Había una vez en Baja California Sur... Cada vez que usted va a cargar gasolina en alguna de las 72 estaciones de servicio que existen en nuestro estado, lo desplumarán con un promedio del 4.1% del combustible que paga. Si llenó el tanque con 300 pesos, pues al pagar, estará recibiendo menos gasolina de la debida, más precisamente, 12.3 pesos menos. Si usted carga solo 100 pesos a la semana, lo que hace la mayoría de los propietarios de vehículos, le birlarán el equivalente a 4.10 pesos. O más, porque recuerde que lo que aplicamos para el cálculo es un promedio, así que dependiendo de dónde cargue combustible, será el monto de su “cooperación”, de la vacuna que sin escapatoria le aplicarán. Por ejemplo, en la muestra a la que haremos referencia más adelante, una gasolinera ubicada en Acapulco despachaba solo 437.2 mililitros en lugar de los 1000 que tienen los litros de verdad. El promedio entregado de menos en la muestra nacional fue de 5%. En Sudcalifornia fue de “solo” el 4.1%. Habrá, así lo espero, gasolineras que sirvan con honestidad, pero mucho me temo, que son muy pocas.
Todo mundo lo sospechaba, lo camelaba, lo intuía y, algunos, cuando su nivel de enojo era incontenible hasta lo median personalmente: en botellitas de leche o de aceite, en tibores y, lo peor, es que aún teniendo razón, lo más que pudieron hacer fue un escandalito intrascendente porque nadie les hizo caso. Solo quedó, como siempre, la rabia y la impotencia. ¿Qué puede hacer la inerme población consumidora desorganizada? Ninguna instancia oficial, como Profeco u otra, ni siquiera Pemex, hicieron algo, vamos, ni siquiera sabían la verdadera dimensión del problema, porque no lo habían medido. Sabíamos que estaba sucediendo porque los consumidores observaban el rendimiento de sus vehículos y mascullaban con cierta molestia “ahora me duró menos la gasolina y camine lo mismo”, decían. Y se iban a cargar a otra gasolinera y... lo mismo. Y volvían a cambiar de estación de servicio y... nuevamente lo mismo. Hasta ahí. No olvidemos que en Sudcalifornia disponemos de un parque vehicular muy destacado en el horizonte nacional ya que ocupamos uno de los primeros lugares en el numero de vehículos por habitante, el primero o segundo sitio, compitiendo con Tijuana y el D.F. El consumidor de gasolinas en todo el país, estaba siendo afectado, diariamente, en cantidades que sumadas, son multimillonarias porque no es solamente el robo en las gasolineras sino que, en algunas de ellas, le vendían o le venden, además, combustibles adulterados dañando a la larga su patrimonio. ¡Impunidad divino tesoro¡
Aleida Alavez Ruiz, Presidenta de la Comisión de Participación Ciudadana de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) sostiene que “Este no es el inicio de una anécdota, sino la síntesis del hurto que cometen cientos de estaciones de gasolina y que, sólo en 2004, representó para defraudadores llevarse a la bolsa 18 mil millones de pesos, monto que los consumidores pagaron por un producto que no recibieron.”
Primero había que medir el problema. Para ello se utilizo el muestreo estadístico y se definió la muestra para desarrollar el estudio. La investigación fue realizada por la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) en el mes de julio de 2004. La Profeco delineó y emitió la Norma Oficial Mexicana de Emergencia NOM-EM-011-SCFI-2004, vigente de Noviembre de 2004 al fin de éste mes de abril; esta norma fue diseñada para la inspección de los equipos de despacho y control, en especial para la revisión de las partes electrónicas de las bombas, a las que no tenía acceso la Profeco, con lo que se redondeó el operativo nacional. Se sumaron otras entusiastas dependencias federales. Y a darle.
