¿Cuál Corte, la de Mónaco? No. Es claro que nos referimos a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, no vaya usted a creer que a alguna de las varias cortes europeas que conservan a sus reyes y príncipes y a toda la realeza que les acompaña. Éstos últimos son un anacronismo de nuestro tiempo, pero quien los padezca que le ponga remedio o, en todo caso, quien los disfrute, pues que con su pan se los coma y buen provecho.
Hay otra clase de realeza que se encuentra entre nosotros, la padecemos y además les pagamos. Lo curioso es que son servidores públicos cuyas acciones, se supone, están sujetas a las leyes que nos rigen. Es más, lector, para su asombro, le diré que son los custodios superiores del orden constitucional y guardianes de la correcta aplicación e interpretación de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
Estos conspicuos señores y una dama, porque hay una Ministra, son la casta divina del país, los jornaleros de lujo, a quienes les pagamos hasta el agua de sus casas.
Pobres de los pobres. Que pensarían 55 millones de miserables que habitan en México, más de la mitad de los habitantes del país, de las cantidades que estos señores y señora “ganan” mientras que ellos solo podrían ver reunido ese dinero acumulando su salario durante tres o cuatro generaciones.
Si usted va a pedir trabajo o chamba a una empresa privada, como buen profesionista que es, entrega su curriculum, sostiene una o dos entrevistas con sus posibles contratantes y posteriormente, si tiene suerte y resulta ser usted el que requieren, lo aceptan y a trabajar. Recibirá por sus servicios un promedio de ocho mil pesos mensuales brutos, lo que quiere decir que usted tendrá que pagar los impuestos generados. No es así con la casta divina, a ellos se los pagamos nosotros. Y no utilicemos ejemplos de personas que alquilan su fuerza de trabajo para ganar, con un gran esfuerzo, el salario mínimo, porque entonces todos nos pondremos a gimotear después de hacer las odiosas comparaciones. Le recomiendo que por su salud emocional no lo haga.
El Presidente de la República gana, por disposición del Decreto de Presupuesto de Egresos 2005, alrededor de 154 mil pesos mensuales netos. Un subdirector en el ámbito publico federal gana alrededor de 25 mil pesos brutos al mes. Hay directores generales que rebasan los 50 mil pesos mensuales, también brutos. En este maravilloso país hay servidores públicos de primera, de segunda, de tercera... y la cuenta puede ser infinita y serán tantos los niveles como categorías tenga el catalogo de puestos en el servicio publico federal.
La empresa Mercer Human Resource Consulting, realizó un estudio mundial sobre los diferentes salarios que se pagan en los altos niveles gerenciales en una muestra de 50 naciones en el mundo; una vez que convertimos los dólares a pesos al tipo de cambio, surge Chile con una remuneración bruta anual de 1.3 millones de pesos al año; nuestro país, México aparece con 1.05 millones de pesos al año de sueldo bruto. En tanto que Suiza es el país que mejor retribuye a sus empleados con 1.98 millones de pesos al año. En la Encuesta de Sueldos 2005 de la Cámara Americana de Comercio, se consigna que el promedio salarial a directores de área, supervisores y gerentes oscila en un rango mínimo de 52,240 pesos al año y un máximo de 1.93 millones de pesos anuales, aproximadamente.
Nada que ver con nuestros excelsos y desmedidos Ministros de la Corte.
Hay algunos pocos elegidos que no caben en ninguna categoría, son una especie rara, no precisamente en extinción, que se encuentran en el paraíso salarial, en un lugar muy parecido a la gloria. Usted se preguntará porqué, y muchos periodistas se los han preguntado directamente a estos altísimos ganones y solamente recibieron un largo e incomodo silencio como respuesta.
¿Sabe usted, asalariado lector, cuánto gana el Ministro Presidente al año?
Pues la bagatela de ¡¡¡ 7.8 millones de pesos al año !!!
Según estos datos, el Ministro Presidente de la Corte ganaría 21,369 pesos ¡diarios!
Mas o menos esa es la cantidad que estos ilustrísimos señores, y señora, han decidido embolsarse del dinero que usted y yo pagamos de impuestos. Cuatro veces más que lo devengado por el Presidente de la República, según cálculos de algunos diputados federales, a pesar de que la Ley lo prohíbe. Puede ser legal lo que hacen, según ellos dirán. No lo sé. Pero sí sé que es profundamente inmoral y cínico.
¿Y la justa medianía republicana de Juárez en donde quedó? ¿Y la indispensable autoridad moral?
Esta anomalía, por llamarle de alguna forma, viola el artículo 45 del Decreto del Presupuesto de Egresos de la Federación, en donde se indica con claridad que ningún servidor público puede ganar más que el Presidente de la República. Asómbrese usted más, si le es posible: cuando la Auditoria Superior de la Federación intentó profundizar en la investigación para saber si violaban la legislación vigente en materia presupuestal, entonces los ilustrísimos se ampararon, ¿en que cree usted?, pues según ellos, en la “autonomía” del Poder Judicial. Esta es una de las formas más abusivas que conozco del concepto de autonomía. Casos como este me convencen, cada vez más, de que, en efecto, a este país le urge una purificación.
Además, la singularidad de los Ministros de la Corte, también es violatoria de diversas disposiciones relativas a los recortes al gasto corriente de la alta burocracia de todas las dependencias del ámbito federal que aprobó la Cámara de Diputados para este año.
En las leyes y decretos que regulan estas materias, se emiten una serie de normas a las cuales deben sujetarse TODOS los servidores públicos federales del país. Nadie puede sustraerse y alegar de manera tramposa: “nosotros nos manejamos aparte porque somos uno de los poderes republicanos y tenemos autonomía para todo lo que se nos ocurra hacer con nuestro presupuesto”. Ya basta.
¿Quiénes son estos privilegiados? ¿Quién demonios se creen? ¿De que méritos goza este grupito de abusivos? ¿Quiénes son este conjunto de vividores que creen merecer estos ofensivos sueldazos insultando con ello a todos los mexicanos?
En el mundo, en todo el ancho mundo, no hay un solo servidor publico que gane lo que ganan estos célebres caballeros y la distinguida dama. Ni siquiera los presidentes de naciones ricas y poderosas ¿Cómo es posible que en el servicio publico mexicano, unos pocos, quienes sean, se concedan como sueldo tales carretadas de dinero sin pudor alguno?
Lo que sea que hagan estos “sabios”, óigase bien, lo que sea, no es justo ni ético lo que se meten al bolsillo. Ningún servidor publico merece ese bárbaro salario y sus canonjías, menos en un país de miserables. Insisto, no importa que hagan.
Si ya el sueldo de la alta burocracia del poder ejecutivo nos parecía una insolencia pues estos datos que fueron dados a conocer a la luz publica, nos parecen un auténtico descaro y un atentado contra la justicia y el buen gobierno.
De veras que no tienen vergüenza.
Me parece que le deben una buena explicación al pueblo de México.
Para rematar, el Magistrado Presidente reconoce que los rezagos existentes en la impartición de justicia en su ámbito de competencia es ¡por falta de recursos! Pero lo que les sobra de presupuesto en el año, lo mandan a sus inexpugnables fideicomisos violando la ley de nuevo. Sin comentarios.
Como ya no tengo espacio, en una próxima entrega les daremos conocer las “prestaciones” que estos exclusivos mexicanos clase premier, se reparten en la más absoluta impunidad y como usan la figura del fideicomiso para “esconder” otros muchos de sus magnánimos y desmedidos privilegios.¡Que país tan maravilloso!
Diosa griega de la "redistribución" o del equilibrio. Su labor era castigar a aquellos que cometían crímenes y quedaban impunes, a la vez que recompensaba a los que sufrían injustamente. Bajo este nombre se publican todas las columnas que aparecieron en el periódico El Sudcaliforniano en La Paz, Baja California Sur. A partir del 7ene2017 solamente se publican comentarios y algunas columnas en este Blog.
21 mayo 2005
18 mayo 2005
¿JUSTICIA? ¿PARA TODOS? ¿CUÁNDO?
Hay cosas que estamos obligados a no olvidar. A revisarlas de manera permanente para que no nos ocurra una mutación que convierta a los ciudadanos de este país en un nido de cínicos. Si es que no lo somos todavía. Estamos acostumbrados y vivir en la permanente resignación -algunos le llamarían de otra forma más castiza- al conocer hechos y cifras que no queremos ver y que cuando las advertimos no nos produce ninguna reflexión ni nos provoca sentimiento alguno que nos lleve a tomar acciones de algún tipo. Solo las vemos pasar.
No hace mucho tiempo, entre el 13 al 23 de mayo de 2001, el Secretario General de las Naciones Unidas, Kofi Annan ordenó una misión de seguimiento respecto a la corrupción del Poder Judicial en México. Esta investigación la realizó un señor de nombre rarísimo y generó un documento titulado: Informe del Relator Especial sobre la independencia de los magistrados y abogados, Sr. Dato Param Coomaraswamy, presentado de conformidad con la resolución 2001/39 de la Comisión de Derechos Humanos y mostró su informe el 24 de enero de 2002 en el 58º período de sesiones de la Comisión.
En la introducción de su reporte, se mencionan personas, organismos, dependencias e instancias que le dieron sus puntos de vista al Relator mediante entrevistas y reuniones. No hacemos la cita textual de la lista porque es muy extensa pero a manera de ejemplo citaremos algunas: Embajadora Especial para los Derechos Humanos, Secretario de Seguridad Pública, el Secretario del Interior; el Procurador General de la República; el Procurador General Militar; el Presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos; el Director del Instituto Federal de Defensa Pública; el Director del Instituto Nacional Indigenista; los miembros de las Comisiones de Justicia y de Derechos Humanos del Senado; y los miembros de las Comisiones de Justicia y Derechos Humanos del Congreso; representantes de la Secretaría de Relaciones Exteriores, de la Secretaría de Defensa, de la Marina, de la Secretaría de Seguridad Pública, de la Secretaría del Interior, de la Oficina del Procurador General de la República, del Instituto Nacional Indigenista y de la Comisión Nacional de Derechos Humanos; además, con el Presidente de la Suprema Corte de Justicia y sus ministros; los magistrados del Primer Tribunal Colegiado Federal (Sala de lo Penal) y los magistrados del Primer Tribunal Colegiado Federal (Sala de lo Civil); el Consejo de la Judicatura Federal y el Director del Instituto de la Judicatura Federa; el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM); el Presidente del Colegio de Abogados de México, y miembros de éste, etc. Y falta una buena cantidad de instituciones y organismos y particulares, de manera que debemos suponer que obtuvo información relevante de todos ellos para formarse un juicio suficientemente justo como para emitir una opinión consistente y ponerla en su informe. No dejó una sola persona o institución relevante al tema sin entrevistar. Todo mundo le dio su opinión. La metodología puede ser discutible por la precisión, pero a mi juicio es válida.
