Nunca he tenido una persona cercana que se haya suicidado. Ni quiero. Y menos aquí en Baja California Sur donde todo mundo asegura que vivimos casi en el paraíso y no habría razón para matarse. Ha de ser una verdadera tragedia para los familiares cercanos y amigos, padecer la cercanía de un suicida. Y supongo que en alguna medida se culparán de lo sucedido, y tal vez, sin razón. No lo sé. Desde hace años escucho decir a amigos, regularmente bien informados, que nuestro estado ocupa el primer lugar en suicidios en el país lo cual me llenó de incertidumbre por la contradicción que ello representaba en un estado cuya calidad de vida es evidente. Estamos considerados como una de las entidades más prósperas del país y uno se pone a pensar si los suicidios vienen con el progreso material, en qué momento ya no vale nada esa buena calidad de vida; o simplemente llega el momento en que a éstos infelices nada de lo humano les importa. Ni la familia ni la novia ni nada. Ni las ganas de vivir que todos tenemos por instinto natural. Es el salto al vacío en segundos de decisión. Es la cobardía de vivir que se resuelve en el momento más valiente de sus vidas. ¿Valientes o cobardes, quién lo decide? Por lo pronto los suicidas ya lo hicieron.
No quiero adentrarme en los razonamientos y motivos profundos, únicos, que orillan a una persona a cometer suicidio. Sus angustias tendrá, y para él o ella serán de peso, puesto que ha decidido tomarse el tiempo necesario para quitarse la vida por su propia mano, haciendo uso de métodos diferentes, aunque tradicionales, pero la mayoría de ellos violentos. Y desoyendo su propia conciencia en ese ultimo momento clave, si es que logran escuchar algo durante esos trágicos segundos que preceden a su propia muerte. En ese momento especial, cuando se aprieta el gatillo o se tira de la cuerda o como sea que se maten, todo ha perdido valor, no hay nada excepto esa angustia monumental que no tiene ya mengua ni remedio en el presente, y al atisbar el futuro, menos. O tal vez lo que les pesa es el puro y simple presente. O tal vez el negro futuro que logran vislumbrar. Tampoco lo sé. Así que adiós y que batallen los que se quedan, tal vez a ellos les vaya mejor. Probablemente en el puerto de arribo, si es que llegan a algún lado, no sufrirán tanto o simplemente no padecerán ya nada.
Las estadísticas del INEGI tienen cosas curiosas en relación a estos desalmados, como un reporte sobre el porcentaje de muertes por suicidio con respecto al total de muertes violentas por entidad federativa y sexo, 2001-2003, indicador al que nos referiremos a lo largo del texto aún cuando no se mencione. Así que abusado, y no se confunda.
Y mire usted, impenetrable lector, resulta que mis amigos me engañaron, porque en el 2001 el estado no fue ni el primer lugar, ni el segundo ni el tercero en suicidios, es más, ni siquiera el séptimo, ni el décimo, alcanzamos el lugar numero 12º en el porcentaje de suicidios respecto al total de muertes violentas de todos los estados del país con un 9.3% del indicador, superior, eso sí, al 7.4% del promedio nacional; el 10.4% fueron hombres y el 4.4% mujeres. Los estados de Campeche, Yucatán y Tabasco en ese año se llevaron los tres primeros sitios en el país con 19.8%, 16.4% y 14% respectivamente. Insisto, es el porcentaje de suicidios con respecto al total de muertes violentas en cada estado.
En el 2002, y para estar a tono con el tema, pegamos un triple salto mortal, y los suicidas que nos dejaron sufriendo en este recochino mundo empujaron a los sudcalifornianos a ocupar ni más ni menos que el mismísimo 3er lugar nacional con el 15.7% de estos actos como porcentaje de las muertes violentas en el estado; el 17.9% fueron hombres y el 7.4% mujeres. En ese año seguramente se presentó algún desasosiego mayor que influyó para incrementar el número de suicidas sudcalifornianos y por poco llegamos al doble de la cifra del año anterior. Algún estudioso de éstos temas deberá investigar qué sucedió para que este curioso fenómeno ocurriera. ¿Porqué hay más suicidios en un año que en otros? ¿Porqué a veces en un año determinado se suicidan más hombres que mujeres y viceversa? ¿Porqué los primeros lugares los ocupan estados costeros?
Pero en el 2003 los sudcalifornianos nos estacionamos ya en un destacado lugar nacional, aunque nos bajamos del podio y retrocedimos dos espacios respecto al año anterior porque ocupamos un deshonroso 5º lugar con el 13.9% de suicidios con respecto a las muertes violentas en el estado; a esta cifra negra contribuyeron el 15.9% de hombres y el 6% de mujeres. Por encima de nosotros, en ese año, destacaron estados como Yucatán, el edén de Tabasco, Sonora y Coahuila con el 20.3%, 14.8%, 14.3% y 14%, respectivamente. De hecho nos separó solamente una décima del cuarto lugar nacional. Nuevamente una tríada de estados costeros ocuparon los primeros lugares en ese año. ¿Será que el mar tendrá algo que ver con aguas tan distintas entre esos mares?
Los promedios nacionales se conservaron en 2001 y 2002 en un 7.4% y subieron ligeramente en 2003 a 7.8% de suicidios con respecto a las muertes violentas registradas.
El top ten de los suicidios en el 2003 como porcentaje de las muertes violentas registradas se presentó de esta manera: Yucatán (20.3%), Tabasco (14.8%), Sonora (14.3%), Coahuila (14%), Baja California Sur (13.9%), Nuevo León (12.9%), Campeche (12.6%), Aguascalientes (12.6%), Quintana Roo (12.6%) y Tamaulipas (10.3%). Vemos que los yucatecos en ese año estuvieron graves porque una quinta parte de las muertes violentas registradas en su estado fueron por suicidio; y también más de una quinta parte fueron hombres.
Aunque no se encuentra en el top ten, el estado de Nayarit tuvo sus singularidades en el 2003, porque ahí se suicidaron significativamente más mujeres que hombres (10.6% y 6.7%), y es el más alto indicador en su serie de tres años. Lo mismo sucede en los estados de Colima, Puebla, Michoacán y Oaxaca: se quitaron la vida mas mujeres que hombres. Pero en Guerrero, único caso en el país, se suicidaron exactamente la misma cantidad de mujeres que de hombres (4.1%) en relación con las muertes violentas registradas; y por sólo una décima de diferencia ocurre lo mismo en el Estado de México (4.6% y 4.7%). En Tabasco fueron muy semejantes los indicadores de hombres y mujeres suicidas: ambos géneros se quitan la vida casi por igual, con solo tres décimas de diferencia entre unos y otros; es de los pocos estados en que ocurre este fenómeno en el país.¿Porqué en unos estados hay más mujeres suicidas en determinados años?
El top five 2003, pero de abajo hacia arriba, es decir, los estados que menos suicidas presentan respecto a las muertes violentas registradas son: Chiapas (2.6%), Guerrero (4.1%), México (4.6%), Oaxaca (5.1%), Morelos (5.3%) e Hidalgo (5.3%). Los porcentajes de estos cinco estados en los tres años del análisis se conservan mas o menos constantes, sin grandes variaciones año con año, sobre todo si los comparamos con otras entidades que de un año a otro casi duplican sus cifras como en Sudcalifornia. Y mires usted, son tres estados costeros y tres interiores.
El estado de Campeche es destacable porque el numero de suicidas entre 2001 y 2003 bajó de manera consistente y constante (19.8%, 18.4% y 12.6% cada año); lo mismo sucede en Michoacán aunque los decrementos no son tan significativos pero son constantes en los tres años (6.3%, 6% y 5.4%). En cambio en Guerrero, caso curioso, las tasas de suicidio son constantes porque se mantienen en 4% para 2001 y 2002 y en el 4.1% en el 2003. En el caso del Estado de México también es muy constante el indicador, aunque con variaciones decimales en su comportamiento anual: 4.7% en 2001; 4.9% en el 2002; y 4.6% en el 2003. Lo mismo ocurre en San Luis Potosí, con el 10.2% en 2001, el 10.4% en el 2002 y un 10.1% en 2003.
Y finalmente para terminar con la estadística de todos aquellos que en algún momento de su vida tomaron la determinación de matarse, adivine usted, desesperado lector, cuáles son los estados en los que creció de manera significativa el suicidio comparando 2001 y 2003, ¿no adivinó? pues son estos: el primer lugar indisputado, y con la tendencia más consistente de crecimiento del 5.3% en el periodo, el estado más rico del país, Nuevo León, quien lo dijera; en segundo lugar nuestro estado maravilla, Sudcalifornia, con el 4.6% con el agravante de que su tendencia es consistente en el crecimiento del indicador respecto al 2001; el tercer lugar lo ocupan los yucatecos con un crecimiento significativo y constante del 3.9% en el periodo; en cuarto lugar se encuentra el estado de Quintana Roo con un crecimiento de suicidios en ese lapso del 3.1%; y en quinto lugar Sonora, también con un crecimiento significativo en el periodo del 2.7% entre el primero y el ultimo año.
Pero algo ocurrió en ciertos estados del país en donde las mujeres simplemente decidieron ¡hasta aquí! Y determinaron no inmolarse más bajando su tasa de participación en la estadística de la muerte de una manera firme y constante en el curso de los tres años considerados. El primer caso notable es el de Campeche en donde bajo la tasa de mujeres suicidas en un formidable 12.6% en el periodo 2001-2003, que es el decremento más significativo en el país. En Durango las mujeres también resolvieron sacrificarse menos y bajaron su participación en ésta especial matricula de las defunciones, y decidieron continuar vivas un 3.5% de ellas en el mismo periodo de manera consistente, es decir, siempre a la baja. El tercero que decrece es Zacatecas en donde también de manera consistente bajo la tasa de suicidio de mujeres en un 3.1% en relación con las muertes violentas registradas; y finalmente, en San Luis Potosí también se redujo el indicador de mujeres suicidas en un 2.2% también con decrementos constantes año con año. Tres estados sin litoral y un costero. Mmmh.Esperemos los resultados de los años 2004 y 2005 para ver cuál es la nueva distribución de los suicidas en el país y cuáles son los estados que contribuyen más al despoblamiento nacional por propia voluntad de sus habitantes. Y tal vez algún día sabremos, con certeza, las causas de fondo que llevan a una buena cantidad de mexicanos a decidir que no quieren vivir un día más en la maravilla de país que, dicen algunos, que tenemos. Por lo pronto, apanicado lector, al menos por hoy, toquemos madera.
Diosa griega de la "redistribución" o del equilibrio. Su labor era castigar a aquellos que cometían crímenes y quedaban impunes, a la vez que recompensaba a los que sufrían injustamente. Bajo este nombre se publican todas las columnas que aparecieron en el periódico El Sudcaliforniano en La Paz, Baja California Sur. A partir del 7ene2017 solamente se publican comentarios y algunas columnas en este Blog.
11 agosto 2005
09 agosto 2005
LA EXTORSIÓN TELEFÓNICA ¿MAL ENDÉMICO?
Es tan fácil como tener un teléfono celular y ganas de joder al prójimo. También se requiere estar dotados del cinismo necesario y conocimiento del desastroso e improductivo sistema de justicia que padecemos todos los mexicanos. Otra característica forzosa para cometer éste tipo de delitos, es la necesidad de obtener dinero fácil pero sin cometer el despropósito de realizar un trabajo común. Que trabajen los bueyes.
Con estos elementos una persona o banda puede realizar llamadas para extorsionar a alguno de los miles de ciudadanos ingenuos y confiados que encuentran a su disposición en el directorio telefónico, en un anuncio del periódico, en falsas encuestas e información proporcionada por ex empleados de empresas para el envío de dinero en México y Estados Unidos. Con una llamada al azar a un número de cualquier domicilio del país, estos perros se dedican a enredar las emociones del incauto al poner en juego amenazas que significan riesgos para él o para su familia. Las llamadas pueden provenir de cualquier lugar de la república. Sin embargo, la Comisión Permanente del Congreso de la Unión y todas las autoridades federales y estatales involucradas, que son muchas (AFI, PFP, SSF, SSPDF, CNDH), reconocen que más del 90% de las llamadas provienen de los centros penitenciarios del Distrito Federal, Jalisco y el estado de México, porque los reclusos burlan las restricciones para el uso de teléfonos fijos y celulares. Pero aquí en La Paz ya sucedió y hay reclusos procesados dentro del CERESO por este delito, de manera que no estamos a salvo. La CNDH sostiene que esta actividad delincuencial es resultado simplemente del ocio y la falta de actividades productivas de los internos en los penales. Es el deporte de moda entre los reclusos.
Los niveles de riesgo están aumentando por la impunidad prevaleciente. Los estafadores operan de varias formas: 1) Un supuesto comandante le notifica que su familiar tuvo un accidente y requiere que le manden dinero urgentemente; 2) Un asesino contratado para matarlo le pide que duplique la cifra que le pagaron y le perdonará la vida; 3) Un comandante le notifica que tiene detenido a uno de sus familiares y le piden dinero para liberarlo; 4) Un secuestrador le comunica que tienen a uno de sus familiares y le da detalles personales y familiares para que les crea y le pide dinero; 5) Le llama un supuesto agente aduanal indicándole que su pariente fue detenido en el aeropuerto por trafico de armas o droga, dinero no declarado o exceso de equipaje y le piden dinero para liberarlo. Agréguele las modalidades que usted guste. Y digamos que si todo sale “bien” acabamos regalándoles entre 500 y 3,000 pesos mediante una orden de pago que pueden cobrar en cualquier parte de la republica con solo presentarse a una sucursal bancaria previamente seleccionada. Las amenazas nunca se cumplen pero sí lo ponen a temblar por su seguridad o la de sus familiares en supuesto riesgo.
El asunto de las extorsiones telefónicas ha llegado a tal grado que desde la Comisión Permanente del Congreso de la Unión se ha solicitado la intervención de la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel) para que ayude en las investigaciones sobre estos delitos de extorsión cometidos mediante el uso de teléfonos celulares. También le ha solicitado que cuando los órganos de procuración de justicia pidan información a empresas operadoras de dicho servicio se proporcionen los datos para contribuir a detener el ascenso de estos delitos en el país. Algunos de estos cínicos delincuentes confiesan al narrar su delito “Vi en estas llamadas (de extorsión) la forma de mantener a mi familia, nunca lo utilicé para nada malo". ¡Hágame usted el refabrón favor!
Según informaciones de la Policía Ministerial las denuncias se han incrementado de manera alarmante. Está de moda extorsionar a quienes se dejen. Y el numero de delitos crece exponencialmente año con año. La impunidad los cobija por la complicidad o por omisión de autoridades de todo tipo. Éstos delincuentes sólo deben tener a la mano un teléfono celular y uno o varios cómplices fuera del penal. Y a cobrar.
Ninguna de nuestras lerdas autoridades habían querido instalar los dispositivos que cancelan o bloquean las señales emitidas por un teléfono celular o satelital para impedir las llamadas ilegales que se efectúan desde los penales para realizar, entre otras cosas, la extorsión. Solo se requiere un bloqueador de alcance limitado que abarque la superficie que comprende la geografía del penal sin dañar el paso de las señales que se originen fuera de estos recintos. Dicen que ya pronto lo harán pero así llevamos varios años y cientos de delitos impunes. Apenas ahora en el mes de julio, la Subsecretaría de Gobierno del Distrito Federal y la Dirección General de Prevención y Readaptación Social (DGPRS) a través de sus titulares, anunciaron que se llevaron a cabo las primeras pruebas técnicas para bloquear llamadas de teléfono celular en los penales, asesorados por la AFI y por la SSPF. Con un espectrómetro se logró comprobar que la señal de celulares en la zona de la prueba era nula y utilizaron para el ensayo todo tipo de tecnologías que operan en México. "Fue todo un éxito", dijeron, y van a continuar con los experimentos en otras zonas del Reclusorio Norte. Cuando terminen, tomarán la decisión de instalar el equipo y entonces vendrán los procesos de autorización de recursos, si es que sus campañas les dejan algo, selección de proveedor, licitación, compra y demás. Se pretende instalar los bloqueadores, primero, en todos los penales del D.F. con lo que acabarían de golpe con el 90% de este tipo de delitos. Y como siempre, previsores, oportunos y eficaces, nos indican las autoridades que “probablemente” para fin de año ya se tengan instalados. De veras que no les corre la sangre por el cerebro. El caso es que a fines de julio no hay nada, no han actuado. Si tantita vergüenza y responsabilidad tuvieran ya estarían los bloqueadores instalados y funcionando pero no, están enajenados en sus sueños de opio del 2006, por servirse del poder y no por servir a la sociedad. ¿Qué le parece ésta típica pachorra de las autoridades, extorsionado lector? Informaron también que están en pláticas con Teléfonos de México para establecer los mecanismos adecuados para el control de llamadas desde las 600 casetas instaladas en los 11 reclusorios del D.F. porque la red pública también es utilizada para realizar chantajes y extorsiones por supuestos o reales secuestros y amenazas. Y proponen algo interesante pero tal vez ineficaz: que cuando se haga la llamada desde algún reclusorio a su casa, usted reciba primero una grabación indicando que esa llamada procede de tal reclusorio. ¿Qué estamos haciendo al respecto en BCS? Pues nada por supuesto, al menos que usted, estafado lector, y yo sepamos. ¿Ya tenemos bloqueadores de celulares en los Ceresos del estado? Lo dudo.
Según la Comisión Permanente del Congreso de la Unión la comisión de estos delitos ha ido incrementándose en el país en los años recientes, ya que de tener un promedio mensual de 61 averiguaciones previas por este motivo en 2004 y ahora estamos en 78 y siguen subiendo por lo que se estima que llegaremos al cierre de 2005 a más de 1,200. Y estas son las denuncias que se reciben, y de las cuales existe una averiguación previa. Pero pensemos en que la intransigente estadística nos dice que el 75% de los delitos que se cometen en el país no son denunciados por lo que en éste como en otros delitos cometidos reina la impunidad. En cuanto a la extorsión específica por secuestros sin víctimas, estos han aumentado de sólo ocho casos en el 2001 hasta las 170 llamadas en el 2004. En el rubro específico de extorsiones telefónicas, en los siete meses de 2005 van 3,917 que les han producido a los delincuentes 1.8 millones de dólares de los 78 millones de dólares que exigieron en un principio, y como no les ha pasado nada a los delincuentes porque los cobijan la autoridades pues éstos perros siguen dedicados a este productivo “negocio”. En el 2002 se registraron “sólo” 75 quejas, y por efecto de la descomunal impunidad que impera subieron como la espuma: en 2003 fueron 1,160, cifra negra que subió en 2004 a 1,170. Las autoridades están rebasadas. No hay control y van a seguir creciendo. Mientras los responsables siguen haciendo pruebas todos estamos en riesgo de ser extorsionados por su inactividad e incompetencia.
Aunque le digan desalmado y macana, no pague por que “liberen” o “ayuden” a uno de sus familiares que nunca fue secuestrado ni accidentado ni nada. Primero investigue y luego actúe avisando a la policía. Así que, ingenuos dos lectores, póngase vivos. Actúen con inteligencia y frialdad cuando se vean envueltos en este tipo de delitos y no pasen a formar parte de la estadística negra. Si en la Procuraduría del estado no lo atienden llame a este teléfono de la Policía Federal Preventiva 01 800 440 36 90.
Con estos elementos una persona o banda puede realizar llamadas para extorsionar a alguno de los miles de ciudadanos ingenuos y confiados que encuentran a su disposición en el directorio telefónico, en un anuncio del periódico, en falsas encuestas e información proporcionada por ex empleados de empresas para el envío de dinero en México y Estados Unidos. Con una llamada al azar a un número de cualquier domicilio del país, estos perros se dedican a enredar las emociones del incauto al poner en juego amenazas que significan riesgos para él o para su familia. Las llamadas pueden provenir de cualquier lugar de la república. Sin embargo, la Comisión Permanente del Congreso de la Unión y todas las autoridades federales y estatales involucradas, que son muchas (AFI, PFP, SSF, SSPDF, CNDH), reconocen que más del 90% de las llamadas provienen de los centros penitenciarios del Distrito Federal, Jalisco y el estado de México, porque los reclusos burlan las restricciones para el uso de teléfonos fijos y celulares. Pero aquí en La Paz ya sucedió y hay reclusos procesados dentro del CERESO por este delito, de manera que no estamos a salvo. La CNDH sostiene que esta actividad delincuencial es resultado simplemente del ocio y la falta de actividades productivas de los internos en los penales. Es el deporte de moda entre los reclusos.