El diseño de la muestra y su aplicación fueron muy interesantes. Se llevo a cabo “mediante un convenio de colaboración con la Procuraduría Federal del Consumidor para efectuar acciones en materia de vigilancia, verificación e inspección en Estaciones de Servicio (gasolineras) en beneficio de la población consumidora y de conformidad al procedimiento de usuario simulado, establecido por la Secretaría de la Función Pública, utilizando vehículos acondicionados por PEMEX y calibrados por el Instituto Mexicano del Petróleo para medir la cantidad de combustible efectivamente surtida. La Policía Federal Preventiva visitó 440 gasolineras del país, que fueron determinadas por el método aleatorio simple de muestreo con un coeficiente de confiabilidad del 95%, de un padrón de 6,594 estaciones que fue proporcionado por PEMEX; y se obtuvo una muestra estadística representativa de 410 establecimientos para evaluar la cantidad de gasolina que se surte al público consumidor en el país.”
El muestreo consistió en aplicar la norma NOM-005-SCFI-1994 para medir el combustible solicitado contra lo que realmente le despachaban. Los resultados fueron: que en 208 estaciones le birlaban al consumidor hasta el 5%; 125 estaciones le estaban robando hasta el 10% del combustible; 22 gasolineras le hurtaban hasta el 15% de lo que compraba; y 9 estaciones le desvalijaban hasta el 20%. Total de gasolineras incluidas en la muestra 436. La desviación que reporta la SSP es del 5% y calcularon el robo de combustible en un monto de 8,650 millones de pesos en un año.
Por fortuna, en el muestreo incluyeron cuatro gasolineras ubicadas en Baja California Sur, el 5.5% del total estatal. Ninguna pasó el examen, ni una sola, todas reprobaron, unas con más otras con menos. Lamentablemente no fue un censo sino únicamente una pequeña muestra, y tenemos el reporte final de aquellas gasolineras que, en la fecha del estudio, le surtían menos de lo que le cobraban. Como son solamente cuatro, vale la pena que usted las conozca y las citaremos enseguida con el numero de identificación asignado por Pemex: Unión de Ejidos 20 de Noviembre (123), ubicada en la carretera transpeninsular Km 214; Estación Castro (145), localizada en Serdán y Cinco de Mayo; Servicio Kino (195), situada en Kino esquina con Allende; y Autoservicio Forjadores (326), en Colosio y Forjadores. Conste, las menciono simplemente como una referencia del muestreo realizado que ya es del dominio publico a su disposición tanto en la pagina de la SSP como en la de Profeco. Los resultados del estudio en las cuatro gasolineras evaluadas demuestran que surten un 4.1% menos del combustible solicitado y pagado. Y supongo que siendo ésta una información al alcance de cualquiera, las cuatro empresas investigadas así como las otras 68 gasolineras que no se incluyeron en la muestra, reaccionaron inmediatamente y corrigieron el “involuntario error” que estaban cometiendo al despachar menos gasolina de la que le cobraban al cliente.
Pero trabajemos una hipótesis y viajemos por el túnel del tiempo hasta el primer semestre de 2004, y admitamos que todo sigue igual. Vamos a considerar que en todo el estado existe un consumo estimado de gasolinas -Magna y Premium-, de 500 mil litros al año, para unos 167,000 vehículos registrados en el 2004 (no incluye vehículos de residentes extranjeros, ni los chocolates ni otros) ¡Ah caray, no es solo el 4.1% en un carro, sino en 167 mil! entonces la cosa ya cambia. Y el volumen del atraco pinta y muy negro. Con esa cantidad de combustible consumido, y con base en una estimación muy conservadora, (en Pemex La Paz nos negaron los datos), en el precio que pagamos todos por este combustible va implícito el escamoteo de 192 mil pesos diarios en promedio. Sí lector leyó usted bien, son diarios y ahorrándole el cálculo, le diré que nos desvalijan 70 millones de pesos al año. Por lo bajito, porque insisto, nuestros cálculos son muy conservadores. Todos los que tenemos un vehículo contribuimos a pagar este despojo, sin defensa. ¿Hace cuantos años hacen lo mismo? La maliciosa sabiduría popular siempre ha sostenido que el negocio de las gasolineras no lo es tanto por vender combustibles sino por lo que se embolsan ilícitamente al cobrarles de más a los consumidores.