Este Relator Especial, nos dice en su resumen ejecutivo que “... decidió emprender esa misión porque había recibido informaciones alarmantes acerca del estado de derecho, la administración de justicia y, en particular, la independencia del poder judicial en México.”
Las partes centrales de la investigación de Naciones Unidas, tienen que ver con la independencia del poder judicial, la administración de justicia y la impunidad.
El Relator visitó el Distrito Federal, Nayarit, Chihuahua y Cd. Juárez, haciendo sus investigaciones para determinar qué estaba ocurriendo con uno de los sectores que mayormente se mantenían en la oscuridad en términos de transparencia, corrupción y rendición de cuentas, que afectaba a todos los mexicanos por igual.
Los resultados fueron sorprendentes: “Según las estimaciones que recibió el Relator Especial, la corrupción afecta en un porcentaje que oscila entre un 50 y un 70% del total de los jueces a nivel federal.” Pero además de señalamientos de tal tamaño y trascendencia respecto a la corrupción de este poder, lo peor estaba por venir: “ Sin embargo, el Consejo de la Judicatura nunca ha sancionado a un juez federal por corrupción.” ¡Bolas!
Al conocerse los resultados de la investigación del Relator de las Naciones Unidas, todos los jueces del país montaron en cólera. La Suprema Corte lo descalificó y, se defendieron como gatos boca arriba. El Consejo de la Judicatura casi lo cuelga. Dijeron que el estudio era una vacilada porque lo realizó muy rápido y no tuvo información pertinente de personas e instituciones adecuadas. Todos los afectados por este malasio de raro apelativo protestaron. En la prensa nacional tuvo una gran cobertura.
No aguantan nada. En cambio los ciudadanos mexicanos, la gente de la calle, tomaron este dato con una naturalidad sorprendente, lo que indicaba una circunstancia obvia: ya lo sabíamos. Solo que nadie se esperaba que el nivel de corrupción obtenido por el Relator resultara tan alto. Hubo algunos otros cínicos mexicanos que, con sorna, reclamaron que el estudio estaba mal, que objetivamente no se había hecho una investigación a fondo, y al preguntarles una razón contestaban “es que el pachihuara ese se quedo corto”. Cinismo puro o vamos todos a llevarnos la fiesta en paz.
Hubo inclusive un magistrado que le atribuyo un mensaje secreto al reporte y afirmaba que todo era una estrategia del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo (¿) Otros más mesurados, aseguraron que no creían posible que en un corto viaje de 10 días le hubiese permitido al Relator de Naciones Unidas, conocer a fondo el Poder Judicial mexicano.
Seguramente usted está pensando que el Señor Dato Param pudo haber visitado Baja California Sur, pero no, en realidad no vino por estas tierras peninsulares. Lástima. De cualquier forma me parece que ustedes, amables lectores, se deben de imaginar, si hubiera venido, cuáles hubieran sido los resultados de la investigación. Pues yo no lo sé pero ¿ Porque tendría que ser diferente el poder judicial del estado al del resto del país? No somos marcianos. El propio Relator reconoce que se “... observa una disparidad entre la calidad de la justicia impartida por los tribunales federales y la de los tribunales de los Estados, debida en gran parte a las diferencias existentes en cuanto a disponibilidad de recursos.”
Este problema de la impartición de la justicia en el país esta por los suelos en todos lados. En la lona.
Esperemos que exista pronto un informe del Tribunal Superior de Justicia del estado respecto a la calidad de los servicios de justicia que proveen, pero no los informes planos que nos dicen cuántos jueces tienen, cuántos juzgados y datos de tipo estadístico. Lo que requerimos es una información de mas calidad con un enfoque más analítico en términos cualitativos, consistentes, respecto a la situación que prevalece, que podemos esperar y cuales son las opciones; qué han hecho para otorgar una justicia pronta; que nos digan cuál es el rezago existente y como terminaron o terminarán con él. En fin datos que nos permitan a los ciudadanos evaluar adecuadamente a los integrantes del poder judicial Sudcaliforniano; quién los nombra y cómo; cuánto duran en el encargo; cuántos jueces han sido despedidos o procesados por actos de corrupción o por omisiones en sus juicios, etc.
A pesar de que el crecimiento en el poder judicial federal en los últimos años es importante, este se ha enfocado al abatimiento del rezago acumulado que se tenía a esas fechas y era (suponemos que todavía es) impresionante: en 1998 los tribunales colegiados tenían acumulado un volumen de 160,810 casos y en el año 2000 de 252,502 casos. El volumen de casos de los tribunales de circuito fue de 32,657 en 1998 y de 37,507 en 2000, y el de los jueces de distrito de 244,157 en 1998 y de 247,321 en 2000.
¿Porqué debemos pensar que este rezago ya terminó? ¿Porqué debemos pensar que ya son eficientes? ¿Porqué debemos pensar que ahora sí imparten justicia pronta? ¿Porqué debemos pensar que ya terminaron con la corrupción que invade a todo el país? ¿De qué manera pueden justificar los sueldazos que les pagan mes a mes?
Los Sudcalifornianos merecemos una explicación clara y contundente de lo que hemos avanzado en los últimos seis años.
El abogado Néstor de Buen afirma incrédulo “Es más que evidente que hay corrupción judicial, administrativa y laboral. Excesiva, por supuesto. Pero me resulta muy difícil admitir que se pueda convertir en porcentajes tan dispares como el 50 por ciento y el 70 por ciento.”
Y una cita más de este interesante informe que se refiere al tema de actualidad de los juicios mediáticos a los que ya nos han acostumbrado los medios y muy en boga últimamente “Esta compleja situación se agrava a veces por la presión que ejercen los medios de comunicación. Si estos últimos insisten en que a los presuntos autores de un delito se les declare culpables y se les condene, esto repercute en la opinión pública y se convierte en una presión adicional para que el juez dicte una sentencia condenatoria que haga caso omiso de las pruebas y de las disposiciones de la ley.”
El Relator Especial de Naciones Unidas remata “la falta de confianza del público en el sistema judicial es inmensa.” Todavía en marzo de 2003, a mas de un año de distancia del reporte, el investigador internacional indicaba que “no ha recibido mayor información sobre la manera en que el gobierno mexicano ha cumplido las recomendaciones hechas...". Y las autoridades mexicanas le respondieron, por esas fechas, con un galimatías diciendo que sus recomendaciones “habían sido incorporadas en los mecanismos internacionales y que Secretaría de Relaciones Exteriores desarrolló otra serie de recomendaciones que están siendo objeto de consideración de la comisión intersecretarial de derechos humanos.” Esto y nada da lo mismo. Las conclusiones del Relator siguen en la cancha del poder judicial.
A más de tres años de conocer los resultados de la investigación es posible afirmar que el avance que hemos tenido en estos casi cinco años de gobierno federal ha sido nulo. ¿Y será que en los seis del estatal también? Conste es pregunta.
Y usted, justiciero lector, ¿a quién le otorga más credibilidad? Quienes tengan interés en consultar el estudio pueden hacerlo en la pagina web de las Naciones Unidas con este numero E/CN.4/2002/72/Add.1 del 24 de enero de 2002 o por el nombre que ya se indicó.
No hace mucho tiempo, entre el 13 al 23 de mayo de 2001, el Secretario General de las Naciones Unidas, Kofi Annan ordenó una misión de seguimiento respecto a la corrupción del Poder Judicial en México. Esta investigación la realizó un señor de nombre rarísimo y generó un documento titulado: Informe del Relator Especial sobre la independencia de los magistrados y abogados, Sr. Dato Param Coomaraswamy, presentado de conformidad con la resolución 2001/39 de la Comisión de Derechos Humanos y mostró su informe el 24 de enero de 2002 en el 58º período de sesiones de la Comisión.
En la introducción de su reporte, se mencionan personas, organismos, dependencias e instancias que le dieron sus puntos de vista al Relator mediante entrevistas y reuniones. No hacemos la cita textual de la lista porque es muy extensa pero a manera de ejemplo citaremos algunas: Embajadora Especial para los Derechos Humanos, Secretario de Seguridad Pública, el Secretario del Interior; el Procurador General de la República; el Procurador General Militar; el Presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos; el Director del Instituto Federal de Defensa Pública; el Director del Instituto Nacional Indigenista; los miembros de las Comisiones de Justicia y de Derechos Humanos del Senado; y los miembros de las Comisiones de Justicia y Derechos Humanos del Congreso; representantes de la Secretaría de Relaciones Exteriores, de la Secretaría de Defensa, de la Marina, de la Secretaría de Seguridad Pública, de la Secretaría del Interior, de la Oficina del Procurador General de la República, del Instituto Nacional Indigenista y de la Comisión Nacional de Derechos Humanos; además, con el Presidente de la Suprema Corte de Justicia y sus ministros; los magistrados del Primer Tribunal Colegiado Federal (Sala de lo Penal) y los magistrados del Primer Tribunal Colegiado Federal (Sala de lo Civil); el Consejo de la Judicatura Federal y el Director del Instituto de la Judicatura Federa; el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM); el Presidente del Colegio de Abogados de México, y miembros de éste, etc. Y falta una buena cantidad de instituciones y organismos y particulares, de manera que debemos suponer que obtuvo información relevante de todos ellos para formarse un juicio suficientemente justo como para emitir una opinión consistente y ponerla en su informe. No dejó una sola persona o institución relevante al tema sin entrevistar. Todo mundo le dio su opinión. La metodología puede ser discutible por la precisión, pero a mi juicio es válida.
