingue para siempre ante los demás y por eso pasan a la historia, para bien o para mal.
[1] Frase con la que -supuestamente- los encargados de administrar los bienes de la célebre Universidad de Salamanca le negaron ayuda a Cristóbal Colón, quien luego la recibió de los reyes Fernando e Isabel. La expresión se aplicó posteriormente para justificar, en una persona, la carencia de algún talento, como si dijéramos que lo que no se trae de nacimiento, no se obtiene con la práctica. http://www.arcom.net/belca/del_dicho/indice%20dichos.html#DichosSecciones
15 octubre 2005
LOS PERROS CALIFORNIOS
Sé lo que alguno de mis dos acuciosos lectores estará pensando al leer el título de esta columna. Pero no, no hay que ser mal pensados, me refiero precisamente a los caninos, a los mejores amigos del hombre.
No he sido capaz de investigar a quién me tendría que dirigir cuando hay alguna queja referente a los perros callejeros que nos invaden en la ciudad. Nadie sabe a ciencia cierta si debe dirigirse al Ayuntamiento, a la Secretaría de Salud, a organizaciones no gubernamentales que se dediquen a estas tareas o si habría que ir a una oficina del Gobierno del Estado. O de plano ir con el receptor de todos los infortunios del estado: el gobernador Agundez.
Debe existir, en alguna parte, un responsable directo de atender todo lo relativo a ésta y otras faunas nocivas.
El caso es que estamos invadidos de perros callejeros. Unos, amistosos, entienden solamente cuando se les habla en inglés; pero otros, aunque usted no lo crea, entienden español. Hay otros más que obedecen cuando se les habla en francés. No piense usted, políglota lector, que estoy exagerando, no, los he visto como reaccionan y obedecen al oír que se les llama con los acentos y ritmos de otras lenguas. Y sí entienden. Hay una razón para ello: turistas que cargan siempre con sus educadas mascotas y las tiran, pierden o abandonan en la ciudad, en la calle. Por eso vemos perros callejeros de pedigrí o animales fantásticos resultado de cruzas de finas estirpes. Usted puede encontrar perros de las razas más insólitas en La Paz. Las cruzas de estos animales que uno puede encontrar en las calles del puerto son dignas del genetista más loco. Tenemos de todas las razas y todas las cruzas posibles deambulando por las calles, sin dueño y sin destino.
Los he visto solitarios, enfermos, tristes, hambrientos y con sed, recorriendo las calles de la ciudad, a sus anchas, revolviendo los botes de basura por las noches para alimentarse dejando un regadero de porquería cuando terminan de escarbar.
No me lo va usted a creer, taimado lector, he visto a selectos canes vagabundos esperando en una banqueta o crucero a que pasen los carros para atravesar una calle. Los educaron mejor que muchos niños que conozco. Son perros que alguna vez adiestraron sus dueños y luego los abandonaron por alguna razón en nuestra ciudad.
Los he visto en jauría acorralar con ladridos agresivos a dos mujeres gringas, turistas, que gritaban despavoridas en pleno malecón sin recibir ayuda de nadie. No hubo consecuencias, afortunadamente, pero estoy seguro de que estas apanicadas visitantes jamás regresarán a la ciudad de La Paz. Nunca más. Y quienes las escuchen narrar su terrible aventura tampoco vendrán. Otras veces he visto a tres animales lanzarse agresivamente contra personas que simplemente pasan junto a sus lugares de descanso: jardineras y banquetas de la ciudad. Hasta ahora sin consecuencias que me consten, solamente provocando sustos mayúsculos en quienes sufren estas agresiones. ¡Y queremos hacer de La Paz un destino turístico!
Existen personas comodinas e irresponsables que tienen sus perros sueltos, en la calle, sin amarrar, o los sueltan por las noches o en la mañana para defecar en los frentes de las casas de sus vecinos para que ellos no tengan que limpiar nada. El trabajo sucio se lo dejan a otros, a sus vecinos. No es posible ser tan cochi y comodino como para dejarle la responsabilidad de sus mascotas a los demás habitantes de la ciudad. Si no los van a cuidar que no los tengan. Quieren mascotas sin responsabilidad y eso no es posible.
Me ha tocado ver jaurías hasta de 12 perros en la calle cuando se juntan en épocas de celo.
Otros más, enfermos, a punto de muerte sin nadie que los atienda, ni siquiera para ayudarlos a bien morir.
Hasta donde he podido saber, en la ciudad no existe algo parecido a una perrera estatal o municipal, un lugar de resguardo temporal para perros callejeros perdidos, vagabundos o enfermos.
Así que recurro a mis dos consuetudinarios lectores para que me hagan el favor de informarme, si es que alguien lo sabe, cuál es la dependencia del gobierno que se encarga o se debería encargar de resolver el problema de los perros callejeros en la ciudad. O si alguna autoridad me informa con precisión quién debe atender este problema. Pero aquellos que me escriban les pido por favor que no especulen, si no lo saben no me escriban para decírmelo. Háganlo solamente si saben con certeza el nombre y ubicación de la dependencia que se hace cargo o debe encargarse de los perros en la vía pública. Espero en verdad que alguna autoridad responsable se comunique a mi correo para decirme que tiene a su cargo esta responsabilidad y qué ha hecho al respecto o qué requiere para hacer su trabajo.
Alguien debe resolver este asunto porque ya es un problema de salud pública: como consecuencia inmediata, hay una plaga de garrapatas en la ciudad de la cual pueden dar cuenta los veterinarios y fumigadores locales. Hay, además, un problema de contagio de sarna, que si no se atiende provoca la muerte de los animales y el contagio a otros que están sanos. Y para acabarla, gracias al viento, respiramos restos de heces fecales de todo tipo. ¿Cuántos virus, bacterias y hongos respiramos por el fecalismo de los perros callejeros?
Vea usted porque se lo digo. Si estimamos que existen alrededor de 3000 perros callejeros sueltos por toda la ciudad, lo que no es descabellado, éstos producen cada uno 400 gramos de excremento por día. Y si Pitágoras no miente, tenemos en la ciudad una tonelada más doscientos kilos de excremento que equivalen a 8,400 kilos cada siete días. Sí, leyó usted bien lector, son ocho toneladas más cuatrocientos kilos de mierda a la semana uniformemente distribuidos por toda la ciudad, que nadie puede limpiar porque es imposible hacerlo y están en la calle, en nuestras calles. Sin contar los ácaros, garrapatas y enfermedades que dispersan por toda la ciudad.
No es un problema menor, si tomamos en cuenta que la mitad de las calles de la ciudad aún se encuentran sin pavimento, y aún en las que sí hay, se levanta tal cantidad de polvo que quiérase o no cualquier persona que respire se dará sus toques de heces fecales. Recordemos que en promedio respiramos 15 metros cúbicos de aire por día, así que imagínese la cantidad de porquería que nos llevamos a los pulmones.
Es un problema serio de salud pública que las autoridades están obligadas a atender. ¡Vamos Presidente Víctor Castro! ¡Éntrele! Con muy poco se puede atender esta dañina plaga. Los agradecidos serán los 222,000 habitantes del municipio de La Paz en el 2005. Tenga la certeza de que, si lo resuelve, al menos, las 185,000 personas que vivimos en la zona urbana del municipio le podríamos hasta levantar un monumento o ya de perdida un busto o ponerle su estrellita en la frente.
Se requieren cuatro tipos de acciones simples y baratas para que la autoridad acabe con este problema: 1) Construir en un terreno del Ayuntamiento un lugar sencillo a base de malla ciclón con techo, para poner jaulas de guarda en donde depositar, temporalmente, a los animales; 2) Destinar un vehículo acondicionado con jaulas para encerrar a los perros que se recojan en la vía pública; 3) Seleccionar entre los 3,000 empleados del Ayuntamiento a cuatro personas para que se dediquen a estas tareas; 4) Recoger, sin excepción, a todos los animales que andan sueltos por las calles para su custodia durante tres días, y si no son reclamados en ese lapso, se sacrificarán; otra opción interesante es pagarle 10 pesos por cada perro a cualquier persona que los entregue directamente en la perrera municipal; 5) Sancionar a los dueños de perros que no los tengan a resguardo en su casa; o que visiblemente sus animales estén sueltos en el frente de sus casas, y cuando sea posible, capturarlos; 6) Vigilar, pero de verdad, que quienes pasean a sus mascotas en la vía pública lo hagan mediante el uso de una correa y obligándolos a recoger los deshechos de sus perros cuando sea el caso; 7) Definir una multa ejemplar para todos aquellos que infrinjan el Bando de Policía y Buen Gobierno que será modificado en esta materia.
Hacer lo que se propone tiene un efecto benéfico generalizado: mejora la calidad de vida de las personas y se puede hacer con centavos. ¿Alguna autoridad tendrá interés en hacerlo?
No he sido capaz de investigar a quién me tendría que dirigir cuando hay alguna queja referente a los perros callejeros que nos invaden en la ciudad. Nadie sabe a ciencia cierta si debe dirigirse al Ayuntamiento, a la Secretaría de Salud, a organizaciones no gubernamentales que se dediquen a estas tareas o si habría que ir a una oficina del Gobierno del Estado. O de plano ir con el receptor de todos los infortunios del estado: el gobernador Agundez.
Debe existir, en alguna parte, un responsable directo de atender todo lo relativo a ésta y otras faunas nocivas.
El caso es que estamos invadidos de perros callejeros. Unos, amistosos, entienden solamente cuando se les habla en inglés; pero otros, aunque usted no lo crea, entienden español. Hay otros más que obedecen cuando se les habla en francés. No piense usted, políglota lector, que estoy exagerando, no, los he visto como reaccionan y obedecen al oír que se les llama con los acentos y ritmos de otras lenguas. Y sí entienden. Hay una razón para ello: turistas que cargan siempre con sus educadas mascotas y las tiran, pierden o abandonan en la ciudad, en la calle. Por eso vemos perros callejeros de pedigrí o animales fantásticos resultado de cruzas de finas estirpes. Usted puede encontrar perros de las razas más insólitas en La Paz. Las cruzas de estos animales que uno puede encontrar en las calles del puerto son dignas del genetista más loco. Tenemos de todas las razas y todas las cruzas posibles deambulando por las calles, sin dueño y sin destino.
Los he visto solitarios, enfermos, tristes, hambrientos y con sed, recorriendo las calles de la ciudad, a sus anchas, revolviendo los botes de basura por las noches para alimentarse dejando un regadero de porquería cuando terminan de escarbar.
No me lo va usted a creer, taimado lector, he visto a selectos canes vagabundos esperando en una banqueta o crucero a que pasen los carros para atravesar una calle. Los educaron mejor que muchos niños que conozco. Son perros que alguna vez adiestraron sus dueños y luego los abandonaron por alguna razón en nuestra ciudad.
Los he visto en jauría acorralar con ladridos agresivos a dos mujeres gringas, turistas, que gritaban despavoridas en pleno malecón sin recibir ayuda de nadie. No hubo consecuencias, afortunadamente, pero estoy seguro de que estas apanicadas visitantes jamás regresarán a la ciudad de La Paz. Nunca más. Y quienes las escuchen narrar su terrible aventura tampoco vendrán. Otras veces he visto a tres animales lanzarse agresivamente contra personas que simplemente pasan junto a sus lugares de descanso: jardineras y banquetas de la ciudad. Hasta ahora sin consecuencias que me consten, solamente provocando sustos mayúsculos en quienes sufren estas agresiones. ¡Y queremos hacer de La Paz un destino turístico!
Existen personas comodinas e irresponsables que tienen sus perros sueltos, en la calle, sin amarrar, o los sueltan por las noches o en la mañana para defecar en los frentes de las casas de sus vecinos para que ellos no tengan que limpiar nada. El trabajo sucio se lo dejan a otros, a sus vecinos. No es posible ser tan cochi y comodino como para dejarle la responsabilidad de sus mascotas a los demás habitantes de la ciudad. Si no los van a cuidar que no los tengan. Quieren mascotas sin responsabilidad y eso no es posible.
Me ha tocado ver jaurías hasta de 12 perros en la calle cuando se juntan en épocas de celo.
Otros más, enfermos, a punto de muerte sin nadie que los atienda, ni siquiera para ayudarlos a bien morir.
Hasta donde he podido saber, en la ciudad no existe algo parecido a una perrera estatal o municipal, un lugar de resguardo temporal para perros callejeros perdidos, vagabundos o enfermos.
Así que recurro a mis dos consuetudinarios lectores para que me hagan el favor de informarme, si es que alguien lo sabe, cuál es la dependencia del gobierno que se encarga o se debería encargar de resolver el problema de los perros callejeros en la ciudad. O si alguna autoridad me informa con precisión quién debe atender este problema. Pero aquellos que me escriban les pido por favor que no especulen, si no lo saben no me escriban para decírmelo. Háganlo solamente si saben con certeza el nombre y ubicación de la dependencia que se hace cargo o debe encargarse de los perros en la vía pública. Espero en verdad que alguna autoridad responsable se comunique a mi correo para decirme que tiene a su cargo esta responsabilidad y qué ha hecho al respecto o qué requiere para hacer su trabajo.
Alguien debe resolver este asunto porque ya es un problema de salud pública: como consecuencia inmediata, hay una plaga de garrapatas en la ciudad de la cual pueden dar cuenta los veterinarios y fumigadores locales. Hay, además, un problema de contagio de sarna, que si no se atiende provoca la muerte de los animales y el contagio a otros que están sanos. Y para acabarla, gracias al viento, respiramos restos de heces fecales de todo tipo. ¿Cuántos virus, bacterias y hongos respiramos por el fecalismo de los perros callejeros?
Vea usted porque se lo digo. Si estimamos que existen alrededor de 3000 perros callejeros sueltos por toda la ciudad, lo que no es descabellado, éstos producen cada uno 400 gramos de excremento por día. Y si Pitágoras no miente, tenemos en la ciudad una tonelada más doscientos kilos de excremento que equivalen a 8,400 kilos cada siete días. Sí, leyó usted bien lector, son ocho toneladas más cuatrocientos kilos de mierda a la semana uniformemente distribuidos por toda la ciudad, que nadie puede limpiar porque es imposible hacerlo y están en la calle, en nuestras calles. Sin contar los ácaros, garrapatas y enfermedades que dispersan por toda la ciudad.
No es un problema menor, si tomamos en cuenta que la mitad de las calles de la ciudad aún se encuentran sin pavimento, y aún en las que sí hay, se levanta tal cantidad de polvo que quiérase o no cualquier persona que respire se dará sus toques de heces fecales. Recordemos que en promedio respiramos 15 metros cúbicos de aire por día, así que imagínese la cantidad de porquería que nos llevamos a los pulmones.
Es un problema serio de salud pública que las autoridades están obligadas a atender. ¡Vamos Presidente Víctor Castro! ¡Éntrele! Con muy poco se puede atender esta dañina plaga. Los agradecidos serán los 222,000 habitantes del municipio de La Paz en el 2005. Tenga la certeza de que, si lo resuelve, al menos, las 185,000 personas que vivimos en la zona urbana del municipio le podríamos hasta levantar un monumento o ya de perdida un busto o ponerle su estrellita en la frente.
Se requieren cuatro tipos de acciones simples y baratas para que la autoridad acabe con este problema: 1) Construir en un terreno del Ayuntamiento un lugar sencillo a base de malla ciclón con techo, para poner jaulas de guarda en donde depositar, temporalmente, a los animales; 2) Destinar un vehículo acondicionado con jaulas para encerrar a los perros que se recojan en la vía pública; 3) Seleccionar entre los 3,000 empleados del Ayuntamiento a cuatro personas para que se dediquen a estas tareas; 4) Recoger, sin excepción, a todos los animales que andan sueltos por las calles para su custodia durante tres días, y si no son reclamados en ese lapso, se sacrificarán; otra opción interesante es pagarle 10 pesos por cada perro a cualquier persona que los entregue directamente en la perrera municipal; 5) Sancionar a los dueños de perros que no los tengan a resguardo en su casa; o que visiblemente sus animales estén sueltos en el frente de sus casas, y cuando sea posible, capturarlos; 6) Vigilar, pero de verdad, que quienes pasean a sus mascotas en la vía pública lo hagan mediante el uso de una correa y obligándolos a recoger los deshechos de sus perros cuando sea el caso; 7) Definir una multa ejemplar para todos aquellos que infrinjan el Bando de Policía y Buen Gobierno que será modificado en esta materia.
Hacer lo que se propone tiene un efecto benéfico generalizado: mejora la calidad de vida de las personas y se puede hacer con centavos. ¿Alguna autoridad tendrá interés en hacerlo?
12 octubre 2005
EL SEÑOR DE LAS VÁLVULAS
¡Yo te saludo, invisible y enigmático Señor de las Válvulas del Sistema de Agua Potable y Alcantarillado del municipio de La Paz!
En realidad no sé si es una persona o son varias con la misma función, pero me gusta para que sea una. Tampoco sé exactamente a qué se dedica en detalle, pero según el nombre con el que lo he bautizado, me puedo imaginar, con un gran esfuerzo, a qué se aplica y lo arduo y complicado que ha de ser su trabajo. Gran responsabilidad tiene el Señor de las Válvulas para con los usuarios. No me cabe la menor duda. Estoy convencido de que no es un simple valvulero como los de Pemex. No.
Todos en el municipio de La Paz estamos sujetos al tandeo para recibir agua en casa: un día sí y otro día no, al menos en mi caso. Si nada falla, y el apreciable Señor de las Válvulas no dispone otra cosa, así es hoy y así será mañana y por mucho tiempo. En horas bien definidas. Al menos eso quiero pensar, no me gustaría saber que hay zonas de la ciudad a las que sí les surten agua todo el día y todos los días. Como decía mi abuelo en una de sus frases lapidarias, “con esos bueyes hay que arar” para establecer sin remedio, fatalmente, los designios irrevocables.
Hay ocasiones en que el Señor de las Válvulas me desconcierta. Me confunde. Me complica. Me altera. Me desvela. Me molesta. Me alegra. Me martiriza. Y así no se puede.
En algunos casos no sé si es por descuido o por malora, o simplemente porque así está diseñado el sistema. El invisible sujeto, el Señor de las Válvulas, me envía a través de la red una descomunal presión, como para volver a inundar Nuevo Orleáns, cuya consecuencia es que no solamente se llene el tinaco en dos minutos, sino que me obliga a levantarme, en plena madrugada, a cerrar la llave de paso porque se comienza a derramar abundantemente. Es cuando me acuerdo del distinguido e incorpóreo Señor de las Válvulas y no precisamente en buenos términos. En realidad en buenos y malos recuerdos, depende del oportuno beneficio del agua y de la desvelada. Según.