Regresemos a la terca realidad. Usted se preguntará ¿pero... ya termino el abuso, no? Pues permítanme, amables dos lectores, sacarlos de su candidez y, recordándoles que viven en México, el reino de la impunidad, les diré, con la pena, pues que ya no se ha hecho nada. Y cuando digo nada, es absolutamente nada. Y usted volverá a preguntar, incrédulo, ¿Cómo es esto posible? ¿Y las autoridades?. La que sigue es una explicación, pero puede haber otras.
Resulta que los gasolineros no se dejaron atropellar por este infame abuso de las autoridades, y adivine usted, pues solicitaron un amparo contra la norma 011 de la Profeco para no permitir que las dependencias de gobierno federal les revisaran los dispositivos electrónicos y actuaran. ¡Y se los dieron! ¡Faltaba más! La Profeco consigna que de las 72 gasolineras existentes en Sudcalifornia se ampararon hasta el momento 37, y nuestras astutas autoridades federales, con sus expertos y sabios abogados, y con todos los libros de leyes bajo el brazo, llevan perdidos, aparte de la vergüenza, ni más ni menos que 35 casos, el 95%. Paliza. Alguien diría “Nomás eso faltaba, encima de que se les da el servicio de venta de combustibles todavía reclamen. ¿Qué? ¿No estamos en México?” Tunda.
Ocurre exactamente lo contrario en el ámbito nacional, allá ganan el 80% de los amparos y pierden el 20%. Pero sabe usted cuál es una de las razones por la que les otorgaron a los gasolineros suspensiones provisionales y definitivas a granel, como arroz, pues porque los empresarios de la gasolina no intervinieron en la elaboración de la norma de emergencia NOM-EM-011-SCFI-2004 diseñada y emitida, justamente como una emergencia, para que la Profeco pudiera revisar las partes electrónicas de los sistemas de despacho de gasolina, porque ahí, precisamente ahí, es donde se lleva a cabo la programación de las bombas para que expidan menos de lo que usted paga.
Hasta ahora van ganando los propietarios de gasolineras, están venciendo a nuestras quijotescas autoridades que comenzaron con mucho brío y enjundia. Pero ya le bajaron, y vemos con pena y rabia que se desinflan como globitos al paso del tiempo. Los aflojaron, y están mostrando una resignación digna de mejores causas. ¿Y los jueces que les dieron los amparos? ¿Porqué a unas gasolineras las amparan y a otras no? O aún mejor, ¿porqué les otorgaron un amparo que les concede impunidad para esquilmarnos a todos? Tiene razón, lector, en lo que pensó como respuesta. Hasta hoy, en todo el estado de Baja California Sur no se ha sancionado ni cerrado ninguna gasolinera. Nunca ha pasado.
Y nos están encajando a todos, ya no la uña, sino la pezuña y los dientes, hasta lo más hondo, en donde duele, porque el dinero, poco o mucho, que legítima y honradamente ganan las familias de sudcalifornia les es extraído de la bolsa, a la mala, por unos vivos, a sabiendas de las autoridades. O tal vez debemos decir con la complicidad de las autoridades. La gente de bien en Sudcalifornia, quienes día a día tratan de sobrevivir en éstos tiempos difíciles han sentenciado: ¡No se vale! ¡Que poca madre!
En el país ya existen cerca de 7000 gasolineras, y desde luego, no todas son fraudulentas. Según la muestra nacional, hay un porcentaje de gasolineras, insignificante en términos estadísticos, en donde cobran lo que realmente le surten, es decir, en las que le venden litros de a litro. Las gasolineras que se encuentran en rango en el país, o sea, que le cobran lo que verdaderamente le venden, son solamente 39, apenas el 8.9% de la muestra definida por la SSP y equivalen al 0.5% del total de estaciones de servicio existentes en el territorio nacional. Patético. Así que usted es el mejor calculista, porque es usted quien tiene que pagar todos los días la gasolina para su traslado y el de su familia. ¿Como para cuánto le gusta el daño?