Los niveles de riesgo están aumentando por la impunidad prevaleciente. Los estafadores operan de varias formas: 1) Un supuesto comandante le notifica que su familiar tuvo un accidente y requiere que le manden dinero urgentemente; 2) Un asesino contratado para matarlo le pide que duplique la cifra que le pagaron y le perdonará la vida; 3) Un comandante le notifica que tiene detenido a uno de sus familiares y le piden dinero para liberarlo; 4) Un secuestrador le comunica que tienen a uno de sus familiares y le da detalles personales y familiares para que les crea y le pide dinero; 5) Le llama un supuesto agente aduanal indicándole que su pariente fue detenido en el aeropuerto por trafico de armas o droga, dinero no declarado o exceso de equipaje y le piden dinero para liberarlo. Agréguele las modalidades que usted guste. Y digamos que si todo sale “bien” acabamos regalándoles entre 500 y 3,000 pesos mediante una orden de pago que pueden cobrar en cualquier parte de la republica con solo presentarse a una sucursal bancaria previamente seleccionada. Las amenazas nunca se cumplen pero sí lo ponen a temblar por su seguridad o la de sus familiares en supuesto riesgo.
El asunto de las extorsiones telefónicas ha llegado a tal grado que desde la Comisión Permanente del Congreso de la Unión se ha solicitado la intervención de la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel) para que ayude en las investigaciones sobre estos delitos de extorsión cometidos mediante el uso de teléfonos celulares. También le ha solicitado que cuando los órganos de procuración de justicia pidan información a empresas operadoras de dicho servicio se proporcionen los datos para contribuir a detener el ascenso de estos delitos en el país. Algunos de estos cínicos delincuentes confiesan al narrar su delito “Vi en estas llamadas (de extorsión) la forma de mantener a mi familia, nunca lo utilicé para nada malo". ¡Hágame usted el refabrón favor!
Según informaciones de la Policía Ministerial las denuncias se han incrementado de manera alarmante. Está de moda extorsionar a quienes se dejen. Y el numero de delitos crece exponencialmente año con año. La impunidad los cobija por la complicidad o por omisión de autoridades de todo tipo. Éstos delincuentes sólo deben tener a la mano un teléfono celular y uno o varios cómplices fuera del penal. Y a cobrar.
Ninguna de nuestras lerdas autoridades habían querido instalar los dispositivos que cancelan o bloquean las señales emitidas por un teléfono celular o satelital para impedir las llamadas ilegales que se efectúan desde los penales para realizar, entre otras cosas, la extorsión. Solo se requiere un bloqueador de alcance limitado que abarque la superficie que comprende la geografía del penal sin dañar el paso de las señales que se originen fuera de estos recintos. Dicen que ya pronto lo harán pero así llevamos varios años y cientos de delitos impunes. Apenas ahora en el mes de julio, la Subsecretaría de Gobierno del Distrito Federal y la Dirección General de Prevención y Readaptación Social (DGPRS) a través de sus titulares, anunciaron que se llevaron a cabo las primeras pruebas técnicas para bloquear llamadas de teléfono celular en los penales, asesorados por la AFI y por la SSPF. Con un espectrómetro se logró comprobar que la señal de celulares en la zona de la prueba era nula y utilizaron para el ensayo todo tipo de tecnologías que operan en México. "Fue todo un éxito", dijeron, y van a continuar con los experimentos en otras zonas del Reclusorio Norte. Cuando terminen, tomarán la decisión de instalar el equipo y entonces vendrán los procesos de autorización de recursos, si es que sus campañas les dejan algo, selección de proveedor, licitación, compra y demás. Se pretende instalar los bloqueadores, primero, en todos los penales del D.F. con lo que acabarían de golpe con el 90% de este tipo de delitos. Y como siempre, previsores, oportunos y eficaces, nos indican las autoridades que “probablemente” para fin de año ya se tengan instalados. De veras que no les corre la sangre por el cerebro. El caso es que a fines de julio no hay nada, no han actuado. Si tantita vergüenza y responsabilidad tuvieran ya estarían los bloqueadores instalados y funcionando pero no, están enajenados en sus sueños de opio del 2006, por servirse del poder y no por servir a la sociedad. ¿Qué le parece ésta típica pachorra de las autoridades, extorsionado lector? Informaron también que están en pláticas con Teléfonos de México para establecer los mecanismos adecuados para el control de llamadas desde las 600 casetas instaladas en los 11 reclusorios del D.F. porque la red pública también es utilizada para realizar chantajes y extorsiones por supuestos o reales secuestros y amenazas. Y proponen algo interesante pero tal vez ineficaz: que cuando se haga la llamada desde algún reclusorio a su casa, usted reciba primero una grabación indicando que esa llamada procede de tal reclusorio. ¿Qué estamos haciendo al respecto en BCS? Pues nada por supuesto, al menos que usted, estafado lector, y yo sepamos. ¿Ya tenemos bloqueadores de celulares en los Ceresos del estado? Lo dudo.
Según la Comisión Permanente del Congreso de la Unión la comisión de estos delitos ha ido incrementándose en el país en los años recientes, ya que de tener un promedio mensual de 61 averiguaciones previas por este motivo en 2004 y ahora estamos en 78 y siguen subiendo por lo que se estima que llegaremos al cierre de 2005 a más de 1,200. Y estas son las denuncias que se reciben, y de las cuales existe una averiguación previa. Pero pensemos en que la intransigente estadística nos dice que el 75% de los delitos que se cometen en el país no son denunciados por lo que en éste como en otros delitos cometidos reina la impunidad. En cuanto a la extorsión específica por secuestros sin víctimas, estos han aumentado de sólo ocho casos en el 2001 hasta las 170 llamadas en el 2004. En el rubro específico de extorsiones telefónicas, en los siete meses de 2005 van 3,917 que les han producido a los delincuentes 1.8 millones de dólares de los 78 millones de dólares que exigieron en un principio, y como no les ha pasado nada a los delincuentes porque los cobijan la autoridades pues éstos perros siguen dedicados a este productivo “negocio”. En el 2002 se registraron “sólo” 75 quejas, y por efecto de la descomunal impunidad que impera subieron como la espuma: en 2003 fueron 1,160, cifra negra que subió en 2004 a 1,170. Las autoridades están rebasadas. No hay control y van a seguir creciendo. Mientras los responsables siguen haciendo pruebas todos estamos en riesgo de ser extorsionados por su inactividad e incompetencia.
Aunque le digan desalmado y macana, no pague por que “liberen” o “ayuden” a uno de sus familiares que nunca fue secuestrado ni accidentado ni nada. Primero investigue y luego actúe avisando a la policía. Así que, ingenuos dos lectores, póngase vivos. Actúen con inteligencia y frialdad cuando se vean envueltos en este tipo de delitos y no pasen a formar parte de la estadística negra. Si en la Procuraduría del estado no lo atienden llame a este teléfono de la Policía Federal Preventiva 01 800 440 36 90.
06 agosto 2005
SECRETARÍA DE SALUD... A TERAPIA INTENSIVA
Ya se entregó a la Cámara de Diputados el informe de resultados del análisis de la cuenta pública 2003 realizada por la Auditoria Superior de la Federación (ASF), en la que fue auditado el Fondo de Aportaciones para los Servicios de Salud (FASSA), ramo 33 a cargo de la Secretaría de Salud (SS) en Baja California Sur (BCS). Los resultados no son muy halagüeños. Para empezar a abrir boca, y pasmarnos, en el resultado 1.1, acusan textualmente: “se determinó que esta Secretaría, no cuenta en lo general con mecanismos de control y supervisión que garanticen la protección de sus activos, la obtención de información financiera confiable, veraz y oportuna, así como la promoción en la eficiencia en sus operaciones...”. Por ello se le inculpa de violar el Acuerdo Mediante el Cual se Establecen las Políticas, Normas, Sistemas y Procedimientos para el Ejercicio y Control del Presupuesto, Servicios Personales, Recursos Materiales y Servicios Generales para la Administración Pública Estatal 1999-2005; así como de diversos artículos de la Ley de Presupuesto y Control del Gasto Público Estatal. Eso para empezar, lo cual quiere decir que la administración de la SS en el estado es un desastre, no sirve, a reserva de mejorar. Lo violaron todo.
En el resultado 4.1, se destacan las aptitudes del Señor Borges para ejercitar la charrería, porque se dedicó a jinetear los depósitos ajenos propiedad de la SS que se realizaban en la cuenta concentradora de la Secretaría de Finanzas, y de los 331 millones de pesos que le llegaron, únicamente entregó 291 millones a la SS para el pago del personal. El resto de la lana, más de 40 millones de pesos, se ejercieron directamente por la Secretaría de Finanzas a cargo del Señor Borges, eso sí, a través de la SS pero usándola como simple ventanilla de entrega para taparle el ojo al macho. Y se realizaron pagos por ese monto en lo que Finanzas decidió y le ordenó liquidar a la SS sin tener competencia para ello. Este hecho fue violatorio de las Disposiciones Generales del Acuerdo de Coordinación que celebraron las Secretarias de Salud, Hacienda y Crédito Público, Contraloría y Desarrollo Administrativo y el estado de Baja California Sur, para la descentralización integral de los Servicios de Salud en la entidad, así como de la Ley de Presupuesto y Control de Gasto Público Estatal. Además, en la auditoria se recomienda al Gobierno del Estado de BCS, léase Secretaría de Finanzas, suspender el jineteo, e instruir a quien corresponda para que “se establezcan los procedimientos de control necesarios y suficientes a fin de que en lo sucesivo los recursos transferidos por la TESOFE se traspasen en su totalidad a la Secretaría de Salud para que ésta ejerza su autonomía técnica y operativa en el manejo de sus recursos humanos, materiales y financieros...” En plan gandalla, clásico del que parte y reparte, Finanzas se carranceó los intereses generados por los fondos de la SS, y por ello, la ASF le recomienda al Gobierno del Estado que “se aperture una cuenta bancaria específica para recibir los recursos del FASSA, que estime y entregue a la Secretaría de Salud los rendimientos financieros que durante el ejercicio fiscal 2003 generaron los recursos del FASSA en inversiones y cumplir con lo establecido en el... Presupuesto de Egresos de la Federación para el ejercicio fiscal 2003”. O sea que en Finanzas le birlaron a la SS todos los intereses generados durante 2003. ¿Dónde están? En otros señalamientos, la ASF indica que se “presume” un probable daño y/o perjuicio al patrimonio de la SS por un total de 1.57 millones de pesos mas los intereses generados por más de 4 mil pesos, por haber contravenido normas establecidas en el Presupuesto de Egresos de la Federación para el Ejercicio Fiscal 2003, con independencia de las responsabilidades que procedan por la aplicación de otras leyes. Así que agárrense. La ASF también “presume” un probable daño y/o perjuicio al patrimonio de la Hacienda Pública Federal por 4.2 millones de pesos más los intereses generados por concepto de pagos no autorizados independientemente de las responsabilidades que procedan por la aplicación de otras leyes, por contravenir la Ley de Coordinación Fiscal 2003 y diversos artículos del Presupuesto de Egresos de la Federación para el Ejercicio Fiscal 2003. Y continua el manejo del presupuesto como si fuera propiedad personal o del partido en turno. En otro pliego de observaciones también se “presume” un probable daño y /o perjuicio al patrimonio de la Hacienda Pública Federal por 182 mil pesos mas los intereses generados por concepto de pago del estímulo de asistencia perfecta a 23 servidores públicos sin que “exista sustento legal ni documental que lo justifique” violando las Condiciones Generales de trabajo y el Reglamento para Controlar y Estimular al Personal de Base de la SS. Este sí les salió barato.
Y hay más presunciones en las que prevalece el uso de la cuchara grande, la del mole. Otro pliego de observaciones en el que se “presume” un probable daño y/o perjuicio al patrimonio de la Hacienda Pública Federal por 351 mil pesos más los intereses generados por concepto de pagos indebidos del incentivo de fin de año al personal de mandos medios y superiores, incumpliendo con ello diversos ordenamientos legales. Simplemente se dieron su navidad.
En otra de las innumerables observaciones, la ASF le solicita al Órgano Interno de Control que, en el ámbito de sus atribuciones, realice las investigaciones y, en su caso, inicie el procedimiento administrativo para el fincamiento de las posibles responsabilidades administrativas y sancione los actos u omisiones de los servidores públicos en su gestión, respecto a diversas irregularidades en los procedimientos de: adjudicación de pedidos, carencia de cuadros comparativos, asignación de pedidos en base a dos cotizaciones sin importar el monto, falta de fianzas de cumplimiento, pedidos fraccionados para adjudicarse en forma directa y asignación de partidas a proveedores que no ofrecieron el mejor precio entre otras. Ah pillines, les cayeron.
Y vea usted, auditado lector, este galimatías. El resultado numero 25.1, muestra que 69 servidores públicos dobletearon o tripletearon sueldo y empleo sin tener la autorización correspondiente durante el ejercicio fiscal 2003. Además de tener plaza de medico en la SS del estado, también laboraban en el IMSS o en el ISSSTE o en ambos. ¿Usted, ubicuo lector, podría trabajar, de verdad trabajar, en tres lugares al mismo tiempo? Y no existe solicitud, estudio ni autorización de la compatibilidad de empleos, lo que generó pagos por 776 mil pesos, contraviniendo la Ley de Presupuesto y Control de Gasto Público Estatal, la Ley del Presupuesto, Contabilidad y Gasto Público Federal y su Reglamento. Debemos suponer que este problema existe en la actualidad porque, al parecer, la eficiencia no es una característica en la SS a pesar de que según ellos vayan “Caminando a la Excelencia”. ¿Será que el desastre encontrado por la ASF en la SS es el camino a la excelencia? La SS no ha dicho ni pío. La parte final de la auditoria es el Dictamen de la ASF y en éste, se establece, después de revisar casi la mitad del presupuesto transferido, “se considera que en términos generales el Gobierno del Estado de Baja California Sur no cumplió con los ordenamientos legales, las disposiciones normativas aplicables y principios de contabilidad gubernamental.” Si este análisis es una pequeña parte del presupuesto federal ejercido, ¿cómo estará el ejercicio del presupuesto estatal? Pues debemos suponer que cuando menos igual, porque el administrador es el mismo,¿no le parece? El impacto contable de las anomalías se estima en 72.3 millones de pesos, además de diferencias “entre los registros contables y presupuestarios por 33,163.6 miles de pesos, falta de registros contables y presupuestarios por 19,402.2 miles de pesos, pasivos no creados por 14,634.8 miles de pesos y 5,155.5 miles de pesos por movimientos contables del ejercicio 2002 registrados en el 2003”.
Para terminar, se definió un impacto económico en la SS por 7.2 millones de pesos por concepto de “Cargos de intereses moratorios por 144.0 miles de pesos, pago de 1,574.1 miles de pesos por actualizaciones y recargos, pago de estímulos e incentivos sin el sustento legal y autorización correspondientes por 4,742.3 miles de pesos, bienes adquiridos a un precio superior por 2.2 miles de pesos y pago por 775.8 miles de pesos a personal de esa dependencia, sin contar con la solicitud, estudio y autorización de la compatibilidad de empleos”.Ojalá y la transparencia llegue a la opinión pública y nos ofrezcan a todos una explicación consistente de la actuación de la Secretaría de Salud en BCS a la brevedad, si es que la tienen. Los esperamos. Salud.
En el resultado 4.1, se destacan las aptitudes del Señor Borges para ejercitar la charrería, porque se dedicó a jinetear los depósitos ajenos propiedad de la SS que se realizaban en la cuenta concentradora de la Secretaría de Finanzas, y de los 331 millones de pesos que le llegaron, únicamente entregó 291 millones a la SS para el pago del personal. El resto de la lana, más de 40 millones de pesos, se ejercieron directamente por la Secretaría de Finanzas a cargo del Señor Borges, eso sí, a través de la SS pero usándola como simple ventanilla de entrega para taparle el ojo al macho. Y se realizaron pagos por ese monto en lo que Finanzas decidió y le ordenó liquidar a la SS sin tener competencia para ello. Este hecho fue violatorio de las Disposiciones Generales del Acuerdo de Coordinación que celebraron las Secretarias de Salud, Hacienda y Crédito Público, Contraloría y Desarrollo Administrativo y el estado de Baja California Sur, para la descentralización integral de los Servicios de Salud en la entidad, así como de la Ley de Presupuesto y Control de Gasto Público Estatal. Además, en la auditoria se recomienda al Gobierno del Estado de BCS, léase Secretaría de Finanzas, suspender el jineteo, e instruir a quien corresponda para que “se establezcan los procedimientos de control necesarios y suficientes a fin de que en lo sucesivo los recursos transferidos por la TESOFE se traspasen en su totalidad a la Secretaría de Salud para que ésta ejerza su autonomía técnica y operativa en el manejo de sus recursos humanos, materiales y financieros...” En plan gandalla, clásico del que parte y reparte, Finanzas se carranceó los intereses generados por los fondos de la SS, y por ello, la ASF le recomienda al Gobierno del Estado que “se aperture una cuenta bancaria específica para recibir los recursos del FASSA, que estime y entregue a la Secretaría de Salud los rendimientos financieros que durante el ejercicio fiscal 2003 generaron los recursos del FASSA en inversiones y cumplir con lo establecido en el... Presupuesto de Egresos de la Federación para el ejercicio fiscal 2003”. O sea que en Finanzas le birlaron a la SS todos los intereses generados durante 2003. ¿Dónde están? En otros señalamientos, la ASF indica que se “presume” un probable daño y/o perjuicio al patrimonio de la SS por un total de 1.57 millones de pesos mas los intereses generados por más de 4 mil pesos, por haber contravenido normas establecidas en el Presupuesto de Egresos de la Federación para el Ejercicio Fiscal 2003, con independencia de las responsabilidades que procedan por la aplicación de otras leyes. Así que agárrense. La ASF también “presume” un probable daño y/o perjuicio al patrimonio de la Hacienda Pública Federal por 4.2 millones de pesos más los intereses generados por concepto de pagos no autorizados independientemente de las responsabilidades que procedan por la aplicación de otras leyes, por contravenir la Ley de Coordinación Fiscal 2003 y diversos artículos del Presupuesto de Egresos de la Federación para el Ejercicio Fiscal 2003. Y continua el manejo del presupuesto como si fuera propiedad personal o del partido en turno. En otro pliego de observaciones también se “presume” un probable daño y /o perjuicio al patrimonio de la Hacienda Pública Federal por 182 mil pesos mas los intereses generados por concepto de pago del estímulo de asistencia perfecta a 23 servidores públicos sin que “exista sustento legal ni documental que lo justifique” violando las Condiciones Generales de trabajo y el Reglamento para Controlar y Estimular al Personal de Base de la SS. Este sí les salió barato.
Y hay más presunciones en las que prevalece el uso de la cuchara grande, la del mole. Otro pliego de observaciones en el que se “presume” un probable daño y/o perjuicio al patrimonio de la Hacienda Pública Federal por 351 mil pesos más los intereses generados por concepto de pagos indebidos del incentivo de fin de año al personal de mandos medios y superiores, incumpliendo con ello diversos ordenamientos legales. Simplemente se dieron su navidad.
En otra de las innumerables observaciones, la ASF le solicita al Órgano Interno de Control que, en el ámbito de sus atribuciones, realice las investigaciones y, en su caso, inicie el procedimiento administrativo para el fincamiento de las posibles responsabilidades administrativas y sancione los actos u omisiones de los servidores públicos en su gestión, respecto a diversas irregularidades en los procedimientos de: adjudicación de pedidos, carencia de cuadros comparativos, asignación de pedidos en base a dos cotizaciones sin importar el monto, falta de fianzas de cumplimiento, pedidos fraccionados para adjudicarse en forma directa y asignación de partidas a proveedores que no ofrecieron el mejor precio entre otras. Ah pillines, les cayeron.
Y vea usted, auditado lector, este galimatías. El resultado numero 25.1, muestra que 69 servidores públicos dobletearon o tripletearon sueldo y empleo sin tener la autorización correspondiente durante el ejercicio fiscal 2003. Además de tener plaza de medico en la SS del estado, también laboraban en el IMSS o en el ISSSTE o en ambos. ¿Usted, ubicuo lector, podría trabajar, de verdad trabajar, en tres lugares al mismo tiempo? Y no existe solicitud, estudio ni autorización de la compatibilidad de empleos, lo que generó pagos por 776 mil pesos, contraviniendo la Ley de Presupuesto y Control de Gasto Público Estatal, la Ley del Presupuesto, Contabilidad y Gasto Público Federal y su Reglamento. Debemos suponer que este problema existe en la actualidad porque, al parecer, la eficiencia no es una característica en la SS a pesar de que según ellos vayan “Caminando a la Excelencia”. ¿Será que el desastre encontrado por la ASF en la SS es el camino a la excelencia? La SS no ha dicho ni pío. La parte final de la auditoria es el Dictamen de la ASF y en éste, se establece, después de revisar casi la mitad del presupuesto transferido, “se considera que en términos generales el Gobierno del Estado de Baja California Sur no cumplió con los ordenamientos legales, las disposiciones normativas aplicables y principios de contabilidad gubernamental.” Si este análisis es una pequeña parte del presupuesto federal ejercido, ¿cómo estará el ejercicio del presupuesto estatal? Pues debemos suponer que cuando menos igual, porque el administrador es el mismo,¿no le parece? El impacto contable de las anomalías se estima en 72.3 millones de pesos, además de diferencias “entre los registros contables y presupuestarios por 33,163.6 miles de pesos, falta de registros contables y presupuestarios por 19,402.2 miles de pesos, pasivos no creados por 14,634.8 miles de pesos y 5,155.5 miles de pesos por movimientos contables del ejercicio 2002 registrados en el 2003”.