Este Relator Especial, nos dice en su resumen ejecutivo que “... decidió emprender esa misión porque había recibido informaciones alarmantes acerca del estado de derecho, la administración de justicia y, en particular, la independencia del poder judicial en México.”
Las partes centrales de la investigación de Naciones Unidas, tienen que ver con la independencia del poder judicial, la administración de justicia y la impunidad.
El Relator visitó el Distrito Federal, Nayarit, Chihuahua y Cd. Juárez, haciendo sus investigaciones para determinar qué estaba ocurriendo con uno de los sectores que mayormente se mantenían en la oscuridad en términos de transparencia, corrupción y rendición de cuentas, que afectaba a todos los mexicanos por igual.
Los resultados fueron sorprendentes: “Según las estimaciones que recibió el Relator Especial, la corrupción afecta en un porcentaje que oscila entre un 50 y un 70% del total de los jueces a nivel federal.” Pero además de señalamientos de tal tamaño y trascendencia respecto a la corrupción de este poder, lo peor estaba por venir: “ Sin embargo, el Consejo de la Judicatura nunca ha sancionado a un juez federal por corrupción.” ¡Bolas!
Al conocerse los resultados de la investigación del Relator de las Naciones Unidas, todos los jueces del país montaron en cólera. La Suprema Corte lo descalificó y, se defendieron como gatos boca arriba. El Consejo de la Judicatura casi lo cuelga. Dijeron que el estudio era una vacilada porque lo realizó muy rápido y no tuvo información pertinente de personas e instituciones adecuadas. Todos los afectados por este malasio de raro apelativo protestaron. En la prensa nacional tuvo una gran cobertura.
No aguantan nada. En cambio los ciudadanos mexicanos, la gente de la calle, tomaron este dato con una naturalidad sorprendente, lo que indicaba una circunstancia obvia: ya lo sabíamos. Solo que nadie se esperaba que el nivel de corrupción obtenido por el Relator resultara tan alto. Hubo algunos otros cínicos mexicanos que, con sorna, reclamaron que el estudio estaba mal, que objetivamente no se había hecho una investigación a fondo, y al preguntarles una razón contestaban “es que el pachihuara ese se quedo corto”. Cinismo puro o vamos todos a llevarnos la fiesta en paz.
Hubo inclusive un magistrado que le atribuyo un mensaje secreto al reporte y afirmaba que todo era una estrategia del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo (¿) Otros más mesurados, aseguraron que no creían posible que en un corto viaje de 10 días le hubiese permitido al Relator de Naciones Unidas, conocer a fondo el Poder Judicial mexicano.
Seguramente usted está pensando que el Señor Dato Param pudo haber visitado Baja California Sur, pero no, en realidad no vino por estas tierras peninsulares. Lástima. De cualquier forma me parece que ustedes, amables lectores, se deben de imaginar, si hubiera venido, cuáles hubieran sido los resultados de la investigación. Pues yo no lo sé pero ¿ Porque tendría que ser diferente el poder judicial del estado al del resto del país? No somos marcianos. El propio Relator reconoce que se “... observa una disparidad entre la calidad de la justicia impartida por los tribunales federales y la de los tribunales de los Estados, debida en gran parte a las diferencias existentes en cuanto a disponibilidad de recursos.”
Este problema de la impartición de la justicia en el país esta por los suelos en todos lados. En la lona.
Esperemos que exista pronto un informe del Tribunal Superior de Justicia del estado respecto a la calidad de los servicios de justicia que proveen, pero no los informes planos que nos dicen cuántos jueces tienen, cuántos juzgados y datos de tipo estadístico. Lo que requerimos es una información de mas calidad con un enfoque más analítico en términos cualitativos, consistentes, respecto a la situación que prevalece, que podemos esperar y cuales son las opciones; qué han hecho para otorgar una justicia pronta; que nos digan cuál es el rezago existente y como terminaron o terminarán con él. En fin datos que nos permitan a los ciudadanos evaluar adecuadamente a los integrantes del poder judicial Sudcaliforniano; quién los nombra y cómo; cuánto duran en el encargo; cuántos jueces han sido despedidos o procesados por actos de corrupción o por omisiones en sus juicios, etc.
A pesar de que el crecimiento en el poder judicial federal en los últimos años es importante, este se ha enfocado al abatimiento del rezago acumulado que se tenía a esas fechas y era (suponemos que todavía es) impresionante: en 1998 los tribunales colegiados tenían acumulado un volumen de 160,810 casos y en el año 2000 de 252,502 casos. El volumen de casos de los tribunales de circuito fue de 32,657 en 1998 y de 37,507 en 2000, y el de los jueces de distrito de 244,157 en 1998 y de 247,321 en 2000.
¿Porqué debemos pensar que este rezago ya terminó? ¿Porqué debemos pensar que ya son eficientes? ¿Porqué debemos pensar que ahora sí imparten justicia pronta? ¿Porqué debemos pensar que ya terminaron con la corrupción que invade a todo el país? ¿De qué manera pueden justificar los sueldazos que les pagan mes a mes?
Los Sudcalifornianos merecemos una explicación clara y contundente de lo que hemos avanzado en los últimos seis años.
El abogado Néstor de Buen afirma incrédulo “Es más que evidente que hay corrupción judicial, administrativa y laboral. Excesiva, por supuesto. Pero me resulta muy difícil admitir que se pueda convertir en porcentajes tan dispares como el 50 por ciento y el 70 por ciento.”
Y una cita más de este interesante informe que se refiere al tema de actualidad de los juicios mediáticos a los que ya nos han acostumbrado los medios y muy en boga últimamente “Esta compleja situación se agrava a veces por la presión que ejercen los medios de comunicación. Si estos últimos insisten en que a los presuntos autores de un delito se les declare culpables y se les condene, esto repercute en la opinión pública y se convierte en una presión adicional para que el juez dicte una sentencia condenatoria que haga caso omiso de las pruebas y de las disposiciones de la ley.”
El Relator Especial de Naciones Unidas remata “la falta de confianza del público en el sistema judicial es inmensa.” Todavía en marzo de 2003, a mas de un año de distancia del reporte, el investigador internacional indicaba que “no ha recibido mayor información sobre la manera en que el gobierno mexicano ha cumplido las recomendaciones hechas...". Y las autoridades mexicanas le respondieron, por esas fechas, con un galimatías diciendo que sus recomendaciones “habían sido incorporadas en los mecanismos internacionales y que Secretaría de Relaciones Exteriores desarrolló otra serie de recomendaciones que están siendo objeto de consideración de la comisión intersecretarial de derechos humanos.” Esto y nada da lo mismo. Las conclusiones del Relator siguen en la cancha del poder judicial.
A más de tres años de conocer los resultados de la investigación es posible afirmar que el avance que hemos tenido en estos casi cinco años de gobierno federal ha sido nulo. ¿Y será que en los seis del estatal también? Conste es pregunta.
Y usted, justiciero lector, ¿a quién le otorga más credibilidad? Quienes tengan interés en consultar el estudio pueden hacerlo en la pagina web de las Naciones Unidas con este numero E/CN.4/2002/72/Add.1 del 24 de enero de 2002 o por el nombre que ya se indicó.
12 mayo 2005
OTRA DE AGUA, AGUADORES Y AGUAFIESTAS
En cualquier oficina de una empresa grande, o del sector público federal, estatal o municipal, acontece un fenómeno que no por frecuente deja de ser curioso y muy dañino para cualquier organización. Hay una gran cantidad de actividades que se desarrollan de manera sistemática pero también sin ninguna reflexión sobre su utilidad. Ya me pasó en alguna ocasión, cuando le pregunte a un empleado que preparaba, afanosamente, como tres kilos de papel conteniendo información, que para qué realizaba esa actividad o para qué preparaba tal cantidad de datos y la contestación que me dio fue sorprendente: “pues es que siempre lo hemos hecho así”. Para probarle al empleado y a la institución la inutilidad de la cantidad de información que solicitaban y que, a su vez, era remitida a otra oficina, ordené que se dejara de enviar para ver qué pasaba y lo que ocurrió a la vuelta de tres meses también fue sorprendente: nada. Hacer por hacer. Mandar por mandar. Joder por joder.
Tengo la impresión de que en Sapa ocurre exactamente lo mismo. Llegan funcionarios que únicamente se suben al caballo, a hacer lo mismo que todos han hecho siempre, sin análisis de nada, sin reflexión, sin cuestionarse nada, desperdiciando el tiempo de mucha gente que podría ser destinada a otros menesteres. Trabajan con los mismos datos y repiten hasta el cansancio las mismas mentiras que venimos escuchando desde hace 25 años.
Con los recibos del Sapa en la mano, y con un reporte que solicité en sus oficinas relativo al consumo de los últimos 12 meses voy a refutar, una vez más, y ya, porque me da güeva, los datos mentirosos que dio a conocer a la opinión pública el director del organismo el 5.04.2005 en el Sudcaliforniano. Dijo que un metro cúbico de agua surtida para consumo doméstico tiene un costo de producción de 6.50 pesos (para efectos de nuestro análisis no tenemos más remedio que creerle, ya tendremos oportunidad con más y mejores datos para demostrar si estaba equivocado, como suponemos que lo está).
En otro dato que nos da el director, en la misma fecha y fuente, señala que los usuarios gastalones, despilfarradores, e irresponsables derrochadores de agua de La Paz le pagamos solamente 2.80 pesos por metro cúbico al Sapa, afirmando que “en otras ciudades como Monterrey, Tijuana, Querétaro y otras se cobra el agua al costo real de producción.” Esto significa que el Sapa sostiene que nos subsidia con un promedio del 57% del valor real de nuestro consumo de agua. O sea solo pagamos el 43% del costo.