Mister Ripley estaría feliz porque en la muestra de la SSP salieron varios garbanzos de a libra: tres gasolineras que, insólitamente, despachaban de más, un promedio de 0.88%, seguramente no por patriotas y solidarios sino por descuidados, para decir lo menos. Uno de estos asombrosos casos se localizó en Chihuahua, otro en Puebla y uno el D.F. Investigaremos si luego de enterarse del resultado del estudio, demandaron a quienes les surtieron las bombas o a la persona que se las calibró o si ya aprendieron a manipular los controles electrónicos. Que país tan maravilloso.
En la próxima entrega le daremos algunos datos todavía “más maravillosos”, sobre los resultados de la aplicación del Operativo Pemex. La magnitud de las cifras de este descarado y colosal robo, que afortunadamente (si de algo nos sirve) ya es del conocimiento público en el país, lo dejarán aturdido, porque lo mostrado en esta entrega es un juego de párvulos comparado con lo que está pasando por todos lados, a la vista de quien quiera verlo. Olvídese del Pemexgate, de los amigos de Fox, del desafuero, del Fobaproa, de la bolsa, de los bancos y banqueros y de otras egregias y ejemplares depredaciones, nada se compara con esto.
Veamos algo de lo que ocurrió en el monopolio cuando se aplico la Operación Pemex al interior de la empresa usando sus propios datos..
Para dimensionar adecuadamente el tamaño de Pemex, esta gigantesca empresa mexicana, le diremos que en producción ocupa el 6º lugar en el mundo; en capacidad de destilación ocupamos numero 14; en producción de petróleo crudo nos encontramos ya en segundo lugar solo debajo de Arabia Saudita; por su nivel de ventas nos encontramos el 7º lugar mundial. Además, “Pemex se destaca por ser... la tercera en producción y séptima en reservas; por tener utilidades, antes de impuestos, de la misma magnitud que British Petroleum, sólo por debajo de Exxon Mobil; por tener costos de producción que se ubican entre los más bajos del mundo y porque la relación de deuda a reservas probadas de Pemex es de un dólar con 50 centavos por barril de petróleo crudo equivalente, lo que incide favorablemente en su calificación crediticia.”
Ante la gravedad del problema que ocasiona cuantiosas pérdidas y daños a Pemex, y a todo el país, se resolvió, finalmente, echarle montón, porque este asunto alcanzaba ya tal magnitud que no era posible solventarlo por medio de acciones aisladas de Pemex o de alguna de las Secretarías del Ejecutivo Federal y se promovió, hacia finales de 2002, la creación de un grupo estratégico integrado por las secretarías de Hacienda y Crédito Público y de Seguridad Pública, con la colaboración de la Procuraduría General de la República, la Procuraduría Fiscal, la Procuraduría Federal de Consumidor y Petróleos Mexicanos.
El saqueo es histórico por los montos involucrados, por la red de complicidades que se tejieron en el tiempo y por el manto de impunidad que protegió este monumental atraco. El latrocinio estaba sucediendo a los ojos de todos y fue solo hasta 2004 cuando alguien dijo basta y la voz vino del Gobierno Federal. ¿Quién más podría haberlo hecho? Dicen que fue Juan Bueno, quien ingresó a Pemex en febrero de 2003, y quien por primera vez en la historia de la empresa intenta terminar con este abuso, en realidad no lo sé. Y armaron una estrategia inteligente con una perspectiva integral para enfrentarlo. Para ello, primero se diseñó el muestreo estadístico para medir el tamaño del problema en las estaciones de servicio y lo realizó la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) ¿Quién más lo podría hacer? Simultáneamente, en el marco del programa que estableció Pemex denominado Combate al Robo de Combustibles, se aplicó un dispositivo que llamaron Operativo Pemex para controlar y terminar con este ilícito en todas las instalaciones de la paraestatal y lo realizó la SSP. Se inició formalmente el 1º de marzo de 2004 y se obtuvieron resultados espectaculares e inmediatos: la facturación de Pemex creció cada mes, mágicamente, entre marzo y julio de 2004, un promedio superior a los mil millones de pesos.