Otras veces, gracias al Señor de las Válvulas, tenemos agua ¡durante todo el día! fuera de horario, y entonces sí la confusión es mayor y se convierte en tormento. ¿Se le habrá olvidado cerrar la válvula? ¿Se iría de parranda con la palomilla y no regresó a cerrar la válvula? ¿Se compadecería ante la escasez general del líquido y dejó correr el agua todo el día? ¿Estará oxidada la válvula y no la pudo cerrar? ¿O ese día funcionaron todos los pozos y no hubo necesidad de racionar el agua? ¿Se le olvidaría cerrarla? El inventario de dudas es interminable y la desazón mayor.
En la soledad de las madrugadas, y medio salpicado porque el derrame me alcanza a bañar un poco, me veo obligado a pensar que el Señor de las Válvulas no es tan cumplido como uno supondría, y lo que es peor, tampoco es constante. Es imprevisible. Y por lo tanto no es confiable. ¿Quién puede confiar en alguien así?
Si usted se queja con el Sapa: “Oiga, no tenemos agua”, y después de pedirle los datos para ubicar en qué colonia está el problema, le reviran “Ok vamos a hablar con el Señor de las Válvulas”. En ese momento mi asombro rebasa todos los límites. Y a veces llega el agua pero a veces no. ¡Y otra vez acabamos dependiendo de un ser etéreo y poderoso capaz de hidratar o resecar al prójimo: ¡El Señor de las Válvulas! Por el respeto que le tienen cuando lo invocan, uno llega a camelar que ha de ser el jefe de todos ellos y tal vez, hasta del presidente municipal. Quien sabe.
¿No tendrá un teléfono directo o un celular el respetable Señor de las Válvulas? Así, llamándole, me enteraría con certeza si abrirá o no las llaves para no estar con el pendiente si ya llegará pronto el agua o si ya vino o si me engañó y poderle reclamar su informalidad. O felicitarlo por cumplidor, ya nunca se sabe. El enigma de lo imprevisto nos arruina y aflige.
No sé si recuerde usted, cultísimo lector, el pasaje del zorro en el libro de El Principito. Resulta que entre el pequeño soberano y el astuto animal se logra establecer, finalmente un vínculo, después de varios días de intentarlo, llevándolos después de arduos intentos, a una bella relación de amistad a través de un proceso de domesticación, de acercamiento mutuo, constante e interesado, con todo predecible, en un ritual preciso de contacto. El proceso de aproximación descansaba en la confianza y la certeza en las acciones que realizaría cada uno, sin fallar. El zorro refiere que por eso son necesarios los rituales y que éstos deben respetarse porque sólo de esa manera sabremos a que atenernos. Y cita como ejemplo el ritual establecido por la gente del pueblo para celebrar la cacería del zorro en días predeterminados, en los cuales, él sabe de antemano, con toda certeza, que no deberá salir de su madriguera porque sería peligroso y podrían matarlo. Conoce, pues, el ritual con sus fechas y tiempos, y los espacios para celebrar el rito en la comarca, al igual que los demás; y sabe que él, los cazadores y los perros, incondicionales seguidores de esa costumbre, lo cumplirán con absoluta seguridad, sin lugar a dudas. Y nos dice el sagaz y docto zorro, que sin esa certeza, su existencia y la de los demás sería un caos, nadie podría vivir en paz porque no existen los rituales o respeto por los mismos, que deben ser del conocimiento y obediencia de las partes, y todos a su vez, están obligados a cumplirlos, puntual y estrictamente.
En cuanto logre descubrir quién es el Señor de las Válvulas le obsequiaré un ejemplar del libro con especial dedicatoria para que lea el pasaje del zorro que brevemente he relatado haciendo uso de mi traicionera memoria, con la esperanza de que su reflexión sea mayor que su pericia, y todos nos dediquemos a pensar y actuar como lo instruye el pequeño y astuto zorro.
¿Que me toca agua el martes en la noche? pues que sea el martes y no el miércoles durante el día. ¿Que el jueves no nos toca? pues que sea precisamente el jueves cuando haya sequía y no el martes. Que se abran las llaves a una hora precisa y conocida y se cierren, también, a la misma hora siempre. Y que todo el mundo lo sepa con detalle. Aceptemos y respetemos el ritual del agua una vez que se defina y establezca. El ritual estará completo al cumplir la parte que me toca, y todos los elementos del conjunto, se fundirán en un circulo virtuoso cuando yo la pague y no la despilfarre.
Así pues, lo que exigimos varios usuarios a las autoridades del Sapa, es un poquito de respeto por los rituales que ellos mismo han establecido, para que disfrutemos un doble bien público en proceso de extinción: certeza y confianza en las autoridades.
¿Será que las válvulas se pueden regular igual que las llaves de nariz, para que salga más o menos agua? ¿Tendrán reguladores de presión? ¿Cómo abrirá el Señor de las Válvulas sus preciados grifos? ¿De un jalón o nada más hasta la mitad? ¿Nomás tantito o hasta un cuarto de vuelta? ¿Las dejará abiertas toda la noche o solamente seis horas o tal vez doce? ¿Las irá cerrando poco a poco conforme amanece o de golpe? ¿Tendrá que ver con la presión de las bombas en los pozos? ¿O será que se intercomunican algunas redes y varía la presión? ¿Es una red o son varias? ¿Me surten de un solo pozo o de dos? ¡Que maldita y acuosa ignorancia!
Éste sí que es un verdadero enigma cartesiano, casi una aporía. Cuando lo resuelva, invisible lector, se lo haré saber sin falta, porque intuyo que usted comparte, también, éstas dudas existenciales que, a veces, nos quitan el sueño para vivir en una pesadilla.¡Hasta siempre invisible Señor de las Válvulas! Ten conmiseración de nosotros.
En realidad no sé si es una persona o son varias con la misma función, pero me gusta para que sea una. Tampoco sé exactamente a qué se dedica en detalle, pero según el nombre con el que lo he bautizado, me puedo imaginar, con un gran esfuerzo, a qué se aplica y lo arduo y complicado que ha de ser su trabajo. Gran responsabilidad tiene el Señor de las Válvulas para con los usuarios. No me cabe la menor duda. Estoy convencido de que no es un simple valvulero como los de Pemex. No.
Todos en el municipio de La Paz estamos sujetos al tandeo para recibir agua en casa: un día sí y otro día no, al menos en mi caso. Si nada falla, y el apreciable Señor de las Válvulas no dispone otra cosa, así es hoy y así será mañana y por mucho tiempo. En horas bien definidas. Al menos eso quiero pensar, no me gustaría saber que hay zonas de la ciudad a las que sí les surten agua todo el día y todos los días. Como decía mi abuelo en una de sus frases lapidarias, “con esos bueyes hay que arar” para establecer sin remedio, fatalmente, los designios irrevocables.
Hay ocasiones en que el Señor de las Válvulas me desconcierta. Me confunde. Me complica. Me altera. Me desvela. Me molesta. Me alegra. Me martiriza. Y así no se puede.
En algunos casos no sé si es por descuido o por malora, o simplemente porque así está diseñado el sistema. El invisible sujeto, el Señor de las Válvulas, me envía a través de la red una descomunal presión, como para volver a inundar Nuevo Orleáns, cuya consecuencia es que no solamente se llene el tinaco en dos minutos, sino que me obliga a levantarme, en plena madrugada, a cerrar la llave de paso porque se comienza a derramar abundantemente. Es cuando me acuerdo del distinguido e incorpóreo Señor de las Válvulas y no precisamente en buenos términos. En realidad en buenos y malos recuerdos, depende del oportuno beneficio del agua y de la desvelada. Según.
Otras veces, gracias al Señor de las Válvulas, tenemos agua ¡durante todo el día! fuera de horario, y entonces sí la confusión es mayor y se convierte en tormento. ¿Se le habrá olvidado cerrar la válvula? ¿Se iría de parranda con la palomilla y no regresó a cerrar la válvula? ¿Se compadecería ante la escasez general del líquido y dejó correr el agua todo el día? ¿Estará oxidada la válvula y no la pudo cerrar? ¿O ese día funcionaron todos los pozos y no hubo necesidad de racionar el agua? ¿Se le olvidaría cerrarla? El inventario de dudas es interminable y la desazón mayor.
En la soledad de las madrugadas, y medio salpicado porque el derrame me alcanza a bañar un poco, me veo obligado a pensar que el Señor de las Válvulas no es tan cumplido como uno supondría, y lo que es peor, tampoco es constante. Es imprevisible. Y por lo tanto no es confiable. ¿Quién puede confiar en alguien así?
Si usted se queja con el Sapa: “Oiga, no tenemos agua”, y después de pedirle los datos para ubicar en qué colonia está el problema, le reviran “Ok vamos a hablar con el Señor de las Válvulas”. En ese momento mi asombro rebasa todos los límites. Y a veces llega el agua pero a veces no. ¡Y otra vez acabamos dependiendo de un ser etéreo y poderoso capaz de hidratar o resecar al prójimo: ¡El Señor de las Válvulas! Por el respeto que le tienen cuando lo invocan, uno llega a camelar que ha de ser el jefe de todos ellos y tal vez, hasta del presidente municipal. Quien sabe.
¿No tendrá un teléfono directo o un celular el respetable Señor de las Válvulas? Así, llamándole, me enteraría con certeza si abrirá o no las llaves para no estar con el pendiente si ya llegará pronto el agua o si ya vino o si me engañó y poderle reclamar su informalidad. O felicitarlo por cumplidor, ya nunca se sabe. El enigma de lo imprevisto nos arruina y aflige.
No sé si recuerde usted, cultísimo lector, el pasaje del zorro en el libro de El Principito. Resulta que entre el pequeño soberano y el astuto animal se logra establecer, finalmente un vínculo, después de varios días de intentarlo, llevándolos después de arduos intentos, a una bella relación de amistad a través de un proceso de domesticación, de acercamiento mutuo, constante e interesado, con todo predecible, en un ritual preciso de contacto. El proceso de aproximación descansaba en la confianza y la certeza en las acciones que realizaría cada uno, sin fallar. El zorro refiere que por eso son necesarios los rituales y que éstos deben respetarse porque sólo de esa manera sabremos a que atenernos. Y cita como ejemplo el ritual establecido por la gente del pueblo para celebrar la cacería del zorro en días predeterminados, en los cuales, él sabe de antemano, con toda certeza, que no deberá salir de su madriguera porque sería peligroso y podrían matarlo. Conoce, pues, el ritual con sus fechas y tiempos, y los espacios para celebrar el rito en la comarca, al igual que los demás; y sabe que él, los cazadores y los perros, incondicionales seguidores de esa costumbre, lo cumplirán con absoluta seguridad, sin lugar a dudas. Y nos dice el sagaz y docto zorro, que sin esa certeza, su existencia y la de los demás sería un caos, nadie podría vivir en paz porque no existen los rituales o respeto por los mismos, que deben ser del conocimiento y obediencia de las partes, y todos a su vez, están obligados a cumplirlos, puntual y estrictamente.
En cuanto logre descubrir quién es el Señor de las Válvulas le obsequiaré un ejemplar del libro con especial dedicatoria para que lea el pasaje del zorro que brevemente he relatado haciendo uso de mi traicionera memoria, con la esperanza de que su reflexión sea mayor que su pericia, y todos nos dediquemos a pensar y actuar como lo instruye el pequeño y astuto zorro.
¿Que me toca agua el martes en la noche? pues que sea el martes y no el miércoles durante el día. ¿Que el jueves no nos toca? pues que sea precisamente el jueves cuando haya sequía y no el martes. Que se abran las llaves a una hora precisa y conocida y se cierren, también, a la misma hora siempre. Y que todo el mundo lo sepa con detalle. Aceptemos y respetemos el ritual del agua una vez que se defina y establezca. El ritual estará completo al cumplir la parte que me toca, y todos los elementos del conjunto, se fundirán en un circulo virtuoso cuando yo la pague y no la despilfarre.
Así pues, lo que exigimos varios usuarios a las autoridades del Sapa, es un poquito de respeto por los rituales que ellos mismo han establecido, para que disfrutemos un doble bien público en proceso de extinción: certeza y confianza en las autoridades.
¿Será que las válvulas se pueden regular igual que las llaves de nariz, para que salga más o menos agua? ¿Tendrán reguladores de presión? ¿Cómo abrirá el Señor de las Válvulas sus preciados grifos? ¿De un jalón o nada más hasta la mitad? ¿Nomás tantito o hasta un cuarto de vuelta? ¿Las dejará abiertas toda la noche o solamente seis horas o tal vez doce? ¿Las irá cerrando poco a poco conforme amanece o de golpe? ¿Tendrá que ver con la presión de las bombas en los pozos? ¿O será que se intercomunican algunas redes y varía la presión? ¿Es una red o son varias? ¿Me surten de un solo pozo o de dos? ¡Que maldita y acuosa ignorancia!
Éste sí que es un verdadero enigma cartesiano, casi una aporía. Cuando lo resuelva, invisible lector, se lo haré saber sin falta, porque intuyo que usted comparte, también, éstas dudas existenciales que, a veces, nos quitan el sueño para vivir en una pesadilla.¡Hasta siempre invisible Señor de las Válvulas! Ten conmiseración de nosotros.
10 octubre 2005
LOS ÁCAROS FIELES COMPAÑEROS DE VIAJE
No es mi intención asustarlo, alérgico lector, pero sufrimos una invasión permanente que puede ser muy perniciosa. O no, depende del grado y tipo. Es más si usted es hipocondríaco mejor no lea esta columna, no vaya ser que la colección de “sus males” aumente.
Los ácaros viven con nosotros, habitan en nosotros, siempre lo han hecho. Desde la aparición del primer mono peludo erguido son nuestros compañeros de viaje y los serán por siempre y para siempre. Las más de las veces no nos causan problemas porque ambas especies aprendimos a convivir más o menos en paz; pero hay ocasiones en las que sí pueden producir algunos males menores y enfermedades en los seres humanos que se pueden complicar. Pertenecen al grupo de animales que los biólogos identifican como artrópodos, palabra que viene del griego y significa patas articuladas. Son parientes de las arañas y de las garrapatas, y aún de los camarones. Estos pequeños bichos, que no se ven a simple vista, tienen las mismas funciones que realiza todo ser vivo: nacen, crecen, se reproducen y mueren. Tienen un periodo de vida muy corto, pero durante ese tiempo, en su ciclo de vida generan desechos, como cualquier ser vivo, que son principalmente los que causan reacciones alérgicas de distinto grado en los humanos. Hay personas que son más susceptibles a enfermarse cuando respiran este tipo de desechos, los cuales tampoco se ven, pero flotan en el aire y son respirados por cualquier ser vivo que tenga ésta función. Todos respiramos excremento de ácaros en forma de fino polvillo, querámoslo o no, que además contiene una enzima causante de reacciones alérgicas o asmáticas, tos, falta de respiración, y que afecta en forma variable a miles y miles de personas. No hay escapatoria porque mide de 10 a 15 micras (una micra es la milésima parte de un milímetro). Lo que llamamos polvo, siempre presente en las casas, no es solamente tierra, como todo mundo piensa, el doméstico contiene tejido fibroso, escamas de la piel, pelos de animal, bacterias, restos de cucarachas de cocina, moho, restos de comida y otras materias orgánicas y sintéticas; en cada gramo de polvo doméstico pueden contarse entre 100 y 500 ácaros. Los ácaros viven en todos lados, desde alturas superiores a los cinco mil metros hasta los cuatro mil metros bajo el mar, en todos los medios conocidos por el hombre. La mayor parte son ovíparos (que ponen huevos) pero también hay ovovivíparos y exclusivamente vivíparos (producen organismos ya formados). Uno de estos fieles acompañantes desde que los humanos existimos, es el que lleva por nombre científico Demodex follicorum Simon y de hecho es un parásito. Tenemos cientos o miles de ellos en la cara pero no se ven por su tamaño tan pequeño. Se alimentan de la piel que ellos mismos nos cortan, como si se despacharan un jugoso filete, o de los restos de piel que desechamos y de las grasas que producimos a través de las glándulas sebáceas del rostro. Viven en las cavidades en donde nace cada uno de los pequeños vellos de la piel. Salen únicamente cuando la hembra está fecundada y es el momento más propicio para cambiar de huésped, lo cual sucede cuando usted saluda con un beso en la mejilla a un familiar o amiga o amigo, ahí es cuando se realiza el mayor intercambio de ácaros: les damos unos cuantos y nos dan otros tantos. Las otras especies de Demodex que son conocidas parasitan animales mamíferos domésticos y silvestres y son muy dañinas, tal es el caso de los perros en los que provocan la sarna más grave; pero se presentan también en caballos, ovejas, gatos, bovinos, cerdos y otras especies a las que les pueden causar inclusive la muerte si no son atendidos oportunamente. Hay otra especie de ácaro, de las dos que habitan permanentemente en nosotros y se llama Demodex brevis Akbulatova y hace lo mismo que la anterior aunque prefiere habitar más en las glándulas sebáceas. Las personas muy arrugadas no tienen presencia de éstos ácaros o muy pocos, por lo cual no se estimula la producción de sus glándulas sebáceas y tienen una piel más reseca. En cambio hay otras personas que son generosas y alimentan bien a sus ácaros, éstos en recompensa, estimulan la producción de grasa en la cara, con lo cual se arruga menos el cutis.