Pues le tengo buenas noticias antes de que se vaya, señor director. Después de analizar lo que yo pago, con base en sus propios y dudosos datos, le informo lo siguiente esperando que le sea útil la información. Desde luego la muestra soy yo y los datos de un año de consumo (tamaño de muestra n = 12) pero recordemos que en el muestreo estadístico mientras más homogénea sea la población menor tamaño tendrá la muestra. Entiendo que la muestra tendría que ser mayor para darle consistencia a los datos obtenidos, pero valga la licencia, únicamente para demostrar una teoría: no somos derrochadores de agua en la ciudad de La Paz y quienes sostengan lo contrario mienten.
El promedio de mis consumos de agua de los últimos doce meses y de las cantidades que he pagado por ese concepto, me dan un promedio aritmético de 5.22 pesos por metro cúbico de agua, con una desviación estándar promedio de 1.2, es decir, les pague el 79% de su costo de producción y no el 43% que erróneamente el director del Sapa supone que le pagamos. En este periodo de análisis, hubo meses en los cuales pague 6.60 pesos por metro cúbico, que fue el más caro y, según sus datos, la institución que usted representa se ganó un total de 10 centavos por metro cúbico, porque le cubrí su costo de producción y le quedaron utilidades. Durante cinco meses el pago que le hice al Sapa fue superior al costo de producción por ustedes reconocido. El mes en el que menor cantidad pague por metro cúbico de agua, fue de 3.52 pesos, el 54% de su costo reconocido. Ninguna de las cantidades se parece a la que usted dio de 2.80 pesos por metro cúbico.
Mi familia es una familia promedio de 5 miembros de manera que mis consumos de agua son los típicos que tiene una familia sudcaliforniana. Tengo tres perros que toman agua y se bañan de vez en cuando. También tengo alrededor de 25 plantas entre árboles, macetas y plantas pequeñas que requieren agua. O sea, mas o menos como todos ¿No? Digamos que soy una muestra representativa de los usuarios.
El consumo de agua en mi casa, sumando todo lo que requiere agua, es de 158.6 litros por día por persona, menos del 50% de lo que usted dice que consumimos, más precisamente es el 45.3% del consumo sobre los 350 l/p/día que usted supone, mentirosamente, que tenemos cada uno de los habitantes de ciudad de La Paz. En este caso la desviación estándar de la muestra obtenida nos da un total de 15.21, o sea un jalón, más o menos, del WC.
Las autoridades y funcionarios del Sapa siempre han supuesto, porque no lo han demostrado, que los usuarios del agua en la ciudad de La Paz somos unos irresponsables derrochadores del líquido y yo sostengo que esa es una mentira que, a fuerza de ser repetida machaconamente, durante los últimos 25 años, todo mundo se las ha comprado. La población ha sido muy receptiva a las campañas contra el desperdicio del agua que se han llevado a cabo desde hace cuando menos dos décadas, desde los tiempos dorados de Don Pancho King. Así que señores del Sapa ¿ustedes piensan que mayoritariamente los ciudadanos paceños tiran el agua con toda intención, sin tener conciencia de lo que están haciendo?, me parece que no es correcto pensar así. Las campañas a favor del ahorro del agua han tenido un gran impacto en la población pero, lamentablemente, no se ha medido este impacto mediante un estudio serio por parte del organismo operador y me parece, que tampoco les ha interesado hacerlo. Siempre será más fácil repetir y copiar las simplezas de siempre para evadir la reflexión y el trabajo creativo.
No tengo duda de que existan habitantes de la ciudad que desperdician el agua, no sé si son pocos o muchos, porque no se ha medido, solo se ha sospechado. Pero eso no nos convierte a todos en irresponsables, ni les da derecho a las autoridades del Sapa a inventar este tipo de pretextos inútiles e infantiles para justificar su incompetencia para dotarnos de agua potable las 24 horas del día y todo el año.
Las cantidades indicadas en los cálculos, son de una familia que paga, sin falta, sus consumos de agua. No incluyen a los cientos de personas que no la pagan o que no la han pagado en años. Tampoco incluye instituciones morosas para el pago del agua que luego son beneficiadas con el borrón y cuenta nueva de los magazos del Sapa. Tampoco se está considerando a todos aquellos usuarios que reciben aire por la tubería en vez de agua cuando las bombas del Sapa funcionan como compresores de alta presión. Tampoco cuenta lo que tiran por las tuberías y el agua que no facturan. Así que vamos midiendo en serio el problema y arribemos a soluciones viables para no echarle la culpa a los usuarios.
Es más, si usted y yo decidiéramos no pagar el agua, nunca más, sabe usted que pasaría: ¡¡ nada!!.Pero de veras ¡ ¡ NADA ! !
De las desaladoras ni hablar porque no creo que en el Sapa tengan alguna idea al respecto, más adelante trataremos el tema. Y usted, acuoso y derrochador lector, ¿ya hizo sus cuentas? ¿No? Pues... ¡Hágalas
Tengo la impresión de que en Sapa ocurre exactamente lo mismo. Llegan funcionarios que únicamente se suben al caballo, a hacer lo mismo que todos han hecho siempre, sin análisis de nada, sin reflexión, sin cuestionarse nada, desperdiciando el tiempo de mucha gente que podría ser destinada a otros menesteres. Trabajan con los mismos datos y repiten hasta el cansancio las mismas mentiras que venimos escuchando desde hace 25 años.
Con los recibos del Sapa en la mano, y con un reporte que solicité en sus oficinas relativo al consumo de los últimos 12 meses voy a refutar, una vez más, y ya, porque me da güeva, los datos mentirosos que dio a conocer a la opinión pública el director del organismo el 5.04.2005 en el Sudcaliforniano. Dijo que un metro cúbico de agua surtida para consumo doméstico tiene un costo de producción de 6.50 pesos (para efectos de nuestro análisis no tenemos más remedio que creerle, ya tendremos oportunidad con más y mejores datos para demostrar si estaba equivocado, como suponemos que lo está).
En otro dato que nos da el director, en la misma fecha y fuente, señala que los usuarios gastalones, despilfarradores, e irresponsables derrochadores de agua de La Paz le pagamos solamente 2.80 pesos por metro cúbico al Sapa, afirmando que “en otras ciudades como Monterrey, Tijuana, Querétaro y otras se cobra el agua al costo real de producción.” Esto significa que el Sapa sostiene que nos subsidia con un promedio del 57% del valor real de nuestro consumo de agua. O sea solo pagamos el 43% del costo.
Pues le tengo buenas noticias antes de que se vaya, señor director. Después de analizar lo que yo pago, con base en sus propios y dudosos datos, le informo lo siguiente esperando que le sea útil la información. Desde luego la muestra soy yo y los datos de un año de consumo (tamaño de muestra n = 12) pero recordemos que en el muestreo estadístico mientras más homogénea sea la población menor tamaño tendrá la muestra. Entiendo que la muestra tendría que ser mayor para darle consistencia a los datos obtenidos, pero valga la licencia, únicamente para demostrar una teoría: no somos derrochadores de agua en la ciudad de La Paz y quienes sostengan lo contrario mienten.
El promedio de mis consumos de agua de los últimos doce meses y de las cantidades que he pagado por ese concepto, me dan un promedio aritmético de 5.22 pesos por metro cúbico de agua, con una desviación estándar promedio de 1.2, es decir, les pague el 79% de su costo de producción y no el 43% que erróneamente el director del Sapa supone que le pagamos. En este periodo de análisis, hubo meses en los cuales pague 6.60 pesos por metro cúbico, que fue el más caro y, según sus datos, la institución que usted representa se ganó un total de 10 centavos por metro cúbico, porque le cubrí su costo de producción y le quedaron utilidades. Durante cinco meses el pago que le hice al Sapa fue superior al costo de producción por ustedes reconocido. El mes en el que menor cantidad pague por metro cúbico de agua, fue de 3.52 pesos, el 54% de su costo reconocido. Ninguna de las cantidades se parece a la que usted dio de 2.80 pesos por metro cúbico.
Mi familia es una familia promedio de 5 miembros de manera que mis consumos de agua son los típicos que tiene una familia sudcaliforniana. Tengo tres perros que toman agua y se bañan de vez en cuando. También tengo alrededor de 25 plantas entre árboles, macetas y plantas pequeñas que requieren agua. O sea, mas o menos como todos ¿No? Digamos que soy una muestra representativa de los usuarios.
El consumo de agua en mi casa, sumando todo lo que requiere agua, es de 158.6 litros por día por persona, menos del 50% de lo que usted dice que consumimos, más precisamente es el 45.3% del consumo sobre los 350 l/p/día que usted supone, mentirosamente, que tenemos cada uno de los habitantes de ciudad de La Paz. En este caso la desviación estándar de la muestra obtenida nos da un total de 15.21, o sea un jalón, más o menos, del WC.
Las autoridades y funcionarios del Sapa siempre han supuesto, porque no lo han demostrado, que los usuarios del agua en la ciudad de La Paz somos unos irresponsables derrochadores del líquido y yo sostengo que esa es una mentira que, a fuerza de ser repetida machaconamente, durante los últimos 25 años, todo mundo se las ha comprado. La población ha sido muy receptiva a las campañas contra el desperdicio del agua que se han llevado a cabo desde hace cuando menos dos décadas, desde los tiempos dorados de Don Pancho King. Así que señores del Sapa ¿ustedes piensan que mayoritariamente los ciudadanos paceños tiran el agua con toda intención, sin tener conciencia de lo que están haciendo?, me parece que no es correcto pensar así. Las campañas a favor del ahorro del agua han tenido un gran impacto en la población pero, lamentablemente, no se ha medido este impacto mediante un estudio serio por parte del organismo operador y me parece, que tampoco les ha interesado hacerlo. Siempre será más fácil repetir y copiar las simplezas de siempre para evadir la reflexión y el trabajo creativo.
No tengo duda de que existan habitantes de la ciudad que desperdician el agua, no sé si son pocos o muchos, porque no se ha medido, solo se ha sospechado. Pero eso no nos convierte a todos en irresponsables, ni les da derecho a las autoridades del Sapa a inventar este tipo de pretextos inútiles e infantiles para justificar su incompetencia para dotarnos de agua potable las 24 horas del día y todo el año.