La Operación Pemex fue integral, incluyó la revisión de todas las instalaciones: seis refinerías, 77 terminales de abastecimiento y distribución en todo el país, 15 terminales marítimas, 1 centro de carga de embarcaciones tanto nacionales como de exportación de diesel marino en Veracruz y 8,040 Km de poliductos.
Pemex tiene bien identificada la problemática tanto en sus instalaciones como fuera de ellas, ya que han declarado por medio de su Director de Pemex Refinación “que durante el año pasado, (2003) el mercado ilícito de combustibles tuvo un valor de 12 mil millones de pesos, de los cuales el 50 por ciento correspondió a la adulteración y contrabando; el 20 por ciento a la sustracción ilícita en ductos; y el 30 por ciento al robo en terminales de almacenamiento y distribución y de carros y autos tanque.”
En este sentido, la Asociación Nacional de Distribuidores de Combustibles y Lubricantes (ANDCL) informó al titular de la Procuraduría General de la República (PGR), que según sus cifras “hasta 40 por ciento del hidrocarburo que se comercializa en México está adulterado con naftas y solventes en gasolina y diesel” a lo que el Procurador Rafael Macedo, respondió que “ya se investiga a una organización delictiva dedicada al robo de fluido en ductos de Pemex, y su vinculación con el narcotráfico, en estados como Tamaulipas, Hidalgo y Veracruz.”. Suena inconcebible la sospecha de que los narcotraficantes ya estuvieran cambiando de giro a un negocio más productivo y menos riesgoso.
Según el Ex Director de Pemex, Raúl Muñoz Leos, este tipo de ilícitos con combustibles supera considerablemente en su valor a los que son perpetrados por el narcotráfico y diversos analistas agregan que, también, supera a otro tipo de delito que ocupa el segundo lugar en el país: el negocio de los autos robados.
Desde siempre se ha sabido de este fraude monumental, pero desde que se inicio, las redes de complicidad fueron creciendo conforme el negocio se hacía más grande, hasta que ninguna autoridad pudo enfrentarlo, unas porque ya estaban dentro, y otras, porque no les era posible actuar en ese océano de corrupción, así que desde hace años se encontraba fuera de control. El floreciente negocio daba, y aún da, para todos y a manos llenas.
Las cantidades del atraco a todos los mexicanos son muy variables y van desde las cifras ya indicadas, a las que señala la senadora Lydia Madero García, citando datos de la Asociación de Empresarios de Gasolineras, en donde señala que la adulteración de gasolina y la venta ilegal de combustible provoca pérdidas por más de 25 mil millones de pesos anuales al erario público. Súmele, amable lector, los otros conceptos del negocio y éste puede llegar, fácilmente, sin exagerar, a los 50 mil millones de pesos anuales.
Las millonarias ventas de la empresa nos conducen sin remedio a la danza de los millones y ésta se convierte en billonaria si los sumamos en el tiempo. Por ejemplo, Pemex informo el 16.02.2003 que al cierre de 2002 se vendieron cada día en la República Mexicana un promedio de 565 mil barriles de gasolinas Magna y Premium, con un valor superior de 69 mil 755 millones de pesos, insisto, sostienen en su informe que son diarios.
Lo que equivale a señalar que el robo en el país y solo para estos dos tipos de gasolinas, alcanzó los 191 millones de pesos diarios, calculado con los datos de faltantes promedio determinados por la SSP, al año serían 70 mil millones puesto que en ese año todavía no se llevaba a cabo la Operación Pemex y el latrocinio se encontraba en todo su apogeo.