Para terminar, se definió un impacto económico en la SS por 7.2 millones de pesos por concepto de “Cargos de intereses moratorios por 144.0 miles de pesos, pago de 1,574.1 miles de pesos por actualizaciones y recargos, pago de estímulos e incentivos sin el sustento legal y autorización correspondientes por 4,742.3 miles de pesos, bienes adquiridos a un precio superior por 2.2 miles de pesos y pago por 775.8 miles de pesos a personal de esa dependencia, sin contar con la solicitud, estudio y autorización de la compatibilidad de empleos”.Ojalá y la transparencia llegue a la opinión pública y nos ofrezcan a todos una explicación consistente de la actuación de la Secretaría de Salud en BCS a la brevedad, si es que la tienen. Los esperamos. Salud.
30 julio 2005
LOS PANISTAS: ¿NACIDOS PARA PERDER? O CONDENADOS A LA OPOSICIÓN PERPETUA
A los panistas les ocurrió lo que al caballo de mi compadre: casi lo había acostumbrado a no comer cuando se murió el bruto y noble animal. Los panistas casi aprenden a gobernar... cuando ya se van. Acaban de despedirse. No todos aprendieron bien la tarea. Sin embargo, unos cuantos, sí le encontraron el modo después de practicar cinco años apoyándose en el ensayo y error. La curva de aprendizaje les resultó penosa, eterna, permanente. En el colmo del desvarío de sus cretinos jefes, a los pocos panistas con barruntos de vocación para el servicio publico, que lograron la ansiada palomita aprobatoria de sus dirigencias locales y nacionales, para colocarse en el gobierno federal, los corrieron a la vuelta de unos meses sin mediar explicación, cuando ya casi le tomaban el gusto a las labores de gobierno y a los jugosos salarios estilo Fox. Otros, a los que no han despedido, ya están aprendiendo, también, a hacer “buenos negocios” puesto que ya es poco lo que les resta de vida administrativa y política. Éstos, igual que las ratas, ven con temor que el barco hace agua por todos lados, y su patrón los arruinó prematuramente al advertirles, un año y medio antes del fin, que esta aventura ya se acabó. Otros más, con su mejor esfuerzo, ya se habían aprendido las abundantes reglas y recovecos legales para operar, cada uno en su área, la parte que les tocó de los más de 200 programas federales con incidencia en el estado. Muchos de ellos pesados, complicados y tortuosos en su aplicación, lo que es un claro reflejo de la enmarañada estructura programática y presupuestal federal; pues en eso estaban, entendiéndole, cuando los sorprendieron sus preclaros dirigentes y sus foxistas autoridades, atizándoles una patada en la cola. Les pasaron por encima, los humillaron y ni las placas apuntaron. Tampoco les dieron las gracias. El costo del noviciado resultó sumamente oneroso para el país porque no supieron, entre otras muchas cosas trascendentales, gastar el presupuesto en la forma correcta y a tiempo; aún hoy tienen problemas de subejercicio porque hay programas autorizados en los que no han ejecutado un centavo de lo que ya tienen para el 2005. Para constatarlo basta con repasar los cientos de observaciones que sobre el tema ha generado la Auditoria Superior de la Federación en la revisión de las cuentas públicas anuales. Los resultados de las investigaciones arrojan cientos de millones de pesos cada año gastados sin ton ni son en unos casos, y en otros tantos, sin gastar, subejercidos. Sólo aprendieron a despilfarrar con las toallas de cuatro mil pesos para las cabañas de los pinos, los modelitos de Chanel y en las torcidas aplicaciones del presupuesto para la remodelación del rancho. Recordemos que ya electo Fox, decidió pagarles, ilegalmente, maravillosos salarios a su equipo de transición ¡y no eran empleados federales! Lo que parecía un agandalle solitario se convirtió en política de gobierno. Pero ya pasaron cinco años y se van a morir de nada, y tienen prisa por entregar el changarro... a quien sea. La esperanza se convirtió en pesadilla. Arribaron a un romántico sueño de dos para degustarlo y relamerlo durante seis años y resultó una alucinación de humor involuntario, que vemos asombrados en las ridículas y cursis revistas del corazón. Les queda un año y medio para que sus “limpiadores” hagan su trabajo en todas las cañerías del sistema. Restan millonarios asuntos pendientes, consecuencia de las revisiones de las cuentas publicas del 2001, 2002 y lo que se lleva examinado del 2003. Falta inspeccionar el 2004, 2005 y 2006. La pesadilla no termina... ni cesará. Porque ahí viene otro gobierno, y según parece, de otro partido o partidos distintos. Y atención porque los agravios gratuitos perpetrados por los foxipanistas son vastos por efecto de su ingenuidad, incompetencia y mala leche, no sólo en contra de sí mismos, sino de “los otros”, de “los culpables” quienes, a su torcido y conveniente juicio, “no los han dejado trabajar” ni “disfrutar de la presidencia”. Los ultrajes, las gracejadas y ocurrencias que foxistas y panistas les han propinado a todos los actores políticos del país y a la Constitución, calaron hondo y no han parado. Y no se detendrán porque ya hemos visto que la prudencia, la mesura y la sensatez no son cualidades que los distingan. ¿Cuántos de estos próceres foxipanistas, pseudopanistas y vivales terminarán inculpados por las tropelías que cometieron, en unos casos por ingenuidad e ignorancia, y en otros, por mala fe y ambición? Ya escucharon el trágico sonido de las alarmas. Hay pánico en las azoteas del poder. Al prócer mayor no lo tocarán al amparo del 108 constitucional, pero a la doñita y sus cachorros los augurios pronostican que les irá como en feria por los rumbos de Pemex e Infonavit. Hay agujeros negros que les será imposible tapar, verdaderas coladeras. Los rastros son inocultables. Por eso les urge el codiciado fuero que los proteja con el manto sagrado de la impunidad, al menos hasta que prescriban algunos de los incontables delitos que desde ahora les imputan.
Fueron numerosos los panistas, los “místicos del voto”, quienes de buena fe, pensaron que, a su llegada, la realidad nacional no sólo cambiaría sino que mutaría en alguna dirección mejor para tener un país diferente, para llevar a la nación hacia algún mítico paraíso, excitados por el etéreo cambio prometido; y enfilaron hacia cualquier lado, hasta en reversa; manejando siempre atentos al retrovisor; a contrasentido de la modernidad y de la historia. No tuvieron ayer ni tienen ahora, certeza del curso, no supieron ni saben hacia dónde ir ni por dónde, sobre todo, cuando el inconsciente, campechano y desalmado timonel declara, enfático, que foxilandia no existe más: la Itaca mexicana del Ulises criollo ha sido liquidada para siempre por su creador, se esfumó el puerto de llegada. Y aún así, sin brújula ni piloto, y sin destino, los escasos bien intencionados panistas se aplicaron con entusiasmo a las tareas del servicio publico. Todavía recuerdo las listas que circularon cuando hubo certidumbre del triunfo foxista (no panista) en el 2000: trataron de seleccionar panistas de conciencia, militantes probados con la camiseta bien puesta, para que recibieran los centenares de inminentes nombramientos en el gobierno federal, pero la cosecha fue pírrica, porque solamente estaban a la mano honorables y dedicados ciudadanos de diversas especialidades y dignos oficios: hojalateros, regulares comerciantes, pequeños empresarios, oficinistas, limitados políticos sin experiencia ni preparación suficiente en la administración publica, profusos vivales y algunos profesores. Aún así insuficientes. Unos abandonaron sus negocios, otros para su fortuna, lo pensaron bien y los conservaron. Ni uno solo avezado en las tareas de gobierno. Y para colmo, su propio jefe, al asumir la presidencia, no quiso saber nada de los panistas en el gobierno federal. Por algo sería. De los pocos que llegaron, no había uno solo con ideas claras sobre lo que sería el ejercicio de la administración publica federal. Nunca supieron el cómo y menos el para qué. Ya después, sobre la marcha y con el cambio en el bote de los desperdicios, ni siquiera se trataba de cambiar nada, sino exclusivamente continuar con el funcionamiento normal del gobierno, sin “innovar”, ni inventar nada. Y ni así. El gobierno federal continuo funcionando, a pesar de los foxistas. Y con ellos encaramados en el lomo, el país medio continuo su marcha en forma dispareja, gracias a todos aquellos miles de trabajadores a los que hoy “acusan” injusta y estúpidamente de “priístas” y “saboteadores”, manifestando con ello, nuevamente, su colosal e inagotable ignorancia de la estructura del gobierno federal y de las características y filiaciones de éstos miles de trabajadores. Eso sí, abundaron los panistas desquiciados que se creyeron lo del cambio e inmediatamente comenzaron a denunciar con elementos y sin ellos ¡a los propios panistas y a otros! por corruptos; y en pago, sus trastornados camaradas de partido ¡corrieron a los denunciantes! Seguramente como escarmiento porque nunca entendieron que, para la camarilla que ganó el poder, en “su” concepto de cambio no se incluía evidenciar a nadie; “su” cambio, el de los foxipanistas, era otra cosa y para otros propósitos más personales en los que nunca estuvieron incluidos los panistas limpios. De hecho estorbaban. Los ingenuos panistas tampoco quisieron darse cuenta que sus iluminados próceres, ideólogos y cabecillas sólo querían el poder, para el arribo de secretas cofradías, hoy a la vista de todos, e intentar conservar el poder para enriquecerse y ayudar a sus amigos y empresarios.
Con los escasos cuadros partidistas y los del gabinetazo integrados a la función publica para ejercer el gobierno federal, los panistas estaban condenados al fracaso, porque el sistema federal y su operación se volvieron, con el paso del tiempo, muy complicados y su funcionamiento estaba diseñado para trabajar como si todos viviéramos en la cueva de Ali Ba Ba; había y hay, tal cantidad de reglas, normas y obstáculos para operar, que solo los cerrajeros profesionales podían abrir esas miles de puertas, ya no para enriquecerse, medrar o sabotear, sino simplemente para mantener en acción al gobierno. Ante el muro de lo inesperado y desconocido, los foxipanistas se quedaron inmóviles más de dos años. Connotados panistas llegaron a decir que con esas normas y leyes vigentes, era imposible gobernar, que no se podía hacer nada de lo que “pensaron”, porque había camisas de fuerza por todos lados, y un alto riesgo de que los procesaran penalmente si la regaban. Hoy, a punto de terminar el quinto año de gobierno, uno de tantos expertos nadadores de muertito, declarado delincuente electoral, nepote y dador de concesiones a Televisa al autorizar irregulares casas de juego en todo el país, el ex secretario de gobernación Creel, entre otros, se quejan, amargamente, de que hubo traidores en el gobierno cuando el ejecutivo ¡fueron ellos y con él a la cabeza! Lanzan quejumbres y escupitajos al cielo, buscando culpables, cuando se encuentran, por merecimientos propios, en el tercer lugar de las preferencias electorales como justo premio otorgado por los ciudadanos a su incontinente y rijosa forma de gobernar. ¡Por parejas! Y no digo autoridades ilegítimas porque no lo son, están ahí por decisión de la mayoría de los mexicanos. Lástima por los panistas de buena índole, que los hay, aquellos frenéticos creyentes del destino y valores de su partido, quienes advirtieron, con pesar, como una banda sin escrúpulos se apropió del poder ejecutivo; y observaron también, la supina incompetencia que demostraron para gobernar. Lástima por ellos. La camarilla ultra secreta tampoco supo qué hacer para ganarse el respeto y la colaboración de los otros poderes, ni de actores políticos y ciudadanos, los cuales, por si no lo saben, también gobiernan este país. México no es el desvarío del “gobierno de Fox”. Nadie puede gobernar un país solo, y menos en pareja. La “brega de eternidad” predicada durante décadas por los fundadores del panismo tradicional, no les va a alcanzar más que para seguir en lo mismo: en la oposición perenne, con la esperanza de recibir las dádivas de un poder en manos de otro partido, mediante la componenda como lo hicieron durante el salinismo y el zedillismo. Citado por E. Krauze, Manuel Gómez Morín, un mexicano fuera de serie y fundador del PAN, reconocía hace años con una clarividencia genial que hoy impone: "no hemos tenido mucha ansiedad de llegar a los puestos de gobierno. Reconocemos inclusive que si mañana, por uno de esos trastornos políticos a fondo, Acción Nacional tuviera que hacerse cargo del gobierno, tendría que hacer un esfuerzo intenso para formar un equipo ...Tal vez (convocaría) a un gobierno de unidad nacional". Krauze señala que los panistas en el poder han fallado “... entre otros muchos factores, por no atender los consejos de su fundador.”, y sólo les reconoce, como yo y muchos mexicanos más, sin regateos, que han alentado la maduración democrática del país. Destaca el historiador también que “...el PAN está obligado a complementar su vocación cívica con un ejercicio serio del poder ...” Las negritas son mías. Y remata, lapidario, dándonos a conocer la clave del porqué no han evolucionado ni avanzarán: “El PAN no necesita sólo un demócrata en la contienda: necesita también un gran político.” Y ese no se ve por ningún lado, una vez que han abierto en el PAN el catalogo de sus miserias políticas y de sus mediocres personajes babeantes de ambición por la silla presidencial. Tal vez de esta aventura no se vuelvan a levantar; su ultima esperanza es que regrese la vieja pandilla, con inéditos bríos, a comprar otra vez la presidencia, como ya lo hicieron en una ocasión, engañándonos a todos con el voto útil hoy transmutado en boñiga. El “cambio” se convirtió en “faldas” y en “que Dios los bendiga”. Con esa ilusión a cuestas, y a la vista de todos, estos anodinos pandilleros volverán a arremeter, ilegalmente, y con carretadas de dinero publico y privado, para ver si pueden renovar la compra y seguir en el negocio. Eso y no otra cosa es lo que hemos percibido hasta hoy los mexicanos. Continuaremos gobernados a golpes de marketing, convertidos en víctimas de la tortura del cambalache y del cinismo ramplón.
Es cierto que hay miles de personas en la actual estructura federal, que el panismo supone, confundido como ha estado siempre, que son “priístas” y “saboteadores” a los que hoy quieren despedir los fundamentalistas del PAN aplicándoles una especie de limpieza étnica. Pero la gran mayoría de estos trabajadores son técnicos, especialistas diversos y una buena parte en poderosos sindicatos; y no era tan fácil, o más bien imposible, sustituirlos por cuadros panistas, simplemente porque no existían en ese partido militantes capaces, profesionales o con la preparación adecuada para el desempeño de miles de funciones que requieren de una especialización en el servicio publico. Y se requerían millares de personas. Yo no me aventuraría a imputarles a esos miles de trabajadores del sector publico federal el mote de “saboteadores”, que es la connotación que le están dando estos panistas llorones al término de “priístas”. Es una bajeza. La inmensa mayoría de éstos empleados federales no consiguieron sus trabajos mostrando una credencial del PRI, ni por que hubieran sido dirigentes de partido o hubiesen sido recomendados por el partido de manera directa para darles el trabajo, ¡cuando ni siquiera existe un padrón priísta! No era así. Nunca fue así. Pero los panistas ya no lo entendieron. Y les pregunto a estos fundamentalistas del PAN que hoy se “lamientan”: ¿Porque no sustituyeron con sus “especialistas” a todo el personal del sector financiero y de las entidades que lo regulan, de jefes de departamento para arriba? ¿Dónde están los reconocidos economistas y financieros del panismo? ¿En el corrupto director de Banobras? ¿Dónde están los grandes políticos señaladamente panistas? ¿Qué les pasó en Pemex, y a quién iban a sustituir ahí? ¿A cuántos de sus correligionarios valiosos han corrido? ¿Y qué les pasó con el poder judicial? ¿Y a quien sirvieron los corruptos panistas de prosapia que metieron a “dirigir” la lotería nacional y el Fonden? ¿O porqué no cambiaron a todos los cuadros de la SCT? No son enchiladas. Solo necesitaban cambiar a los primeros niveles de dirección por gente capaz, por políticos probados y dedicarse a tratar de hacer un buen gobierno, pero no tenían a nadie con tamaños. El personal del “antiguo régimen”, como le llaman los foxipanistas inventores de la democracia mexicana, no fue suplido simplemente porque no tenían personal competente con quienes hacerlo, y todavía hoy escasean. Con las sustituciones que hicieron, todos nos dimos cuenta de la clase de “técnicos, políticos y administradores” que llegaron al poder, salvo contadas y honrosas excepciones, aunque algunos mejor prefirieron irse. También hemos visto que a estas alturas de la pesadilla, la culpa de que las cosas no les funcionen, siempre es de “los otros”, y cuando se les exigen nombres y una explicación consistente responden “¿y yo porqué?”. Así que, les diré a los que se la han pasado gimoteando cinco años “porque no nos dejan hacer nada”, lo que le espetaron en un evento al preclaro estadista presidente que hoy tenemos: “no nos hagamos pendejos, señor”. En esto de las justificaciones ya hemos visto como se las gastan y como reparten culpas. En una de esas pega el pretexto y alguien se los cree. Quieran o no, los foxistas de la mano de los panistas, tendrán que asumir su fracaso en el juicio implacable de la historia. No hay sabotaje de ninguna especie, solo hubo y hay, una descomunal ignorancia, impericia y prepotencia de los panistas. Ah, por ultimo, a los priístas militantes, simpatizantes o sin partido de los niveles directivos del “antiguo régimen”, cuando eran dados de baja no se les daban mayores explicaciones, simplemente entregaban el puesto cuando se les pedía y adiós, y no se la pasaban mariqueando después, durante años, reclamando una supuesta solidaridad para conservar el empleo por ser del mismo partido. Pero así era y se aceptaba. En esto sí vemos un gran cambio. Algún día lo entenderán. Sólo que, sorpresa, ya no tienen tiempo, y en el poco que les resta, de verdad espero que adquieran un poco de dignidad republicana y no insulten la inteligencia de los demás. Ni modo, se sabotearon a sí mismos y contra eso no hay antídoto. Apenas, tal vez, regresando al origen que extraviaron.
Fueron numerosos los panistas, los “místicos del voto”, quienes de buena fe, pensaron que, a su llegada, la realidad nacional no sólo cambiaría sino que mutaría en alguna dirección mejor para tener un país diferente, para llevar a la nación hacia algún mítico paraíso, excitados por el etéreo cambio prometido; y enfilaron hacia cualquier lado, hasta en reversa; manejando siempre atentos al retrovisor; a contrasentido de la modernidad y de la historia. No tuvieron ayer ni tienen ahora, certeza del curso, no supieron ni saben hacia dónde ir ni por dónde, sobre todo, cuando el inconsciente, campechano y desalmado timonel declara, enfático, que foxilandia no existe más: la Itaca mexicana del Ulises criollo ha sido liquidada para siempre por su creador, se esfumó el puerto de llegada. Y aún así, sin brújula ni piloto, y sin destino, los escasos bien intencionados panistas se aplicaron con entusiasmo a las tareas del servicio publico. Todavía recuerdo las listas que circularon cuando hubo certidumbre del triunfo foxista (no panista) en el 2000: trataron de seleccionar panistas de conciencia, militantes probados con la camiseta bien puesta, para que recibieran los centenares de inminentes nombramientos en el gobierno federal, pero la cosecha fue pírrica, porque solamente estaban a la mano honorables y dedicados ciudadanos de diversas especialidades y dignos oficios: hojalateros, regulares comerciantes, pequeños empresarios, oficinistas, limitados políticos sin experiencia ni preparación suficiente en la administración publica, profusos vivales y algunos profesores. Aún así insuficientes. Unos abandonaron sus negocios, otros para su fortuna, lo pensaron bien y los conservaron. Ni uno solo avezado en las tareas de gobierno. Y para colmo, su propio jefe, al asumir la presidencia, no quiso saber nada de los panistas en el gobierno federal. Por algo sería. De los pocos que llegaron, no había uno solo con ideas claras sobre lo que sería el ejercicio de la administración publica federal. Nunca supieron el cómo y menos el para qué. Ya después, sobre la marcha y con el cambio en el bote de los desperdicios, ni siquiera se trataba de cambiar nada, sino exclusivamente continuar con el funcionamiento normal del gobierno, sin “innovar”, ni inventar nada. Y ni así. El gobierno federal continuo funcionando, a pesar de los foxistas. Y con ellos encaramados en el lomo, el país medio continuo su marcha en forma dispareja, gracias a todos aquellos miles de trabajadores a los que hoy “acusan” injusta y estúpidamente de “priístas” y “saboteadores”, manifestando con ello, nuevamente, su colosal e inagotable ignorancia de la estructura del gobierno federal y de las características y filiaciones de éstos miles de trabajadores. Eso sí, abundaron los panistas desquiciados que se creyeron lo del cambio e inmediatamente comenzaron a denunciar con elementos y sin ellos ¡a los propios panistas y a otros! por corruptos; y en pago, sus trastornados camaradas de partido ¡corrieron a los denunciantes! Seguramente como escarmiento porque nunca entendieron que, para la camarilla que ganó el poder, en “su” concepto de cambio no se incluía evidenciar a nadie; “su” cambio, el de los foxipanistas, era otra cosa y para otros propósitos más personales en los que nunca estuvieron incluidos los panistas limpios. De hecho estorbaban. Los ingenuos panistas tampoco quisieron darse cuenta que sus iluminados próceres, ideólogos y cabecillas sólo querían el poder, para el arribo de secretas cofradías, hoy a la vista de todos, e intentar conservar el poder para enriquecerse y ayudar a sus amigos y empresarios.