Las cantidades indicadas en los cálculos, son de una familia que paga, sin falta, sus consumos de agua. No incluyen a los cientos de personas que no la pagan o que no la han pagado en años. Tampoco incluye instituciones morosas para el pago del agua que luego son beneficiadas con el borrón y cuenta nueva de los magazos del Sapa. Tampoco se está considerando a todos aquellos usuarios que reciben aire por la tubería en vez de agua cuando las bombas del Sapa funcionan como compresores de alta presión. Tampoco cuenta lo que tiran por las tuberías y el agua que no facturan. Así que vamos midiendo en serio el problema y arribemos a soluciones viables para no echarle la culpa a los usuarios.
Es más, si usted y yo decidiéramos no pagar el agua, nunca más, sabe usted que pasaría: ¡¡ nada!!.Pero de veras ¡ ¡ NADA ! !
De las desaladoras ni hablar porque no creo que en el Sapa tengan alguna idea al respecto, más adelante trataremos el tema. Y usted, acuoso y derrochador lector, ¿ya hizo sus cuentas? ¿No? Pues... ¡Hágalas
07 mayo 2005
Agua, aguadores y aguafiestas
¿Será posible que las nuevas autoridades del Ayuntamiento de La Paz seleccionen a alguna persona con las calificaciones y conocimientos suficientes para atender y sobre todo resolver el problema del agua en nuestro municipio?
No queremos un político, ya de esos estamos hartos porque todos sabemos a qué llegan al Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de La Paz (Sapa) Son de antología las tropelías que han cometido con los recursos a su cargo. La responsabilidad del Director del Sapa no es política, no debe serlo, se requiere un buen técnico que administre el recurso con conocimientos, compromiso y responsabilidad con el sistema y con la población de la ciudad. Que sirva.
Hace 20 años que escuchamos exactamente las mismas justificaciones en el Sapa, o mejor dicho, las coartadas de los políticos que lo han dirigido para no cumplir: riesgos del desabasto de agua, que no hay dinero, que nadie paga y siempre culpando a los usuarios porque, según ellos, somos nosotros quienes desperdiciamos el agua por irresponsables. Ah y también se culpa a los tubos del sistema. Nunca tienen la culpa las autoridades del Sapa que son quienes dirigen la empresa. Si ninguno de los que han tenido a su cargo esta responsabilidad, lo han resuelto, entonces el problema no tiene solución puesto que nadie lo ha podido resolver. Pues esta es una mentira porque sí tiene solución, pero ha sido más fácil disponer de una caja chica que tener la visión de futuro para resolver este grave problema. O manejar el agua con criterios de dádiva para recolectar votos. Esto se agrava cuando la mente es corta y el politiquillo que explota la empresa solo mira por su acomodo en las próximas elecciones o se dedica a observar quienes van a quedar para que le den su premio: el otro hueso.
No voy a insistir en las disputas por el agua en el mundo o en nuestro país. El Sudcaliforniano ha dado cuenta puntual de ello. Pero si comentaremos un “informe” que parece haber sido elaborado en la casa de la risa o en alguna sala de tortura.
Tengo en mis manos el “Informe anual de labores que presenta el Director General del Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de La Paz ante la Junta de Gobierno del S.A.P.A.”. Este mismo informe le fue presentado al Cabildo. Suponemos que el documento se someterá a un concienzudo análisis de ambas instancias para que sea evaluada la empresa y sus funcionarios. Y suponemos que también informarán a la opinión pública sus resultados.
Bueno, pues resulta que el sesudo “informe” consta de cuatro tristes hojitas por una sola cara. No hay estados financieros. ¿Auditorias? Ni hablar. ¡Que vergüenza! Cuando uno lo ve dan ganas de llorar por la pobreza de mente y espíritu que reflejan. No tengo dudas de que tanto en la Junta de Desgobierno como en el Cabildo le hayan aplaudido al presentador de este bodrio por el gran “esfuerzo” realizado.
El “informe”solo nos permite conocer algunos de los grandes números mas o menos neutros, de los que no hacen daño, pero no nos proporciona datos suficientes que permitan evaluar el trabajo de las autoridades para manejar el organismo operador y resolver sus problemas. Recordemos que acaba de terminar una administración municipal y otra estatal y no tenemos una idea clara de cuál es el estado que guarda la administración de esta importantísima empresa. No sabemos cómo la dejaron. No hay un análisis en el tiempo de cuál ha sido su comportamiento, cuáles son los problemas principales que enfrenta el sistema, qué expectativas se tienen para el mediano y largo plazo en la disponibilidad del recurso agua, no hay puntos de referencia que nos permitan comparar. Tampoco se sabe con el “informe” cuáles son las estrategias para resolver los múltiples problemas que enfrenta el organismo.
Por ejemplo, porqué no quieren decir con precisión cuantas personas operan el sistema, se lo pregunté a la Directora de Recursos Humanos y no quiso dármelo porque tenía que ser autorizado por el Director y luego por su jefa y no estaban, o si estaban tenían junta, así que “venga después”. En el “informe” no se dice nada al respecto, solo que se le entregaron 452 uniformes al personal y que se basificaron “en un acto de justicia y reconocimiento” a 21 empleados que se suman a la gordísima e ineficiente nómina con que ya cuenta el Sapa. Sin embargo, podemos estimar que cuentan con alrededor de 600 empleados lo que nos da 9.3 personas por cada mil tomas; para que usted tenga una idea del tejido adiposo del Sapa le diremos que en el país tenemos un promedio de 4.3 empleados por cada mil tomas. Hay lugares como Ocotlán, en Jalisco, donde tienen 1.5 empleados por cada mil tomas. Nuestro eficiente sistema operador tiene 2,2 veces más personal que el promedio nacional y 6.2 veces más que el caso de Ocotlán. ¿Cuánto cuesta esto? No lo sé pero usted puede adivinar que es un buen montón de lana que solo algunos pagamos. En el “informe” nada.
También nos dice el lastimoso “informe” que gastan más de lo que tienen pero no nos dicen cómo lo van a resolver.
Si usted quisiera conocer cuál es la situación que tiene actualmente la planta de tratamiento pues resulta que todo sigue igual que hace tres años y que hace 10. Cero avance. Tienen la desfachatez de señalar que la planta de lodos “se encuentra fuera de operación tal como se recibió cuando fue entregada al Sapa” y que la operación de la planta cuesta 45 mil pesos diarios. ¿Y? Qué diantres significa eso.
Pero en donde, de plano, no se midieron es en el tratamiento que le dan a los adeudos de morosos, y lo que idearon para resolver esta grave problemática en nuestro hilarante sistema. No se ría antes de tiempo. Nos informan que separaron del padrón a 1474 usuarios morosos con adeudos por 29.4 millones de un total de 80 millones que les deben, y se registraron en una “especie de buró de crédito”, creado por ellos mismos, para cazarlos, y cuando éstos quieran realizar algún trámite en el sistema, es decir, en sus propias oficinas, entonces ¡Pum! pues ahí los agarran, pero no crea usted que para meterlos a la cárcel o cortarles el agua, no, sino para “buscar un acuerdo que favorezca a las dos partes”. A estas alturas del “informe” ya no sabe uno si reírse o pedir que los internen en Chametla o que les levanten un monumento a la estupidez. Con esa sesuda estrategia de cobro ¿sabe usted cuando van a ver un peso de lo que les deben? De veras que son brillantes.
Y ya en el colmo de la chifladura cuando hablan de resolver sus problemas, dicen que “los esfuerzos realizados para solventar estos retos, se están viendo cristalizados con la obtención de importantes recursos crediticios que mezclados con recursos estatales y federales,... se cuenta con una inversión total de 83.6 millones de pesos...” No sé si usted amable lector haya notado el tamaño del disparate, resulta que con crédito, mas recursos federales y estatales van a reunir el total de lo que les deben los usuarios morosos y que no han sido capaces de cobrar. ¡Despierta Ripley que aquí tenemos un candidato! Esto es para premio Nóbel. Ahí le va otra.
Y sabe usted como terminaron con los 12 grandes morosos, con los que deben mas de 15 millones, los que nunca han pagado el agua, pues siéntese amable lector, para que reciba la noticia: decidieron aprobar un subsidio igual al importe que deben “de tal manera que el total a pagar en el recibo aparezca en ceros”. ¡Uufffff, Genial! . ¡Bravo! Esta receta hay que patentarla. El arte de hacer invisibles los adeudos. ¡Magazos!
Y ya con la vergüenza perdida, se atreven a poner en el “informe” que “con estas dos acciones se logró reducir un rezago que ya rebasaba los 80 millones de pesos a un monto actual de alrededor de 37 millones”. Es decir ¡sostienen que lograron reducir los adeudos a la mitad sin haber recibido un centavo! ¡Oooleeee! ¡Que bárbaros, que eficiencia! Hace algunos años yo me quedé en 40 millones de adeudo por usuarios morosos pero ahora me entero que ya rebasó los 80 millones de pesos. ¿De que se trata? Parece que están compitiendo para ver quien incrementa más la deuda, o quien acumula mas usuarios morosos, y al que lo logra, le dan un gran estímulo: un premio para que vaya a otra dependencia a iluminarnos con su gran brillantez administrativa o a quebrar a otra empresa.
¿Quiere usted hablar por teléfono al Sapa? Pues ahórrese la molestia ninguno sirve porque no los pagan.
¿Quiere usted arreglar una de las más de 10 mil fugas que se tienen en la calle en donde tengan que reponer algunos materiales? Pues olvídese porque lo más que logrará es un remiendo y que le pongan un pedazo de cámara de llanta al tubo y adiós. Ah, y si les pregunta por qué la creatividad, los trabajadores le dirán que no les han surtido los materiales que pidieron hace seis meses o un año.