Y súmele amable lector, aunque ya no quiera hacer ningún cálculo: otros petrolíferos tales como gasolinas naturales, asfaltos, parafinas, solventes, grasas y lubricantes; por las ventas de estos productos, la empresa captó un monto superior a 30 mil 104 millones de pesos. Y vuélvale a sumar: el combustóleo con un volumen promedio de 406 mil 200 barriles diarios, así como de 227 mil 900 barriles diarios de Pemex Diesel y de 42 mil 700 barriles por día de diesel desulfurado y marino, por los cuales obtuvieron un total de 30 mil 241 millones de pesos.
En esta administración federal y a 67 años de la expropiación petrolera es cuando se decide realizar “la otra expropiación” pero ahora de los ladrones y las mafias, lo que realmente es más difícil por la cantidad de dinero involucrado y porque es una red de complicidades. El ataque contra estas bandas se diseñó en serio, de adeveras, según lo que hemos visto, y ha tenido, para fortuna de todos, resultados iniciales asombrosos. Pero el “negocio” era y es de magnitudes trágicas para el país, por lo que implicará un esfuerzo mucho mayor para reducirlo (porque en el corto plazo es imposible terminar con él) y destinar una cantidad enorme de recursos financieros y humanos e ingenio para iniciar, apenas, la solución del problema. Según el actual Director de Pemex Refinación será necesario realizar, en el corto plazo, una inversión de alrededor de 650 millones de dólares para destinarlos exclusivamente a la compra de equipo y tecnología de vanguardia, que les permita controlar primero y, bajar o extinguir después, en el mediano plazo, esta rapiña.
Imagínese, lector, lo que se requiere para controlar mas de 21 mil kilómetros de derechos de vía “que enfrentan problemas diversos y que afectan y ponen en riesgo la operación confiable del sistema de ductos, cuya antigüedad promedio es de un cuarto de siglo, con una longitud de más de 38 mil 500 kilómetros, a los que habría que sumarle más de 14 mil kilómetros de líneas de descarga de pozos en operación.”
Otra de las varias acciones importantes, clave, y diríamos obvia, en relación con la adulteración de las gasolinas, turbosina y el diesel, consistió en revisar el padrón de importadores de productos derivados del petróleo porque las autoridades sospechaban eran utilizados para la adulteración de los combustibles y, de entrada, reportaron un padrón de 1200 empresas registradas en el 2003. Pues resulta que después de los controles y medidas que se tomaron, al año siguiente, misteriosamente, se redujeron a solamente 164. Notable ¿No es cierto? Para ello fue necesario que se modificaran algunas fracciones arancelarias e identificar qué era lo que realmente estaban importando para lo cual se requirió la decidida participación de la Secretaría de Hacienda.
Donde aprietan no chorrea.
Más o menos así andamos. ¡Viva México!
Diosa griega de la "redistribución" o del equilibrio. Su labor era castigar a aquellos que cometían crímenes y quedaban impunes, a la vez que recompensaba a los que sufrían injustamente. Bajo este nombre se publican todas las columnas que aparecieron en el periódico El Sudcaliforniano en La Paz, Baja California Sur. A partir del 7ene2017 solamente se publican comentarios y algunas columnas en este Blog.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
TRUMP QUIERE QUE SÍ SE PRODUZCAN DROGAS… PERO EN EU
Es de sobra conocido el hecho de que uno de los postulados que llevaron a Donald Trump a la presidencia de los Estados Unidos, consistió en ...
-
LA VIDA EN UN SUSPIRO BEBÍ DEL CÁLIZ EL SUMO AMARGO DE LA MUERTE. ME ENFRENTÉ CON ESO QUE LLAMAMOS EL FINAL CON LA HUESUDA, LA CATRINA.....
-
Para todos, incluyendo a Claudita y a su banda. Con mis mejores deseos para que no alcancen a destruir totalmente este país llamado México. ...
-
Sí, igual que todos los mexicanos bien nacidos y bien intencionados… Esperando a que el mayor pendejo que tenemos como presidente de la repú...
No hay comentarios.:
Publicar un comentario