Hay una serie de síntomas causados por éstos bichos en los humanos y me interesa que usted los conozca porque los doctores no siempre son conscientes de su existencia y los atribuyen a otras causas, pero jamás piensan en los ácaros porque no se ven. Me refiero a la otitis (inflamación del oído) provocada por ácaros que logran sobrevivir a las condiciones existentes en el conducto auditivo. Producen comezón; enrojecimiento por rascarse continuamente; el afectado tiene la impresión de que pequeños animales caminan dentro de sus oídos porque escucha algo raro, a veces son ruidos percibidos sólo por él al acostarse, y en ocasiones, tiene la sensación de que “algo” se mueve en el interior del oído; hay escaso contenido de cerumen; en casos graves, el oído del paciente emana un olor fétido, y en otros se puede producir pus. Vea usted este caso bien documentado. “Un campesino de 34 años que laboraba en Estados Unidos y que acababa de regresar a México, presentaba desde hacía cuatro años prurito (comezón) en ambos oídos y fetidez del conducto auditivo externo en ambos lados. Al realizarse la exploración física de los dos oídos, se encontraron los conductos auditivos externos enrojecidos, con huellas de rascado crónico, escasez de cerumen y presencia de ¨burbujas¨, al parecer de material purulento, las cuales se desplazaban de un lado a otro del conducto auditivo externo. Revisando el cerumen bajo el microscopio, se encontraron gran cantidad de ácaros de la familia Anoetidae y del género Histiostoma; había representantes de todos los estadios, desde larvas hasta adultos, machos y hembras. Como se trataba de ácaros de vida libre, saprófagos, o sea, que se alimentan de materia orgánica en descomposición y bien conocidos por sus hábitos foréticos, después de una serie de preguntas al paciente se llegó a la conclusión de que probablemente algunos de estos ácaros habían llegado al oído de la persona transportados foréticamente por moscas, lo cual es muy común, y que, al haber encontrado un medio favorable para su desarrollo, con bastante alimento disponible (el cerumen) se habían reproducido abundantemente, colonizando los dos oídos. Al no tratarse de parásitos, las molestias que sentía el individuo se debían a reacciones alérgicas, originadas por las deyecciones y secreciones de los ácaros. Este hallazgo fue muy interesante, pues era la primera vez que se encontraban estos ácaros de vida libre bajo tales condiciones, produciendo otitis en el hombre.” El caso es que no solamente se pueden encontrar ácaros de hábitos saprófagos en los oídos de algunas personas sino también de las dos especies que hemos indicado u otras, que son habitantes permanentes de nuestro cuerpo.La fuente principal de proliferación de ácaros son las camas, los colchones. Sí, preocupado lector, ese receptáculo en el cual dormimos y pasamos al menos un tercio de nuestra vida. Si usted tiene 10 años usando el mismo colchón pues tiene de invitados a un trillón de ácaros y heces de los mismos, y un trillón es nada menos que un millón de billones, que se escribe con un uno seguido de 18 ceros. De hecho, millonario lector, su colchón pesa más que cuando lo compró porque se encuentra lleno de ácaros y sus desechos, los cuales tienen un peso que se ha ido acumulando durante años, de manera que al peso original súmele un 20% o 25% de lastre adicional por el contenido de ácaros muertos, vivos y sus desechos, además de los restos de la piel que normalmente se nos cae al contacto con el colchón y las almohadas. Éstas, también pesan un 10% más después de seis años de uso por las mismas razones. Así que es muy fácil, si el grado de infestación es alto, que algunos de estos bichos en general inofensivos, se metan a los oídos y ahí vivan porque tienen condiciones propicias de humedad y alimento suficientes para hacerlo. Para que tenga usted una ligera idea, forético lector, los humanos producimos alrededor de 5 gramos de escamas de piel por día que son suficientes para alimentar a 100,000 ácaros. Si piensa que la virgen le habla, no discurra que es un milagro, mejor vaya con un doctor para que le revise los oídos y pídale que identifique al microscopio que no tenga ácaros en los conductos auditivos cuando sienta comezón en el interior y movimientos raros o sonidos extraños. Como los doctores se creen siempre muy sabihondos, es necesario que usted les exija que hagan el análisis físico del cerumen o cerilla para que se descarten las molestias por ácaros, sobre todo si usted sospecha que puede tenerlos como huéspedes en los oídos después de conocer los síntomas que le he descrito. Y si le dan algún remedio efectivo me lo dice, digo, si no es mucha molestia y si no quedó usted muy asustado. En otra entrega prometo darles algunos consejos para tratar de controlar este problema, solo controlar porque es imposible erradicarlo.
Los ácaros viven con nosotros, habitan en nosotros, siempre lo han hecho. Desde la aparición del primer mono peludo erguido son nuestros compañeros de viaje y los serán por siempre y para siempre. Las más de las veces no nos causan problemas porque ambas especies aprendimos a convivir más o menos en paz; pero hay ocasiones en las que sí pueden producir algunos males menores y enfermedades en los seres humanos que se pueden complicar. Pertenecen al grupo de animales que los biólogos identifican como artrópodos, palabra que viene del griego y significa patas articuladas. Son parientes de las arañas y de las garrapatas, y aún de los camarones. Estos pequeños bichos, que no se ven a simple vista, tienen las mismas funciones que realiza todo ser vivo: nacen, crecen, se reproducen y mueren. Tienen un periodo de vida muy corto, pero durante ese tiempo, en su ciclo de vida generan desechos, como cualquier ser vivo, que son principalmente los que causan reacciones alérgicas de distinto grado en los humanos. Hay personas que son más susceptibles a enfermarse cuando respiran este tipo de desechos, los cuales tampoco se ven, pero flotan en el aire y son respirados por cualquier ser vivo que tenga ésta función. Todos respiramos excremento de ácaros en forma de fino polvillo, querámoslo o no, que además contiene una enzima causante de reacciones alérgicas o asmáticas, tos, falta de respiración, y que afecta en forma variable a miles y miles de personas. No hay escapatoria porque mide de 10 a 15 micras (una micra es la milésima parte de un milímetro). Lo que llamamos polvo, siempre presente en las casas, no es solamente tierra, como todo mundo piensa, el doméstico contiene tejido fibroso, escamas de la piel, pelos de animal, bacterias, restos de cucarachas de cocina, moho, restos de comida y otras materias orgánicas y sintéticas; en cada gramo de polvo doméstico pueden contarse entre 100 y 500 ácaros. Los ácaros viven en todos lados, desde alturas superiores a los cinco mil metros hasta los cuatro mil metros bajo el mar, en todos los medios conocidos por el hombre. La mayor parte son ovíparos (que ponen huevos) pero también hay ovovivíparos y exclusivamente vivíparos (producen organismos ya formados). Uno de estos fieles acompañantes desde que los humanos existimos, es el que lleva por nombre científico Demodex follicorum Simon y de hecho es un parásito. Tenemos cientos o miles de ellos en la cara pero no se ven por su tamaño tan pequeño. Se alimentan de la piel que ellos mismos nos cortan, como si se despacharan un jugoso filete, o de los restos de piel que desechamos y de las grasas que producimos a través de las glándulas sebáceas del rostro. Viven en las cavidades en donde nace cada uno de los pequeños vellos de la piel. Salen únicamente cuando la hembra está fecundada y es el momento más propicio para cambiar de huésped, lo cual sucede cuando usted saluda con un beso en la mejilla a un familiar o amiga o amigo, ahí es cuando se realiza el mayor intercambio de ácaros: les damos unos cuantos y nos dan otros tantos. Las otras especies de Demodex que son conocidas parasitan animales mamíferos domésticos y silvestres y son muy dañinas, tal es el caso de los perros en los que provocan la sarna más grave; pero se presentan también en caballos, ovejas, gatos, bovinos, cerdos y otras especies a las que les pueden causar inclusive la muerte si no son atendidos oportunamente. Hay otra especie de ácaro, de las dos que habitan permanentemente en nosotros y se llama Demodex brevis Akbulatova y hace lo mismo que la anterior aunque prefiere habitar más en las glándulas sebáceas. Las personas muy arrugadas no tienen presencia de éstos ácaros o muy pocos, por lo cual no se estimula la producción de sus glándulas sebáceas y tienen una piel más reseca. En cambio hay otras personas que son generosas y alimentan bien a sus ácaros, éstos en recompensa, estimulan la producción de grasa en la cara, con lo cual se arruga menos el cutis.
Hay una serie de síntomas causados por éstos bichos en los humanos y me interesa que usted los conozca porque los doctores no siempre son conscientes de su existencia y los atribuyen a otras causas, pero jamás piensan en los ácaros porque no se ven. Me refiero a la otitis (inflamación del oído) provocada por ácaros que logran sobrevivir a las condiciones existentes en el conducto auditivo. Producen comezón; enrojecimiento por rascarse continuamente; el afectado tiene la impresión de que pequeños animales caminan dentro de sus oídos porque escucha algo raro, a veces son ruidos percibidos sólo por él al acostarse, y en ocasiones, tiene la sensación de que “algo” se mueve en el interior del oído; hay escaso contenido de cerumen; en casos graves, el oído del paciente emana un olor fétido, y en otros se puede producir pus. Vea usted este caso bien documentado. “Un campesino de 34 años que laboraba en Estados Unidos y que acababa de regresar a México, presentaba desde hacía cuatro años prurito (comezón) en ambos oídos y fetidez del conducto auditivo externo en ambos lados. Al realizarse la exploración física de los dos oídos, se encontraron los conductos auditivos externos enrojecidos, con huellas de rascado crónico, escasez de cerumen y presencia de ¨burbujas¨, al parecer de material purulento, las cuales se desplazaban de un lado a otro del conducto auditivo externo. Revisando el cerumen bajo el microscopio, se encontraron gran cantidad de ácaros de la familia Anoetidae y del género Histiostoma; había representantes de todos los estadios, desde larvas hasta adultos, machos y hembras. Como se trataba de ácaros de vida libre, saprófagos, o sea, que se alimentan de materia orgánica en descomposición y bien conocidos por sus hábitos foréticos, después de una serie de preguntas al paciente se llegó a la conclusión de que probablemente algunos de estos ácaros habían llegado al oído de la persona transportados foréticamente por moscas, lo cual es muy común, y que, al haber encontrado un medio favorable para su desarrollo, con bastante alimento disponible (el cerumen) se habían reproducido abundantemente, colonizando los dos oídos. Al no tratarse de parásitos, las molestias que sentía el individuo se debían a reacciones alérgicas, originadas por las deyecciones y secreciones de los ácaros. Este hallazgo fue muy interesante, pues era la primera vez que se encontraban estos ácaros de vida libre bajo tales condiciones, produciendo otitis en el hombre.” El caso es que no solamente se pueden encontrar ácaros de hábitos saprófagos en los oídos de algunas personas sino también de las dos especies que hemos indicado u otras, que son habitantes permanentes de nuestro cuerpo.La fuente principal de proliferación de ácaros son las camas, los colchones. Sí, preocupado lector, ese receptáculo en el cual dormimos y pasamos al menos un tercio de nuestra vida. Si usted tiene 10 años usando el mismo colchón pues tiene de invitados a un trillón de ácaros y heces de los mismos, y un trillón es nada menos que un millón de billones, que se escribe con un uno seguido de 18 ceros. De hecho, millonario lector, su colchón pesa más que cuando lo compró porque se encuentra lleno de ácaros y sus desechos, los cuales tienen un peso que se ha ido acumulando durante años, de manera que al peso original súmele un 20% o 25% de lastre adicional por el contenido de ácaros muertos, vivos y sus desechos, además de los restos de la piel que normalmente se nos cae al contacto con el colchón y las almohadas. Éstas, también pesan un 10% más después de seis años de uso por las mismas razones. Así que es muy fácil, si el grado de infestación es alto, que algunos de estos bichos en general inofensivos, se metan a los oídos y ahí vivan porque tienen condiciones propicias de humedad y alimento suficientes para hacerlo. Para que tenga usted una ligera idea, forético lector, los humanos producimos alrededor de 5 gramos de escamas de piel por día que son suficientes para alimentar a 100,000 ácaros. Si piensa que la virgen le habla, no discurra que es un milagro, mejor vaya con un doctor para que le revise los oídos y pídale que identifique al microscopio que no tenga ácaros en los conductos auditivos cuando sienta comezón en el interior y movimientos raros o sonidos extraños. Como los doctores se creen siempre muy sabihondos, es necesario que usted les exija que hagan el análisis físico del cerumen o cerilla para que se descarten las molestias por ácaros, sobre todo si usted sospecha que puede tenerlos como huéspedes en los oídos después de conocer los síntomas que le he descrito. Y si le dan algún remedio efectivo me lo dice, digo, si no es mucha molestia y si no quedó usted muy asustado. En otra entrega prometo darles algunos consejos para tratar de controlar este problema, solo controlar porque es imposible erradicarlo.
04 octubre 2005
LOS AMBULANTES: ESPECÍMENES DE PROPAGACIÓN ESPONTÁNEA
¡Ahí viene la plaga! Los vendedores ambulantes son incontenibles, tienen el don de la ubicuidad y demuestran palmariamente la teoría medieval de la generación espontánea. Nadie podrá con ellos. Aparecen de la nada. Tendremos que aprender a convivir con esta calamidad por consumir sus chucherías, fritangas y menjurjes de todo tipo que venden. Conozco a comerciantes que tienen negocios formales pero ahí están. ¿Porque? La verdad no lo sé y tampoco se los he preguntado. Cada vez habrá más y más. No hay freno, ni ley, ni autoridad de ninguna clase que se los impida. Al principio, cuando se establecieron, nada ni nadie los contuvo, ahora... menos. Están por toda la ciudad, en todas las calles.
Sostengo, que donde haya tres personas en un puesto callejero o ambulante, la ambición de dos de ellas será tener, algún día, su propio negocio: un puesto ambulante en la calle. A la primera oportunidad. Será su máximo interés en la vida. La generación espontánea en su máximo esplendor.
Con el desarrollo material y social nos llegan formas de comportamiento de las grandes ciudades, llegan muchas cosas buenas, pero también las plagas.
El diccionario de la Real Academia Española dice que ambulante es el “Que va de un lugar a otro sin tener asiento fijo”. Habrá que inventar algún otro nombre para éstos “emprendedores históricos” porque algunos de ellos ya tienen un lugar fijo en la calle. Ya se despliegan siempre en “su” mismo territorio: el malecón costero. Donde haya más luz para que se vea bien la “merca”, o donde haya luz pero también un poco de música, para no estar tan aburridos cuando escaseen los paseantes convertidos en clientes.
Para lograr su propósito de permanencia, los ambulantes usarán los mismos procedimientos delincuenciales que se acostumbran en estos casos: primero se asociarán con otros ambulantes y para esto con tres la hacen; enseguida, presionarán a las autoridades para que les den un permiso por centavos, porque son pobres, o para que se hagan de la vista gorda; seleccionarán “sus” espacios: las calles o sitios con más tráfico de personas, sea donde sea; responderán, ya “organizados”, de manera corporativa y violenta ante posibilidades de desalojo; y terminarán prometiendo a las autoridades que, si los dejan, votarán siempre por ellos para respaldar su ambición permanente de poder. Con eso tenemos para padecerlos por toda la eternidad. Ante cualquier amenaza a su ilegal actividad, les queda también, recurrir a las “instancias legales” para solicitar un amparo que, sin excepción, les será otorgado por jueces a modo que han desprestigiado y prostituído hasta el hartazgo esa noble institución de defensa que es el amparo en contra de actos ilegales de las autoridades. ¿Con que razones jurídicas puede un juez otorgar un amparo a un ambulante, quien de manera contumaz está violando la ley? La opinión pública sabe perfectamente bien porqué lo hacen y sus razones obedecen a la corrupción, el dinero y las complicidades. Es vergonzoso.
Usted puede encontrar hasta 40 en una sola manzana o más, depende del lugar y del tráfico que exista en donde decidan asentarse. Porque ellos lo deciden, olfatean y corrompen los buenos lugares.
Era sólo cuestión de tiempo para que un paseo magnífico y decoroso como el malecón costero de La Paz se llenara de ambulantes. Existen algunos especimenes en la ciudad que ya tienen “derecho de piso” ¿y sabe usted porqué? Pues porque “acumulan” tiempo en el mismo lugar y con ese argumento bizarro de la permanencia, de la impunidad, ni quien los moleste. Lo primero que alega “el perseguido” es que su pequeño restaurante o tendido en la calle ya tiene mucho tiempo ahí. Algunos varios años, y que por eso no los puede quitar nadie. Esa es “su razón” y, en efecto, nadie los molesta. Su argumento es el tiempo que han subsistido impunes, al amparo de una cómplice y tolerante autoridad. ¿Y sabe usted lo que hacen las autoridades municipales? Nada, los aceptan como un hecho bíblico y ahí los dejarán por los siglos de los siglos, porque desalojarlos les quitará votos en la próxima elección. Prepárese lector, en un futuro no muy lejano, tendrá que pasear por el malecón esquivando triciclos con elotes o globeros o rastas artesanos, algodoneros, paleteros o lo que sea. Sin faltar los montones de excremento de las mascotas incontinentes de dueños irresponsables. Tendrá usted que caminar a brinquitos para librarse de la mierda fresca de todo tipo. O de plano dejar de ir. No falta mucho para que el malecón de La Paz se convierta en el mayor mercado de ambulantes en el estado, como los del centro del D.F. gracias al neocorporativismo de los perredistas, los recientes pastores de esta futura, y productiva en todos sentidos, clientela política. Por ahora tienen tres kilómetros para asentarse, eso mientras terminan la ampliación del malecón. ¿Si ya dieron un permiso porqué no dar decenas?
Vea usted como esta ahora el malecón. He contado no menos de 30 ambulantes de todo tipo en días normales más los que se acumulen de aquí a que se publique ésta columna. Multiplique esta cantidad por tres los fines de semana. Emergen como espectros, desde la “afable” viejita que un día brotó de la nada, al igual que todos ellos, como extraída de los 120,000 ambulantes invasores del Centro Histórico del D.F. y que pone su mesa con dulces y chucherías y se funde en una silla permaneciendo inmóvil e inmutable, hasta los eventuales de uniformes raros que venden cocos fríos usando máquinas extraterrestres. Un rasta y su chica embarazada que enseña a los cuatro vientos, con orgullo, su panza pelona y que venden chucherías hechas a mano; otros más de cabellera larga, con trencita o de colita o así nomás o con su paliacate, con su tendido y sus sillas; y los que alquilan por tiempo los brincolines y múltiples juegos inflables que suben a sus carros de lujo cuando terminan. Los de los tacos y las hamburguesas que inundan con su miasma tres cuadras a la redonda. Pero también están los que venden esquites, elotes y raspados en sus triciclos tienda; los que venden artilugios luminosos como los que se encuentran cuando vienen los merolicos escandalosos al dizque carnaval. Familias enteras dedicadas a vender en la calle, en las que, el esposo pregona, la esposa anuncia y los hijos con edad suficiente aprenden el oficio vendiendo, mientras en una carreola espera su turno otro futuro ambulante. Los de las flores para románticas parejas. Los que venden cuadros y artesanías. Otros, eventuales, como vieron que no pasa nada, han hecho su tendido con exhibidores rodantes para colgar ¡ y vender ropa!. Los que alquilan carritos eléctricos. Vendedores de café. Aparecen de pronto amas de casa y morritas vendiendo agua y refrescos fríos que extraen de una simple hielera. Fotógrafos. No falta la doña, aunque ésta también es eventual, que vende ricas garnachas, sopes y quesadillas en el restaurantito que arma y pone a funcionar en décimas de segundo. Y no siempre, al menos no todavía, alguna que otra piruja sin rumbo, aunque sin exhibir un sentido de pertenencia maleconero, porque aún se siente fuera de lugar. Unos han visto el progreso súbito y ya tienen hasta dos puestos... por ahora. Antes estaban solo los viernes, sábados y domingos y de cajón en cualquier evento. Brotan espontáneamente, de la nada, y desparecen en un santiamén. Ahora ya están todos los días formando parte del paisaje maleconero. Todos ellos ya tienen el sagrado “derecho de piso” que les da otra especial prerrogativa paceña: la “antigüedad”, aunque sea de horas o días. Y como nadie les dice nada...