Esta si es de antología. Usted reporta una fuga y en términos generales van a repararla en un tiempo razonable, es cierto. Pero lo curioso es que para una miserable fuga menor, van 4 personas. Una escarba con la pala, otra saca el agua que se acumula por la fuga, otra supervisa y la otra pone el hule o la “refacción” que haga falta. No sean gachos, pónganles un chofer.
O aquella otra, también de fábula, que vemos y padecemos todos los días. Pavimentan una calle perfectamente y luego llegan los del Sapa para abrir las zanjas, necesarias e infaltables en la ciudad y así se quedan los hoyos hasta que alguna otra autoridad piadosa viene a taparlos después de meses. Sé de un caso en el que para tapar el pavimento que rompieron para arreglar una fuga pasaron ¡7 años! ¿Qué le parece? ¿Qué les costaría tener una brigada para tapar inmediatamente la zanja que abrieron? ¿Por qué no lo han hecho? Esto es puro sentido común. Sensatez. Ganas de hacer bien las cosas. Nomás.
En el Sudcaliforniano del 5 de abril, las autoridades del Sapa proporcionan datos en los que desaparecen mil tomas si se compara lo que dicen con los datos del “informe”; y además, se quejan de que los paceños pagamos anualmente un promedio de mil 200 a mil 500 millones de pesos por la compra de agua de garrafón señalando que el pobrecito organismo operador solamente recibe 130 millones de pesos anuales del pastelote. Imagínese, lector, si no gastáramos esas cantidades en la compra de agua potable, las gastaríamos en el pago de médicos y medicinas. Pues estas cantidades millonarias las podría cobrar el Sapa, cuando el agua que entregue en nuestras casas sea potable, porque ahora ni siquiera se potabiliza en su totalidad. Ese es el tamaño de su área de oportunidad, solo que para lograrlo se requiere un poco más de lo que nos han demostrado que tienen.
En otra parte del rosario de quejumbres y justificaciones para no otorgar un servicio eficiente, llegan al colmo de mentir sobre los niveles de consumo de agua por habitante que tenemos en La Paz. Mire usted, dicen “Los paceños desperdician más el agua que el resto del mundo”. Mentira monumental. ¿No les dará pena afirmar esta clase de tonterías? Esto sí ya es el colmo, además de todo hay que enseñarles a hacer cuentas de 5º grado de primaria. Sostienen que inyectan al sistema 825 l/s/día (litros por segundo por día), y que el 60% es para el consumo doméstico, lo que nos da 495 l/s/día y esta cantidad en 24 horas que tiene un día nos da 42.8 m3/día; hasta aquí vamos bien con la alta matemática ¿si? Pues bien, según la CONAPO en 2005 ya somos 222,588 habitantes en La Paz; entonces, si Pitágoras no miente estamos consumiendo solamente 192 litros por persona por día y no los 350 que éste funcionario mentiroso de Sapa nos da. Pero ¿y las fugas en la red? Esas no importan porque son solamente el 30-35% del agua que se inyecta al sistema. ¿Y el agua que no facturan? ¡Que bárbaros! Bueno, ya sabemos que son magazos, para eso de los números.
Y no vaya usted a creer que los datos que le hemos dado a conocer los proporcionó el velador del Sapa, no, de veras, son, ni más ni menos, que de su Director General actual. Como dice Brozo ¡Órale!
Hay más datos sobre el agua y los aguadores pero creo que con esta mísera muestra tendrá usted una idea cabal de en manos de quien estamos.
¿Qué culpa tenemos los usuarios mal atendidos de que sean absolutamente inútiles, ya no para dar un buen servicio, sino para cobrarlo? Como dijo el general Mac Arthur, volveré.
No queremos un político, ya de esos estamos hartos porque todos sabemos a qué llegan al Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de La Paz (Sapa) Son de antología las tropelías que han cometido con los recursos a su cargo. La responsabilidad del Director del Sapa no es política, no debe serlo, se requiere un buen técnico que administre el recurso con conocimientos, compromiso y responsabilidad con el sistema y con la población de la ciudad. Que sirva.
Hace 20 años que escuchamos exactamente las mismas justificaciones en el Sapa, o mejor dicho, las coartadas de los políticos que lo han dirigido para no cumplir: riesgos del desabasto de agua, que no hay dinero, que nadie paga y siempre culpando a los usuarios porque, según ellos, somos nosotros quienes desperdiciamos el agua por irresponsables. Ah y también se culpa a los tubos del sistema. Nunca tienen la culpa las autoridades del Sapa que son quienes dirigen la empresa. Si ninguno de los que han tenido a su cargo esta responsabilidad, lo han resuelto, entonces el problema no tiene solución puesto que nadie lo ha podido resolver. Pues esta es una mentira porque sí tiene solución, pero ha sido más fácil disponer de una caja chica que tener la visión de futuro para resolver este grave problema. O manejar el agua con criterios de dádiva para recolectar votos. Esto se agrava cuando la mente es corta y el politiquillo que explota la empresa solo mira por su acomodo en las próximas elecciones o se dedica a observar quienes van a quedar para que le den su premio: el otro hueso.
No voy a insistir en las disputas por el agua en el mundo o en nuestro país. El Sudcaliforniano ha dado cuenta puntual de ello. Pero si comentaremos un “informe” que parece haber sido elaborado en la casa de la risa o en alguna sala de tortura.
Tengo en mis manos el “Informe anual de labores que presenta el Director General del Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de La Paz ante la Junta de Gobierno del S.A.P.A.”. Este mismo informe le fue presentado al Cabildo. Suponemos que el documento se someterá a un concienzudo análisis de ambas instancias para que sea evaluada la empresa y sus funcionarios. Y suponemos que también informarán a la opinión pública sus resultados.
Bueno, pues resulta que el sesudo “informe” consta de cuatro tristes hojitas por una sola cara. No hay estados financieros. ¿Auditorias? Ni hablar. ¡Que vergüenza! Cuando uno lo ve dan ganas de llorar por la pobreza de mente y espíritu que reflejan. No tengo dudas de que tanto en la Junta de Desgobierno como en el Cabildo le hayan aplaudido al presentador de este bodrio por el gran “esfuerzo” realizado.
El “informe”solo nos permite conocer algunos de los grandes números mas o menos neutros, de los que no hacen daño, pero no nos proporciona datos suficientes que permitan evaluar el trabajo de las autoridades para manejar el organismo operador y resolver sus problemas. Recordemos que acaba de terminar una administración municipal y otra estatal y no tenemos una idea clara de cuál es el estado que guarda la administración de esta importantísima empresa. No sabemos cómo la dejaron. No hay un análisis en el tiempo de cuál ha sido su comportamiento, cuáles son los problemas principales que enfrenta el sistema, qué expectativas se tienen para el mediano y largo plazo en la disponibilidad del recurso agua, no hay puntos de referencia que nos permitan comparar. Tampoco se sabe con el “informe” cuáles son las estrategias para resolver los múltiples problemas que enfrenta el organismo.
Por ejemplo, porqué no quieren decir con precisión cuantas personas operan el sistema, se lo pregunté a la Directora de Recursos Humanos y no quiso dármelo porque tenía que ser autorizado por el Director y luego por su jefa y no estaban, o si estaban tenían junta, así que “venga después”. En el “informe” no se dice nada al respecto, solo que se le entregaron 452 uniformes al personal y que se basificaron “en un acto de justicia y reconocimiento” a 21 empleados que se suman a la gordísima e ineficiente nómina con que ya cuenta el Sapa. Sin embargo, podemos estimar que cuentan con alrededor de 600 empleados lo que nos da 9.3 personas por cada mil tomas; para que usted tenga una idea del tejido adiposo del Sapa le diremos que en el país tenemos un promedio de 4.3 empleados por cada mil tomas. Hay lugares como Ocotlán, en Jalisco, donde tienen 1.5 empleados por cada mil tomas. Nuestro eficiente sistema operador tiene 2,2 veces más personal que el promedio nacional y 6.2 veces más que el caso de Ocotlán. ¿Cuánto cuesta esto? No lo sé pero usted puede adivinar que es un buen montón de lana que solo algunos pagamos. En el “informe” nada.
También nos dice el lastimoso “informe” que gastan más de lo que tienen pero no nos dicen cómo lo van a resolver.
Si usted quisiera conocer cuál es la situación que tiene actualmente la planta de tratamiento pues resulta que todo sigue igual que hace tres años y que hace 10. Cero avance. Tienen la desfachatez de señalar que la planta de lodos “se encuentra fuera de operación tal como se recibió cuando fue entregada al Sapa” y que la operación de la planta cuesta 45 mil pesos diarios. ¿Y? Qué diantres significa eso.
Pero en donde, de plano, no se midieron es en el tratamiento que le dan a los adeudos de morosos, y lo que idearon para resolver esta grave problemática en nuestro hilarante sistema. No se ría antes de tiempo. Nos informan que separaron del padrón a 1474 usuarios morosos con adeudos por 29.4 millones de un total de 80 millones que les deben, y se registraron en una “especie de buró de crédito”, creado por ellos mismos, para cazarlos, y cuando éstos quieran realizar algún trámite en el sistema, es decir, en sus propias oficinas, entonces ¡Pum! pues ahí los agarran, pero no crea usted que para meterlos a la cárcel o cortarles el agua, no, sino para “buscar un acuerdo que favorezca a las dos partes”. A estas alturas del “informe” ya no sabe uno si reírse o pedir que los internen en Chametla o que les levanten un monumento a la estupidez. Con esa sesuda estrategia de cobro ¿sabe usted cuando van a ver un peso de lo que les deben? De veras que son brillantes.
Y ya en el colmo de la chifladura cuando hablan de resolver sus problemas, dicen que “los esfuerzos realizados para solventar estos retos, se están viendo cristalizados con la obtención de importantes recursos crediticios que mezclados con recursos estatales y federales,... se cuenta con una inversión total de 83.6 millones de pesos...” No sé si usted amable lector haya notado el tamaño del disparate, resulta que con crédito, mas recursos federales y estatales van a reunir el total de lo que les deben los usuarios morosos y que no han sido capaces de cobrar. ¡Despierta Ripley que aquí tenemos un candidato! Esto es para premio Nóbel. Ahí le va otra.
