Es de sobra conocido el hecho de que uno de los postulados que llevaron a Donald Trump a la presidencia de los Estados Unidos, consistió en su famosísima MAGA (letras iniciales de Make America Great Again) frase que en realidad no es de Trump sino del expresidente Reagan. Los expresidentes Clinton y Trump la utilizaron y uno de los postulados centrales de MAGA es regresar todas las industrias, sin importar su tipo, a los Estados Unidos; y el actual presidente Trump registró la frase como uno de los lemas de su campaña en 2016. De hecho se trata de hacer otra vez más grande a los Estados Unidos. Como después de la segunda guerra mundial: como en los 50’s y 60´s.
El caso es que Trump no es muy creativo que digamos.
En su postulado la MAGA de Trump plantea que “hay que hacer América Grande otra vez”. Y conste que no se refería a nuestra América Latina sino en realidad a la apropiación de los Estados Unidos de todo un continente: América. Se agandallaron todo el continente americano, como siempre. Como acostumbran.
Hasta el nombre de todo un continente se robaron sus padres fundadores.
Entre las múltiples causas de Trump está, desde luego, la lucha contra las drogas. Y justamente de ahí sacamos el nombre de México: Estados Unidos Mexicanos.
Imagínese usted amable lector, un narcisista maligno, es decir, un psicopata, a cargo de la presidencia de un país guerrero por naturaleza, con el ejército más poderoso del mundo, con incomparable tecnología, equipado con lo mejor, y con espías regados en todo el mundo.
Lo de narcisista maligno no lo digo yo sino personas que saben de enfermedades mentales. La Asociación Americana de Psiquiatría a través de unos 200 profesionales de la salud mental alertaron a la población de los Estados Unidos antes de las elecciones, sobre la afectación mental de Trump: es un narcisista maligno, dijeron. Algunos profesionales de la salud mental identifican a este mal mental con la psicopatía y han decidido que el señor Trump es un psicopata. Repito, no lo digo yo.
Nada menos que el mismísimo presidente de la república de los Estados Unidos de América es un consumado psicopata, calificado por los profesionales de la salud de los Estados Unidos como un narcisista maligno. Ni más ni menos.
Dice al artículo que yo consulté: {Trump cumple con los criterios de diagnóstico del trastorno de personalidad narcisista, antisocial y paranoico. Estos están “todos agravados por su intenso sadismo, que es un síntoma de narcisismo maligno”. Pero hay profesionales de la salud que no están de acuerdo con este diagnóstico y sostienen que no es posible este tipo de diagnósticos sin que sea paciente de alguno de estos profesionales de la salud. Sin embargo yo no estoy de acuerdo con esta aseveración. No olvidemos que el señor Trump es un tipo sobreexpuesto a los medios de todo tipo, le encantan los medios. Le fascinan.
Enfermedades mentales aparte, lo furibundo de Trump es su lucha contra los cárteles de la droga y que raya en una obsesión. O un pretexto, para ir por ejemplo, por el petróleo de Venezuela.
Y particularmente en contra de sus socios en el TLC, México y Canadá, y también otros países como Colombia, Venezuela, entre otro centenar de países. Está de hecho en contra de todo el mundo a fin de contentar a sus seguidores que, curiosamente, son todos blancos, racistas furiosos, protestantes y todos ellos en contra de la migración (en un país donde todos son inmigrantes, excepto los indios que fueron despojados y exterminados).
Todo esto sin hacer nada de nada para impedir o bajar o controlar el consumo de los ávidos gringos adictos a toda clase de drogas. Casi es parte de su cultura adonde quiera que van se llevan su dotación de mota o sus pastillas.
Es la idea del señor Trump que las drogas para SUS drogadictos estadounidenses se produzcan y comercialicen en los propios Estados Unidos y sean producidas por los empresarios gringos adictos o no. Quiere que la producción de drogas en los Estados Unidos se realice allá, dentro de su propias fronteras. Ya basta de estarles pagando a los cárteles de América Latina por las drogas que los gringos promedio consumen desaforadamente. Desde mota hasta fentanilo pasando por los opioides recetados legalmente por los doctores en Estados Unidos con las autoridades haciéndose las pendejas (como aquí) y el conveniente apoyo y favor del gobierno de los Estados Unidos.
¿O usted cree que los gringos se van a quedar sin su dotación de mota o sin sus pastillas?
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