En el colmo del absurdo ya sucedió lo inaudito, apareció ¡una gringa! joven y güerita que también saca su trapo, extiende sus chucherías y a vender. ¡La antitesis del sueño americano! Kafka avecindado en La Paz.
¿Y la espléndida Casa del Artesano Sudcaliforniano? ¿Se acuerdan de ella?
Y lo que es peor, cualquiera pone una mesa con sillas en plena calle, su ansiado restaurantito, y comienza a destazar las folclóricas almejas chocolatas arrojando toda su inmundicia al agua que tiene justamente enfrente, al fin que “no pasa nada porque los desperdicios se los comerán las gaviotas”, dicen. Incluidos los desechos que ellos generan, porque no tienen baño, más las conchas de las almejas. No les importa la descomunal pestilencia que generan los desechos de las almejas por su rapidísima descomposición; si usted ha aspirado el olor de una almeja muerta, descompuesta, podrida, sabe de lo que estoy hablando: es de vómito seguro, sin exagerar. Ahora multiplíquelo por 600 almejas diarias que se venden en el “restaurante”. A nadie le ha importado que al pasear las personas, turistas o locales, frente al “negocio” o de cara al “tiradero” en el mar, tengan que taparse las narices para evitar la peste y caminar rápido para no sentir nauseas. Los mismos policías han sacado costales de conchas de desperdicio del mar a donde fue arrojada la basura ¡y no pasó nada! De verdad nada, solo sacaron el costal lleno de conchas y lo llevaron al otro basurero. Fue todo.
En este desmadre, hoy, cualquiera saca su trapo, su mesa, sus elotes, su silla, su hielera, sus globos, su cachivache, sus almejas, su artilugio, su trique, su carrito, su jueguito, su armatoste, su... lo que sea, ¡y a darle! lo extiende, lo arma y se pone a vender, pues para eso les pusieron su malecón, ¡faltaba más!
Los ambulantes ya pasaron la prueba de fuego: cuando se asentaron en su lugarcito meleconero nadie les dijo nada... Y en su torcida y acomodaticia mentalidad asumieron que ese lugar ya es de ellos.
Si en definitiva, como parece, los van a dejar pues hay que cobrarles ¿no le parece? Total, ya jamás se van a quitar de donde estén. ¿Cuánto le gusta a usted que cueste el metro cuadrado de malecón nuevo para renta? Haremos el ejercicio y estimaremos unos 300 pesos el metro cuadrado de un local normal maleconero, pero como no es propiamente un local y carece de servicios, pues que sean 200 pesos diarios por metro cuadrado para el Ayuntamiento. Si alguien pensó que los ambulantes se asustarían con ese precio no sabe lo que ganan algunos de ellos. Es más, pagarían eso y cualquier tarifa que les pongan. Un almejero ambulante maleconero vende no menos de 600 pesos diarios, por ejemplo, de las 10 a las 13 horas. Más que muchos comercios establecidos. Los taqueros de Hacienda, que tenían su restaurante de cuatro mesas en plena calle vendían no menos de 15,000 pesos diarios. Por esa razón nadie lograba quitarlos y conste que se agenciaron ¡tres amparos!, hasta que las autoridades ganaron el juicio y lograron removerlos de ese lugar del que ya se creían los dueños. Es una muy buena noticia pero aislada. La mala es que, a varios de los que logran quitar de un lugar es para que se instalen en otra calle. Habrá que exigirles a los que venden bien que se instalen en un local e impedirles que continúen adueñados de las calles de manera permanente y abusiva. Sé que es una pésima ocurrencia la de cobrarles, lo reconozco. No están en la calle porque sean pobres o porque no consigan empleo o no encuentren un local adecuado ni pretextos parecidos. Están ahí simplemente porque lo que instalan es un buen negocio, y un negociazo en algunos casos. Invierten casi nada porque poco les cuesta. Sabios conocedores de la economía y del mercado, invierten lo menos para ganar lo más en tierra de nadie. Las blandengues autoridades lo permiten. Les temen pero los usan. Así que preparémonos todos.
Sostengo, que donde haya tres personas en un puesto callejero o ambulante, la ambición de dos de ellas será tener, algún día, su propio negocio: un puesto ambulante en la calle. A la primera oportunidad. Será su máximo interés en la vida. La generación espontánea en su máximo esplendor.
Con el desarrollo material y social nos llegan formas de comportamiento de las grandes ciudades, llegan muchas cosas buenas, pero también las plagas.
El diccionario de la Real Academia Española dice que ambulante es el “Que va de un lugar a otro sin tener asiento fijo”. Habrá que inventar algún otro nombre para éstos “emprendedores históricos” porque algunos de ellos ya tienen un lugar fijo en la calle. Ya se despliegan siempre en “su” mismo territorio: el malecón costero. Donde haya más luz para que se vea bien la “merca”, o donde haya luz pero también un poco de música, para no estar tan aburridos cuando escaseen los paseantes convertidos en clientes.
Para lograr su propósito de permanencia, los ambulantes usarán los mismos procedimientos delincuenciales que se acostumbran en estos casos: primero se asociarán con otros ambulantes y para esto con tres la hacen; enseguida, presionarán a las autoridades para que les den un permiso por centavos, porque son pobres, o para que se hagan de la vista gorda; seleccionarán “sus” espacios: las calles o sitios con más tráfico de personas, sea donde sea; responderán, ya “organizados”, de manera corporativa y violenta ante posibilidades de desalojo; y terminarán prometiendo a las autoridades que, si los dejan, votarán siempre por ellos para respaldar su ambición permanente de poder. Con eso tenemos para padecerlos por toda la eternidad. Ante cualquier amenaza a su ilegal actividad, les queda también, recurrir a las “instancias legales” para solicitar un amparo que, sin excepción, les será otorgado por jueces a modo que han desprestigiado y prostituído hasta el hartazgo esa noble institución de defensa que es el amparo en contra de actos ilegales de las autoridades. ¿Con que razones jurídicas puede un juez otorgar un amparo a un ambulante, quien de manera contumaz está violando la ley? La opinión pública sabe perfectamente bien porqué lo hacen y sus razones obedecen a la corrupción, el dinero y las complicidades. Es vergonzoso.
Usted puede encontrar hasta 40 en una sola manzana o más, depende del lugar y del tráfico que exista en donde decidan asentarse. Porque ellos lo deciden, olfatean y corrompen los buenos lugares.
Era sólo cuestión de tiempo para que un paseo magnífico y decoroso como el malecón costero de La Paz se llenara de ambulantes. Existen algunos especimenes en la ciudad que ya tienen “derecho de piso” ¿y sabe usted porqué? Pues porque “acumulan” tiempo en el mismo lugar y con ese argumento bizarro de la permanencia, de la impunidad, ni quien los moleste. Lo primero que alega “el perseguido” es que su pequeño restaurante o tendido en la calle ya tiene mucho tiempo ahí. Algunos varios años, y que por eso no los puede quitar nadie. Esa es “su razón” y, en efecto, nadie los molesta. Su argumento es el tiempo que han subsistido impunes, al amparo de una cómplice y tolerante autoridad. ¿Y sabe usted lo que hacen las autoridades municipales? Nada, los aceptan como un hecho bíblico y ahí los dejarán por los siglos de los siglos, porque desalojarlos les quitará votos en la próxima elección. Prepárese lector, en un futuro no muy lejano, tendrá que pasear por el malecón esquivando triciclos con elotes o globeros o rastas artesanos, algodoneros, paleteros o lo que sea. Sin faltar los montones de excremento de las mascotas incontinentes de dueños irresponsables. Tendrá usted que caminar a brinquitos para librarse de la mierda fresca de todo tipo. O de plano dejar de ir. No falta mucho para que el malecón de La Paz se convierta en el mayor mercado de ambulantes en el estado, como los del centro del D.F. gracias al neocorporativismo de los perredistas, los recientes pastores de esta futura, y productiva en todos sentidos, clientela política. Por ahora tienen tres kilómetros para asentarse, eso mientras terminan la ampliación del malecón. ¿Si ya dieron un permiso porqué no dar decenas?
Vea usted como esta ahora el malecón. He contado no menos de 30 ambulantes de todo tipo en días normales más los que se acumulen de aquí a que se publique ésta columna. Multiplique esta cantidad por tres los fines de semana. Emergen como espectros, desde la “afable” viejita que un día brotó de la nada, al igual que todos ellos, como extraída de los 120,000 ambulantes invasores del Centro Histórico del D.F. y que pone su mesa con dulces y chucherías y se funde en una silla permaneciendo inmóvil e inmutable, hasta los eventuales de uniformes raros que venden cocos fríos usando máquinas extraterrestres. Un rasta y su chica embarazada que enseña a los cuatro vientos, con orgullo, su panza pelona y que venden chucherías hechas a mano; otros más de cabellera larga, con trencita o de colita o así nomás o con su paliacate, con su tendido y sus sillas; y los que alquilan por tiempo los brincolines y múltiples juegos inflables que suben a sus carros de lujo cuando terminan. Los de los tacos y las hamburguesas que inundan con su miasma tres cuadras a la redonda. Pero también están los que venden esquites, elotes y raspados en sus triciclos tienda; los que venden artilugios luminosos como los que se encuentran cuando vienen los merolicos escandalosos al dizque carnaval. Familias enteras dedicadas a vender en la calle, en las que, el esposo pregona, la esposa anuncia y los hijos con edad suficiente aprenden el oficio vendiendo, mientras en una carreola espera su turno otro futuro ambulante. Los de las flores para románticas parejas. Los que venden cuadros y artesanías. Otros, eventuales, como vieron que no pasa nada, han hecho su tendido con exhibidores rodantes para colgar ¡ y vender ropa!. Los que alquilan carritos eléctricos. Vendedores de café. Aparecen de pronto amas de casa y morritas vendiendo agua y refrescos fríos que extraen de una simple hielera. Fotógrafos. No falta la doña, aunque ésta también es eventual, que vende ricas garnachas, sopes y quesadillas en el restaurantito que arma y pone a funcionar en décimas de segundo. Y no siempre, al menos no todavía, alguna que otra piruja sin rumbo, aunque sin exhibir un sentido de pertenencia maleconero, porque aún se siente fuera de lugar. Unos han visto el progreso súbito y ya tienen hasta dos puestos... por ahora. Antes estaban solo los viernes, sábados y domingos y de cajón en cualquier evento. Brotan espontáneamente, de la nada, y desparecen en un santiamén. Ahora ya están todos los días formando parte del paisaje maleconero. Todos ellos ya tienen el sagrado “derecho de piso” que les da otra especial prerrogativa paceña: la “antigüedad”, aunque sea de horas o días. Y como nadie les dice nada...
En el colmo del absurdo ya sucedió lo inaudito, apareció ¡una gringa! joven y güerita que también saca su trapo, extiende sus chucherías y a vender. ¡La antitesis del sueño americano! Kafka avecindado en La Paz.
¿Y la espléndida Casa del Artesano Sudcaliforniano? ¿Se acuerdan de ella?
Y lo que es peor, cualquiera pone una mesa con sillas en plena calle, su ansiado restaurantito, y comienza a destazar las folclóricas almejas chocolatas arrojando toda su inmundicia al agua que tiene justamente enfrente, al fin que “no pasa nada porque los desperdicios se los comerán las gaviotas”, dicen. Incluidos los desechos que ellos generan, porque no tienen baño, más las conchas de las almejas. No les importa la descomunal pestilencia que generan los desechos de las almejas por su rapidísima descomposición; si usted ha aspirado el olor de una almeja muerta, descompuesta, podrida, sabe de lo que estoy hablando: es de vómito seguro, sin exagerar. Ahora multiplíquelo por 600 almejas diarias que se venden en el “restaurante”. A nadie le ha importado que al pasear las personas, turistas o locales, frente al “negocio” o de cara al “tiradero” en el mar, tengan que taparse las narices para evitar la peste y caminar rápido para no sentir nauseas. Los mismos policías han sacado costales de conchas de desperdicio del mar a donde fue arrojada la basura ¡y no pasó nada! De verdad nada, solo sacaron el costal lleno de conchas y lo llevaron al otro basurero. Fue todo.
En este desmadre, hoy, cualquiera saca su trapo, su mesa, sus elotes, su silla, su hielera, sus globos, su cachivache, sus almejas, su artilugio, su trique, su carrito, su jueguito, su armatoste, su... lo que sea, ¡y a darle! lo extiende, lo arma y se pone a vender, pues para eso les pusieron su malecón, ¡faltaba más!
Los ambulantes ya pasaron la prueba de fuego: cuando se asentaron en su lugarcito meleconero nadie les dijo nada... Y en su torcida y acomodaticia mentalidad asumieron que ese lugar ya es de ellos.
Si en definitiva, como parece, los van a dejar pues hay que cobrarles ¿no le parece? Total, ya jamás se van a quitar de donde estén. ¿Cuánto le gusta a usted que cueste el metro cuadrado de malecón nuevo para renta? Haremos el ejercicio y estimaremos unos 300 pesos el metro cuadrado de un local normal maleconero, pero como no es propiamente un local y carece de servicios, pues que sean 200 pesos diarios por metro cuadrado para el Ayuntamiento. Si alguien pensó que los ambulantes se asustarían con ese precio no sabe lo que ganan algunos de ellos. Es más, pagarían eso y cualquier tarifa que les pongan. Un almejero ambulante maleconero vende no menos de 600 pesos diarios, por ejemplo, de las 10 a las 13 horas. Más que muchos comercios establecidos. Los taqueros de Hacienda, que tenían su restaurante de cuatro mesas en plena calle vendían no menos de 15,000 pesos diarios. Por esa razón nadie lograba quitarlos y conste que se agenciaron ¡tres amparos!, hasta que las autoridades ganaron el juicio y lograron removerlos de ese lugar del que ya se creían los dueños. Es una muy buena noticia pero aislada. La mala es que, a varios de los que logran quitar de un lugar es para que se instalen en otra calle. Habrá que exigirles a los que venden bien que se instalen en un local e impedirles que continúen adueñados de las calles de manera permanente y abusiva. Sé que es una pésima ocurrencia la de cobrarles, lo reconozco. No están en la calle porque sean pobres o porque no consigan empleo o no encuentren un local adecuado ni pretextos parecidos. Están ahí simplemente porque lo que instalan es un buen negocio, y un negociazo en algunos casos. Invierten casi nada porque poco les cuesta. Sabios conocedores de la economía y del mercado, invierten lo menos para ganar lo más en tierra de nadie. Las blandengues autoridades lo permiten. Les temen pero los usan. Así que preparémonos todos.
25 septiembre 2005
PAGINA WEB OFICIAL DE BCS UNA BUENA Y OTRA MALA / II Final
No hay presupuesto autorizado por el Congreso ni desagregado ni sin desagregar, no hay absolutamente nada en esta materia. En la liga a la información financiera solamente aparecen unos cuadros escaneados que exceden el tamaño de página en donde se analiza el informe trimestral del Programa de Apoyo para el Fortalecimiento de las Entidades Federativas, ramo 39. Son 124 millones de pesos, se muestra su origen y destino, pero esta cantidad no es realmente nada, si la comparamos con un presupuesto de más de 4,500 millones de pesos anuales. Está bien que aparezca pero es totalmente insuficiente. Es todo lo que trae de información financiera y no es realmente nada. Este es un factor esencial para medir la transparencia. Aguas.
Tampoco hay curriculum de los empleados del gobierno al menos de los puestos de jefe de departamento para arriba. ¿Cuánto ganan éstos funcionarios del gobierno del estado? ¿Cuántos son? ¿Cuánto nos cuesta la nómina? Quien sabe. No hay información. Es en estos casos en donde se requiere exhibir la famosa y muy pregonada transparencia. Hablamos de ella pero escondemos la información relevante o simplemente no la damos. En estos asuntos hay cero avance y así es probable que nunca vayamos a superar el lugar numero 27 que ocupamos en transparencia, y hay un serio riesgo de caer, aún más, dentro de los cinco lugares que nos faltan para llegar a la cola.
En licitaciones solo hay 2, una para obtener una canción y otra para ambulancias, es todo. No manchen. ¿Nadamas habrá eso para licitar en el gobierno del estado con un presupuesto de 4,500 millones de pesos al año? Los periódicos están llenos de convocatorias pero éstas no aparecen en la página oficial.
Ahora vamos con el Programa para la Modernización e Innovación Gubernamental de la Administración Pública Estatal 2005-2011. ¿Alguien puede explicarme que hace el rector de la Universidad de Tijuana como Vocal Ejecutivo en el Consejo para la Modernización e Innovación Gubernamental? ¿Copiaron mal el Programa y se les olvidó borrar este dato o de plano es un error de dedo o sí va a participar? Y además del Consejo, instalan un Comité Coordinador para el Desarrollo del Programa de Modernización e Innovación Gubernamental. En éste programa también confunden los objetivos con las metas y se basan en los manidos y errados conceptos de los manuales de autoayuda empresariales. Les voy a dar una orientación de kinder en planeación: los objetivos son de carácter cualitativo y para definirlos, generalmente se usan verbos en infinitivo para comenzar la frase o el propósito; y las metas, son la cuantificación de los objetivos, es decir, deben dimensionarse con números en el tiempo para poder medirlos. De nada.