Y sabe usted como terminaron con los 12 grandes morosos, con los que deben mas de 15 millones, los que nunca han pagado el agua, pues siéntese amable lector, para que reciba la noticia: decidieron aprobar un subsidio igual al importe que deben “de tal manera que el total a pagar en el recibo aparezca en ceros”. ¡Uufffff, Genial! . ¡Bravo! Esta receta hay que patentarla. El arte de hacer invisibles los adeudos. ¡Magazos!
Y ya con la vergüenza perdida, se atreven a poner en el “informe” que “con estas dos acciones se logró reducir un rezago que ya rebasaba los 80 millones de pesos a un monto actual de alrededor de 37 millones”. Es decir ¡sostienen que lograron reducir los adeudos a la mitad sin haber recibido un centavo! ¡Oooleeee! ¡Que bárbaros, que eficiencia! Hace algunos años yo me quedé en 40 millones de adeudo por usuarios morosos pero ahora me entero que ya rebasó los 80 millones de pesos. ¿De que se trata? Parece que están compitiendo para ver quien incrementa más la deuda, o quien acumula mas usuarios morosos, y al que lo logra, le dan un gran estímulo: un premio para que vaya a otra dependencia a iluminarnos con su gran brillantez administrativa o a quebrar a otra empresa.
¿Quiere usted hablar por teléfono al Sapa? Pues ahórrese la molestia ninguno sirve porque no los pagan.
¿Quiere usted arreglar una de las más de 10 mil fugas que se tienen en la calle en donde tengan que reponer algunos materiales? Pues olvídese porque lo más que logrará es un remiendo y que le pongan un pedazo de cámara de llanta al tubo y adiós. Ah, y si les pregunta por qué la creatividad, los trabajadores le dirán que no les han surtido los materiales que pidieron hace seis meses o un año.
Esta si es de antología. Usted reporta una fuga y en términos generales van a repararla en un tiempo razonable, es cierto. Pero lo curioso es que para una miserable fuga menor, van 4 personas. Una escarba con la pala, otra saca el agua que se acumula por la fuga, otra supervisa y la otra pone el hule o la “refacción” que haga falta. No sean gachos, pónganles un chofer.
O aquella otra, también de fábula, que vemos y padecemos todos los días. Pavimentan una calle perfectamente y luego llegan los del Sapa para abrir las zanjas, necesarias e infaltables en la ciudad y así se quedan los hoyos hasta que alguna otra autoridad piadosa viene a taparlos después de meses. Sé de un caso en el que para tapar el pavimento que rompieron para arreglar una fuga pasaron ¡7 años! ¿Qué le parece? ¿Qué les costaría tener una brigada para tapar inmediatamente la zanja que abrieron? ¿Por qué no lo han hecho? Esto es puro sentido común. Sensatez. Ganas de hacer bien las cosas. Nomás.
En el Sudcaliforniano del 5 de abril, las autoridades del Sapa proporcionan datos en los que desaparecen mil tomas si se compara lo que dicen con los datos del “informe”; y además, se quejan de que los paceños pagamos anualmente un promedio de mil 200 a mil 500 millones de pesos por la compra de agua de garrafón señalando que el pobrecito organismo operador solamente recibe 130 millones de pesos anuales del pastelote. Imagínese, lector, si no gastáramos esas cantidades en la compra de agua potable, las gastaríamos en el pago de médicos y medicinas. Pues estas cantidades millonarias las podría cobrar el Sapa, cuando el agua que entregue en nuestras casas sea potable, porque ahora ni siquiera se potabiliza en su totalidad. Ese es el tamaño de su área de oportunidad, solo que para lograrlo se requiere un poco más de lo que nos han demostrado que tienen.
En otra parte del rosario de quejumbres y justificaciones para no otorgar un servicio eficiente, llegan al colmo de mentir sobre los niveles de consumo de agua por habitante que tenemos en La Paz. Mire usted, dicen “Los paceños desperdician más el agua que el resto del mundo”. Mentira monumental. ¿No les dará pena afirmar esta clase de tonterías? Esto sí ya es el colmo, además de todo hay que enseñarles a hacer cuentas de 5º grado de primaria. Sostienen que inyectan al sistema 825 l/s/día (litros por segundo por día), y que el 60% es para el consumo doméstico, lo que nos da 495 l/s/día y esta cantidad en 24 horas que tiene un día nos da 42.8 m3/día; hasta aquí vamos bien con la alta matemática ¿si? Pues bien, según la CONAPO en 2005 ya somos 222,588 habitantes en La Paz; entonces, si Pitágoras no miente estamos consumiendo solamente 192 litros por persona por día y no los 350 que éste funcionario mentiroso de Sapa nos da. Pero ¿y las fugas en la red? Esas no importan porque son solamente el 30-35% del agua que se inyecta al sistema. ¿Y el agua que no facturan? ¡Que bárbaros! Bueno, ya sabemos que son magazos, para eso de los números.
Y no vaya usted a creer que los datos que le hemos dado a conocer los proporcionó el velador del Sapa, no, de veras, son, ni más ni menos, que de su Director General actual. Como dice Brozo ¡Órale!
Hay más datos sobre el agua y los aguadores pero creo que con esta mísera muestra tendrá usted una idea cabal de en manos de quien estamos.
¿Qué culpa tenemos los usuarios mal atendidos de que sean absolutamente inútiles, ya no para dar un buen servicio, sino para cobrarlo? Como dijo el general Mac Arthur, volveré.
04 mayo 2005
EL POTRILLO Y SU MANDA... TO
Estoy convencido que el nombre y, en ocasiones, el apellido de una persona, en ciertas condiciones, puede determinar su existencia, definir su vida, y acotarlo o lanzarlo por caminos insospechados.
Este es el caso del resplandeciente nuevo presidente municipal de Comondú, Marcos Covarrubias, quien tomó posesión el 27 de abril pasado. Hoy, más que en cualquier otro periodo de gobierno, todo influye en el desempeño de la tarea, para bien o para mal. Entre otros factores, influye el acreditado historial de su hermano, El Chato para los amigos, quien contaba con una imagen pública muy consistente pero que fue acorralado en su accionar de gobierno por la miseria del municipio y la indigencia moral de los políticos locales de la época en que gobernó; y es precisamente, en un auditorio que lleva su nombre en donde se dio el cambio de estafeta. La manifestación, nada desdeñable, de los símbolos. Este es un comienzo con buenos augurios y seguramente el potrillo pondrá lo que haga falta.
El ambiente actual se ve muy negro en el corto plazo. El nuevo edil será acosado por un entorno sumamente complejo en las finanzas del Ayuntamiento, que al parecer ha identificado con certidumbre y precisión. En la ceremonia de toma de posesión reconoció con objetividad y crudeza que “... Por nuestra parte ajustaremos el gasto publico acorde a las prioridades municipales porque llegó el momento de terminar con el dispendio y con el saqueo”. Pero si alguien conoce el entorno en el que se desenvolverá, es precisamente Marcos debido a una razón muy simple: ahí vive y trabaja, ahí están su familia y sus amigos, su historia; algunas de sus empresas y su equipo de trabajo. Pero, sobre todo, seguro estoy de que contará con el soporte de gente muy valiosa que habita, disfruta y padece aquellas polvorientas tierras. Menuda tarea le espera a este servidor publico recientemente estrenado, porque el municipio que decidió gobernar desde hace varios años, le dará un margen constitucional de solamente tres años para obtener resultados en el espacio municipal más difícil y problemático del estado. Sin ninguna duda, también el carisma de María Elena lo favorecerá, una mujer preparada y con talento siempre inspira y apoya.
El abandono en Comondú no es reciente. Se remonta a más de 15 años de deterioro económico y social sistemático. Hasta parece que lo hicieron a propósito. Y nadie le ha encontrado la cuadratura al círculo. Seguro no buscará culpables, no perderá el escaso tiempo de gobierno en pleitos estériles. No habrá lloriqueos por el amargo pasado, no es un gobernante quejumbrosos ni dejado. Y menos blandengue.
No hay logros extraordinarios en los tres años que le preceden. Solo “pequeñas y modestas obras” como apuntó en su informe el presidente saliente, quien soportó estoico el cambio de autoridades y las presiones mezquinas de los últimos días de su gobierno, por parte de los buitres que se resistían a dejar siquiera un mendrugo de los despojos.
Hace mucho que la bonanza y el desarrollo abandonaron las tierras de Comondú. Desde las épocas del oro blanco que duraron varios años, y le llevaron a la gente la anhelada prosperidad, hasta que los precios internacionales del algodón su fueron por el caño y se inició una severa crisis que, hasta ahora, nadie ha podido controlar y, mucho menos, resolver. Habrá que definir, con objetividad, que es lo que tiene remedio y que no, y aquello que sí tenga solución habrá que valorar sus costos porque los fondos disponibles no son precisamente abundantes; y aquellos sin remedio posible o razonable, simplemente habrá que darle la vuelta a la página después de ayudarlos a bien morir. O enterrarlos. Y vaya que varios gobernantes le hicieron la lucha a este municipio no solo con esfuerzo de gobierno sino con cantidades exuberantes de dinero; gracias a esta respiración artificial que lograron suministrarle en el pasado al Valle de Santo Domingo, nos daba a muchos la impresión de que sí saldría adelante, pero a los meses o pocos años, se manifestaba de nuevo el terrible el cáncer económico y social que aún lo devora.
El talón de Aquiles en el municipio son mas o menos un tercio de los agricultores que han llegado a un callejón sin salida. Las infinitas deudas los aniquilaron. Y no vale la pena siquiera repartir culpas, pienso que muchos colaboraron, autoridades timoratas y agricultores en un entorno difícil y complicado para producir y vender y, en general, para el desarrollo del sector agropecuario y pesquero.
La puntilla, o una de tantas, fue el programa de reducción de extracciones de agua para el riego agrícola, que no tiene precedentes en el país, por su eficacia y resultados, y por la coordinación en los acuerdos que se dieron entre los actores políticos y económicos del municipio para llevarlo a cabo. Este programa provocó que se redujera la superficie agrícola en forma considerable si la comparamos con la que se sembraba en los años de bonanza.