Con los escasos cuadros partidistas y los del gabinetazo integrados a la función publica para ejercer el gobierno federal, los panistas estaban condenados al fracaso, porque el sistema federal y su operación se volvieron, con el paso del tiempo, muy complicados y su funcionamiento estaba diseñado para trabajar como si todos viviéramos en la cueva de Ali Ba Ba; había y hay, tal cantidad de reglas, normas y obstáculos para operar, que solo los cerrajeros profesionales podían abrir esas miles de puertas, ya no para enriquecerse, medrar o sabotear, sino simplemente para mantener en acción al gobierno. Ante el muro de lo inesperado y desconocido, los foxipanistas se quedaron inmóviles más de dos años. Connotados panistas llegaron a decir que con esas normas y leyes vigentes, era imposible gobernar, que no se podía hacer nada de lo que “pensaron”, porque había camisas de fuerza por todos lados, y un alto riesgo de que los procesaran penalmente si la regaban. Hoy, a punto de terminar el quinto año de gobierno, uno de tantos expertos nadadores de muertito, declarado delincuente electoral, nepote y dador de concesiones a Televisa al autorizar irregulares casas de juego en todo el país, el ex secretario de gobernación Creel, entre otros, se quejan, amargamente, de que hubo traidores en el gobierno cuando el ejecutivo ¡fueron ellos y con él a la cabeza! Lanzan quejumbres y escupitajos al cielo, buscando culpables, cuando se encuentran, por merecimientos propios, en el tercer lugar de las preferencias electorales como justo premio otorgado por los ciudadanos a su incontinente y rijosa forma de gobernar. ¡Por parejas! Y no digo autoridades ilegítimas porque no lo son, están ahí por decisión de la mayoría de los mexicanos. Lástima por los panistas de buena índole, que los hay, aquellos frenéticos creyentes del destino y valores de su partido, quienes advirtieron, con pesar, como una banda sin escrúpulos se apropió del poder ejecutivo; y observaron también, la supina incompetencia que demostraron para gobernar. Lástima por ellos. La camarilla ultra secreta tampoco supo qué hacer para ganarse el respeto y la colaboración de los otros poderes, ni de actores políticos y ciudadanos, los cuales, por si no lo saben, también gobiernan este país. México no es el desvarío del “gobierno de Fox”. Nadie puede gobernar un país solo, y menos en pareja. La “brega de eternidad” predicada durante décadas por los fundadores del panismo tradicional, no les va a alcanzar más que para seguir en lo mismo: en la oposición perenne, con la esperanza de recibir las dádivas de un poder en manos de otro partido, mediante la componenda como lo hicieron durante el salinismo y el zedillismo. Citado por E. Krauze, Manuel Gómez Morín, un mexicano fuera de serie y fundador del PAN, reconocía hace años con una clarividencia genial que hoy impone: "no hemos tenido mucha ansiedad de llegar a los puestos de gobierno. Reconocemos inclusive que si mañana, por uno de esos trastornos políticos a fondo, Acción Nacional tuviera que hacerse cargo del gobierno, tendría que hacer un esfuerzo intenso para formar un equipo ...Tal vez (convocaría) a un gobierno de unidad nacional". Krauze señala que los panistas en el poder han fallado “... entre otros muchos factores, por no atender los consejos de su fundador.”, y sólo les reconoce, como yo y muchos mexicanos más, sin regateos, que han alentado la maduración democrática del país. Destaca el historiador también que “...el PAN está obligado a complementar su vocación cívica con un ejercicio serio del poder ...” Las negritas son mías. Y remata, lapidario, dándonos a conocer la clave del porqué no han evolucionado ni avanzarán: “El PAN no necesita sólo un demócrata en la contienda: necesita también un gran político.” Y ese no se ve por ningún lado, una vez que han abierto en el PAN el catalogo de sus miserias políticas y de sus mediocres personajes babeantes de ambición por la silla presidencial. Tal vez de esta aventura no se vuelvan a levantar; su ultima esperanza es que regrese la vieja pandilla, con inéditos bríos, a comprar otra vez la presidencia, como ya lo hicieron en una ocasión, engañándonos a todos con el voto útil hoy transmutado en boñiga. El “cambio” se convirtió en “faldas” y en “que Dios los bendiga”. Con esa ilusión a cuestas, y a la vista de todos, estos anodinos pandilleros volverán a arremeter, ilegalmente, y con carretadas de dinero publico y privado, para ver si pueden renovar la compra y seguir en el negocio. Eso y no otra cosa es lo que hemos percibido hasta hoy los mexicanos. Continuaremos gobernados a golpes de marketing, convertidos en víctimas de la tortura del cambalache y del cinismo ramplón.
Es cierto que hay miles de personas en la actual estructura federal, que el panismo supone, confundido como ha estado siempre, que son “priístas” y “saboteadores” a los que hoy quieren despedir los fundamentalistas del PAN aplicándoles una especie de limpieza étnica. Pero la gran mayoría de estos trabajadores son técnicos, especialistas diversos y una buena parte en poderosos sindicatos; y no era tan fácil, o más bien imposible, sustituirlos por cuadros panistas, simplemente porque no existían en ese partido militantes capaces, profesionales o con la preparación adecuada para el desempeño de miles de funciones que requieren de una especialización en el servicio publico. Y se requerían millares de personas. Yo no me aventuraría a imputarles a esos miles de trabajadores del sector publico federal el mote de “saboteadores”, que es la connotación que le están dando estos panistas llorones al término de “priístas”. Es una bajeza. La inmensa mayoría de éstos empleados federales no consiguieron sus trabajos mostrando una credencial del PRI, ni por que hubieran sido dirigentes de partido o hubiesen sido recomendados por el partido de manera directa para darles el trabajo, ¡cuando ni siquiera existe un padrón priísta! No era así. Nunca fue así. Pero los panistas ya no lo entendieron. Y les pregunto a estos fundamentalistas del PAN que hoy se “lamientan”: ¿Porque no sustituyeron con sus “especialistas” a todo el personal del sector financiero y de las entidades que lo regulan, de jefes de departamento para arriba? ¿Dónde están los reconocidos economistas y financieros del panismo? ¿En el corrupto director de Banobras? ¿Dónde están los grandes políticos señaladamente panistas? ¿Qué les pasó en Pemex, y a quién iban a sustituir ahí? ¿A cuántos de sus correligionarios valiosos han corrido? ¿Y qué les pasó con el poder judicial? ¿Y a quien sirvieron los corruptos panistas de prosapia que metieron a “dirigir” la lotería nacional y el Fonden? ¿O porqué no cambiaron a todos los cuadros de la SCT? No son enchiladas. Solo necesitaban cambiar a los primeros niveles de dirección por gente capaz, por políticos probados y dedicarse a tratar de hacer un buen gobierno, pero no tenían a nadie con tamaños. El personal del “antiguo régimen”, como le llaman los foxipanistas inventores de la democracia mexicana, no fue suplido simplemente porque no tenían personal competente con quienes hacerlo, y todavía hoy escasean. Con las sustituciones que hicieron, todos nos dimos cuenta de la clase de “técnicos, políticos y administradores” que llegaron al poder, salvo contadas y honrosas excepciones, aunque algunos mejor prefirieron irse. También hemos visto que a estas alturas de la pesadilla, la culpa de que las cosas no les funcionen, siempre es de “los otros”, y cuando se les exigen nombres y una explicación consistente responden “¿y yo porqué?”. Así que, les diré a los que se la han pasado gimoteando cinco años “porque no nos dejan hacer nada”, lo que le espetaron en un evento al preclaro estadista presidente que hoy tenemos: “no nos hagamos pendejos, señor”. En esto de las justificaciones ya hemos visto como se las gastan y como reparten culpas. En una de esas pega el pretexto y alguien se los cree. Quieran o no, los foxistas de la mano de los panistas, tendrán que asumir su fracaso en el juicio implacable de la historia. No hay sabotaje de ninguna especie, solo hubo y hay, una descomunal ignorancia, impericia y prepotencia de los panistas. Ah, por ultimo, a los priístas militantes, simpatizantes o sin partido de los niveles directivos del “antiguo régimen”, cuando eran dados de baja no se les daban mayores explicaciones, simplemente entregaban el puesto cuando se les pedía y adiós, y no se la pasaban mariqueando después, durante años, reclamando una supuesta solidaridad para conservar el empleo por ser del mismo partido. Pero así era y se aceptaba. En esto sí vemos un gran cambio. Algún día lo entenderán. Sólo que, sorpresa, ya no tienen tiempo, y en el poco que les resta, de verdad espero que adquieran un poco de dignidad republicana y no insulten la inteligencia de los demás. Ni modo, se sabotearon a sí mismos y contra eso no hay antídoto. Apenas, tal vez, regresando al origen que extraviaron.
12 julio 2005
EL CORTO MONETARIO. LO QUE SIEMPRE QUISO SABER PERO TEMÍA PREGUNTAR
Como en toda disciplina, en la economía existe un vocabulario especial que solamente entienden precisamente los economistas y a veces ni ellos mismos. El fenómeno de los vocabularios especializados lo observamos en el caso de los abogados, los ingenieros, los arquitectos, biólogos, geólogos, informáticos, entrenadores de fútbol y cientos más de especialidades cuyos discípulos y maestros se comunican entre ellos a través de una jerga técnica incomprensible para el resto de los mortales.
Desde que escuche en las noticias que el Banco de México aplicaría un “corto de 79 millones de pesos” se inició un reto a mi inteligencia y dediqué muchas horas a buscar alguna alma piadosa que me explicara, con monitos, lo que era el famoso “corto monetario”. Una vez que me apliqué en serio y después de afanosa búsqueda y un sinfín de frustraciones, encontré un sitio y una explicación medianamente entendible, o sea, para legos. La leí con avidez socrática, pero no le entendí mucho que digamos, la neta. Bueno, digamos que logré entender en parte lo que no era, lo cual ya era significativo pero quedaba mas o menos en las mismas con ese banal avance en mi sesuda investigación. Insistí durante otra buena cantidad de horas en el curso de varios días, y seguía en las mismas. Ya cuando estaba a punto de declarar mi ignorancia y mandar todo al carajo, tomé conciencia de que no era posible que una babosada de este tamaño me venciera tan fácilmente en esta época de vértigo en la disponibilidad de información, en la cual solamente no aprende ni sabe nada aquel que no pregunta ni investiga. Y haciendo a un lado la pena, y encabritado con todo el mundo, le envié un atento mail al director del Banco de México solicitándole amablemente que me hiciera luz en el tema porque ya me estaba volviendo loco de coraje debido a que todavía no le entendía al asunto del “corto”. ¿Y que cree usted, monetario lector? Sorprendido recibí la atenta respuesta en dos o tres días. Así que le transcribo lo que recibí para que ambos nos despejemos esta incomoda duda existencial de lo que es el “corto monetario” y desaparezcamos la maldita ignorancia económica de nuestras vidas. Esta es la respuesta. “Estimado usuario: Muchas gracias por su interés en el sitio de Internet del Banco de México. Por instrucciones del Dr. Sidaoui, Subgobernador del Banco, me permito hacer de su conocimiento que, actualmente, el "corto" se refiere a un objetivo en el régimen de saldos diarios negativo. Es decir, con la finalidad de enviar señales sobre sus intenciones de política monetaria, el Banco de México da a conocer el nivel al que pretende llevar, al término del periodo de medición, el "saldo diario total" de las cuentas corrientes que la banca mantiene con el propio Instituto Central.De esta manera, por ejemplo, un objetivo de saldos diarios negativo, o sea, un "corto", es el instrumento de política monetaria que indica que el Banco Central no suministrará a la banca la totalidad de los recursos demandados a tasas de interés de mercado.Este tipo de acción por parte del Banco obliga a alguna o a varias instituciones de crédito a obtener una fracción de los recursos requeridos a través del sobregiro en sus cuentas corrientes. Esto último induce un alza en las tasas de interés, ya que las instituciones tratan de evitar pagar la elevada tasa que se cobra por los sobregiros que se producen en el saldo al finalizar el periodo de cómputo; ello, mediante la obtención de los recursos faltantes en el mercado de dinero.La circunstancia descrita envía al mercado una señal de que el Banco de México ha adoptado una postura restrictiva de política monetaria.En resumen, el régimen de saldos diarios es un mecanismo que Banco de México utiliza para enviar señales a los participantes de los mercados financieros sobre su postura de política monetaria, a fin de coadyuvar al abatimiento de la inflación, sin determinar con ello niveles de tasas de interés o tipo de cambio.El "corto", al día de hoy, es un objetivo de saldos diarios de -79 millones de pesos. Con la finalidad de que la serie que le damos a conocer sea consistente y coherente con ello, el dato de saldos diarios debe convertirse a una cantidad expresada para 28 días (objetivo de saldos acumulados), tal y como se utilizó hasta el 9 de abril de 2003. Ejemplo: -79 millones de pesos multiplicado por 28 días, es igual a una cantidad acumulada de -2,212 millones de pesos.”Tan tan. Éste útil y polémico instrumento de política monetaria está a punto de desaparecer de nuestras vidas, por ahora, para sustituirse por el de tasas de referencia, como lo hacen los gringos, probablemente el 24 de junio próximo. Me hicieron favor de enviarme, y a usted también economista lector, una larga serie estadística de “cortos” que abarca del 9 de julio de 1995 a marzo de 2005 así como direcciones y tips para entrar a consultas en su página. Si alguno de mis dos lectores tiene interés en el resto de la información que recibí, se la mando con mucho gusto. Así que usted, cortísimo y monetario lector, ¿le entendió? ¿A todo? Pues yo sí y con eso se terminó mi ignorancia sobre el vital tema del “corto monetario”, y conste que no estoy presumiendo de inteligente. Pero si usted, sabiondo lector, a pesar de la sencilla explicación de los expertos aún no ha entendido, pues a ver quien le ayuda, yo no puedo hacer más por usted, renuncio. Ya en serio, si quiere saber más sobre el tema entre a la página del Banco de México, seguramente ahí encontrará la respuesta sobre temas económicos que siempre quiso saber pero temía preguntar. Entre los miles de temas y cosas que ahí podemos encontrar, para dejar de imaginarlas, está una, por ejemplo, que nos muestra cómo luce un inalcanzable y quimérico billete de mil pesos, al menos lo podremos conocer en una buena foto tomada por quien los fabrica.
Desde que escuche en las noticias que el Banco de México aplicaría un “corto de 79 millones de pesos” se inició un reto a mi inteligencia y dediqué muchas horas a buscar alguna alma piadosa que me explicara, con monitos, lo que era el famoso “corto monetario”. Una vez que me apliqué en serio y después de afanosa búsqueda y un sinfín de frustraciones, encontré un sitio y una explicación medianamente entendible, o sea, para legos. La leí con avidez socrática, pero no le entendí mucho que digamos, la neta. Bueno, digamos que logré entender en parte lo que no era, lo cual ya era significativo pero quedaba mas o menos en las mismas con ese banal avance en mi sesuda investigación. Insistí durante otra buena cantidad de horas en el curso de varios días, y seguía en las mismas. Ya cuando estaba a punto de declarar mi ignorancia y mandar todo al carajo, tomé conciencia de que no era posible que una babosada de este tamaño me venciera tan fácilmente en esta época de vértigo en la disponibilidad de información, en la cual solamente no aprende ni sabe nada aquel que no pregunta ni investiga. Y haciendo a un lado la pena, y encabritado con todo el mundo, le envié un atento mail al director del Banco de México solicitándole amablemente que me hiciera luz en el tema porque ya me estaba volviendo loco de coraje debido a que todavía no le entendía al asunto del “corto”. ¿Y que cree usted, monetario lector? Sorprendido recibí la atenta respuesta en dos o tres días. Así que le transcribo lo que recibí para que ambos nos despejemos esta incomoda duda existencial de lo que es el “corto monetario” y desaparezcamos la maldita ignorancia económica de nuestras vidas. Esta es la respuesta. “Estimado usuario: Muchas gracias por su interés en el sitio de Internet del Banco de México. Por instrucciones del Dr. Sidaoui, Subgobernador del Banco, me permito hacer de su conocimiento que, actualmente, el "corto" se refiere a un objetivo en el régimen de saldos diarios negativo. Es decir, con la finalidad de enviar señales sobre sus intenciones de política monetaria, el Banco de México da a conocer el nivel al que pretende llevar, al término del periodo de medición, el "saldo diario total" de las cuentas corrientes que la banca mantiene con el propio Instituto Central.De esta manera, por ejemplo, un objetivo de saldos diarios negativo, o sea, un "corto", es el instrumento de política monetaria que indica que el Banco Central no suministrará a la banca la totalidad de los recursos demandados a tasas de interés de mercado.Este tipo de acción por parte del Banco obliga a alguna o a varias instituciones de crédito a obtener una fracción de los recursos requeridos a través del sobregiro en sus cuentas corrientes. Esto último induce un alza en las tasas de interés, ya que las instituciones tratan de evitar pagar la elevada tasa que se cobra por los sobregiros que se producen en el saldo al finalizar el periodo de cómputo; ello, mediante la obtención de los recursos faltantes en el mercado de dinero.La circunstancia descrita envía al mercado una señal de que el Banco de México ha adoptado una postura restrictiva de política monetaria.En resumen, el régimen de saldos diarios es un mecanismo que Banco de México utiliza para enviar señales a los participantes de los mercados financieros sobre su postura de política monetaria, a fin de coadyuvar al abatimiento de la inflación, sin determinar con ello niveles de tasas de interés o tipo de cambio.El "corto", al día de hoy, es un objetivo de saldos diarios de -79 millones de pesos. Con la finalidad de que la serie que le damos a conocer sea consistente y coherente con ello, el dato de saldos diarios debe convertirse a una cantidad expresada para 28 días (objetivo de saldos acumulados), tal y como se utilizó hasta el 9 de abril de 2003. Ejemplo: -79 millones de pesos multiplicado por 28 días, es igual a una cantidad acumulada de -2,212 millones de pesos.”Tan tan. Éste útil y polémico instrumento de política monetaria está a punto de desaparecer de nuestras vidas, por ahora, para sustituirse por el de tasas de referencia, como lo hacen los gringos, probablemente el 24 de junio próximo. Me hicieron favor de enviarme, y a usted también economista lector, una larga serie estadística de “cortos” que abarca del 9 de julio de 1995 a marzo de 2005 así como direcciones y tips para entrar a consultas en su página. Si alguno de mis dos lectores tiene interés en el resto de la información que recibí, se la mando con mucho gusto. Así que usted, cortísimo y monetario lector, ¿le entendió? ¿A todo? Pues yo sí y con eso se terminó mi ignorancia sobre el vital tema del “corto monetario”, y conste que no estoy presumiendo de inteligente. Pero si usted, sabiondo lector, a pesar de la sencilla explicación de los expertos aún no ha entendido, pues a ver quien le ayuda, yo no puedo hacer más por usted, renuncio. Ya en serio, si quiere saber más sobre el tema entre a la página del Banco de México, seguramente ahí encontrará la respuesta sobre temas económicos que siempre quiso saber pero temía preguntar. Entre los miles de temas y cosas que ahí podemos encontrar, para dejar de imaginarlas, está una, por ejemplo, que nos muestra cómo luce un inalcanzable y quimérico billete de mil pesos, al menos lo podremos conocer en una buena foto tomada por quien los fabrica.
07 julio 2005
EL CADÁVER EQUIVOCADO
Reza en El Tenorio de Zorrilla una frase inmortal “los muertos que vos matasteis gozan de cabal salud.”
Pensaron casi en todo. Armaron una estrategia que parecía, y era, incuestionable desde el punto de vista jurídico. Pero ... siempre hay un pero, no contaban con el contraveneno callejero, con los exorcistas de la masa, en los que nunca pensaron y contra los que no estaban inmunizados. En las infecciones previas que habían contraído, no pudieron descubrir un remedio ni vacuna para vencer esta fantástica enfermedad que, cuando les embestía, se ponían gravísimos: las fiebres de muchedumbre, que los tiraba de la silla, no de la cama, cada vez que se emponzoñaban con esta rara dolencia. Con ésta calentura infernal, la temperatura cerebral les remonta en forma directamente proporcional a la cantidad de manifestantes y baja cuando desaparecen de las calles. Pero deja secuelas imposibles de curar.