Como no hay un diagnóstico de partida en el Programa de Modernización, dicen: “A partir de las metas establecidas debemos concretar las actividades a realizar para obtener un diagnóstico de la situación actual de la administración pública estatal, mediante el seguimiento puntual del cronograma que a continuación se presenta”. De hecho ofrecen como diagnóstico solamente dos indicadores de eficiencia. No se consigna ni siquiera una evaluación en los programas parecidos que se han formulado y ejecutado y que citan en el estudio. ¿Qué no debemos comenzar un programa como éste a partir de una evaluación y luego integrar un diagnóstico antes de definir qué vamos a hacer? Es precisamente el diagnóstico, la fotografía de la situación actual, la que nos orienta y ubica justamente dónde estamos, y de ahí, se derivan las acciones a seguir, los programas y proyectos específicos, y desde luego, la determinación de las prioridades, porque no se podrá hacer todo al mismo tiempo. El proceso de planeación no es al revés, a menos que sea un nuevo invento de los nacientes planeadores. Es, moderno lector, como si un médico le diagnosticara y le recetara su clásico medio kilo de medicinas para curar sus males sólo con el poder de su mirada, del doctor, o por teléfono, sin haber realizado algunos análisis mínimos, y sin auscultar siquiera al paciente. A sentimiento, pues. A ojo.
No hay números del programa, como ahorros, beneficios, efectos para la ciudadanía, encuestas de satisfacción de los usuarios en los servicios públicos que orienten las prioridades, costos de acondicionamiento de las áreas de servicio, y en general, números que nos permitan dimensionar y apreciar el programa en su conjunto.
En el mismo Programa sostienen “Para lograr consolidar el periodo de transición que asume la actual administración es fundamental la reforma administrativa, por lo que quienes la conformamos debemos asumir con responsabilidad este reto, pero sobre todo, debemos comprometernos con los ideales del Gobernador del Estado con el propósito de alcanzar los objetivos que se ha trazado y así responder a las expectativas de la ciudadanía.” ¿Transición en el estado? ¿Cuál? Nadie tiene idea de cuál transición, ni a qué se refieren con ese término. Que yo sepa aquí no ha habido ninguna transición, ni la habrá. ¿Estarán confundiendo el gobierno estatal con el federal? Porque en éste último si hubo transición.
Vea usted una definición política del termino según el Diccionario Crítico de Ciencias Sociales: “... se entiende por transición el proceso mediante (y durante) el cual determinadas reglas de juego son transformadas hasta producir un nuevo orden (democrático) que influye en la capacidad decisoria y en los intereses de los actores”. O ésta otra: Se entiende por transición política el proceso mediante el cual un régimen político es sustituido por otro (Morlino: 1985). Y la de diccionario: 1. f. Acción y efecto de pasar de un modo de ser o estar a otro distinto. 2. f. Paso más o menos rápido de una prueba, idea o materia a otra, en discursos o escritos. 3. f. Cambio repentino de tono y expresión. Así que ¿cuál transición? Usan palabras y conceptos sin sentido, porque desconocen su cabal significado, engañan a los demás como si realmente comprendieran éstos conceptos y sus alcances. El uso del lenguaje para que suene “bonito” pero vacío de reales significados. Y con todo respeto, a mí no me interesan los ideales del gobernador, a lo cual nos convocan; sí me interesan en cambio, y mucho, cuáles serán sus programas de gobierno, su Plan Estatal y cómo se reflejarán estos planteamientos en políticas públicas y su escrutinio en beneficio del estado y sus habitantes. Sus ideales, corresponden a su esfera privada y personal.
Cómo es posible que cuando la Ley de Transparencia ni siquiera está vigente, porque se aplicará a partir del 1º de enero de 2006 pongan al gobernador Agundez a decir esto: “Desarrollar las estrategias que permitan reformas administrativas, que se orienten a compactar, reordenar y eficientar el gasto y la calidad de los servicios que brinda el gobierno a la ciudadanía, sujetándonos estrictamente a la norma de transparencia que por convicción, pero que ahora también por Ley estamos obligados a cumplir, garantizando así, el compromiso contraído con la sociedad sudcaliforniana.” No hay tal norma obligatoria, al menos vigente, por ahora. Será obligatoria el año que entra.
Dicen, “El Ejecutivo del Estado, Ing. Narciso Agúndez Montaño, convencido de la
necesidad de reinventar (¡!) la gestión gubernamental, ha tenido a bien elevar al rango de Ley el Programa para la Modernización e Innovación Gubernamental de la Administración Pública Estatal 2005-2011.” ¿Cuándo, dónde está la Ley, ya la aprobó el Congreso, ya se publicó? ¿Reinventar quééé? ¿De veras sabrán lo que están diciendo?
Qué enredada organización del Programa es esa en la que existen 10 vocales ejecutivos y cuatro secretarios técnicos, con puro funcionario de alto nivel para llevar a cabo el Programa. Además de un Comité con características semejantes. Me parece que no tendrá ninguna operatividad ni agilidad en sus resoluciones. Y luego nos dicen “La sociedad civil que forma parte del Consejo proporcionará asesoría y consultoría en la toma de decisiones del mismo.” Pero la tal sociedad civil no aparece en ninguno de los consejos, no tiene un solo espacio formal en esta estructura y tampoco establecen que entienden por sociedad civil para saber quiénes van a participar.
En otro apartado, no me parece que la realización de simples convenios de adhesión con el resto de los poderes (judicial y legislativo) garanticen la consecución de los propósitos del Programa como lo informan: “La implementación del programa constituye uno de los instrumentos fundamentales para elevar la calidad de la gestión gubernamental; para ello, el Poder Ejecutivo, los cinco H. Ayuntamientos, el Poder Legislativo y el Poder Judicial, han acordado celebrar convenios de adhesión que permitan la ejecución del programa en sus respectivas jurisdicciones.” ¿Cómo van a conciliar aspectos del Programa cuando cada uno de los poderes tiene propósitos, normas y marcos jurídicos de actuación totalmente distintos? Estoy seguro que no será con una simple adhesión.
Este Programa de Modernización, que puede ser muy interesante y útil, y de hecho lo es, debería haberse planteado como parte de una modesta pero efectiva y práctica Reforma del Estado para BCS que en realidad hace falta, donde los poderes realicen su propio programa de reformas para que se involucren directamente en su elaboración y desarrollo, en cada uno de sus ámbitos de competencia, pero de manera articulada y con resultados sujetos a evaluación y al escrutinio público. El objetivo primordial de cualquiera de los programas planteados será siempre el beneficio de los ciudadanos y de la sociedad, no de las castas burocráticas. Les faltó altura de miras cuando se tiene la grandísima ventaja de un Congreso mayoritario del mismo partido. Lástima.
Como sé que nada de esto les importa realmente, y que de todos modos llevarán a cabo su Programa tal cual, les deseo suerte y éxito en su tarea. De verdad. Es mejor algo que nada, sobre todo cuando se opera con la filosofía de que un paso atrás... ni para agarrar vuelo, menos para corregir.
En un tiempo razonable regresaremos con más sobre la página oficial de BCS. Pero no se desanimen, el sitio es bueno a secas solo hay que mejorarlo y sé que ya lo están haciendo.
Tampoco hay curriculum de los empleados del gobierno al menos de los puestos de jefe de departamento para arriba. ¿Cuánto ganan éstos funcionarios del gobierno del estado? ¿Cuántos son? ¿Cuánto nos cuesta la nómina? Quien sabe. No hay información. Es en estos casos en donde se requiere exhibir la famosa y muy pregonada transparencia. Hablamos de ella pero escondemos la información relevante o simplemente no la damos. En estos asuntos hay cero avance y así es probable que nunca vayamos a superar el lugar numero 27 que ocupamos en transparencia, y hay un serio riesgo de caer, aún más, dentro de los cinco lugares que nos faltan para llegar a la cola.
En licitaciones solo hay 2, una para obtener una canción y otra para ambulancias, es todo. No manchen. ¿Nadamas habrá eso para licitar en el gobierno del estado con un presupuesto de 4,500 millones de pesos al año? Los periódicos están llenos de convocatorias pero éstas no aparecen en la página oficial.
Ahora vamos con el Programa para la Modernización e Innovación Gubernamental de la Administración Pública Estatal 2005-2011. ¿Alguien puede explicarme que hace el rector de la Universidad de Tijuana como Vocal Ejecutivo en el Consejo para la Modernización e Innovación Gubernamental? ¿Copiaron mal el Programa y se les olvidó borrar este dato o de plano es un error de dedo o sí va a participar? Y además del Consejo, instalan un Comité Coordinador para el Desarrollo del Programa de Modernización e Innovación Gubernamental. En éste programa también confunden los objetivos con las metas y se basan en los manidos y errados conceptos de los manuales de autoayuda empresariales. Les voy a dar una orientación de kinder en planeación: los objetivos son de carácter cualitativo y para definirlos, generalmente se usan verbos en infinitivo para comenzar la frase o el propósito; y las metas, son la cuantificación de los objetivos, es decir, deben dimensionarse con números en el tiempo para poder medirlos. De nada.
Como no hay un diagnóstico de partida en el Programa de Modernización, dicen: “A partir de las metas establecidas debemos concretar las actividades a realizar para obtener un diagnóstico de la situación actual de la administración pública estatal, mediante el seguimiento puntual del cronograma que a continuación se presenta”. De hecho ofrecen como diagnóstico solamente dos indicadores de eficiencia. No se consigna ni siquiera una evaluación en los programas parecidos que se han formulado y ejecutado y que citan en el estudio. ¿Qué no debemos comenzar un programa como éste a partir de una evaluación y luego integrar un diagnóstico antes de definir qué vamos a hacer? Es precisamente el diagnóstico, la fotografía de la situación actual, la que nos orienta y ubica justamente dónde estamos, y de ahí, se derivan las acciones a seguir, los programas y proyectos específicos, y desde luego, la determinación de las prioridades, porque no se podrá hacer todo al mismo tiempo. El proceso de planeación no es al revés, a menos que sea un nuevo invento de los nacientes planeadores. Es, moderno lector, como si un médico le diagnosticara y le recetara su clásico medio kilo de medicinas para curar sus males sólo con el poder de su mirada, del doctor, o por teléfono, sin haber realizado algunos análisis mínimos, y sin auscultar siquiera al paciente. A sentimiento, pues. A ojo.
No hay números del programa, como ahorros, beneficios, efectos para la ciudadanía, encuestas de satisfacción de los usuarios en los servicios públicos que orienten las prioridades, costos de acondicionamiento de las áreas de servicio, y en general, números que nos permitan dimensionar y apreciar el programa en su conjunto.
En el mismo Programa sostienen “Para lograr consolidar el periodo de transición que asume la actual administración es fundamental la reforma administrativa, por lo que quienes la conformamos debemos asumir con responsabilidad este reto, pero sobre todo, debemos comprometernos con los ideales del Gobernador del Estado con el propósito de alcanzar los objetivos que se ha trazado y así responder a las expectativas de la ciudadanía.” ¿Transición en el estado? ¿Cuál? Nadie tiene idea de cuál transición, ni a qué se refieren con ese término. Que yo sepa aquí no ha habido ninguna transición, ni la habrá. ¿Estarán confundiendo el gobierno estatal con el federal? Porque en éste último si hubo transición.
Vea usted una definición política del termino según el Diccionario Crítico de Ciencias Sociales: “... se entiende por transición el proceso mediante (y durante) el cual determinadas reglas de juego son transformadas hasta producir un nuevo orden (democrático) que influye en la capacidad decisoria y en los intereses de los actores”. O ésta otra: Se entiende por transición política el proceso mediante el cual un régimen político es sustituido por otro (Morlino: 1985). Y la de diccionario: 1. f. Acción y efecto de pasar de un modo de ser o estar a otro distinto. 2. f. Paso más o menos rápido de una prueba, idea o materia a otra, en discursos o escritos. 3. f. Cambio repentino de tono y expresión. Así que ¿cuál transición? Usan palabras y conceptos sin sentido, porque desconocen su cabal significado, engañan a los demás como si realmente comprendieran éstos conceptos y sus alcances. El uso del lenguaje para que suene “bonito” pero vacío de reales significados. Y con todo respeto, a mí no me interesan los ideales del gobernador, a lo cual nos convocan; sí me interesan en cambio, y mucho, cuáles serán sus programas de gobierno, su Plan Estatal y cómo se reflejarán estos planteamientos en políticas públicas y su escrutinio en beneficio del estado y sus habitantes. Sus ideales, corresponden a su esfera privada y personal.
Cómo es posible que cuando la Ley de Transparencia ni siquiera está vigente, porque se aplicará a partir del 1º de enero de 2006 pongan al gobernador Agundez a decir esto: “Desarrollar las estrategias que permitan reformas administrativas, que se orienten a compactar, reordenar y eficientar el gasto y la calidad de los servicios que brinda el gobierno a la ciudadanía, sujetándonos estrictamente a la norma de transparencia que por convicción, pero que ahora también por Ley estamos obligados a cumplir, garantizando así, el compromiso contraído con la sociedad sudcaliforniana.” No hay tal norma obligatoria, al menos vigente, por ahora. Será obligatoria el año que entra.
Dicen, “El Ejecutivo del Estado, Ing. Narciso Agúndez Montaño, convencido de la
necesidad de reinventar (¡!) la gestión gubernamental, ha tenido a bien elevar al rango de Ley el Programa para la Modernización e Innovación Gubernamental de la Administración Pública Estatal 2005-2011.” ¿Cuándo, dónde está la Ley, ya la aprobó el Congreso, ya se publicó? ¿Reinventar quééé? ¿De veras sabrán lo que están diciendo?
Qué enredada organización del Programa es esa en la que existen 10 vocales ejecutivos y cuatro secretarios técnicos, con puro funcionario de alto nivel para llevar a cabo el Programa. Además de un Comité con características semejantes. Me parece que no tendrá ninguna operatividad ni agilidad en sus resoluciones. Y luego nos dicen “La sociedad civil que forma parte del Consejo proporcionará asesoría y consultoría en la toma de decisiones del mismo.” Pero la tal sociedad civil no aparece en ninguno de los consejos, no tiene un solo espacio formal en esta estructura y tampoco establecen que entienden por sociedad civil para saber quiénes van a participar.
En otro apartado, no me parece que la realización de simples convenios de adhesión con el resto de los poderes (judicial y legislativo) garanticen la consecución de los propósitos del Programa como lo informan: “La implementación del programa constituye uno de los instrumentos fundamentales para elevar la calidad de la gestión gubernamental; para ello, el Poder Ejecutivo, los cinco H. Ayuntamientos, el Poder Legislativo y el Poder Judicial, han acordado celebrar convenios de adhesión que permitan la ejecución del programa en sus respectivas jurisdicciones.” ¿Cómo van a conciliar aspectos del Programa cuando cada uno de los poderes tiene propósitos, normas y marcos jurídicos de actuación totalmente distintos? Estoy seguro que no será con una simple adhesión.
Este Programa de Modernización, que puede ser muy interesante y útil, y de hecho lo es, debería haberse planteado como parte de una modesta pero efectiva y práctica Reforma del Estado para BCS que en realidad hace falta, donde los poderes realicen su propio programa de reformas para que se involucren directamente en su elaboración y desarrollo, en cada uno de sus ámbitos de competencia, pero de manera articulada y con resultados sujetos a evaluación y al escrutinio público. El objetivo primordial de cualquiera de los programas planteados será siempre el beneficio de los ciudadanos y de la sociedad, no de las castas burocráticas. Les faltó altura de miras cuando se tiene la grandísima ventaja de un Congreso mayoritario del mismo partido. Lástima.
Como sé que nada de esto les importa realmente, y que de todos modos llevarán a cabo su Programa tal cual, les deseo suerte y éxito en su tarea. De verdad. Es mejor algo que nada, sobre todo cuando se opera con la filosofía de que un paso atrás... ni para agarrar vuelo, menos para corregir.
En un tiempo razonable regresaremos con más sobre la página oficial de BCS. Pero no se desanimen, el sitio es bueno a secas solo hay que mejorarlo y sé que ya lo están haciendo.
24 septiembre 2005
PAGINA WEB OFICIAL DE BCS UNA BUENA Y OTRA MALA / I
La buena es que ya tenemos un sitio web de BCS en la red. Ya reaparecimos. Los felicito. La mala es que pasaremos a comentar algunos detalles que, una vez subsanados, pueden contribuir a mejorar la página porque tengo la impresión de que hubo ciertas prisas por sacarla lo más pronto posible y se fueron varias pifias, que son desde luego, de fácil arreglo. La página evidencia también ausencias muy importantes en la información que presenta el estado, y que será evaluada en los próximos estudios de transparencia que realizan varias empresa de manera independiente. Tal como está la página, sospecho que tendremos problemas y estamos en riesgo de bajar más lugares en el ranking de nuestro principal dolor de cabeza: la transparencia. Así que, con el mejor ánimo, les damos algunos tips para que se mejoren las ligas a los sitios de cada dependencia o programa, para que con la participación de todos se corrija y mejore en forma continua. Comentaremos lo que a nuestro juicio esta bien, incluso excelente, lo deficiente y lo que se puede mejorar en forma muy sencilla. Se supone que la quitaron para reconstruirla pero no lo hicieron totalmente según se ve al revisarla.
Un análisis crítico de la página me deja la impresión de que no hubo un único responsable o coordinador, no solamente del diseño y armado, sino de revisar que lo enviado por las dependencias tuviera un contenido mínimo de información, calidad, coherencia y consistencia; parece que nadie revisó el contenido que presentaron diversas áreas participantes porque hay errores graves. Falta integralidad y articular la totalidad de las ligas y páginas de manera congruente revisando sus contenidos críticamente para presentar una página de contenido y calidad uniformes. Una persona o un equipo debería haberse hecho cargo de estas revisiones. Vamos a ver algunos casos concretos.
El escudo de armas del estado se sustituye en el ángulo superior izquierdo por un sol con una media península y una especie de cuernos dobles que salen de la nada, nadie sabe qué es eso. Tal vez queremos emular al señor que inventó el águila mocha, lo que francamente no está como para copiarse. Y aparecen varias fotos del gobernador en la misma página ¿no sería suficiente con una? Mejor pongan una grandota y ya. O pónganlas todas en una galería de fotos para quien quiera tener esa referencia. Además, debe evitarse que en cada página aparezca una foto del gobernador, no es necesario, de verdad, no es indispensable. No confundir la página oficial del estado con la página de Narciso. No hay un Sudcaliforniano que no lo conozca.
La liga al sitio de la API es excelente. Su contenido es vasto en información y muy bien armado, además de atractivo en su presentación. No menos interesante y bien pensada es la liga a “turismo”, contiene vasta información relevante para cualquier turista medio y la liga al directorio de servicios es estupendo, en verdad un acierto.