Esperaban enterrar a su enemigo político para siempre, al más avanzado y avezado, y según les indicaban los datos de su nueva religión, venerada en los altares de las encuestas y el marketing, era, es y será imparable.
Habían escogido una zona sin mácula para tirar este incómodo cadáver, y escogieron un cementerio político perfecto en el cual sería sepultado para no resucitar jamás. No era desde luego el jardín de su casa, ni en el parque de enfrente, ni en los pinos de Chapultepec. Escogieron una porción de suelo “glorificado” con agradables jardines poblados de aromáticas leyes y ornamentos constitucionales a cargo de once arcaicos vampiros que fueron designados como enterradores de postín . Su capilla mortuoria sería en alguno de los santuarios del poder judicial, lejos de su casa, y según ellos, los complotistas, sin rastros que los incriminaran. El crimen perfecto.
Hoy es histórico el reculón de Fox.
Pero aconteció un fenómeno que sólo ocurre en los cuentos de horror: el muerto se escapó de la sepultura y por efecto de la ley del bumerang, los enterradores y el asesino se convirtieron en víctimas de una maldición para la cual no hay exorcismos. Los sans-culotte que participaron en la revolución francesa en el verano de 1792 reencarnaron como mexicanos y se manifestaron en las calles de la ciudad de México en una marcha multitudinaria que hizo temblar de miedo y vergüenza a los complotistas. Los habían descubierto. En un acto clásico de prestidigitación a la alta escuela, digno de Beto el Boticario, cambiaron, sin querer, el cadáver de un supuesto muerto que, según ellos, comenzaba a despedir olores fétidos, por otros despojos. Y pronto aparecieron ante la opinión publica los nuevos difuntos producto de esa lucha estúpida, por fallida y lodera: la pareja presidencial y el PAN. Los dos primeros se quedaron solos cargando los yerros de los complotistas por concebir el engendro y para el registro de la historia; y al segundo, se le pasará en breve la factura definitiva iniciando el cobro en las elecciones del próximo 2 de julio. Esos son los nuevos cadáveres insepultos que tendrán majestuoso sepelio y mausoleo el, cada vez más cercano, mes de julio de 2006.
Otro personaje, éste de nuestro tiempo y de oficio registrador de realidades, es Roy Campos presidente y director de Consulta Mitofski, quien tiene a su cargo la ingrata tarea de medirle los signos vitales a un enfermo que se encuentra en terapia intensiva permanente, con sus ya infaltables encuestas trimestrales tituladas “Evaluación de Gobierno. Presidente Vicente Fox”, levantada del 15 al 23 de mayo de 2005 en la cual nos proporciona los mas recientes datos sobre la calificación que los mexicanos le otorgan al prócer guanajuatense, inventor de la democracia mexicana y de José Luis Borgues. Un paréntesis, R. T. Delarbre en su columna Sociedad y Poder, nos recuerda que “Borges dijo que quienes le llamaban José Luis y no Jorge Luis, no se equivocaban sino que hacían una corrección. Su nombre real, decía, es muy duro; en cambio, José Luis Borges suena mucho más atenuado. ¿Por qué repetir un sonido tan feo como orge? Creo que no urge repetir el orge, ¿no? Creo que, a la larga, yo voy a figurar en la historia de la literatura como José Luis Borges”. Aunque no lo ha reconocido así, seguramente esto ya lo sabía nuestro erudito presidente y simplemente le hizo caso al buen Borges. Para resolver lo de Borgues por Borges sigue pendiente un curso de lectura, no de improvisación. Pero vamos a lo nuestro.
Después de 18 trimestres de evaluaciones sistemáticas, se obtuvieron resultados predecibles, pero que no se habían medido en esta etapa, para saber el tamaño del más reciente desastre apadrinado por la pareja presidencial. En primer término se les preguntó a los encuestados si estaban de acuerdo con la forma de gobernar del presidente Fox: de 69.7% de acuerdo que tenía en febrero de 2001, llega a mayo de 2005 con un 53.9% cuando todavía en febrero pasado alcanzó uno de los porcentajes de aprobación más altos del periodo de medición con el 62.4%. Es decir, aunque a la baja, todavía hay algunos incautos que están de acuerdo con la forma de gobernar del presidente y su consorte. Otro indicador se refiere a la calificación promedio, tipo escolar, que le otorgan los ciudadanos al presidente, y es de 6.5 en el mes de mayo pasado, la cual también tiene una tendencia a la baja si la comparamos con la obtenida en febrero de 2001, cuando consiguió 7.3 de calificación; y aún en descenso, también, si la comparamos con la obtenida en febrero de 2005 en el que logró una calificación aprobatoria de 7.0.
Una de las mediciones más importantes, fundamentales diría yo, que realiza la encuesta, se refiere a la credibilidad que aún tiene el presidente ante la ciudadanía: cuántos le creen y cuántos no. Y en ésta medición de mayo, obtuvo el presidente uno de los porcentajes más bajos de los 18 trimestres medidos: solo 36.1% le cree, cuando ya tiene un pie en el rancho, casi al término del quinto año de gobierno. Es el nivel más bajo observado en 18 trimestres. En los primeros dos trimestres de gobierno que correspondieron a noviembre de 2000 y febrero de 2001 los resultados indican que tenía una credibilidad de 69.2% y 65.6%, respectivamente. Y eso que apenas empezaba la aventura de la pareja presidencial, en la ardua tarea de gobernar este maravilloso país. Casi lo pierden todo en su obsesivo y desaforado episodio, y gracias a que se detuvieron a un paso del despeñadero, evitaron una peor evaluación frente al juicio siempre severo y contundente de la población. Esta, y no otra, es la razón de que metieran reversa, del histórico reculón.
En cuanto a la percepción que tienen los ciudadanos respecto a si el presidente tiene o no las riendas del país, los resultados son también negativos. Fox convence en mayo de 2005 solamente al 24.7% de los ciudadanos que piensan que sí las tiene, contra el 65.8% que piensa que las cosas se están saliendo de control, es decir, que no tiene las riendas del país, o si usted lo prefiere, deducen que no asume el control que obligatoriamente debería lograr un presidente sobre los asuntos de la republica en el quinto año de gobierno. Comenzó con el 58.9% de acuerdo en febrero de 2001 y va en picada, dilapidando 34.2% de credibilidad en este periodo. En los 18 trimestres en que se ha medido este indicador, el único en el que tuvo el porcentaje más bajo en la percepción de los ciudadanos sobre el grado de control que tenía Fox del país, fue, “curiosamente”, el correspondiente a agosto de 2004 con el 22.6%, cifra que fue resultado de la medición siguiente a la solicitud de desafuero que presentó ante el Congreso. Recordemos que en mayo de 2004 el presidente Fox resuelve “tomar la decisión más difícil de su gobierno” y enviar a la Comisión Permanente del Congreso de la Unión la solicitud de juicio de procedencia (desafuero) en contra del Jefe de Gobierno, a quien desaforan once meses después, el 7 de abril de 2005. Aún después de “salvar heroicamente” a López Obrador, para convertirse en el “estadista” que el pueblo aguardaba, luego de haber intentado exterminar al Peje, con premeditación, alevosía y ventaja, sólo recuperó 2.1 puntos porcentuales para sumarlos a su peor indicador obtenido en agosto de 2004 citado arriba.
En cuanto a la pregunta ¿consideran correcto el rumbo del país?, únicamente el 26.7% manifestó estar de acuerdo con el rumbo impreso por Fox (si es que hay alguno). El 62.2% de la población no está de acuerdo con él y deja claro que la dirección del país es equivocada. De plano. Pero ¿cuáles fueron los hechos que definieron estas caídas recientes en la popularidad del presidente? Pues muy sencillo, amable y encuestado lector: el 24 de abril se llevó a cabo la multitudinaria marcha en contra del desafuero; y el reculón de Fox lo registramos todos, en cadena nacional, el miércoles 27 de abril de 2005, lo que se reflejó de manera evidente en la encuesta de mayo. De que les salió carísima la ocurrencia o su acendrada “defensa del estado de derecho”, pues sí, y lo peor es que todavía deben... y seguirán pagando, porque la víctima que escogieron para convertirla en cadáver se les salió de la caja, vamos, ni siquiera llegó al panteón, se les escapó cuando iban apenas rumbo al velorio, se les fue bien vestido y sin despeinarse. Así que póngase cómodo, azorado y tele adicto lector, para disfrutar de la archimillonaria propaganda de la pareja presidencial quienes, con nuestro dinero, tratarán, a cualquier costo, de recomponer la deteriorada imagen de un gobierno federal que no ata ni desata, en la que Fox nos dirá que “su gobierno” es una “maravilla”. ¿Le creeremos todavía los engañados pero todavía ilusos y desmemoriados mexicanos? Se reciben apuestas.
Pensaron casi en todo. Armaron una estrategia que parecía, y era, incuestionable desde el punto de vista jurídico. Pero ... siempre hay un pero, no contaban con el contraveneno callejero, con los exorcistas de la masa, en los que nunca pensaron y contra los que no estaban inmunizados. En las infecciones previas que habían contraído, no pudieron descubrir un remedio ni vacuna para vencer esta fantástica enfermedad que, cuando les embestía, se ponían gravísimos: las fiebres de muchedumbre, que los tiraba de la silla, no de la cama, cada vez que se emponzoñaban con esta rara dolencia. Con ésta calentura infernal, la temperatura cerebral les remonta en forma directamente proporcional a la cantidad de manifestantes y baja cuando desaparecen de las calles. Pero deja secuelas imposibles de curar.
Esperaban enterrar a su enemigo político para siempre, al más avanzado y avezado, y según les indicaban los datos de su nueva religión, venerada en los altares de las encuestas y el marketing, era, es y será imparable.
Habían escogido una zona sin mácula para tirar este incómodo cadáver, y escogieron un cementerio político perfecto en el cual sería sepultado para no resucitar jamás. No era desde luego el jardín de su casa, ni en el parque de enfrente, ni en los pinos de Chapultepec. Escogieron una porción de suelo “glorificado” con agradables jardines poblados de aromáticas leyes y ornamentos constitucionales a cargo de once arcaicos vampiros que fueron designados como enterradores de postín . Su capilla mortuoria sería en alguno de los santuarios del poder judicial, lejos de su casa, y según ellos, los complotistas, sin rastros que los incriminaran. El crimen perfecto.
Hoy es histórico el reculón de Fox.
Pero aconteció un fenómeno que sólo ocurre en los cuentos de horror: el muerto se escapó de la sepultura y por efecto de la ley del bumerang, los enterradores y el asesino se convirtieron en víctimas de una maldición para la cual no hay exorcismos. Los sans-culotte que participaron en la revolución francesa en el verano de 1792 reencarnaron como mexicanos y se manifestaron en las calles de la ciudad de México en una marcha multitudinaria que hizo temblar de miedo y vergüenza a los complotistas. Los habían descubierto. En un acto clásico de prestidigitación a la alta escuela, digno de Beto el Boticario, cambiaron, sin querer, el cadáver de un supuesto muerto que, según ellos, comenzaba a despedir olores fétidos, por otros despojos. Y pronto aparecieron ante la opinión publica los nuevos difuntos producto de esa lucha estúpida, por fallida y lodera: la pareja presidencial y el PAN. Los dos primeros se quedaron solos cargando los yerros de los complotistas por concebir el engendro y para el registro de la historia; y al segundo, se le pasará en breve la factura definitiva iniciando el cobro en las elecciones del próximo 2 de julio. Esos son los nuevos cadáveres insepultos que tendrán majestuoso sepelio y mausoleo el, cada vez más cercano, mes de julio de 2006.
Otro personaje, éste de nuestro tiempo y de oficio registrador de realidades, es Roy Campos presidente y director de Consulta Mitofski, quien tiene a su cargo la ingrata tarea de medirle los signos vitales a un enfermo que se encuentra en terapia intensiva permanente, con sus ya infaltables encuestas trimestrales tituladas “Evaluación de Gobierno. Presidente Vicente Fox”, levantada del 15 al 23 de mayo de 2005 en la cual nos proporciona los mas recientes datos sobre la calificación que los mexicanos le otorgan al prócer guanajuatense, inventor de la democracia mexicana y de José Luis Borgues. Un paréntesis, R. T. Delarbre en su columna Sociedad y Poder, nos recuerda que “Borges dijo que quienes le llamaban José Luis y no Jorge Luis, no se equivocaban sino que hacían una corrección. Su nombre real, decía, es muy duro; en cambio, José Luis Borges suena mucho más atenuado. ¿Por qué repetir un sonido tan feo como orge? Creo que no urge repetir el orge, ¿no? Creo que, a la larga, yo voy a figurar en la historia de la literatura como José Luis Borges”. Aunque no lo ha reconocido así, seguramente esto ya lo sabía nuestro erudito presidente y simplemente le hizo caso al buen Borges. Para resolver lo de Borgues por Borges sigue pendiente un curso de lectura, no de improvisación. Pero vamos a lo nuestro.
Después de 18 trimestres de evaluaciones sistemáticas, se obtuvieron resultados predecibles, pero que no se habían medido en esta etapa, para saber el tamaño del más reciente desastre apadrinado por la pareja presidencial. En primer término se les preguntó a los encuestados si estaban de acuerdo con la forma de gobernar del presidente Fox: de 69.7% de acuerdo que tenía en febrero de 2001, llega a mayo de 2005 con un 53.9% cuando todavía en febrero pasado alcanzó uno de los porcentajes de aprobación más altos del periodo de medición con el 62.4%. Es decir, aunque a la baja, todavía hay algunos incautos que están de acuerdo con la forma de gobernar del presidente y su consorte. Otro indicador se refiere a la calificación promedio, tipo escolar, que le otorgan los ciudadanos al presidente, y es de 6.5 en el mes de mayo pasado, la cual también tiene una tendencia a la baja si la comparamos con la obtenida en febrero de 2001, cuando consiguió 7.3 de calificación; y aún en descenso, también, si la comparamos con la obtenida en febrero de 2005 en el que logró una calificación aprobatoria de 7.0.
Una de las mediciones más importantes, fundamentales diría yo, que realiza la encuesta, se refiere a la credibilidad que aún tiene el presidente ante la ciudadanía: cuántos le creen y cuántos no. Y en ésta medición de mayo, obtuvo el presidente uno de los porcentajes más bajos de los 18 trimestres medidos: solo 36.1% le cree, cuando ya tiene un pie en el rancho, casi al término del quinto año de gobierno. Es el nivel más bajo observado en 18 trimestres. En los primeros dos trimestres de gobierno que correspondieron a noviembre de 2000 y febrero de 2001 los resultados indican que tenía una credibilidad de 69.2% y 65.6%, respectivamente. Y eso que apenas empezaba la aventura de la pareja presidencial, en la ardua tarea de gobernar este maravilloso país. Casi lo pierden todo en su obsesivo y desaforado episodio, y gracias a que se detuvieron a un paso del despeñadero, evitaron una peor evaluación frente al juicio siempre severo y contundente de la población. Esta, y no otra, es la razón de que metieran reversa, del histórico reculón.
En cuanto a la percepción que tienen los ciudadanos respecto a si el presidente tiene o no las riendas del país, los resultados son también negativos. Fox convence en mayo de 2005 solamente al 24.7% de los ciudadanos que piensan que sí las tiene, contra el 65.8% que piensa que las cosas se están saliendo de control, es decir, que no tiene las riendas del país, o si usted lo prefiere, deducen que no asume el control que obligatoriamente debería lograr un presidente sobre los asuntos de la republica en el quinto año de gobierno. Comenzó con el 58.9% de acuerdo en febrero de 2001 y va en picada, dilapidando 34.2% de credibilidad en este periodo. En los 18 trimestres en que se ha medido este indicador, el único en el que tuvo el porcentaje más bajo en la percepción de los ciudadanos sobre el grado de control que tenía Fox del país, fue, “curiosamente”, el correspondiente a agosto de 2004 con el 22.6%, cifra que fue resultado de la medición siguiente a la solicitud de desafuero que presentó ante el Congreso. Recordemos que en mayo de 2004 el presidente Fox resuelve “tomar la decisión más difícil de su gobierno” y enviar a la Comisión Permanente del Congreso de la Unión la solicitud de juicio de procedencia (desafuero) en contra del Jefe de Gobierno, a quien desaforan once meses después, el 7 de abril de 2005. Aún después de “salvar heroicamente” a López Obrador, para convertirse en el “estadista” que el pueblo aguardaba, luego de haber intentado exterminar al Peje, con premeditación, alevosía y ventaja, sólo recuperó 2.1 puntos porcentuales para sumarlos a su peor indicador obtenido en agosto de 2004 citado arriba.
En cuanto a la pregunta ¿consideran correcto el rumbo del país?, únicamente el 26.7% manifestó estar de acuerdo con el rumbo impreso por Fox (si es que hay alguno). El 62.2% de la población no está de acuerdo con él y deja claro que la dirección del país es equivocada. De plano. Pero ¿cuáles fueron los hechos que definieron estas caídas recientes en la popularidad del presidente? Pues muy sencillo, amable y encuestado lector: el 24 de abril se llevó a cabo la multitudinaria marcha en contra del desafuero; y el reculón de Fox lo registramos todos, en cadena nacional, el miércoles 27 de abril de 2005, lo que se reflejó de manera evidente en la encuesta de mayo. De que les salió carísima la ocurrencia o su acendrada “defensa del estado de derecho”, pues sí, y lo peor es que todavía deben... y seguirán pagando, porque la víctima que escogieron para convertirla en cadáver se les salió de la caja, vamos, ni siquiera llegó al panteón, se les escapó cuando iban apenas rumbo al velorio, se les fue bien vestido y sin despeinarse. Así que póngase cómodo, azorado y tele adicto lector, para disfrutar de la archimillonaria propaganda de la pareja presidencial quienes, con nuestro dinero, tratarán, a cualquier costo, de recomponer la deteriorada imagen de un gobierno federal que no ata ni desata, en la que Fox nos dirá que “su gobierno” es una “maravilla”. ¿Le creeremos todavía los engañados pero todavía ilusos y desmemoriados mexicanos? Se reciben apuestas.
06 julio 2005
La cartera vencida: una maldición casi eterna
Aunque ya existía el concepto y se utilizaba en forma restringida, el terminajo de cartera vencida se acuñó de manera generalizada a partir de la crisis iniciada a fines del 94, prácticamente en todo el país. Al grito de debo no niego pago no tengo, al vencimiento de las deudas, se presentaron problemas de pago que afectaron por igual a los empresarios agrícolas, a los pequeños comerciantes y a todos los que contaban con algún negocio productivo. El padecimiento se agravó a partir de que los deudores no tuvieron flujos de caja ni dinero extra para pagar sus deudas a los bancos, principalmente; pero tampoco pudieron pagarles a decenas de proveedores de bienes y servicios, ni a la CFE, ni al gobierno del estado, ni a ningún acreedor. Nadie pagó y comenzó una debacle de la que muchos no se han recuperado y otros tantos quedaron financieramente muertos de manera fulminante, en la ruina. No fue el caso de los vivales, de los gandallas, esos sólo se aprovecharon de la situación. En parte, solo en parte, este es el origen del rescate bancario que propició la creación del Fobaproa y posteriormente del Ipab para evitar la quiebra del sector financiero, y en general, del sistema de pagos en México. No es el propósito discutir en esta entrega la validez de esta solución o la pertinencia ética, moral o justiciera de esta medida y de las instancias que se crearon para resolver esa crisis.
Nuestro estado no fue la excepción. Fue un desplumadero de negocios y de instituciones bancarias. Se ha tenido que rehacer todo el sistema financiero nacional, pero los deudores quedaron en el limbo porque sus carteras o créditos, solamente se trasladaron a otro cobrador: un organismo de la Secretaría de Hacienda, y además, los inscribieron, gratuitamente, en el Buró de Crédito. Todo se ajustó a una nueva realidad. Se terminó el bálsamo salvador del borrón y cuenta nueva, y las deudas de todo tipo y tamaño, quedaron vivas por siempre y para siempre, inscritas en un registro orweliano del que nadie se escapa, mas que pagando lo que debe, y aún así batallará para que lo saquen de la lista negra.
Las consecuencias de aquél colapso económico tiene todavía secuelas en sudcalifornia. Sus orígenes se localizan antes, durante y después de la crisis del 94. Todavía perduran alrededor de 200 productores agrícolas localizados en el Valle de Santo Domingo primordialmente, con problemas financieros serios de cartera vencida. Durante años no han tenido salida, quedaron como apestados, porque ningún gobernante o dirigente, ni ellos, atinaron a crear las condiciones favorables para que este conjunto de mártires de la economía de mercado zedillista se reincorporaran a sus actividades productivas y lograr que, al mismo tiempo, fuera borrado su negro historial de créditos no pagados.