La liga al archivo histórico Pablo L. Martínez nos lleva a un buen sitio, excelente, aún como está. No permite acceder a ningún documento del acervo, ni siquiera como ejemplo; aparecen ligas a paginas en blanco, no hay fotos ni nada, únicamente permite el acceso a catálogos como el de la mapoteca, pero solo al catalogo. Puede mejorar y es indispensable que mejore. Pero aún así es un muy buen sitio.
La liga que nos lleva al lugar donde aparecen las fotografías de los supuestos forajidos mas buscados es un esfuerzo destacable y puede ser útil para que los ciudadanos colaboren con las autoridades.
La ruta de las misiones y la liga a las Islas son, tal vez, lo mejor de la pagina oficial, tienen muy buenas fotos y un fácil y atractivo acceso. Buena dinámica y buenos textos. Excelente.
En el sitio del DIF, por ejemplo, en el albergue de asistencia social no hay nada de información. Puro rollo. Faltan números, costos, requisitos de acceso, etc. Estadística por año de atendidos en el 2004 o desde que inició. Igual en el caso del programa de los niños de la calle; no hay datos que dimensionen el problema en BCS, si es que existe. Es puro rollito. Señalan el problema en dos renglones y los retos en otros tantos. Faltan números, acciones realizadas costos, personal, sueldos, etc. Me extraña de Margarita porque tiene la gracia de hacer bien las cosas.
En protección civil no vienen, por ejemplo, en plena temporada de huracanes, los lugares que funcionan como albergues en el estado ni su ubicación a pesar de que ya se conocen de antemano. No hay marco jurídico. Los requisitos para acceder a los beneficios son poco claros, ¿Quién va a presentar el estudio socioeconómico? ¿El afectado o una entidad oficial? ¿Quién presenta el parte de la contingencia sufrida, ¿El damnificado? ¿Como lo haría? ¿Donde están los formatos y bajo que esquema se hace? Este debería ser uno de los sitios mejor presentados y no es así.
La liga al Fondo para el Desarrollo Social de Baja California Sur (FOSDEBCS) es un verdadero galimatías en donde se funde el pasado que no fue y el presente que comienza pero que no existe. Aparece como un “macrofondo”, pero ésta cosa no existe. No han actualizado la página a partir de la creación del FOSDEBCS. Esta bien la historia pero es irrelevante consignar la crónica del porqué no se pudo integrar un “macrofondo”, eso es novela, pero de las fallidas, a nadie le interesa lo que no existe. Manejan el concepto de macrofondo en el fideicomiso FONDESA pero no sé con que propósito porque, insisto, no hay tal, incluso comentan que este fideicomiso fue transferido al “macrofondo”. Para que dejar esa crónica de desatinos que, por cierto, no sé a quien se le ocurrió lo del famoso y fallido macrofondo, pero lo sospecho. Entre paréntesis, en su tiempo, se les dijo que la constitución de ésta entelequia no se podía hacer pero insistieron en un absurdo. Mejor quiten eso porque solo se queman. El patrimonio de los fideicomisos esta presentado con cifras a 2003 y deben tenerlas cuando menos al primer semestre de 2005 porque además existen. En este sitio solamente usaron el cascarón de lo que tenían del FIMID y dejaron varias cosas y huellas que hoy no tienen sentido. ¿Qué güeva no? El directorio de funcionarios aparece como si correspondiera al fantasmagórico “macrofondo”. Faltan fideicomisos muy importantes como el de seguridad publica, el fofae y varios más. O mejor, ¿no creen que vale la pena crear una liga exclusiva a todos los fideicomisos que tiene el gobierno del estado? Son varios y muy importantes y deben contener información relevante y actualizada.
¿Ah también rentan suites en el FOSDEBCS?
El Programa de Seguridad Pública que presentan, no está articulado con nada ni con nadie, es solo para la Secretaría de Seguridad Pública, como si el concepto de procuración de justicia tuviera que ver exclusivamente con ésta Secretaría. No está sustentado en un diagnóstico serio del que se deriven las acciones. Esta hecho con base en los conceptos y definiciones de los anodinos manuales de autoayuda, que están bien para las empresas, no para entidades públicas, en los que integran su misión en la vida, sus visiones soñadoras, y otras tonterías por el estilo. Que les quede claro de una buena vez a todos los planificadores que usan este tipo de conceptos de manual en las tareas de gobierno: la misión y la visión en las tareas del estado, y en general de gobierno, que son entidades públicas, son las leyes y reglamentos y que constituyen el marco legal al que están sujetos. No hay más que eso, y no es permisible tener visiones ni misiones distintas a las que definen la legalidad y el estado de derecho. Así que por piedad ya no se dejen influir por este tipo de vaciladas cuando hagan programas de gobierno queriendo dar una impresión de modernidad mal entendida. El Programa es una mezcolanza entre visión, objetivos y metas que no son tales. Los cuadros estadísticos que incluyen no bajan bien en la página, se enciman y no se separan las columnas; para una correcta lectura, hay que estar adivinando entre los números absolutos y relativos. ¿Como es posible que metan en el programa las funciones del Secretario de Seguridad Pública? Ahí sí, de plano, no se midieron, a menos que se tratara de rellenar con algo de texto. Las metas sexenales no lo son porque no se cuantifican. Luego aparece un ovni que llaman indicadores estratégicos pero nadie sabe de qué o con respecto a qué. Los indicadores de eficacia son interesantes y deberían formar parte del diagnóstico y aún integrar mas datos recientes de éste tipo. El programa es bastante pobre conceptualmente. Lástima. Si no saben hacerlo, contraten su elaboración.
En la página de la contraloría no viene la Ley de Responsabilidades de los Servidores Públicos que es su materia, solo el Reglamento Interior. No hay lista de sancionados ni fondos recuperados ni lo que está en litigio. Es decir, de su resorte principal no hay nada. Ni los resultados obtenidos en un histórico. En quejas no viene tampoco nada, aparecen los espacios en blanco ¿de qué se trata? El sitio deben mejorarlo sustancialmente.
Las fotos del día son oportunas al igual que los boletines de prensa. Se nota aplicación y responsabilidad en quienes realizan esta tarea. La liga a “estado” contiene información suficiente aún cuando es muy breve, y en algunos casos, con un texto casi telegráfico; sólo hay que ampliarla y mejorarla con información ya existente.
El “informito” de 100 días está bien, ya cumplió su función, pero ya pasaron casi seis meses. Los formatos de presentación son paupérrimos y burocráticos, lo entiendo por la premura para su presentación. Pero ya échenlos fuera. En todo caso, si así lo quieren, pueden dejar la información de avances, pero adecuando sus formatos y actualizando los datos con lo que se vaya desarrollando y quitar lo que no se haya hecho, lo que se pretende hacer o los resultados que veremos más adelante. Incluir solamente lo realizado pero con un poco más de información.
¿Porqué están publicando programas cada quien por su cuenta si todavía no se encuentra terminado ni articulado el Plan Estatal de Desarrollo? Los programas específicos parecerán chipotes del estatal y ni que decir de los municipales, porque nadie los integró en un todo articulado y coherente. Cada quien hará su numerito como si el resto no existiera o no fueran necesarias las acciones de varias dependencias y órdenes de gobierno para articular políticas públicas consistentes.Estimo que los adelantados, quienes publicaron ya sus programas sexenales antes de vencer el plazo, deberían haber esperado, cuando menos, a una revisión inicial de consistencia y contenidos por parte de los planificadores que integrarán la información para el Plan Estatal.
Un análisis crítico de la página me deja la impresión de que no hubo un único responsable o coordinador, no solamente del diseño y armado, sino de revisar que lo enviado por las dependencias tuviera un contenido mínimo de información, calidad, coherencia y consistencia; parece que nadie revisó el contenido que presentaron diversas áreas participantes porque hay errores graves. Falta integralidad y articular la totalidad de las ligas y páginas de manera congruente revisando sus contenidos críticamente para presentar una página de contenido y calidad uniformes. Una persona o un equipo debería haberse hecho cargo de estas revisiones. Vamos a ver algunos casos concretos.
El escudo de armas del estado se sustituye en el ángulo superior izquierdo por un sol con una media península y una especie de cuernos dobles que salen de la nada, nadie sabe qué es eso. Tal vez queremos emular al señor que inventó el águila mocha, lo que francamente no está como para copiarse. Y aparecen varias fotos del gobernador en la misma página ¿no sería suficiente con una? Mejor pongan una grandota y ya. O pónganlas todas en una galería de fotos para quien quiera tener esa referencia. Además, debe evitarse que en cada página aparezca una foto del gobernador, no es necesario, de verdad, no es indispensable. No confundir la página oficial del estado con la página de Narciso. No hay un Sudcaliforniano que no lo conozca.
La liga al sitio de la API es excelente. Su contenido es vasto en información y muy bien armado, además de atractivo en su presentación. No menos interesante y bien pensada es la liga a “turismo”, contiene vasta información relevante para cualquier turista medio y la liga al directorio de servicios es estupendo, en verdad un acierto.
La liga al archivo histórico Pablo L. Martínez nos lleva a un buen sitio, excelente, aún como está. No permite acceder a ningún documento del acervo, ni siquiera como ejemplo; aparecen ligas a paginas en blanco, no hay fotos ni nada, únicamente permite el acceso a catálogos como el de la mapoteca, pero solo al catalogo. Puede mejorar y es indispensable que mejore. Pero aún así es un muy buen sitio.
La liga que nos lleva al lugar donde aparecen las fotografías de los supuestos forajidos mas buscados es un esfuerzo destacable y puede ser útil para que los ciudadanos colaboren con las autoridades.
La ruta de las misiones y la liga a las Islas son, tal vez, lo mejor de la pagina oficial, tienen muy buenas fotos y un fácil y atractivo acceso. Buena dinámica y buenos textos. Excelente.
En el sitio del DIF, por ejemplo, en el albergue de asistencia social no hay nada de información. Puro rollo. Faltan números, costos, requisitos de acceso, etc. Estadística por año de atendidos en el 2004 o desde que inició. Igual en el caso del programa de los niños de la calle; no hay datos que dimensionen el problema en BCS, si es que existe. Es puro rollito. Señalan el problema en dos renglones y los retos en otros tantos. Faltan números, acciones realizadas costos, personal, sueldos, etc. Me extraña de Margarita porque tiene la gracia de hacer bien las cosas.
En protección civil no vienen, por ejemplo, en plena temporada de huracanes, los lugares que funcionan como albergues en el estado ni su ubicación a pesar de que ya se conocen de antemano. No hay marco jurídico. Los requisitos para acceder a los beneficios son poco claros, ¿Quién va a presentar el estudio socioeconómico? ¿El afectado o una entidad oficial? ¿Quién presenta el parte de la contingencia sufrida, ¿El damnificado? ¿Como lo haría? ¿Donde están los formatos y bajo que esquema se hace? Este debería ser uno de los sitios mejor presentados y no es así.
La liga al Fondo para el Desarrollo Social de Baja California Sur (FOSDEBCS) es un verdadero galimatías en donde se funde el pasado que no fue y el presente que comienza pero que no existe. Aparece como un “macrofondo”, pero ésta cosa no existe. No han actualizado la página a partir de la creación del FOSDEBCS. Esta bien la historia pero es irrelevante consignar la crónica del porqué no se pudo integrar un “macrofondo”, eso es novela, pero de las fallidas, a nadie le interesa lo que no existe. Manejan el concepto de macrofondo en el fideicomiso FONDESA pero no sé con que propósito porque, insisto, no hay tal, incluso comentan que este fideicomiso fue transferido al “macrofondo”. Para que dejar esa crónica de desatinos que, por cierto, no sé a quien se le ocurrió lo del famoso y fallido macrofondo, pero lo sospecho. Entre paréntesis, en su tiempo, se les dijo que la constitución de ésta entelequia no se podía hacer pero insistieron en un absurdo. Mejor quiten eso porque solo se queman. El patrimonio de los fideicomisos esta presentado con cifras a 2003 y deben tenerlas cuando menos al primer semestre de 2005 porque además existen. En este sitio solamente usaron el cascarón de lo que tenían del FIMID y dejaron varias cosas y huellas que hoy no tienen sentido. ¿Qué güeva no? El directorio de funcionarios aparece como si correspondiera al fantasmagórico “macrofondo”. Faltan fideicomisos muy importantes como el de seguridad publica, el fofae y varios más. O mejor, ¿no creen que vale la pena crear una liga exclusiva a todos los fideicomisos que tiene el gobierno del estado? Son varios y muy importantes y deben contener información relevante y actualizada.
¿Ah también rentan suites en el FOSDEBCS?
El Programa de Seguridad Pública que presentan, no está articulado con nada ni con nadie, es solo para la Secretaría de Seguridad Pública, como si el concepto de procuración de justicia tuviera que ver exclusivamente con ésta Secretaría. No está sustentado en un diagnóstico serio del que se deriven las acciones. Esta hecho con base en los conceptos y definiciones de los anodinos manuales de autoayuda, que están bien para las empresas, no para entidades públicas, en los que integran su misión en la vida, sus visiones soñadoras, y otras tonterías por el estilo. Que les quede claro de una buena vez a todos los planificadores que usan este tipo de conceptos de manual en las tareas de gobierno: la misión y la visión en las tareas del estado, y en general de gobierno, que son entidades públicas, son las leyes y reglamentos y que constituyen el marco legal al que están sujetos. No hay más que eso, y no es permisible tener visiones ni misiones distintas a las que definen la legalidad y el estado de derecho. Así que por piedad ya no se dejen influir por este tipo de vaciladas cuando hagan programas de gobierno queriendo dar una impresión de modernidad mal entendida. El Programa es una mezcolanza entre visión, objetivos y metas que no son tales. Los cuadros estadísticos que incluyen no bajan bien en la página, se enciman y no se separan las columnas; para una correcta lectura, hay que estar adivinando entre los números absolutos y relativos. ¿Como es posible que metan en el programa las funciones del Secretario de Seguridad Pública? Ahí sí, de plano, no se midieron, a menos que se tratara de rellenar con algo de texto. Las metas sexenales no lo son porque no se cuantifican. Luego aparece un ovni que llaman indicadores estratégicos pero nadie sabe de qué o con respecto a qué. Los indicadores de eficacia son interesantes y deberían formar parte del diagnóstico y aún integrar mas datos recientes de éste tipo. El programa es bastante pobre conceptualmente. Lástima. Si no saben hacerlo, contraten su elaboración.
En la página de la contraloría no viene la Ley de Responsabilidades de los Servidores Públicos que es su materia, solo el Reglamento Interior. No hay lista de sancionados ni fondos recuperados ni lo que está en litigio. Es decir, de su resorte principal no hay nada. Ni los resultados obtenidos en un histórico. En quejas no viene tampoco nada, aparecen los espacios en blanco ¿de qué se trata? El sitio deben mejorarlo sustancialmente.
Las fotos del día son oportunas al igual que los boletines de prensa. Se nota aplicación y responsabilidad en quienes realizan esta tarea. La liga a “estado” contiene información suficiente aún cuando es muy breve, y en algunos casos, con un texto casi telegráfico; sólo hay que ampliarla y mejorarla con información ya existente.
El “informito” de 100 días está bien, ya cumplió su función, pero ya pasaron casi seis meses. Los formatos de presentación son paupérrimos y burocráticos, lo entiendo por la premura para su presentación. Pero ya échenlos fuera. En todo caso, si así lo quieren, pueden dejar la información de avances, pero adecuando sus formatos y actualizando los datos con lo que se vaya desarrollando y quitar lo que no se haya hecho, lo que se pretende hacer o los resultados que veremos más adelante. Incluir solamente lo realizado pero con un poco más de información.
¿Porqué están publicando programas cada quien por su cuenta si todavía no se encuentra terminado ni articulado el Plan Estatal de Desarrollo? Los programas específicos parecerán chipotes del estatal y ni que decir de los municipales, porque nadie los integró en un todo articulado y coherente. Cada quien hará su numerito como si el resto no existiera o no fueran necesarias las acciones de varias dependencias y órdenes de gobierno para articular políticas públicas consistentes.Estimo que los adelantados, quienes publicaron ya sus programas sexenales antes de vencer el plazo, deberían haber esperado, cuando menos, a una revisión inicial de consistencia y contenidos por parte de los planificadores que integrarán la información para el Plan Estatal.
23 septiembre 2005
A PEQUEÑAS FECHORÍAS IMPUNES SIGUEN LAS GRANDES
Cada vez que quiero sentirme bien por vivir en BCS, veo con deleite, casi orgásmico, los resultados de la Encuesta Nacional de Corrupción y Buen Gobierno 2001 y 2003, en la cual, aparecemos en primerísimo lugar en la más reciente. Y de verdad que me causa una satisfacción inmensa. Reconozco que este sentimiento puede ser medio estúpido y cursi y tal vez hasta patético dirían algunos. Pero en realidad lo disfruto, es más, ya copie el reporte de la encuesta además del que me enviaron de Transparencia. En una de esas hasta lo pongo en un cuadrito en la sala de mi casa. Poco provecho le han sacado a este valioso dato en el gobierno del estado. Lástima ¿Qué les costará ponerlo en su pagina web?
Le pedí a Transparencia Mexicana recientemente, que me proporcionaran la información disponible para usted, incorruptible lector, sobre la Encuesta del 2004 y me informaron que no existe porque no se hace anualmente, es bianual, de manera que solamente disponemos, por lo pronto, de las que se levantaron en el 2001 y en el 2003. Eso sí, me informaron puntual, oportuna y muy atentamente, cosa que desde aquí les agradezco. En este 2005 se llevará a cabo la nueva encuesta y podremos hacer comparaciones una vez conocidos los resultados por ahí de octubre o noviembre.
En el 2001 tuvimos un buen lugar, honroso también, agregaría, porque ocupamos el segundo y Colima se llevo las glorias del primer lugar.
La Encuesta se realiza obteniendo información sobre 38 servicios públicos en las 32 entidades del país.
Aún con el destacado lugar que ocupamos, cuando menos hasta que se realice la nueva encuesta, todavía existe corrupción en nuestro estado, pero es considerablemente menor a la que se registra, por ejemplo, en el estado de Puebla (el más corrupto de México) o en el Distrito Federal que es un grado menos corrupto que el más corrupto de México, porque ocupa el lugar numero 31, está al borde del precipicio, casi en el fondo del estercolero. El hecho importante, y que no hay que perder de vista, es el dato valioso de que no hemos desaparecido totalmente los fenómenos de corrupción en el estado, aún están presentes estos actos en nuestra vida cotidiana aunque cada vez en menor medida.