En esta nueva administración estatal encabezada por el gobernador Agundez, nos encontramos con la noticia de que ya se había encontrado ¡por fin! un camino, razonablemente bueno, para que los productores se alleguen una cura a sus añejos males financieros. “Soluciones definitivas y proyectos integrales” ha dicho. Parece que ya no estarán desahuciados. A quien se ha encargado la coordinación de estos esfuerzos es el FIMID, organismo descentralizado del gobierno del estado que está a punto de cambiar su denominación y algunas de sus funciones para convertirse en el brazo financiero del gobierno del estado y su coordinador en estas materias. Y lo hará no solamente con sus escasos recursos propios, sino también conjugando la presencia e intervención de entidades financieras como Nafin y Bancomext con representación en el propio edificio del organismo.
Para tratar de resolver este complicadísimo y añejo problema, los nuevos estrategas han diseñado una maniobra interesante. Decidieron la creación de un fideicomiso especial (parecido a uno de Chihuahua) para tratar solamente el asunto de la cartera vencida cuyos resultados podremos ver en los meses siguientes. El fideicomiso ya fue formalizado por el gobierno del estado, el Director del Fimid me indicó que ya está firmado, y el propio organismo tiene la responsabilidad de su operación. Las modalidades bajo las cuales funcionará serán simples. No se trata se comprar la cartera de los productores emproblemados y ya. Tampoco se trata de promover la ineficiencia o destinar los escasos fondos del estado a beneficiar un pequeño grupo de 200 personas con decenas de millones de pesos. Según el Director citado, los productores estarán obligados a aportar, cuando menos, un 20% del valor de la cartera o créditos que tienen en problemas. Además deberán entregarle una carta al Fimid conteniendo su autorización para solicitar, en su nombre, información a los bancos o entidades con las cuales tienen problemas, y poder de esa manera, identificar el tamaño de la bronca, para definir los términos de la negociación con quienes poseen la cartera vencida.
El proceso de investigación con los bancos e instituciones involucradas será tardado y complejo, calculándose en unos seis u ocho meses para dimensionar correctamente el problema por la cantidad de actores involucrados. Otro tanto será necesario para negociar con los bancos o Hacienda, en caso de que se avance en este sentido. Sin embargo, el problema consistirá en que los productores afectados no dispongan del 20% que por “adela” se les exigirá por parte del Fimid para iniciar el proceso de saneamiento de su cartera. No todos tienen dinero ni en esas cantidades. Tampoco tienen negocios productivos con buenos niveles de rentabilidad, para continuar pagando una deuda hoy impagable, por su monto, porque tiene asociados una gran cantidad de intereses normales y moratorios encima, además de las demandas relacionadas en curso y que, en su mayoría, no se han resuelto. El punto central es que no se está planteando la condonación total de la deuda. No. Simplemente con los datos precisos en la mano, se intentará negociar con bancos e instituciones, para obtener la mayor quita posible de intereses y capital o ambos, pero no será total, siempre quedará algo, depende de la negociación. Alguien o algunos perderán, pero si la transacción es inteligente, todos podrían ganar. Se tendrá que apostar buena parte de los bonos democráticos obtenidos por la actual administración para sacar adelante la negociación, sobre todo con los productores involucrados, quienes están pensando, erróneamente, que únicamente le pasarán los adeudos al fideicomiso del gobierno del estado y a otra cosa. No está planteado así. Pero la mayor parte de los productores esperan un salvador, a un rescatista que, si se puede, asuma totalmente sus deudas y compromisos y les regrese las garantías para seguir pagándole al posible benefactor, pero con pagos virtuales, de a mentiritas, al fin que la deuda ya está en casa y su manejo será más “en confianza”. Ese es el riesgo. Hay que tener cuidado con las altas expectativas que se crearon al ofrecerles a los productores “soluciones definitivas y proyectos integrales” para terminar con sus problemas financieros. Recordemos que ha habido múltiples y variados programas de reestructuración de la cartera vencida en el estado. En uno de tantos, tal vez el más reciente que recuerdo, el gobierno del estado asumió una parte de la deuda de los productores, y aún hoy, me parece, el estado continúa pagando, porque se garantizó con participaciones federales y los pagarés que firmaron los beneficiarios se encuentran en las bodegas de archivo muerto del gobierno del estado, si es que no se los han comido los ratones. En ese ventajoso programa de reestructura, el gobierno del estado se engulló el 30% del compromiso, calculado sobre el adeudo global de los productores emproblemados, a tasa cero y a diez o doce años de plazo; otro tanto, lo asumió el banco; y el resto, quedo formalizado en pagarés firmados por los productores a favor del gobierno del estado, quienes tampoco han pagado; unos porque no tuvieron fondos para hacerlo y otros porque no quisieron. Es decir, sólo el gobierno del estado pagó y cuando no lo hacía, se realizaban las gestiones para cobrar esta cartera directamente en Hacienda con cargo a las participaciones federales. Los productores no pagaron nada o casi nada. Sus pagarés los tiene el gobierno estatal en algún lugar.
Así que resolver, lo que se significa literalmente resolver, este complicado problema esta por verse, porque es mucho dinero involucrado. En el 2005 se tienen estimaciones de adeudos correspondientes solamente al Banrural de, aproximadamente, 10 mil millones de pesos en todo el país. Los afectados en nuestro estado son de los que concentran mayor deuda, con el 10% del total nacional; esto significa que los productores de sudcalifornia deben, al menos, 1,000 millones de pesos en una estimación muy conservadora. Esta cifra es equivalente al 22%, una quinta parte, aproximadamente, del presupuesto de egresos del gobierno del estado para este año 2005. Si de usted dependiera, endeudado lector, ¿le asignaría una quinta parte del presupuesto de egresos del estado a más o menos 200 productores, para resolverles total y definitivamente sus problemas de adeudos bancarios? No es sencillo tomar una decisión, pero si se quiere solucionar el problema de raíz, alguien o algunos tendrán que desembolsar mucho dinero: los productores, el gobierno del estado y el Banrural en proceso de liquidación y Hacienda. Pero ¿y las otras deudas, como la de CFE, quien las va a zanjar? Porque de resolverse las bancarias todavía quedan un montón más. En todo caso, habría que hacer bien las cuentas. Suerte.
Nuestro estado no fue la excepción. Fue un desplumadero de negocios y de instituciones bancarias. Se ha tenido que rehacer todo el sistema financiero nacional, pero los deudores quedaron en el limbo porque sus carteras o créditos, solamente se trasladaron a otro cobrador: un organismo de la Secretaría de Hacienda, y además, los inscribieron, gratuitamente, en el Buró de Crédito. Todo se ajustó a una nueva realidad. Se terminó el bálsamo salvador del borrón y cuenta nueva, y las deudas de todo tipo y tamaño, quedaron vivas por siempre y para siempre, inscritas en un registro orweliano del que nadie se escapa, mas que pagando lo que debe, y aún así batallará para que lo saquen de la lista negra.
Las consecuencias de aquél colapso económico tiene todavía secuelas en sudcalifornia. Sus orígenes se localizan antes, durante y después de la crisis del 94. Todavía perduran alrededor de 200 productores agrícolas localizados en el Valle de Santo Domingo primordialmente, con problemas financieros serios de cartera vencida. Durante años no han tenido salida, quedaron como apestados, porque ningún gobernante o dirigente, ni ellos, atinaron a crear las condiciones favorables para que este conjunto de mártires de la economía de mercado zedillista se reincorporaran a sus actividades productivas y lograr que, al mismo tiempo, fuera borrado su negro historial de créditos no pagados.
En esta nueva administración estatal encabezada por el gobernador Agundez, nos encontramos con la noticia de que ya se había encontrado ¡por fin! un camino, razonablemente bueno, para que los productores se alleguen una cura a sus añejos males financieros. “Soluciones definitivas y proyectos integrales” ha dicho. Parece que ya no estarán desahuciados. A quien se ha encargado la coordinación de estos esfuerzos es el FIMID, organismo descentralizado del gobierno del estado que está a punto de cambiar su denominación y algunas de sus funciones para convertirse en el brazo financiero del gobierno del estado y su coordinador en estas materias. Y lo hará no solamente con sus escasos recursos propios, sino también conjugando la presencia e intervención de entidades financieras como Nafin y Bancomext con representación en el propio edificio del organismo.
Para tratar de resolver este complicadísimo y añejo problema, los nuevos estrategas han diseñado una maniobra interesante. Decidieron la creación de un fideicomiso especial (parecido a uno de Chihuahua) para tratar solamente el asunto de la cartera vencida cuyos resultados podremos ver en los meses siguientes. El fideicomiso ya fue formalizado por el gobierno del estado, el Director del Fimid me indicó que ya está firmado, y el propio organismo tiene la responsabilidad de su operación. Las modalidades bajo las cuales funcionará serán simples. No se trata se comprar la cartera de los productores emproblemados y ya. Tampoco se trata de promover la ineficiencia o destinar los escasos fondos del estado a beneficiar un pequeño grupo de 200 personas con decenas de millones de pesos. Según el Director citado, los productores estarán obligados a aportar, cuando menos, un 20% del valor de la cartera o créditos que tienen en problemas. Además deberán entregarle una carta al Fimid conteniendo su autorización para solicitar, en su nombre, información a los bancos o entidades con las cuales tienen problemas, y poder de esa manera, identificar el tamaño de la bronca, para definir los términos de la negociación con quienes poseen la cartera vencida.
El proceso de investigación con los bancos e instituciones involucradas será tardado y complejo, calculándose en unos seis u ocho meses para dimensionar correctamente el problema por la cantidad de actores involucrados. Otro tanto será necesario para negociar con los bancos o Hacienda, en caso de que se avance en este sentido. Sin embargo, el problema consistirá en que los productores afectados no dispongan del 20% que por “adela” se les exigirá por parte del Fimid para iniciar el proceso de saneamiento de su cartera. No todos tienen dinero ni en esas cantidades. Tampoco tienen negocios productivos con buenos niveles de rentabilidad, para continuar pagando una deuda hoy impagable, por su monto, porque tiene asociados una gran cantidad de intereses normales y moratorios encima, además de las demandas relacionadas en curso y que, en su mayoría, no se han resuelto. El punto central es que no se está planteando la condonación total de la deuda. No. Simplemente con los datos precisos en la mano, se intentará negociar con bancos e instituciones, para obtener la mayor quita posible de intereses y capital o ambos, pero no será total, siempre quedará algo, depende de la negociación. Alguien o algunos perderán, pero si la transacción es inteligente, todos podrían ganar. Se tendrá que apostar buena parte de los bonos democráticos obtenidos por la actual administración para sacar adelante la negociación, sobre todo con los productores involucrados, quienes están pensando, erróneamente, que únicamente le pasarán los adeudos al fideicomiso del gobierno del estado y a otra cosa. No está planteado así. Pero la mayor parte de los productores esperan un salvador, a un rescatista que, si se puede, asuma totalmente sus deudas y compromisos y les regrese las garantías para seguir pagándole al posible benefactor, pero con pagos virtuales, de a mentiritas, al fin que la deuda ya está en casa y su manejo será más “en confianza”. Ese es el riesgo. Hay que tener cuidado con las altas expectativas que se crearon al ofrecerles a los productores “soluciones definitivas y proyectos integrales” para terminar con sus problemas financieros. Recordemos que ha habido múltiples y variados programas de reestructuración de la cartera vencida en el estado. En uno de tantos, tal vez el más reciente que recuerdo, el gobierno del estado asumió una parte de la deuda de los productores, y aún hoy, me parece, el estado continúa pagando, porque se garantizó con participaciones federales y los pagarés que firmaron los beneficiarios se encuentran en las bodegas de archivo muerto del gobierno del estado, si es que no se los han comido los ratones. En ese ventajoso programa de reestructura, el gobierno del estado se engulló el 30% del compromiso, calculado sobre el adeudo global de los productores emproblemados, a tasa cero y a diez o doce años de plazo; otro tanto, lo asumió el banco; y el resto, quedo formalizado en pagarés firmados por los productores a favor del gobierno del estado, quienes tampoco han pagado; unos porque no tuvieron fondos para hacerlo y otros porque no quisieron. Es decir, sólo el gobierno del estado pagó y cuando no lo hacía, se realizaban las gestiones para cobrar esta cartera directamente en Hacienda con cargo a las participaciones federales. Los productores no pagaron nada o casi nada. Sus pagarés los tiene el gobierno estatal en algún lugar.
Así que resolver, lo que se significa literalmente resolver, este complicado problema esta por verse, porque es mucho dinero involucrado. En el 2005 se tienen estimaciones de adeudos correspondientes solamente al Banrural de, aproximadamente, 10 mil millones de pesos en todo el país. Los afectados en nuestro estado son de los que concentran mayor deuda, con el 10% del total nacional; esto significa que los productores de sudcalifornia deben, al menos, 1,000 millones de pesos en una estimación muy conservadora. Esta cifra es equivalente al 22%, una quinta parte, aproximadamente, del presupuesto de egresos del gobierno del estado para este año 2005. Si de usted dependiera, endeudado lector, ¿le asignaría una quinta parte del presupuesto de egresos del estado a más o menos 200 productores, para resolverles total y definitivamente sus problemas de adeudos bancarios? No es sencillo tomar una decisión, pero si se quiere solucionar el problema de raíz, alguien o algunos tendrán que desembolsar mucho dinero: los productores, el gobierno del estado y el Banrural en proceso de liquidación y Hacienda. Pero ¿y las otras deudas, como la de CFE, quien las va a zanjar? Porque de resolverse las bancarias todavía quedan un montón más. En todo caso, habría que hacer bien las cuentas. Suerte.
30 junio 2005
CRIMEN DESAFORADO JUSTICIA DESORGANIZADA
Sólo hay tres pasos en la impartición de justicia: quien detiene al delincuente (policía), la autoridad que lo acusa y consigna (ministerio publico) y el que juzga y sentencia en el poder judicial (juez). Eso es todo. Simple ¿no le parece? Pues no resulta tan simple en la realidad. Intenté investigar cuántas instancias diferentes desempeñan total o parcialmente labores policíacas de seguridad o de índole semejante, que con diversas especialidades y responsabilidades operan en nuestro país y me rendí. Todas tienen una encomienda de gran profundidad y compromiso: hacer que se cumpla la ley. Ahí le van algunas como ejemplo: La policía judicial, la ministerial, la municipal, la capitanía de puerto, la estatal, la hidráulica, la forestal, los de la AFI, los de la PFP, la Condusef, la fiscal de Hacienda, los del Cisen, el ejército, agentes del ministerio publico, la de pesca, jueces de toda condición, el estado mayor, la marina, la fuerza aérea, la Interpol, los de la Profepa, los de la Profeco, la de migración, la antidrogas, la CIA que opera en el país, la bancaria, la comercial, la privada, la auxiliar y... agréguele usted las que se le ocurran, la lista es infinita. En tierra mar y aire. Y según la legislación a aplicar, cada cual trabaja para su santo, porque se dedican, cuando lo hacen, únicamente a atender su tramo de competencia, nada más. Hemos sabido de casos curiosos en el actuar de las policías. Cuando alguna de las múltiples corporaciones logra detener a un delincuente, se pelean por el trofeo, inclusive a balazos, para conservarlo. Y uno nunca sabe si es por cumplir celosamente su deber, o por complicidad o simplemente para justificar su trabajo y tener a alguien a quien llevar a la comandancia. Tenemos muy buenos policías pero son las excepciones. Y sería injusto no reconocerlo cuando hay servidores públicos que cumplen íntegramente con sus obligaciones, son atentos, diligentes y profesionales, y en algunos asuntos, incluso a costa de sus propias vidas. Me consta. Pero son los menos.
Usted lector, a cuántos policías conoce o ha visto en la calle, que se mueven con dificultad por un sobrepeso imposible de controlar o con edad suficiente para retirarse. Incapaces de investigar ya nada ni de perseguir a nadie. Ya no pueden ser policías. O se convertirán en carne de cañón para una delincuencia cada vez más perversa y mejor armada.
Tenemos en el escalón siguiente, a los agentes del ministerio publico, quienes investigan el delito y acusan al delincuente. Se creen jueces, ellos deciden qué investigan y qué no y nos tratan como si fuéramos sus sirvientes. Algunos son muy colmilludos pero otros, los más, son inexpertos, y todos se encuentran materialmente abrumados por los miles de casos que tienen en las manos. Una mayoría de estos funcionarios, son claramente incompetentes porque no le sirven a los ciudadanos sino al poder. Pero su ineficacia deriva, también, de la carencia de personal, capacitación inadecuada, falta de infraestructura, presupuesto y sueldo miserables, insuficiente empleo de tecnología o por limitaciones personales y profesionales. En los pocos casos que logran integrar bien el expediente y presentarlo ante el juez, pierden uno sí y otro también. Vea usted amable y solitario lector, lo que dice el diputado Arturo Nahle García, integrante de la Comisión de Seguridad Pública de la Cámara de Diputados, “Detrás de cada banda de secuestradores, roba autos o traficantes de droga hay un Ministerio Público que los protege y decenas de judiciales a su servicio”. Este mismo representante propone un ejercicio interesante: dar un ultimátum a las instancias federales y locales, para que obtengan resultados en menos de 48 horas, bajo pena de sanciones ejemplares, si no atrapan a los delincuentes; y presume que se obtendrían resultados espectaculares porque “En menos de ese plazo caerían cientos de delincuentes, porque los ministerios públicos y agentes saben dónde están y cómo operan, porque reciben protección”. Con estos razonamientos apoya la propuesta que hoy se estudia en el Congreso para concretar la autonomía de la PGR y de los ministerios públicos, la cual, nos dice el diputado, una vez aprobada, requerirá de una limpia a fondo de ministerios públicos y agentes judiciales.
Muy bien diputado Nahle pero, y después de detener a los infractores ¿en donde los va usted a meter? Ya ni en el penal de las Islas Marías porque López Obrador pretende convertirlo en un paraíso de diversiones para los niños pobres, la mítica tierra de Pejelandia o Disneymex, con juegos y grandes atracciones para felicidad de los infantes. La realidad es que no hay espacios carcelarios disponibles, ni ministerios públicos, ni jueces suficientes para atender la gran demanda de justicia que se generaría en éste hipotético ejercicio. Por ello, es indispensable atacar integralmente el problema, pero no por partes aisladas. Si no se acomete el problema atendiendo al conjunto, armónicamente, es perder el tiempo y crear otros problemas. Es imprescindible que exista un balance razonable en las soluciones para todas las partes que intervienen.
¿Y el poder judicial? Bueno aquí la cosa se pone peor. ¿Sabe usted cuántas artimañas se pueden esgrimir para alargar un juicio “legalmente”?, sin importar la materia que sea. Vea usted un caso reciente y muy sonado de una persona que tiene dinero a montones y buenos abogados, y aún así le llevo diez años demostrar su inocencia en uno de sus ocho cargos: ¡Diez años! ¿Esto es justicia pronta y expedita? Eso sin considerar la lentitud que la justicia adquiere cuando es politizada, o convenientemente aceitada, o cuando se le quita la grasa lubricadora para que, al paso del tiempo, se herrumbre el caso y lo manden al archivo muerto. Hemos visto hasta el cansancio que los delincuentes ricos, no pisan la cárcel hagan lo que hagan, siempre y cuando tengan buenos abogados y dinero de sobra para pagarlos. Lo atestiguamos todos los días. Y eso que, en general, tenemos mejores jueces que abogados litigantes, y que bueno que así sea, pero no es suficiente. Según nos ilustra E. Krauze, el único caso de una renuncia que se registra en la historia de la Suprema Corte sucedió en 1931 y lo hizo el magistrado Alberto Vásquez del Mercado (1893-1980) al no apoyarlo sus colegas para impedir que el presidente de la republica violara un amparo concedido a Luis Cabrera, y señaló en su intervención: "Estos actos rompen el equilibrio de poderes que la misma Constitución establece, y nulifican y hacen desaparecer de hecho el Poder Judicial en su más importante y trascendental función, como es el amparar y proteger a los individuos contra los abusos del poder... como juzgo que el puesto de ministro de la Suprema Corte de Justicia no puede desempeñarse íntegramente cuando no se logra que las resoluciones de los tribunales federales sean acatadas y obedecidas, vengo a renunciar al cargo..." y le presentó su dimisión al Presidente de la Republica, Pascual Ortiz Rubio. No hemos vuelto a saber de un caso parecido de honorabilidad y valentía en la Corte protestando contra una institución “que no se respetaba a sí misma”. A partir de ahí la ruina la ruina del poder judicial, que los condujo a la dependencia y el sometimiento de las Cortes y tribunales a los poderes ejecutivos hasta devenir en cortesanos. Ni qué decir del arcaico ministerio publico cuya inoperancia es histórica.
En un asunto tan banal como una diligencia de careo en un juicio sobre un choque, me tocó ver, en plena diligencia, al abogado del delincuente, defensor de oficio, borracho a las doce del día, y nadie de los ahí presentes le dijo nada a este ebrio irresponsable. Por cierto, en ese mismo caso, a pesar de haberle entregado dos escritos en propia mano, en dos ocasiones distintas, a la Presidenta del Tribunal Superior de Justicia (con doce años en el cargo) pidiéndole su intervención ante el juzgado tercero para que la demanda interpuesta por el choque se resolviera apegada a derecho, en tiempos razonables y se pagaran los daños. Hasta la fecha no tengo noticias al respecto. Ya ni vamos para no hacer corajes. Y ¿sabe usted, demandado lector, cuánto tiempo ha transcurrido? Agárrese. ¡La demanda se presentó el 12 de junio del 2000! A la familia ya le costó parte de su patrimonio: 26,000.00 pesos por el arreglo del carro, más dos semanas sin vehículo, más los intereses que se han acumulado hasta hoy, sumando a la fecha, más de 70 mil pesos. ¿Y quién va a pagar? ¿La juez? ¿La señora Presidenta? Todavía seguimos esperando la “justicia pronta y expedita” que prometen a diario en sus discursos. ¿Y el culpable confeso del accidente? muerto... pero de la risa; porque además, iba ebrio cuando causo el accidente, huyó del lugar del choque y se le detuvo a ocho cuadras, no tenía licencia, falseó su declaración, no acreditó la propiedad de su vehículo, hubo testigos en su contra, se identificó ante los policías como otra persona y ni cuenta se dieron, aceptó su culpa, prometió pagar los daños, incumplió el convenio de pago, se dictó orden de aprensión, y volvió a huir, y... un largo etcétera de evidencias e impunidad. El caso es que nada de nada. Así que ¿Quién les va a creer? Cito el caso porque me consta y para ejemplificar un proceso. Como éste hay miles, literalmente, sin exagerar. Estoy seguro que en el poder judicial y en la procuraduría tendrán una sesuda explicación sustentada en una farragosa fundamentación jurídica para demostrar que el culpable de todo ¡es la víctima!, así que, por favor, ahórrensela. En otro ámbito, el municipal, ya le he contado de un caso verdaderamente patético, en el que los vecinos organizados de la colonia Esterito tardaron ¡siete años! en cerrar un escandaloso congal disfrazado de cantina, a pesar de tener la razón y demostrarlo a las autoridades competentes. Éstas armaron una bien organizada banda de protección de giros negros, y hoy se encuentran premiados en las cumbres políticas de nuestro estado. En la próxima entrega terminamos.
El problema de ineficacia e impunidad abarca todo el aparato de justicia y de cualquier materia, civil, penal, mercantil, laboral, pero también en cualquier ámbito de competencia, llámese municipio, estado, poder judicial local o federal. Pero en el ámbito penal es peor. No hay a cual irle. El reino de la impunidad. El senador Demetrio Sodí sostiene que “México es uno de los países más seguros para los delincuentes. De cada 100 delitos que se cometen sólo un delincuente acaba con ejecución de sentencia condenatoria, los otros 99 siguen libres y tranquilos en las calles”. ¿Esto valdrá para Sudcalifornia o hacemos como que vivimos en Marte? Pues sólo el poder judicial lo sabe, porque no conocemos los datos específicos del estado. Y agrega Sodi: “Con base en un estudio del Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco), de cada 100 delitos que se cometen en México 75 no se denuncian, y de los 25 en que la denuncia se lleva a cabo, sólo en 4.5 casos se concluye la investigación, en 1.6 se pone al delincuente a disposición del juez, 1.2 recibe sentencia y 1.06 recibe condena”. Solo un miope no ve lo que esta pasando en el país.
La Procuraduría General del Estado por conducto del procurador, destacó recientemente que existen más de 15,000 averiguaciones previas pendientes. En la Junta de Conciliación y Arbitraje son 9,000 pendientes. En el caso de la Procuraduría son asuntos sin resolver, en proceso, perdidos en montañas de papeles y archivos, en computadoras y burocracia. Es decir, son presuntos delitos ya denunciados por la víctima, y los agentes del ministerio publico se encuentran integrando la investigación correspondiente, y por tanto, no han sido turnados al poder judicial para que lleguen a las manos de un juez y se emita sentencia, la cual, se llevará también su tiempo. Y lo peor de todo, lo realmente trágico, es que no se van a resolver si nos atenemos a las tercas estadísticas. El ministerio publico goza de total impunidad, nadie lo puede llamar a cuentas excepto su jefe. Las víctimas no cuentan, son una monserga para ellos. Tiene el monopolio de la investigación. Para documentar su optimismo, juzgado lector, le diré que en el caso del choque comentado en la entrega anterior, intervinieron cuatro agentes del ministerio publico para integrar la averiguación; a tres los corrieron y del otro no sé nada. No dramatizo si le digo que la averiguación tardó cuando menos un año para llegar a las manos del juez. ¿Cuánto tiempo le parece razonable, procesado lector, para integrar correctamente cada una de éstas 15,000 averiguaciones previas pendientes, con pruebas, declaraciones, testigos, fundamentos, peritajes, y apoyados en una interpretación seria y responsable de la ley? Años seguramente. ¿Cuántas averiguaciones le tocarán a cada agente del ministerio publico? El sistema de procuración de justicia está diseñado por el enemigo y para servir al poder, no al ciudadano o a la víctima; no sirve porque está pensado para no hacer justicia porque opera a favor de la delincuencia.
Y no hablamos de los rezagos en el poder judicial porque los desconocemos y en su página de Internet no reportan nada de esto. Tampoco conozco alguna evaluación consistente sobre estos temas que haya sido efectuada por una entidad diferente del Tribunal Superior de Justicia.
Así que usted cree, justiciero lector, que los delincuentes se van a preocupar por que los agarren. ¡Claro que no! Si solamente les basta atenerse a la parsimonia investigadora y a los errores que cometen primero los policías que los detienen, luego el ministerio publico y después el poder judicial, si les llega el asunto. Les será suficiente también con brincarse de un estado a otro, y a veces, de un municipio a otro o simplemente cambiarse de país para alcanzar el reino de la impunidad. Y en ese juego pasan años. Así no se puede, hay que cambiar de estrategia. Yo no sé cuál, pero siendo objetivos en el análisis, el sistema vigente de procuración de justicia no le sirve a nadie en las condiciones en que se encuentra. Únicamente acumularán desprestigio y resentimiento entre los ciudadanos. Más de los que ya tienen.
En los Estados Unidos, el 95% de los juicios corresponde al nivel local y solamente el 5% restante es de ámbito federal. En México, se estima que alrededor del 85-90% de los casos corresponden a una solución local, es decir, deben de resolverse aquí en el estado, el resto es federal. Por lo tanto, está en nuestras manos hacer el esfuerzo por cambiar el sistema, y para hacerlo no dependemos del centro del país ni del ámbito federal. Es urgente. Las autoridades locales involucradas tendrán que hacer algo más que dar declaraciones a los chicos y chicas de la prensa para demostrarnos, a todos, que están verdaderamente comprometidos, junto con los poderes legislativo y ejecutivo, para buscar un eficaz y verdadero cambio en la impartición de justicia. No de saliva, hay que demostrarlo. Que de cien delitos cometidos, se castigue a cien delincuentes. Que quien la haga la pague. Lo que hace falta son resultados no más leyes. Tal vez un nuevo sistema más integrado y profesional, basado en que la justicia abarca desde el policía de la esquina hasta el Tribunal Superior de Justicia del Estado.
Es lamentable la percepción optimista que tienen las autoridades de sí mismas y de su trabajo, desde los policías hasta los jueces, y no coincide con la negativa opinión que los ciudadanos tenemos de su desempeño. Y de ahí no saldremos nunca si no se cambia, radicalmente, la forma y el fondo en la impartición de justicia.
Es injusto, indebido e inmoral que la víctima de un delito, el que sea, se vea obligada a esperar años para que el delincuente reciba el castigo que merece. Se convierte en víctima permanente del vetusto sistema de impartición de justicia. Se tiene que identificar el problema con precisión y diseñar qué es lo que se requiere para resolver los nudos y diseñar instituciones que, en efecto, los resuelvan.
Justicia que no se pueda proporcionar en un lapso máximo de tres meses no sirve, algo está mal y habrá que cambiar éste infecto sistema. Ese tendrá que ser el reto para las modificaciones que se pretendan hacer, pero siempre a partir de la definición absoluta, primero, del tiempo o límite en el que se deben resolver los asuntos. Aceptado por todos y contenido en la norma. A partir de esta importante definición, se ajustará toda la estructura institucional para cumplir con el plazo establecido. En la base del diseño de las nuevas instancias, se considerarán: Supervisión de los ciudadanos en todo el proceso; acceso directo de las víctimas y sus abogados a los jueces directamente; juicios orales e información publica de los juicios. Más simple no se puede, ¿no le parece?
O si usted tiene una idea mejor pues propóngala y promuévala.
Hace mucho tiempo que el sistema de impartición de justicia le quedó chico al estado y al país. Y el que tenemos está podrido hasta la médula, de cabo a rabo. Tal vez valga la pena ver hacia los sistemas de justicia de Inglaterra, Chile y Singapur quienes tienen los mejores sistemas de prevención e impartición de justicia del mundo. ¿Alguien los conoce en la Procuraduría o en el Tribunal Superior de Justicia o en el Poder Legislativo? Me gusta para que no sepan ni en dónde esta Singapur. O asómense al municipio de Garza García en Monterrey. Harían bien en investigar a conciencia antes de desmantelar el torpe y arcaico sistema que tenemos en Baja California Sur. Quizá algún día nos toque ver este cambio y conocer al líder que lo lleve a cabo. Por ahora no veo a nadie que tenga lo necesario para entrarle a corregir el estercolero que tenemos en el estado en materia de impartición de justicia “pronta, expedita y gratuita”, pero... ojalá y me equivoque.
Usted lector, a cuántos policías conoce o ha visto en la calle, que se mueven con dificultad por un sobrepeso imposible de controlar o con edad suficiente para retirarse. Incapaces de investigar ya nada ni de perseguir a nadie. Ya no pueden ser policías. O se convertirán en carne de cañón para una delincuencia cada vez más perversa y mejor armada.
Tenemos en el escalón siguiente, a los agentes del ministerio publico, quienes investigan el delito y acusan al delincuente. Se creen jueces, ellos deciden qué investigan y qué no y nos tratan como si fuéramos sus sirvientes. Algunos son muy colmilludos pero otros, los más, son inexpertos, y todos se encuentran materialmente abrumados por los miles de casos que tienen en las manos. Una mayoría de estos funcionarios, son claramente incompetentes porque no le sirven a los ciudadanos sino al poder. Pero su ineficacia deriva, también, de la carencia de personal, capacitación inadecuada, falta de infraestructura, presupuesto y sueldo miserables, insuficiente empleo de tecnología o por limitaciones personales y profesionales. En los pocos casos que logran integrar bien el expediente y presentarlo ante el juez, pierden uno sí y otro también. Vea usted amable y solitario lector, lo que dice el diputado Arturo Nahle García, integrante de la Comisión de Seguridad Pública de la Cámara de Diputados, “Detrás de cada banda de secuestradores, roba autos o traficantes de droga hay un Ministerio Público que los protege y decenas de judiciales a su servicio”. Este mismo representante propone un ejercicio interesante: dar un ultimátum a las instancias federales y locales, para que obtengan resultados en menos de 48 horas, bajo pena de sanciones ejemplares, si no atrapan a los delincuentes; y presume que se obtendrían resultados espectaculares porque “En menos de ese plazo caerían cientos de delincuentes, porque los ministerios públicos y agentes saben dónde están y cómo operan, porque reciben protección”. Con estos razonamientos apoya la propuesta que hoy se estudia en el Congreso para concretar la autonomía de la PGR y de los ministerios públicos, la cual, nos dice el diputado, una vez aprobada, requerirá de una limpia a fondo de ministerios públicos y agentes judiciales.
Muy bien diputado Nahle pero, y después de detener a los infractores ¿en donde los va usted a meter? Ya ni en el penal de las Islas Marías porque López Obrador pretende convertirlo en un paraíso de diversiones para los niños pobres, la mítica tierra de Pejelandia o Disneymex, con juegos y grandes atracciones para felicidad de los infantes. La realidad es que no hay espacios carcelarios disponibles, ni ministerios públicos, ni jueces suficientes para atender la gran demanda de justicia que se generaría en éste hipotético ejercicio. Por ello, es indispensable atacar integralmente el problema, pero no por partes aisladas. Si no se acomete el problema atendiendo al conjunto, armónicamente, es perder el tiempo y crear otros problemas. Es imprescindible que exista un balance razonable en las soluciones para todas las partes que intervienen.
¿Y el poder judicial? Bueno aquí la cosa se pone peor. ¿Sabe usted cuántas artimañas se pueden esgrimir para alargar un juicio “legalmente”?, sin importar la materia que sea. Vea usted un caso reciente y muy sonado de una persona que tiene dinero a montones y buenos abogados, y aún así le llevo diez años demostrar su inocencia en uno de sus ocho cargos: ¡Diez años! ¿Esto es justicia pronta y expedita? Eso sin considerar la lentitud que la justicia adquiere cuando es politizada, o convenientemente aceitada, o cuando se le quita la grasa lubricadora para que, al paso del tiempo, se herrumbre el caso y lo manden al archivo muerto. Hemos visto hasta el cansancio que los delincuentes ricos, no pisan la cárcel hagan lo que hagan, siempre y cuando tengan buenos abogados y dinero de sobra para pagarlos. Lo atestiguamos todos los días. Y eso que, en general, tenemos mejores jueces que abogados litigantes, y que bueno que así sea, pero no es suficiente. Según nos ilustra E. Krauze, el único caso de una renuncia que se registra en la historia de la Suprema Corte sucedió en 1931 y lo hizo el magistrado Alberto Vásquez del Mercado (1893-1980) al no apoyarlo sus colegas para impedir que el presidente de la republica violara un amparo concedido a Luis Cabrera, y señaló en su intervención: "Estos actos rompen el equilibrio de poderes que la misma Constitución establece, y nulifican y hacen desaparecer de hecho el Poder Judicial en su más importante y trascendental función, como es el amparar y proteger a los individuos contra los abusos del poder... como juzgo que el puesto de ministro de la Suprema Corte de Justicia no puede desempeñarse íntegramente cuando no se logra que las resoluciones de los tribunales federales sean acatadas y obedecidas, vengo a renunciar al cargo..." y le presentó su dimisión al Presidente de la Republica, Pascual Ortiz Rubio. No hemos vuelto a saber de un caso parecido de honorabilidad y valentía en la Corte protestando contra una institución “que no se respetaba a sí misma”. A partir de ahí la ruina la ruina del poder judicial, que los condujo a la dependencia y el sometimiento de las Cortes y tribunales a los poderes ejecutivos hasta devenir en cortesanos. Ni qué decir del arcaico ministerio publico cuya inoperancia es histórica.
En un asunto tan banal como una diligencia de careo en un juicio sobre un choque, me tocó ver, en plena diligencia, al abogado del delincuente, defensor de oficio, borracho a las doce del día, y nadie de los ahí presentes le dijo nada a este ebrio irresponsable. Por cierto, en ese mismo caso, a pesar de haberle entregado dos escritos en propia mano, en dos ocasiones distintas, a la Presidenta del Tribunal Superior de Justicia (con doce años en el cargo) pidiéndole su intervención ante el juzgado tercero para que la demanda interpuesta por el choque se resolviera apegada a derecho, en tiempos razonables y se pagaran los daños. Hasta la fecha no tengo noticias al respecto. Ya ni vamos para no hacer corajes. Y ¿sabe usted, demandado lector, cuánto tiempo ha transcurrido? Agárrese. ¡La demanda se presentó el 12 de junio del 2000! A la familia ya le costó parte de su patrimonio: 26,000.00 pesos por el arreglo del carro, más dos semanas sin vehículo, más los intereses que se han acumulado hasta hoy, sumando a la fecha, más de 70 mil pesos. ¿Y quién va a pagar? ¿La juez? ¿La señora Presidenta? Todavía seguimos esperando la “justicia pronta y expedita” que prometen a diario en sus discursos. ¿Y el culpable confeso del accidente? muerto... pero de la risa; porque además, iba ebrio cuando causo el accidente, huyó del lugar del choque y se le detuvo a ocho cuadras, no tenía licencia, falseó su declaración, no acreditó la propiedad de su vehículo, hubo testigos en su contra, se identificó ante los policías como otra persona y ni cuenta se dieron, aceptó su culpa, prometió pagar los daños, incumplió el convenio de pago, se dictó orden de aprensión, y volvió a huir, y... un largo etcétera de evidencias e impunidad. El caso es que nada de nada. Así que ¿Quién les va a creer? Cito el caso porque me consta y para ejemplificar un proceso. Como éste hay miles, literalmente, sin exagerar. Estoy seguro que en el poder judicial y en la procuraduría tendrán una sesuda explicación sustentada en una farragosa fundamentación jurídica para demostrar que el culpable de todo ¡es la víctima!, así que, por favor, ahórrensela. En otro ámbito, el municipal, ya le he contado de un caso verdaderamente patético, en el que los vecinos organizados de la colonia Esterito tardaron ¡siete años! en cerrar un escandaloso congal disfrazado de cantina, a pesar de tener la razón y demostrarlo a las autoridades competentes. Éstas armaron una bien organizada banda de protección de giros negros, y hoy se encuentran premiados en las cumbres políticas de nuestro estado. En la próxima entrega terminamos.
El problema de ineficacia e impunidad abarca todo el aparato de justicia y de cualquier materia, civil, penal, mercantil, laboral, pero también en cualquier ámbito de competencia, llámese municipio, estado, poder judicial local o federal. Pero en el ámbito penal es peor. No hay a cual irle. El reino de la impunidad. El senador Demetrio Sodí sostiene que “México es uno de los países más seguros para los delincuentes. De cada 100 delitos que se cometen sólo un delincuente acaba con ejecución de sentencia condenatoria, los otros 99 siguen libres y tranquilos en las calles”. ¿Esto valdrá para Sudcalifornia o hacemos como que vivimos en Marte? Pues sólo el poder judicial lo sabe, porque no conocemos los datos específicos del estado. Y agrega Sodi: “Con base en un estudio del Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco), de cada 100 delitos que se cometen en México 75 no se denuncian, y de los 25 en que la denuncia se lleva a cabo, sólo en 4.5 casos se concluye la investigación, en 1.6 se pone al delincuente a disposición del juez, 1.2 recibe sentencia y 1.06 recibe condena”. Solo un miope no ve lo que esta pasando en el país.
La Procuraduría General del Estado por conducto del procurador, destacó recientemente que existen más de 15,000 averiguaciones previas pendientes. En la Junta de Conciliación y Arbitraje son 9,000 pendientes. En el caso de la Procuraduría son asuntos sin resolver, en proceso, perdidos en montañas de papeles y archivos, en computadoras y burocracia. Es decir, son presuntos delitos ya denunciados por la víctima, y los agentes del ministerio publico se encuentran integrando la investigación correspondiente, y por tanto, no han sido turnados al poder judicial para que lleguen a las manos de un juez y se emita sentencia, la cual, se llevará también su tiempo. Y lo peor de todo, lo realmente trágico, es que no se van a resolver si nos atenemos a las tercas estadísticas. El ministerio publico goza de total impunidad, nadie lo puede llamar a cuentas excepto su jefe. Las víctimas no cuentan, son una monserga para ellos. Tiene el monopolio de la investigación. Para documentar su optimismo, juzgado lector, le diré que en el caso del choque comentado en la entrega anterior, intervinieron cuatro agentes del ministerio publico para integrar la averiguación; a tres los corrieron y del otro no sé nada. No dramatizo si le digo que la averiguación tardó cuando menos un año para llegar a las manos del juez. ¿Cuánto tiempo le parece razonable, procesado lector, para integrar correctamente cada una de éstas 15,000 averiguaciones previas pendientes, con pruebas, declaraciones, testigos, fundamentos, peritajes, y apoyados en una interpretación seria y responsable de la ley? Años seguramente. ¿Cuántas averiguaciones le tocarán a cada agente del ministerio publico? El sistema de procuración de justicia está diseñado por el enemigo y para servir al poder, no al ciudadano o a la víctima; no sirve porque está pensado para no hacer justicia porque opera a favor de la delincuencia.
Y no hablamos de los rezagos en el poder judicial porque los desconocemos y en su página de Internet no reportan nada de esto. Tampoco conozco alguna evaluación consistente sobre estos temas que haya sido efectuada por una entidad diferente del Tribunal Superior de Justicia.
Así que usted cree, justiciero lector, que los delincuentes se van a preocupar por que los agarren. ¡Claro que no! Si solamente les basta atenerse a la parsimonia investigadora y a los errores que cometen primero los policías que los detienen, luego el ministerio publico y después el poder judicial, si les llega el asunto. Les será suficiente también con brincarse de un estado a otro, y a veces, de un municipio a otro o simplemente cambiarse de país para alcanzar el reino de la impunidad. Y en ese juego pasan años. Así no se puede, hay que cambiar de estrategia. Yo no sé cuál, pero siendo objetivos en el análisis, el sistema vigente de procuración de justicia no le sirve a nadie en las condiciones en que se encuentra. Únicamente acumularán desprestigio y resentimiento entre los ciudadanos. Más de los que ya tienen.