Conservar un buen lugar en el futuro tampoco será sencillo, porque, vea usted lo que les ocurrió a varios estados del país entre 2001 y 2003: Chihuahua pasó del lugar 5 al 15, Baja California pasó del lugar 8 al 17, Guanajuato se fue del lugar 9 al 25, San Luis Potosí estaba en el lugar 7 y se desbarrancó al 27. La honestidad sin principios es muy frágil y volátil. Pero hubo otros estados que sí hicieron su tarea como debe ser, y comenzaron a atacar este cáncer, como Quintana Roo que estaba en el lugar 10 y pasó al 2; Hidalgo dio un buen brinco y pasó del lugar 15 al 4; Chiapas del 16 al 6 y Michoacán con menos espectacularidad pasó del lugar 27 al 9.
Lo importante a destacar, es que si no cuidamos este bien público en beneficio de todos, porque perderlo costará no solamente dinero, podemos quedar en evidencia, primero, ante nosotros mismos, y luego, ante la opinión pública nacional e internacional como corruptos de media tabla o si somos descuidados, desbarrancarnos a los lugares más bajos de la clasificación. Además, lo trágico del asunto, es que siempre son los hogares más pobres los que acaban pagando más por la corrupción en relación con sus ingresos: el 29.5% para los que ganan el mínimo según calcula Transparencia. Si no nos preocupamos por conservar el lugar de privilegio que tenemos, y bajamos posiciones, las que sean, las primeras responsables serán las autoridades del estado porque de ellas depende. De nadie más. No tienen para donde hacerse. Así que tienen un buen reto y tarea para salvaguardar lo que ya conseguimos y atacar con dureza y constancia lo que nos falta.
Nuestras áreas de mejoramiento, en donde el índice mide el total de actos corruptos por cada cien trámites realizados, son éstas: Pasar sus cosas en alguna aduana, retén, garita o puerto fronterizo con 25 puntos; estacionar el automóvil en la vía pública en lugares controlados por personas que se apropian de ellos con 27.9 puntos (lavacoches y franeleros); evitar que un agente de tránsito se lleve su automóvil al corralón o sacar su automóvil del corralón con 28.6 puntos; y evitar ser infraccionado o detenido por un agente de tránsito en donde sacamos la más negra calificación 34.5 puntos. Éste ultimo es el más grave, significa que en 34 ocasiones de cada 100 existe mordida, y vemos que el Sr. Rufo y presidentes municipales tienen mucho que hacer con sus policías. Si logramos atacar con éxito estos tres conceptos, tengamos la certeza, honesto lector, que nos conservaremos durante dos años más en el primer lugar, hasta el 2007. Sin embargo, hay calificaciones menores en otros trámites, que nos señalan la existencia persistente de actos de corrupción que será más difícil disminuir porque son de menor puntaje, pero no es imposible. Contribuiremos en la parte que nos toca, denunciando públicamente dos hechos que son aparentemente mínimos si usted quiere, pero existen y molestan, a reserva de facilitarle más adelante información sobre atracadores escudados en las altas esferas una vez que comprobemos los datos que tenemos. Primero en Policía y Tránsito municipal de La Paz, en fotolicencias, ahí existen unas tres o cuatro ratitas que llevan años, lustros medrando, pidiendo 10 pesos por nada, a todos aquellos cumplidos ciudadanos que van a sacar su licencia o a renovarla. No hay recibo oficial, y si usted no acepta, entonces le piden que lleve una foto; ésta es una novedad, porque antes no le pedían foto, nomás los 10 pesos y como nadie va a gastar 30 pesos en fotos, cualquiera acaba dando lo que le piden para terminar con la monserga antes de que estos burócratas inventen más “requisitos”. El caso es que estos pequeños roedores concibieron un pretexto administrativo que raya en la estupidez para ejercitar la mordida por goteo. ¿No le parece, avezado lector, un pretexto idiota, que le pidan una foto cuando tienen la que le toman para la licencia que expiden y permanece registrada en su propio sistema sólo por embolsarse 10 míseros pesillos por víctima? Si usted pide un recibo oficial, gruñen que sí se lo darán, pero a la mera hora, no le dan ni las gracias por los 10 pesos. Este fenómeno tiene años, y me consta que son cuando menos tres porque acabo de renovar la de un familiar. Saque usted la cuenta: deben ser 120,000 licencias sólo en La Paz porque esa cantidad de vehículos existe, y entonces ya no suena tan malo el negocito. Multiplíquele. En éste trámite, según la Encuesta, cuatro veces de cada cien se pide mordida y estoy seguro de que no se considero el hecho relatado, porque en Fotolicencias la mordida es 100 veces de cada 100 licencias tramitadas. Después de todo ¿quién se va a quejar porque le estafen 10 miserables pesos si ya tiene, orgulloso y contento, su nueva licencia? Con esa ventaja operan.
En el proceso de revista vehicular en La Paz, usted podrá “arreglar” que su chatarra continúe circulando por la módica cantidad de 30 pesillos por carro. Hasta donde me informan, ellos no piden mordida pero si alguien se las ofrece no hacen gestos y se la embolsan, estos arreglos los hace personal de la misma dependencia. Nadie hará ruido si por 30 pesos de mordida le garantizan que usted podrá circular con su humeante y desvencijada chatarra sin luces, sin defensas, sin cofre y hasta sin parabrisas durante todo un año. Para que haya corrupción se necesitan dos, y cuando uno dice basta o simplemente dice ¡no!, entonces se acaba el negocio de inmediato. Y es la autoridad la que debe decir no, es quien tiene la obligación por ley.
Recordemos, que la impunidad multiplica los hechos de corrupción, así sea pequeña o grande, y sólo es cosa de tiempo para que se convierta en un monstruo inmanejable. Hay que actuar de inmediato porque algunos trámites pueden estar limpios todavía, hasta donde me consta, y alguien debe evitar que se contaminen los demás porque... suele pasar. Cuando suceden estas pequeñas raterías, y prevalece la impunidad, tenga usted la certeza casi absoluta, de que el resto de los tramites se contaminará de inmediato, puesto que los empleados observan que sí se puede porque nadie les dice nada. Y asumen que se vale porque suponen que los jefes están metidos en el ajo. Inclusive piensan que sus mismo jefes promueven éstos productivos negocios.Segundo caso, la céntrica calle de Arreola, en pleno corazón de la zona dorada, área de bancos, tiendas, paseos, bares y cafeterías, y son también, terrenos exclusivos de franeleros y lavacoches. Ahí se dan pequeñas raterías desvalijando vehículos, lo hicieron con un carro compacto nuevo arrancándole dos vistas laterales y rayando la pintura. ¿Quién va a denunciar un robo de este tipo que vale 300 o 400 pesos y perder todo un día o dos en el Ministerio Público, si sabe, además, que no van a hacer absolutamente nada? Pues nadie. Acuérdese, lector, que se denuncian solamente el 40% de los delitos que se cometen en el estado. ¿Porqué no se podrán levantar éste tipo de denuncias por teléfono? Y uno dice, pues ni modo, ya me jodieron y ni a quien echarle la culpa, porque no vi al raterillo. Así que decidimos reponer las vistas comprándolas. Y al ir a la agencia correspondiente para adquirir las originales, en la platica con el empleado, me indico ¡sorpresa! que le resultaba muy curioso el hecho, porque exactamente en ese lugar, habían ocurrido, cuando menos, otros cinco casos iguales, y lo sabía porque los clientes afectados se lo habían comentado al ir a comprar las mismas vistas que también les robaron en ese sitio. Con toda certeza ninguno de los afectados denunció el hecho ¿Para qué?
Le pedí a Transparencia Mexicana recientemente, que me proporcionaran la información disponible para usted, incorruptible lector, sobre la Encuesta del 2004 y me informaron que no existe porque no se hace anualmente, es bianual, de manera que solamente disponemos, por lo pronto, de las que se levantaron en el 2001 y en el 2003. Eso sí, me informaron puntual, oportuna y muy atentamente, cosa que desde aquí les agradezco. En este 2005 se llevará a cabo la nueva encuesta y podremos hacer comparaciones una vez conocidos los resultados por ahí de octubre o noviembre.
En el 2001 tuvimos un buen lugar, honroso también, agregaría, porque ocupamos el segundo y Colima se llevo las glorias del primer lugar.
La Encuesta se realiza obteniendo información sobre 38 servicios públicos en las 32 entidades del país.
Aún con el destacado lugar que ocupamos, cuando menos hasta que se realice la nueva encuesta, todavía existe corrupción en nuestro estado, pero es considerablemente menor a la que se registra, por ejemplo, en el estado de Puebla (el más corrupto de México) o en el Distrito Federal que es un grado menos corrupto que el más corrupto de México, porque ocupa el lugar numero 31, está al borde del precipicio, casi en el fondo del estercolero. El hecho importante, y que no hay que perder de vista, es el dato valioso de que no hemos desaparecido totalmente los fenómenos de corrupción en el estado, aún están presentes estos actos en nuestra vida cotidiana aunque cada vez en menor medida.
Conservar un buen lugar en el futuro tampoco será sencillo, porque, vea usted lo que les ocurrió a varios estados del país entre 2001 y 2003: Chihuahua pasó del lugar 5 al 15, Baja California pasó del lugar 8 al 17, Guanajuato se fue del lugar 9 al 25, San Luis Potosí estaba en el lugar 7 y se desbarrancó al 27. La honestidad sin principios es muy frágil y volátil. Pero hubo otros estados que sí hicieron su tarea como debe ser, y comenzaron a atacar este cáncer, como Quintana Roo que estaba en el lugar 10 y pasó al 2; Hidalgo dio un buen brinco y pasó del lugar 15 al 4; Chiapas del 16 al 6 y Michoacán con menos espectacularidad pasó del lugar 27 al 9.
Lo importante a destacar, es que si no cuidamos este bien público en beneficio de todos, porque perderlo costará no solamente dinero, podemos quedar en evidencia, primero, ante nosotros mismos, y luego, ante la opinión pública nacional e internacional como corruptos de media tabla o si somos descuidados, desbarrancarnos a los lugares más bajos de la clasificación. Además, lo trágico del asunto, es que siempre son los hogares más pobres los que acaban pagando más por la corrupción en relación con sus ingresos: el 29.5% para los que ganan el mínimo según calcula Transparencia. Si no nos preocupamos por conservar el lugar de privilegio que tenemos, y bajamos posiciones, las que sean, las primeras responsables serán las autoridades del estado porque de ellas depende. De nadie más. No tienen para donde hacerse. Así que tienen un buen reto y tarea para salvaguardar lo que ya conseguimos y atacar con dureza y constancia lo que nos falta.
Nuestras áreas de mejoramiento, en donde el índice mide el total de actos corruptos por cada cien trámites realizados, son éstas: Pasar sus cosas en alguna aduana, retén, garita o puerto fronterizo con 25 puntos; estacionar el automóvil en la vía pública en lugares controlados por personas que se apropian de ellos con 27.9 puntos (lavacoches y franeleros); evitar que un agente de tránsito se lleve su automóvil al corralón o sacar su automóvil del corralón con 28.6 puntos; y evitar ser infraccionado o detenido por un agente de tránsito en donde sacamos la más negra calificación 34.5 puntos. Éste ultimo es el más grave, significa que en 34 ocasiones de cada 100 existe mordida, y vemos que el Sr. Rufo y presidentes municipales tienen mucho que hacer con sus policías. Si logramos atacar con éxito estos tres conceptos, tengamos la certeza, honesto lector, que nos conservaremos durante dos años más en el primer lugar, hasta el 2007. Sin embargo, hay calificaciones menores en otros trámites, que nos señalan la existencia persistente de actos de corrupción que será más difícil disminuir porque son de menor puntaje, pero no es imposible. Contribuiremos en la parte que nos toca, denunciando públicamente dos hechos que son aparentemente mínimos si usted quiere, pero existen y molestan, a reserva de facilitarle más adelante información sobre atracadores escudados en las altas esferas una vez que comprobemos los datos que tenemos. Primero en Policía y Tránsito municipal de La Paz, en fotolicencias, ahí existen unas tres o cuatro ratitas que llevan años, lustros medrando, pidiendo 10 pesos por nada, a todos aquellos cumplidos ciudadanos que van a sacar su licencia o a renovarla. No hay recibo oficial, y si usted no acepta, entonces le piden que lleve una foto; ésta es una novedad, porque antes no le pedían foto, nomás los 10 pesos y como nadie va a gastar 30 pesos en fotos, cualquiera acaba dando lo que le piden para terminar con la monserga antes de que estos burócratas inventen más “requisitos”. El caso es que estos pequeños roedores concibieron un pretexto administrativo que raya en la estupidez para ejercitar la mordida por goteo. ¿No le parece, avezado lector, un pretexto idiota, que le pidan una foto cuando tienen la que le toman para la licencia que expiden y permanece registrada en su propio sistema sólo por embolsarse 10 míseros pesillos por víctima? Si usted pide un recibo oficial, gruñen que sí se lo darán, pero a la mera hora, no le dan ni las gracias por los 10 pesos. Este fenómeno tiene años, y me consta que son cuando menos tres porque acabo de renovar la de un familiar. Saque usted la cuenta: deben ser 120,000 licencias sólo en La Paz porque esa cantidad de vehículos existe, y entonces ya no suena tan malo el negocito. Multiplíquele. En éste trámite, según la Encuesta, cuatro veces de cada cien se pide mordida y estoy seguro de que no se considero el hecho relatado, porque en Fotolicencias la mordida es 100 veces de cada 100 licencias tramitadas. Después de todo ¿quién se va a quejar porque le estafen 10 miserables pesos si ya tiene, orgulloso y contento, su nueva licencia? Con esa ventaja operan.
En el proceso de revista vehicular en La Paz, usted podrá “arreglar” que su chatarra continúe circulando por la módica cantidad de 30 pesillos por carro. Hasta donde me informan, ellos no piden mordida pero si alguien se las ofrece no hacen gestos y se la embolsan, estos arreglos los hace personal de la misma dependencia. Nadie hará ruido si por 30 pesos de mordida le garantizan que usted podrá circular con su humeante y desvencijada chatarra sin luces, sin defensas, sin cofre y hasta sin parabrisas durante todo un año. Para que haya corrupción se necesitan dos, y cuando uno dice basta o simplemente dice ¡no!, entonces se acaba el negocio de inmediato. Y es la autoridad la que debe decir no, es quien tiene la obligación por ley.
Recordemos, que la impunidad multiplica los hechos de corrupción, así sea pequeña o grande, y sólo es cosa de tiempo para que se convierta en un monstruo inmanejable. Hay que actuar de inmediato porque algunos trámites pueden estar limpios todavía, hasta donde me consta, y alguien debe evitar que se contaminen los demás porque... suele pasar. Cuando suceden estas pequeñas raterías, y prevalece la impunidad, tenga usted la certeza casi absoluta, de que el resto de los tramites se contaminará de inmediato, puesto que los empleados observan que sí se puede porque nadie les dice nada. Y asumen que se vale porque suponen que los jefes están metidos en el ajo. Inclusive piensan que sus mismo jefes promueven éstos productivos negocios.Segundo caso, la céntrica calle de Arreola, en pleno corazón de la zona dorada, área de bancos, tiendas, paseos, bares y cafeterías, y son también, terrenos exclusivos de franeleros y lavacoches. Ahí se dan pequeñas raterías desvalijando vehículos, lo hicieron con un carro compacto nuevo arrancándole dos vistas laterales y rayando la pintura. ¿Quién va a denunciar un robo de este tipo que vale 300 o 400 pesos y perder todo un día o dos en el Ministerio Público, si sabe, además, que no van a hacer absolutamente nada? Pues nadie. Acuérdese, lector, que se denuncian solamente el 40% de los delitos que se cometen en el estado. ¿Porqué no se podrán levantar éste tipo de denuncias por teléfono? Y uno dice, pues ni modo, ya me jodieron y ni a quien echarle la culpa, porque no vi al raterillo. Así que decidimos reponer las vistas comprándolas. Y al ir a la agencia correspondiente para adquirir las originales, en la platica con el empleado, me indico ¡sorpresa! que le resultaba muy curioso el hecho, porque exactamente en ese lugar, habían ocurrido, cuando menos, otros cinco casos iguales, y lo sabía porque los clientes afectados se lo habían comentado al ir a comprar las mismas vistas que también les robaron en ese sitio. Con toda certeza ninguno de los afectados denunció el hecho ¿Para qué?
20 septiembre 2005
LOS CARBONEROS ECOCIDAS INSISTEN
¡Qué bárbaros!
Tal parece que las autoridades federales encargadas de velar por la protección de los ecosistemas en nuestro estado les tiembla la mano. ¡Qué manera de sacarle al bulto! ¡Parece que no tenemos autoridades que apliquen la ley sin dudas ni temores!
¿Cómo es posible que aún reconociendo las mismas autoridades federales su propia y absoluta incapacidad para controlar la tala, legal e ilegal, estén pensando si otorgan o no los codiciados permisos?
¿Cómo es posible que aún sabiendo las dificultades, casi insalvables, de orden natural, técnico y agroecológico planteen un programa de ¡reforestación! para compensar a la agredida y frágil naturaleza, y reponer lo que los ecocidas han saqueado? Las pocas especies que han “reforestado” en la entidad son solamente casuarinas, árboles de Neem, palo de arco y una variedad de palma ¡con riego! ahora se les ocurre que van a reforestar el monte.
Quiero que me diga este sabio representante de la Comisión Nacional Forestal, cómo van a reforestar este monte desértico Sudcaliforniano con especies como las que sacrifican los ecocidas. Han de tener una metodología marciana para garantizar que su programa de reforestación tendrá éxito. Por si no se ha dado cuenta, aquí no hay agua que garantice un prendimiento mínimo de las especies que, supongo, pretenden “reforestar” en pleno monte. En la cuenca de Las Pocitas no hay una gota de agua disponible salvo la que estacionalmente se puede captar, de la cual no hay certeza, y que cuando está disponible corre hacia el mar a gran velocidad. Las Pocitas es, probablemente, la cuenca más seca del estado. ¿En qué estarán pensando?
Lo que están haciendo los carbones ecocidas y las autoridades federales, no es una tala inmoderada, legal o ilegal, sino un saqueo sistemático y depredador de los ya escasísimos árboles “maderables” que se les han escapado porque no los han visto en el monte o ya les quedan muy lejos.
Si se quiere, es muy simple resolver el problema de la producción legal e ilegal de carbón, lo que pasa es que no han querido hacerlo. Señores, simplemente hay que aplicar la ley. En ésta media península no existe ninguna posibilidad de sacar carbón mas que por tres vías: por avión que es inviable para el caso; una salida por tierra hacia el norte; y por barco dos puertos. En todas ellas existe vigilancia extrema. El carbón no se puede esconder, no es droga. Si un kilo de carbón logra salir del estado o venderse localmente, es con la complicidad de las autoridades federales. No hay otra explicación. Nada han hecho por detener el ecocidio. Esta es la gran oportunidad de las nuevas autoridades estatales para detener, de una vez y para siempre, la depredación causada por los ecocidas y sus tapaderas federales. ¡Ya basta! ¡Ni un kilo más! ¡Ni un árbol más! Con un ecocida que detengan y procesen por este delito sería suficiente para terminar con el problema. Jamás lo han hecho y por lo que muestran, no lo van a hacer.
Si todos estos inconvenientes existen, si son reales, entonces porqué dan permisos para explotar un recurso depredado, que no pueden ni siquiera controlar ni cuantificar, y está visto, que si no existe una aplicación de la ley, los ecocidas no tendrán freno para seguir produciendo carbón. El reino de la impunidad.
Los permisos los prestan y los alquilan. Es verdaderamente increíble que las autoridades federales estén dudando si otorgan permisos e impunidad a los ecocidas. Saben, con toda certeza, que lo único que están haciendo los carboneros es depredar, desde hace años, abusivamente, y con la complicidad de las autoridades federales, la zona norte del municipio de La Paz y el sur del municipio de Comondú.
En el futuro, cuando usted quiera ver un mezquite o un uña de gato o un árbol de palo fierro, tendrá que recurrir a las fotografías porque ya no van a dejar vivo ninguno.
Vea usted, ilustrado lector, lo que las autoridades federales están planteando como solución a este gravísimo problema ambiental: pretenden formar una empresa comercializadora (¡!) para “organizar” mejor a los ecocidas y “controlar” la producción de carbón. Una vez concretada ésta lúcida y genial idea ya podrán revisar, fácilmente, que lo autorizado en los permisos concuerde con lo que se acopia y vende, y si eso no ocurre, sabrán que se está sobreexplotando el recurso. Brillantísimos ¿no le parece, agudo lector? ¿Y luego qué? Pues luego ya no existirá nada que organizar, controlar, o comercializar, porque habrán arrasado con todo, en vista de que las autoridades federales no saben, no quieren, ni mucho menos pueden, imponer el orden mediante el ejercicio de las atribuciones que les otorgan las leyes en la materia. Parece inminente la depredación total.
Reconocen las autoridades federales que la tala inmoderada que existe hoy, ha existido siempre, y no se ha podido detener porque no han tenido voluntad ni capacidad para hacerlo. Yo diría que lo que no han tenido es otra cosa. Alguien tiene que decirles a los ecocidas ¡hasta aquí!
Resulta que PROFEPA, CONAFOR y SEMARNAT según declararon en este mismo medio, van a integrar una comisión para “valorar” mediante verificaciones en campo la “conveniencia de liberar” los permisos en “las zonas donde se afecte en menor grado la cubierta vegetal” (¡!). Pero aquí no existe el “menor grado” simplemente el recurso ya no soporta mas la acción ecocida y para nuestra desgracia estamos en manos de estas “autoridades”. Además reconocen, abiertamente, que sí se afecta la escasa y frágil cubierta vegetal. Ya verán cuando hagan sus “profundos” estudios del monte, si los hacen bien, que la escasa disponibilidad de maderas, realmente muertas, es, apenas, suficiente para usarla como combustible doméstico en las zonas rurales. No hay para más, y menos para ¡industrializar carbón! Insisto, lo que usan los ecocidas para producir carbón son árboles vivos. Entiéndanlo. Yo los vi, lo probamos en su momento y tengo las fotos.
Entre 1987 y 1991 los carboneros hicieron crecer los ingresos por su actividad a una tasa de crecimiento anual del 27% obteniendo en el ultimo año de la serie un total de 806,347 pesos. Hubo años, como en 1990, en que el valor de la producción de carbón superó el millón de pesos, de aquellos. En el caso de las maderas “muertas”, crecieron a una tasa del 54% anual en el mismo periodo.
En cuanto al volumen de producción de carbón, observamos que la tasa media decreció entre 1987 y 1991 un promedio de 16% anual produciéndose 6,719 metros cúbicos en rollo después de haber alcanzado en 1987 un poco más de 13,500 metros cúbicos en rollo. Estos datos son de los que se tuvo registro y faltaría sumarles lo que corresponde a la tala ilegal que es otro tanto más, por lo bajo.
Ahora hay que preguntar a los ilustrados expertos forestales, quienes tienen datos actualizados, a cuántos árboles equivalen estos metros cúbicos en rollo y se van a dar cuenta del tamaño de la tragedia, de la devastación, y de que es casi nada, lo que resta vivo por lo escaso de las poblaciones “maderables” que existen en las zonas donde se ha explotado el monte. La depredación no se ha detenido, al contrario, el deterioro del ecosistema ha sido permanente, desde hace años; y como es previsible, con algunos altibajos ha ido en constante decadencia porque fueron acabando con todo lo que tiene ramas.
Lo más patético del asunto, es que las propias autoridades federales reconocen que, en alguna ocasión, les llevaron a los carboneros programas temporales de mano de obra para que dejaran de producir carbón. ¿Y sabe usted que ocurrió, incrédulo lector? Pues que los ecocidas no solamente se embolsaron los bien ganados salarios de los programas sino que, además, ¡continuaron produciendo ilegalmente carbón! Ninguna autoridad hizo nada por detenerlos. De ésta experiencia se deriva una primera solución: hagan una lista de quienes viven de producir carbón y entréguenles un subsidio por la cantidad que obtienen por la venta del producto. Nos costará menos porque no son muchos y les pagan centavos. La segunda solución es que una vez aprobado el subsidio las autoridades federales actúen haciendo uso de sus facultades legales para implantar el orden y la legalidad y detener la depredación.
Lo que están planeando hacer es criminal: las autoridades federales van a legitimar a los ecocidas para terminar lo más rápido posible con cualquier cosa viva que parezca un árbol.
Uno de mis dos lectores, preocupado por ésta situación en la zona de Las Pocitas, me dice en un correo electrónico “Hay una persona que al parecer vive en las pocitas, de nombre Jesús González, que es quien solicita los permisos a SEMARNAT, quien es el que reúne a los carboneros que los hace pasar como victimas y pobres, aduciendo que este es el único medio que tienen para sobrevivir. Este señor al parecer es dueño de dos tractores D6 y de unos predios pero los tiene a nombre de uno de los carboneros.” Me parece que primero habría que investigar imputaciones como ésta antes de “liberar” permisos a los mismos negociantes, ecocidas y depredadores de siempre, quienes al parecer operan en contubernio con las autoridades federales. También nos aclara el remitente que “no todos los pobladores de Las Pocitas viven del carbón, algunos tienen ganado, otros siembras, y aun así pueden mantener a su familia sin talar a los árboles” ¿Dónde está un diagnóstico actualizado sobre el carbón? No existe. Ante este trágico ecocidio, parece que solamente la superior autoridad del gobernador Agundez podría terminar con la devastación de los ecosistemas en el estado. Es más, haciendo uso de mi derecho de petición, yo le exijo de manera respetuosa, intervenir de manera inmediata para detener a ecocidas y autoridades federales implicadas en la depredación de Sudcalifornia. Narciso Agundez sólo necesita instruir a su Secretario de Desarrollo e indicarle que, a partir de hoy, el negocio del carbón se acabó en éste estado. Solo eso. Si el gobernador se compromete, éste negro negocio de la rapiña se acaba porque se acaba. Nadie más podrá detenerlos.
Tal parece que las autoridades federales encargadas de velar por la protección de los ecosistemas en nuestro estado les tiembla la mano. ¡Qué manera de sacarle al bulto! ¡Parece que no tenemos autoridades que apliquen la ley sin dudas ni temores!
¿Cómo es posible que aún reconociendo las mismas autoridades federales su propia y absoluta incapacidad para controlar la tala, legal e ilegal, estén pensando si otorgan o no los codiciados permisos?
¿Cómo es posible que aún sabiendo las dificultades, casi insalvables, de orden natural, técnico y agroecológico planteen un programa de ¡reforestación! para compensar a la agredida y frágil naturaleza, y reponer lo que los ecocidas han saqueado? Las pocas especies que han “reforestado” en la entidad son solamente casuarinas, árboles de Neem, palo de arco y una variedad de palma ¡con riego! ahora se les ocurre que van a reforestar el monte.
Quiero que me diga este sabio representante de la Comisión Nacional Forestal, cómo van a reforestar este monte desértico Sudcaliforniano con especies como las que sacrifican los ecocidas. Han de tener una metodología marciana para garantizar que su programa de reforestación tendrá éxito. Por si no se ha dado cuenta, aquí no hay agua que garantice un prendimiento mínimo de las especies que, supongo, pretenden “reforestar” en pleno monte. En la cuenca de Las Pocitas no hay una gota de agua disponible salvo la que estacionalmente se puede captar, de la cual no hay certeza, y que cuando está disponible corre hacia el mar a gran velocidad. Las Pocitas es, probablemente, la cuenca más seca del estado. ¿En qué estarán pensando?
Lo que están haciendo los carbones ecocidas y las autoridades federales, no es una tala inmoderada, legal o ilegal, sino un saqueo sistemático y depredador de los ya escasísimos árboles “maderables” que se les han escapado porque no los han visto en el monte o ya les quedan muy lejos.
Si se quiere, es muy simple resolver el problema de la producción legal e ilegal de carbón, lo que pasa es que no han querido hacerlo. Señores, simplemente hay que aplicar la ley. En ésta media península no existe ninguna posibilidad de sacar carbón mas que por tres vías: por avión que es inviable para el caso; una salida por tierra hacia el norte; y por barco dos puertos. En todas ellas existe vigilancia extrema. El carbón no se puede esconder, no es droga. Si un kilo de carbón logra salir del estado o venderse localmente, es con la complicidad de las autoridades federales. No hay otra explicación. Nada han hecho por detener el ecocidio. Esta es la gran oportunidad de las nuevas autoridades estatales para detener, de una vez y para siempre, la depredación causada por los ecocidas y sus tapaderas federales. ¡Ya basta! ¡Ni un kilo más! ¡Ni un árbol más! Con un ecocida que detengan y procesen por este delito sería suficiente para terminar con el problema. Jamás lo han hecho y por lo que muestran, no lo van a hacer.
Si todos estos inconvenientes existen, si son reales, entonces porqué dan permisos para explotar un recurso depredado, que no pueden ni siquiera controlar ni cuantificar, y está visto, que si no existe una aplicación de la ley, los ecocidas no tendrán freno para seguir produciendo carbón. El reino de la impunidad.
Los permisos los prestan y los alquilan. Es verdaderamente increíble que las autoridades federales estén dudando si otorgan permisos e impunidad a los ecocidas. Saben, con toda certeza, que lo único que están haciendo los carboneros es depredar, desde hace años, abusivamente, y con la complicidad de las autoridades federales, la zona norte del municipio de La Paz y el sur del municipio de Comondú.
En el futuro, cuando usted quiera ver un mezquite o un uña de gato o un árbol de palo fierro, tendrá que recurrir a las fotografías porque ya no van a dejar vivo ninguno.
Vea usted, ilustrado lector, lo que las autoridades federales están planteando como solución a este gravísimo problema ambiental: pretenden formar una empresa comercializadora (¡!) para “organizar” mejor a los ecocidas y “controlar” la producción de carbón. Una vez concretada ésta lúcida y genial idea ya podrán revisar, fácilmente, que lo autorizado en los permisos concuerde con lo que se acopia y vende, y si eso no ocurre, sabrán que se está sobreexplotando el recurso. Brillantísimos ¿no le parece, agudo lector? ¿Y luego qué? Pues luego ya no existirá nada que organizar, controlar, o comercializar, porque habrán arrasado con todo, en vista de que las autoridades federales no saben, no quieren, ni mucho menos pueden, imponer el orden mediante el ejercicio de las atribuciones que les otorgan las leyes en la materia. Parece inminente la depredación total.
Reconocen las autoridades federales que la tala inmoderada que existe hoy, ha existido siempre, y no se ha podido detener porque no han tenido voluntad ni capacidad para hacerlo. Yo diría que lo que no han tenido es otra cosa. Alguien tiene que decirles a los ecocidas ¡hasta aquí!
Resulta que PROFEPA, CONAFOR y SEMARNAT según declararon en este mismo medio, van a integrar una comisión para “valorar” mediante verificaciones en campo la “conveniencia de liberar” los permisos en “las zonas donde se afecte en menor grado la cubierta vegetal” (¡!). Pero aquí no existe el “menor grado” simplemente el recurso ya no soporta mas la acción ecocida y para nuestra desgracia estamos en manos de estas “autoridades”. Además reconocen, abiertamente, que sí se afecta la escasa y frágil cubierta vegetal. Ya verán cuando hagan sus “profundos” estudios del monte, si los hacen bien, que la escasa disponibilidad de maderas, realmente muertas, es, apenas, suficiente para usarla como combustible doméstico en las zonas rurales. No hay para más, y menos para ¡industrializar carbón! Insisto, lo que usan los ecocidas para producir carbón son árboles vivos. Entiéndanlo. Yo los vi, lo probamos en su momento y tengo las fotos.
Entre 1987 y 1991 los carboneros hicieron crecer los ingresos por su actividad a una tasa de crecimiento anual del 27% obteniendo en el ultimo año de la serie un total de 806,347 pesos. Hubo años, como en 1990, en que el valor de la producción de carbón superó el millón de pesos, de aquellos. En el caso de las maderas “muertas”, crecieron a una tasa del 54% anual en el mismo periodo.
En cuanto al volumen de producción de carbón, observamos que la tasa media decreció entre 1987 y 1991 un promedio de 16% anual produciéndose 6,719 metros cúbicos en rollo después de haber alcanzado en 1987 un poco más de 13,500 metros cúbicos en rollo. Estos datos son de los que se tuvo registro y faltaría sumarles lo que corresponde a la tala ilegal que es otro tanto más, por lo bajo.
Ahora hay que preguntar a los ilustrados expertos forestales, quienes tienen datos actualizados, a cuántos árboles equivalen estos metros cúbicos en rollo y se van a dar cuenta del tamaño de la tragedia, de la devastación, y de que es casi nada, lo que resta vivo por lo escaso de las poblaciones “maderables” que existen en las zonas donde se ha explotado el monte. La depredación no se ha detenido, al contrario, el deterioro del ecosistema ha sido permanente, desde hace años; y como es previsible, con algunos altibajos ha ido en constante decadencia porque fueron acabando con todo lo que tiene ramas.
Lo más patético del asunto, es que las propias autoridades federales reconocen que, en alguna ocasión, les llevaron a los carboneros programas temporales de mano de obra para que dejaran de producir carbón. ¿Y sabe usted que ocurrió, incrédulo lector? Pues que los ecocidas no solamente se embolsaron los bien ganados salarios de los programas sino que, además, ¡continuaron produciendo ilegalmente carbón! Ninguna autoridad hizo nada por detenerlos. De ésta experiencia se deriva una primera solución: hagan una lista de quienes viven de producir carbón y entréguenles un subsidio por la cantidad que obtienen por la venta del producto. Nos costará menos porque no son muchos y les pagan centavos. La segunda solución es que una vez aprobado el subsidio las autoridades federales actúen haciendo uso de sus facultades legales para implantar el orden y la legalidad y detener la depredación.
Lo que están planeando hacer es criminal: las autoridades federales van a legitimar a los ecocidas para terminar lo más rápido posible con cualquier cosa viva que parezca un árbol.
Uno de mis dos lectores, preocupado por ésta situación en la zona de Las Pocitas, me dice en un correo electrónico “Hay una persona que al parecer vive en las pocitas, de nombre Jesús González, que es quien solicita los permisos a SEMARNAT, quien es el que reúne a los carboneros que los hace pasar como victimas y pobres, aduciendo que este es el único medio que tienen para sobrevivir. Este señor al parecer es dueño de dos tractores D6 y de unos predios pero los tiene a nombre de uno de los carboneros.” Me parece que primero habría que investigar imputaciones como ésta antes de “liberar” permisos a los mismos negociantes, ecocidas y depredadores de siempre, quienes al parecer operan en contubernio con las autoridades federales. También nos aclara el remitente que “no todos los pobladores de Las Pocitas viven del carbón, algunos tienen ganado, otros siembras, y aun así pueden mantener a su familia sin talar a los árboles” ¿Dónde está un diagnóstico actualizado sobre el carbón? No existe. Ante este trágico ecocidio, parece que solamente la superior autoridad del gobernador Agundez podría terminar con la devastación de los ecosistemas en el estado. Es más, haciendo uso de mi derecho de petición, yo le exijo de manera respetuosa, intervenir de manera inmediata para detener a ecocidas y autoridades federales implicadas en la depredación de Sudcalifornia. Narciso Agundez sólo necesita instruir a su Secretario de Desarrollo e indicarle que, a partir de hoy, el negocio del carbón se acabó en éste estado. Solo eso. Si el gobernador se compromete, éste negro negocio de la rapiña se acaba porque se acaba. Nadie más podrá detenerlos.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
TRUMP QUIERE QUE SÍ SE PRODUZCAN DROGAS… PERO EN EU
Es de sobra conocido el hecho de que uno de los postulados que llevaron a Donald Trump a la presidencia de los Estados Unidos, consistió en ...
-
LA VIDA EN UN SUSPIRO BEBÍ DEL CÁLIZ EL SUMO AMARGO DE LA MUERTE. ME ENFRENTÉ CON ESO QUE LLAMAMOS EL FINAL CON LA HUESUDA, LA CATRINA.....
-
Para todos, incluyendo a Claudita y a su banda. Con mis mejores deseos para que no alcancen a destruir totalmente este país llamado México. ...
-
Sí, igual que todos los mexicanos bien nacidos y bien intencionados… Esperando a que el mayor pendejo que tenemos como presidente de la repú...