En los Estados Unidos, el 95% de los juicios corresponde al nivel local y solamente el 5% restante es de ámbito federal. En México, se estima que alrededor del 85-90% de los casos corresponden a una solución local, es decir, deben de resolverse aquí en el estado, el resto es federal. Por lo tanto, está en nuestras manos hacer el esfuerzo por cambiar el sistema, y para hacerlo no dependemos del centro del país ni del ámbito federal. Es urgente. Las autoridades locales involucradas tendrán que hacer algo más que dar declaraciones a los chicos y chicas de la prensa para demostrarnos, a todos, que están verdaderamente comprometidos, junto con los poderes legislativo y ejecutivo, para buscar un eficaz y verdadero cambio en la impartición de justicia. No de saliva, hay que demostrarlo. Que de cien delitos cometidos, se castigue a cien delincuentes. Que quien la haga la pague. Lo que hace falta son resultados no más leyes. Tal vez un nuevo sistema más integrado y profesional, basado en que la justicia abarca desde el policía de la esquina hasta el Tribunal Superior de Justicia del Estado.
Es lamentable la percepción optimista que tienen las autoridades de sí mismas y de su trabajo, desde los policías hasta los jueces, y no coincide con la negativa opinión que los ciudadanos tenemos de su desempeño. Y de ahí no saldremos nunca si no se cambia, radicalmente, la forma y el fondo en la impartición de justicia.
Es injusto, indebido e inmoral que la víctima de un delito, el que sea, se vea obligada a esperar años para que el delincuente reciba el castigo que merece. Se convierte en víctima permanente del vetusto sistema de impartición de justicia. Se tiene que identificar el problema con precisión y diseñar qué es lo que se requiere para resolver los nudos y diseñar instituciones que, en efecto, los resuelvan.
Justicia que no se pueda proporcionar en un lapso máximo de tres meses no sirve, algo está mal y habrá que cambiar éste infecto sistema. Ese tendrá que ser el reto para las modificaciones que se pretendan hacer, pero siempre a partir de la definición absoluta, primero, del tiempo o límite en el que se deben resolver los asuntos. Aceptado por todos y contenido en la norma. A partir de esta importante definición, se ajustará toda la estructura institucional para cumplir con el plazo establecido. En la base del diseño de las nuevas instancias, se considerarán: Supervisión de los ciudadanos en todo el proceso; acceso directo de las víctimas y sus abogados a los jueces directamente; juicios orales e información publica de los juicios. Más simple no se puede, ¿no le parece?
O si usted tiene una idea mejor pues propóngala y promuévala.
Hace mucho tiempo que el sistema de impartición de justicia le quedó chico al estado y al país. Y el que tenemos está podrido hasta la médula, de cabo a rabo. Tal vez valga la pena ver hacia los sistemas de justicia de Inglaterra, Chile y Singapur quienes tienen los mejores sistemas de prevención e impartición de justicia del mundo. ¿Alguien los conoce en la Procuraduría o en el Tribunal Superior de Justicia o en el Poder Legislativo? Me gusta para que no sepan ni en dónde esta Singapur. O asómense al municipio de Garza García en Monterrey. Harían bien en investigar a conciencia antes de desmantelar el torpe y arcaico sistema que tenemos en Baja California Sur. Quizá algún día nos toque ver este cambio y conocer al líder que lo lleve a cabo. Por ahora no veo a nadie que tenga lo necesario para entrarle a corregir el estercolero que tenemos en el estado en materia de impartición de justicia “pronta, expedita y gratuita”, pero... ojalá y me equivoque.
28 junio 2005
¡eureka!
Los políticos mexicanos que hoy retozan para ser candidatos de algún partido político a la presidencia de la republica, han descubierto el subterfugio perfecto que exorciza cualquier acusación, la que sea, y de cualquier tamaño, hasta convertirla en polvo. Con un solo disparo de esta poderosa arma desintegradora, cualquier imputación, cargo, denuncia o ataque que en su contra puedan esgrimir sus enemigos, los simples adversarios o los escopetazos de fuego amigo, les harán lo que el viento a Juárez. Les ha funcionado a cabalidad hasta ahora. Está probado ni más ni menos que en el sagrado tribunal de la opinión publicada, que no es necesariamente, la opinión publica, y los provee de un blindaje infalible contra todo tipo de querellas ciertas o falsas, de delitos chiquillos o grandotes, ruines o ingenuos, de buena fe o de mala leche, no importa ya a estas alturas. Si el autor de esta columna pudiera patentar este gran descubrimiento seguramente me convertiría en millonario; aunque en realidad sería desleal, porque, me parece, tiene dueño y autor identificado que posteriormente les daré a conocer para rendirle los homenajes correspondientes por tan alta contribución a la ciencia política, a las ciencias de la comunicación y a la Ley de Amparo. Es un gran sabio, sin ninguna duda. Por eso el nombre de esta columna que el diccionario de la Real Academia Española define como: “1. interj. U. cuando se halla o descubre algo que se busca con afán”. Pues ya lo encontraron. Y lo veremos todos los días de aquí en adelante, en radio, televisión, en la prensa escrita y en Internet, justo hasta el momento en que se suspendan las campañas para asistir a votar por alguno de los prohombres (hasta ahora, porque no hay ninguna mujer... todavía) candidatos de cualquier partido para que el ungido por el voto sagrado de los ciudadanos en esta nueva democracia ocupe la silla presidencial. No sé si el ganador la vaya a colmar, la silla, pero cuando menos sí la ocupará. Ustedes, amables tres exorcistas lectores, dirán, con justa razón, que ya le estoy haciendo mucho al cuento y que después de tanto rollo aún no explico cuál es el anunciado pretexto perfecto, el blindaje maravilloso. Bueno, pues ahí le va, y tome nota por si se ofrece, uno nunca sabe. Todos los hoy precandidatos, y seguros candidatos en el mes de julio, han afirmado, sin empacho alguno, que cualquiera de las acusaciones que se lancen en su contra, sean verdad o mentira, se deben a que “como soy el candidato más fuerte me quieren atacar por ese lado”. ¡Brillante! ¡Genial! ¿No le parece? Una vez que cualquiera de estos iluminados pronuncie las mágicas palabras iguales o parecidas, con fuero o sin él, por ese sólo hecho, inmediatamente piensa y asume que los jueces implacables del tribunal de la opinión pública, el ministerio publico y todo el poder judicial, los exonerarán de todas sus culpas y tropelías. La salvación ha llegado. El reino de la impunidad ha echado raíces. La piedra filosofal de la política que trasmuta en cuento o infundio cualquier delito, real o supuesto, que se le achaque a alguno de los jugadores por la grande. Ya no ocuparán fuero ni abogados para defenderse, ya no tendrán que gastar un centavo en propaganda para convencernos de que existe una “política lodera” en los ataques que reciban de sus enemigos. Simplemente con celebrar el infalible conjuro: “es que me atacan porque soy el mejor candidato” ya nos jodimos todos los mexicanos ante este imbatible escudo protector. Es probable que a usted, inmune lector, le suenen familiares algunos de los más recientes exorcismos. Sale el primero y más socorrido: “Me quieren vencer a la mala”. O este otro también de buena factura: "Hay que ver de dónde vienen las críticas; apuesto doble contra sencillo que vienen de quienes se afectó sus intereses". Y que le parece esta formidable pieza de artillería: “Me quieren sacar de la jugada porque soy el más avanzado en las encuestas”. Un ultimo ejemplo de inmundicia salvadora: "Claro que se va a aprovechar cualquier circunstancia para que el sosechosismo surja. Que si esto será esto, mañana vendrá otra cosa y así nos vamos a ir a lo largo de la campaña". Y a cobrar. Otra más que no tiene desperdicio y nos pone a todos a temblar de mello: “Si se pasan de la raya, que se cuiden; los voy a denunciar si alguien incurre en un delito de difamación o de calumnia, y vamos a ver cómo nos va en los tribunales”. Hay muchas más, el conjunto de cándidos jugadores tienen su propio y vasto inventario de conjuros, y los van sacando de la bolsa, uno por uno o en paquete, para vomitarlos según lo dicte la ocasión y el auditorio. Con estas invocaciones ya constataron que logran la ansiada impunidad para jugar a sus anchas, al fin ya confirmaron que también el poder judicial se las cree; y en el improbable caso, pero de verdad muy improbable por cierto, de que ninguna de estas peticiones al altísimo y excelso impartidor de justicia divina funcione, pues aún queda la ultima invocación, la definitiva, a cargo del sumo sacerdote y la pitonisa, la cual será emitida ya sin necesidad de que los infecte otra vez la temible y escalofriante fiebre de muchedumbre: ''A nadie se impedirá participar en la próxima contienda electoral”. La ultima y nos vamos, lo prometo: “La procuraduría revisará de manera exhaustiva el expediente de consignación... buscando preservar dentro del marco de la ley la mayor armonía política del país”. Y el milagro se consuma ipsofacto.
Ahora resulta que todos los presidenciables se encuentran protegidos por el artículo 108 de la Constitución, y sin ostentar todavía el codiciado cargo de presidente de la republica, disfrutarán de esta prerrogativa y todos serán inmunes de facto. ¡Que chulada! ¡Que país tan maravilloso!
Ahora resulta que todos los presidenciables se encuentran protegidos por el artículo 108 de la Constitución, y sin ostentar todavía el codiciado cargo de presidente de la republica, disfrutarán de esta prerrogativa y todos serán inmunes de facto. ¡Que chulada! ¡Que país tan maravilloso!
21 junio 2005
LOS INÚTILES Y EL FONDEN
Que lamentable que algunos de los damnificados por el huracán Marty que afectó a Baja California Sur sigan clamando ayuda de las autoridades después de tres años de vueltas y más vueltas. Es vergonzoso lo que hacen estas autoridades federales del “cambio”. La gente afectada lo pierde todo y encima deben padecer la burocracia federal de la secretaría de gobernación. Y es siempre el gobierno del estado con sus escasos recursos quien tiene que dar la cara y atender estos problemas, inicialmente, mientras llegan los fondos federales destinados para esos fines, si es que llegan, provocando con ello un descuadre nefasto en la aplicación del exiguo presupuesto anual autorizado por el congreso local. Los daños que ha consignado el gobernador Agundez han superado en algunos casos los cinco mil millones de pesos por efectos ocasionados por un sólo huracán, por lo que el gobierno del estado se encontraría incapacitado para aportar la parte que le corresponda debido a la magnitud y lo cuantioso de los daños. Tenemos afortunadamente muchos puentes nuevos en todo el estado para esta temporada, por lo que se espera que los daños sean menores. Tal parece que en las condiciones actuales, los ciudadanos afectados por estos fenómenos naturales solamente cuentan con el voto para manifestar su molestia en contra de algunas autoridades federales que siempre tienen, como un maldición, aspiraciones políticas mayores. Como si lo merecieran. Pero no cuentan con que los votantes sabemos quien es el responsable directo del Fonden: el culpable de la lentitud y burocracia que priva en éste organismo es competencia directa del torpe secretario de gobernación que acaba de renunciar el 1 de Junio para fortuna de todos, si es que alguna vez estuvo ahí; pertenece al gobierno del “cambio” y quiere ser presidente, ¡vaya desfachatez! Así que, si quiere usted votar por él el año entrante, si gana la interna de su partido, revise qué es lo que ha hecho por el país y se dará cuenta de lo verdaderamente inútil e improductiva que ha sido su gestión, no hizo nada, más que nadar de muertito y soñar con la presidencia utilizando recursos públicos para su promoción. Gracias a esta persona, entre otras, no más de tres, el país es un desastre político que se refleja en áreas como las del Fonden cuya capacidad de respuesta ha sido absolutamente ineficaz, “provocando molestia y desconfianza de la población” según señaló recientemente el gobernador Agundez. Los casos de corrupción galopante cometidos con estos fondos destinados a emergencias no han sido investigados ni aclarados, porque quienes se los han atracado son personas de confianza de este malogrado secretario. Es evidente que quien fue un pésimo y blandengue secretario de gobernación, en la más importante secretaría del país, será, sin ninguna duda, el peor presidente que podamos elegir en México, si es que llega, aunque lo dudo, porque la gente lo tiene bien identificado. Por algo lo motejaron como “el hombrecito de Bucareli”. Además, es un delincuente electoral impune así sentenciado por las autoridades electorales del D.F. sin que hasta la fecha se haya probado lo contrario.
En la democracia siempre llega el momento de cobrar las facturas.
Según notas periodísticas, los fondos con que cuenta el Fonden este año, ascienden a cuatro mil quinientos millones de pesos, que es en realidad una cifra miserable, si observamos la importancia de los daños que los desastres naturales han ocasionado en varios estados de la republica al mismo tiempo, entre los cuales, BCS es solo uno de ellos y el menos importante en términos de población; las catástrofes provocadas solamente por los huracanes, ascienden a más del triple de los recursos disponibles actualmente. Los que habitamos en zonas de alto riesgo climático en la costas del país, en donde existen 74 ciudades expuestas a los efectos de huracanes de diversa magnitud en las cuales vivimos más de 15 millones de personas, debemos encomendarnos al santo de nuestra preferencia para que no se atraviesen elecciones, de ninguna clase, que pudieran coincidir con un desastre, porque entonces, los inservibles de la Segob, suspenden todo tipo de ayuda ya que suponen que se van a utilizar los fondos para apuntalar a los candidatos de algún partido político, mientras la gente padece los estragos del desastre. Hasta eso llegan en su miseria mental. Lo que han hecho es vergonzoso y absurdo y en un país serio estarían ya fuera del gobierno y sujetos a proceso penal. Todos lo vimos, y a como van las cosas, lo seguiremos padeciendo en tanto no se reforme la operación de este organismo. A ver si ahora que ya se fue el improductivo secretario Creel, sí les otorgan alguna ayuda a los damnificados que aún reclaman apoyos para salir de la miseria en la que quedaron. La verdad es que el Fonden, es manejado al antojo de la Segob y con criterios políticos; esta diseñado no para ayudar sino para bloquear la entrega de los recursos y, cuando éstos al fin se destraban, inician la entrega a cuentagotas a la población que lo requiere. A veces, los cínicos burócratas del centro se alcanzan la puntada de decirles a las autoridades del estado afectado “Oye mi gober, porqué no pones tú el recurso que haga falta y luego te lo reponemos”, proponen tonterías sin en menor recato ni sentido de la urgencia, a pesar de saber que, estados como éste, siempre tienen carencia de fondos para atender estos problemas extraordinarios. Lo que deben hacer en la Segob, es entregar de inmediato los fondos necesarios que le indique el gobierno del estado definidos con base en evaluaciones preliminares conjuntas entre funcionarios federales que despachan aquí y los del estado, y posteriormente, realizar los ajustes a que haya lugar; si se estimaron daños de más o se inflaron los costos se regresará lo que se pidió de más, si fuera el caso, así se atendería de inmediato el problema sin las tardadas intervenciones de los cuentachiles del Fonden. Hay quejas interminables por toda la republica en contra de la operación del fondo y sobre su escasa transparencia en las compras que realiza. El gobierno del estado pudo haber intervenido cuando se creó el Fonden para diseñar un buen fideicomiso pero sucumbió ante la rapidez de los burócratas de la Segob quienes solamente les presentaron un contrato de machote para su firma urgente, y era igualito en todos los estados en los que se firmó, me consta. Por lo que hemos visto, las actuales autoridades del estado se la van a jugar teniendo en cuenta primero los intereses de la población afectada, y ya no aceptarán fácilmente en el futuro, todo lo que les proponga la torpeza sabihonda y unilateral de la burocracia centralista, y según sabemos, ya hicieron las propuestas correspondientes ante quien deben hacerlo. Al gobernador Agundez le tocó sentir en carne propia los desastres que provocaron fenómenos naturales en el municipio que gobernó durante tres años, así que conoce bien los problemas a resolver, y ahora sí tiene más herramientas, y más poder, para decidir mejor en favor del estado y sus habitantes afectados, cuando los haya. Recordemos que el Fonden es un contrato con reglas de operación concertadas entre las partes, que por definición, deben ser un acuerdo de mutuo beneficio para quienes intervienen en su firma. El nuevo secretario de gobernación, Salvador Abascal, merece otro análisis, pero en principio su nombramiento me parece acertado. Hay que recordar, además, que tiene algunas raíces familiares y afectivas, por el lado de su padre, en la colonización del norte de sudcalifornia llevada a cabo al término de la guerra cristera por uno de los líderes del sinarquismo en pugna con el gobierno federal y fue nada menos que el padre del actual secretario.
En la democracia siempre llega el momento de cobrar las facturas.
Según notas periodísticas, los fondos con que cuenta el Fonden este año, ascienden a cuatro mil quinientos millones de pesos, que es en realidad una cifra miserable, si observamos la importancia de los daños que los desastres naturales han ocasionado en varios estados de la republica al mismo tiempo, entre los cuales, BCS es solo uno de ellos y el menos importante en términos de población; las catástrofes provocadas solamente por los huracanes, ascienden a más del triple de los recursos disponibles actualmente. Los que habitamos en zonas de alto riesgo climático en la costas del país, en donde existen 74 ciudades expuestas a los efectos de huracanes de diversa magnitud en las cuales vivimos más de 15 millones de personas, debemos encomendarnos al santo de nuestra preferencia para que no se atraviesen elecciones, de ninguna clase, que pudieran coincidir con un desastre, porque entonces, los inservibles de la Segob, suspenden todo tipo de ayuda ya que suponen que se van a utilizar los fondos para apuntalar a los candidatos de algún partido político, mientras la gente padece los estragos del desastre. Hasta eso llegan en su miseria mental. Lo que han hecho es vergonzoso y absurdo y en un país serio estarían ya fuera del gobierno y sujetos a proceso penal. Todos lo vimos, y a como van las cosas, lo seguiremos padeciendo en tanto no se reforme la operación de este organismo. A ver si ahora que ya se fue el improductivo secretario Creel, sí les otorgan alguna ayuda a los damnificados que aún reclaman apoyos para salir de la miseria en la que quedaron. La verdad es que el Fonden, es manejado al antojo de la Segob y con criterios políticos; esta diseñado no para ayudar sino para bloquear la entrega de los recursos y, cuando éstos al fin se destraban, inician la entrega a cuentagotas a la población que lo requiere. A veces, los cínicos burócratas del centro se alcanzan la puntada de decirles a las autoridades del estado afectado “Oye mi gober, porqué no pones tú el recurso que haga falta y luego te lo reponemos”, proponen tonterías sin en menor recato ni sentido de la urgencia, a pesar de saber que, estados como éste, siempre tienen carencia de fondos para atender estos problemas extraordinarios. Lo que deben hacer en la Segob, es entregar de inmediato los fondos necesarios que le indique el gobierno del estado definidos con base en evaluaciones preliminares conjuntas entre funcionarios federales que despachan aquí y los del estado, y posteriormente, realizar los ajustes a que haya lugar; si se estimaron daños de más o se inflaron los costos se regresará lo que se pidió de más, si fuera el caso, así se atendería de inmediato el problema sin las tardadas intervenciones de los cuentachiles del Fonden. Hay quejas interminables por toda la republica en contra de la operación del fondo y sobre su escasa transparencia en las compras que realiza. El gobierno del estado pudo haber intervenido cuando se creó el Fonden para diseñar un buen fideicomiso pero sucumbió ante la rapidez de los burócratas de la Segob quienes solamente les presentaron un contrato de machote para su firma urgente, y era igualito en todos los estados en los que se firmó, me consta. Por lo que hemos visto, las actuales autoridades del estado se la van a jugar teniendo en cuenta primero los intereses de la población afectada, y ya no aceptarán fácilmente en el futuro, todo lo que les proponga la torpeza sabihonda y unilateral de la burocracia centralista, y según sabemos, ya hicieron las propuestas correspondientes ante quien deben hacerlo. Al gobernador Agundez le tocó sentir en carne propia los desastres que provocaron fenómenos naturales en el municipio que gobernó durante tres años, así que conoce bien los problemas a resolver, y ahora sí tiene más herramientas, y más poder, para decidir mejor en favor del estado y sus habitantes afectados, cuando los haya. Recordemos que el Fonden es un contrato con reglas de operación concertadas entre las partes, que por definición, deben ser un acuerdo de mutuo beneficio para quienes intervienen en su firma. El nuevo secretario de gobernación, Salvador Abascal, merece otro análisis, pero en principio su nombramiento me parece acertado. Hay que recordar, además, que tiene algunas raíces familiares y afectivas, por el lado de su padre, en la colonización del norte de sudcalifornia llevada a cabo al término de la guerra cristera por uno de los líderes del sinarquismo en pugna con el gobierno federal y fue nada menos que el padre del actual secretario.
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