Hoy Comondú es tierra predominante de agricultores, no de campesinos porque hay una diferencia notable entre estos dos términos. Disponen de cultivos y desarrollos de alta tecnología gracias a la instalación de invernaderos y hay agricultores valiosos por su eficiencia y alta productividad. Eso ayuda. Y mucho. Pero también hay ganaderos, pescadores, turisteros y comerciantes que reclamarán sus propios espacios y decisiones a un gobierno municipal que es para todos.
Y ya no quiero enumerar más cosas pendientes, porque siento como si le estuviera explicando al Papa Benedicto XVI como decir misa.
Hoy queda mucho por rescatar y más por construir. Empiezan prácticamente desde cero, o mejor dicho, por debajo de ese nivel, con números muy negativos, porque según destacó el nuevo Presidente en el acto formal en el que asumió el poder: “encuentro una administración publica caótica, con graves limitaciones económicas y materiales, sin parque vehicular, una deuda demasiado elevada y una nomina de personal sindicalizado que sobrepasa con mucho las expectativas del ingreso municipal”. Y no es que esté descubriéndole las espinas a la Uña de Gato, ni el agua caliente y menos el hilo negro, pero identificar el problema con crudeza y claridad y además decirlo frente a quien se puede solidarizar con él, autoridades y gobernados, es un buen inicio para emprender la curación de un enfermo casi en perpetua agonía. Mejor y hasta más fácil, pues así se harán evidentes en el corto plazo los resultados.
Pero se requiere el “con qué”, no basta solamente una palmadita solidaria en la espalda, porque todo lo demás ya lo tienen, y aquí le ha entrado al quite el gobernador Agundez, quien públicamente y con sensibilidad, se ha comprometido con los comundeños, a quienes les ha dirigido varios mensajes para darles, a todos, alguna esperanza: “Venimos a cambiarle el rostro a Comondú... Quiero manifestarles que el compromiso que hice de que Comondú será nuestra prioridad, hoy lo estamos demostrando a ustedes, a los pescadores a los agricultores, a ganaderos, a las familias que viven en este municipio de Comondú, que vamos a trabajar muy coordinadamente con... Marcos Covarrubias, pero sobre todo con cada uno de ustedes”. Bien. Este es otro buen comienzo.
Comondú es de los pocos municipios que expulsa población. Y este fenómeno solo ocurre en aquellas poblaciones en las que no se le pueden ofrecer expectativas de vida digna a sus habitantes. En las proyecciones de la CONAPO, se concluye que han abandonado el municipio 15,823 personas entre 1990 y 2005 en busca de mejores niveles de vida.
Marcos será perseguido por los hechos y por los resultados, en ellos encontrará su renacimiento y brújula o su tumba política. Su nombre de pila, Marcos, lo obliga a dar resultados, simboliza “hombre combativo que trabaja con el martillo” aunque otras fuentes le otorgan una significación complementaria que se relaciona con Marte, el dios de la guerra, dándole a quien lleva este comprometedor nombre los atributos de “bravo y valiente”. No hay escapatoria el nombre nos condena por todos los flancos.
Pero Marcos tiene varias ventajas: no es un gobernante que llegue desacreditado; no tiene fama publica ni privada de ladrón ni depredador, es honorable; tampoco es flojo ni indolente; tiene talento; y goza de las características de un buen ejecutivo. Pero también tiene aquello que dice un famoso corrido revolucionario: “lo mero principal” que lo ha distinguido en el trato a sus amigos y en las respuestas a sus adversarios. Así que dispone de todos los atributos para realizar un buen gobierno. Su única y evidente carencia es el dinero, que enfrentará, y seguramente resolverá con imaginación Rafael Gallo, un buen administrador, aunado a la creatividad de otros miembros de su equipo, como Andrés Córdova.Tengo la certeza de que este Marcos, el gobernante de hoy, le hará honor a su nombre y a su estirpe, porque el otro Marcos, el que construyó la iglesia de Alejandría y escribió el segundo evangelio ya pasó a la historia. Así que, prohibido fallar.
Este es el caso del resplandeciente nuevo presidente municipal de Comondú, Marcos Covarrubias, quien tomó posesión el 27 de abril pasado. Hoy, más que en cualquier otro periodo de gobierno, todo influye en el desempeño de la tarea, para bien o para mal. Entre otros factores, influye el acreditado historial de su hermano, El Chato para los amigos, quien contaba con una imagen pública muy consistente pero que fue acorralado en su accionar de gobierno por la miseria del municipio y la indigencia moral de los políticos locales de la época en que gobernó; y es precisamente, en un auditorio que lleva su nombre en donde se dio el cambio de estafeta. La manifestación, nada desdeñable, de los símbolos. Este es un comienzo con buenos augurios y seguramente el potrillo pondrá lo que haga falta.
El ambiente actual se ve muy negro en el corto plazo. El nuevo edil será acosado por un entorno sumamente complejo en las finanzas del Ayuntamiento, que al parecer ha identificado con certidumbre y precisión. En la ceremonia de toma de posesión reconoció con objetividad y crudeza que “... Por nuestra parte ajustaremos el gasto publico acorde a las prioridades municipales porque llegó el momento de terminar con el dispendio y con el saqueo”. Pero si alguien conoce el entorno en el que se desenvolverá, es precisamente Marcos debido a una razón muy simple: ahí vive y trabaja, ahí están su familia y sus amigos, su historia; algunas de sus empresas y su equipo de trabajo. Pero, sobre todo, seguro estoy de que contará con el soporte de gente muy valiosa que habita, disfruta y padece aquellas polvorientas tierras. Menuda tarea le espera a este servidor publico recientemente estrenado, porque el municipio que decidió gobernar desde hace varios años, le dará un margen constitucional de solamente tres años para obtener resultados en el espacio municipal más difícil y problemático del estado. Sin ninguna duda, también el carisma de María Elena lo favorecerá, una mujer preparada y con talento siempre inspira y apoya.
El abandono en Comondú no es reciente. Se remonta a más de 15 años de deterioro económico y social sistemático. Hasta parece que lo hicieron a propósito. Y nadie le ha encontrado la cuadratura al círculo. Seguro no buscará culpables, no perderá el escaso tiempo de gobierno en pleitos estériles. No habrá lloriqueos por el amargo pasado, no es un gobernante quejumbrosos ni dejado. Y menos blandengue.
No hay logros extraordinarios en los tres años que le preceden. Solo “pequeñas y modestas obras” como apuntó en su informe el presidente saliente, quien soportó estoico el cambio de autoridades y las presiones mezquinas de los últimos días de su gobierno, por parte de los buitres que se resistían a dejar siquiera un mendrugo de los despojos.
Hace mucho que la bonanza y el desarrollo abandonaron las tierras de Comondú. Desde las épocas del oro blanco que duraron varios años, y le llevaron a la gente la anhelada prosperidad, hasta que los precios internacionales del algodón su fueron por el caño y se inició una severa crisis que, hasta ahora, nadie ha podido controlar y, mucho menos, resolver. Habrá que definir, con objetividad, que es lo que tiene remedio y que no, y aquello que sí tenga solución habrá que valorar sus costos porque los fondos disponibles no son precisamente abundantes; y aquellos sin remedio posible o razonable, simplemente habrá que darle la vuelta a la página después de ayudarlos a bien morir. O enterrarlos. Y vaya que varios gobernantes le hicieron la lucha a este municipio no solo con esfuerzo de gobierno sino con cantidades exuberantes de dinero; gracias a esta respiración artificial que lograron suministrarle en el pasado al Valle de Santo Domingo, nos daba a muchos la impresión de que sí saldría adelante, pero a los meses o pocos años, se manifestaba de nuevo el terrible el cáncer económico y social que aún lo devora.
El talón de Aquiles en el municipio son mas o menos un tercio de los agricultores que han llegado a un callejón sin salida. Las infinitas deudas los aniquilaron. Y no vale la pena siquiera repartir culpas, pienso que muchos colaboraron, autoridades timoratas y agricultores en un entorno difícil y complicado para producir y vender y, en general, para el desarrollo del sector agropecuario y pesquero.
La puntilla, o una de tantas, fue el programa de reducción de extracciones de agua para el riego agrícola, que no tiene precedentes en el país, por su eficacia y resultados, y por la coordinación en los acuerdos que se dieron entre los actores políticos y económicos del municipio para llevarlo a cabo. Este programa provocó que se redujera la superficie agrícola en forma considerable si la comparamos con la que se sembraba en los años de bonanza.
Hoy Comondú es tierra predominante de agricultores, no de campesinos porque hay una diferencia notable entre estos dos términos. Disponen de cultivos y desarrollos de alta tecnología gracias a la instalación de invernaderos y hay agricultores valiosos por su eficiencia y alta productividad. Eso ayuda. Y mucho. Pero también hay ganaderos, pescadores, turisteros y comerciantes que reclamarán sus propios espacios y decisiones a un gobierno municipal que es para todos.
Y ya no quiero enumerar más cosas pendientes, porque siento como si le estuviera explicando al Papa Benedicto XVI como decir misa.
Hoy queda mucho por rescatar y más por construir. Empiezan prácticamente desde cero, o mejor dicho, por debajo de ese nivel, con números muy negativos, porque según destacó el nuevo Presidente en el acto formal en el que asumió el poder: “encuentro una administración publica caótica, con graves limitaciones económicas y materiales, sin parque vehicular, una deuda demasiado elevada y una nomina de personal sindicalizado que sobrepasa con mucho las expectativas del ingreso municipal”. Y no es que esté descubriéndole las espinas a la Uña de Gato, ni el agua caliente y menos el hilo negro, pero identificar el problema con crudeza y claridad y además decirlo frente a quien se puede solidarizar con él, autoridades y gobernados, es un buen inicio para emprender la curación de un enfermo casi en perpetua agonía. Mejor y hasta más fácil, pues así se harán evidentes en el corto plazo los resultados.
Pero se requiere el “con qué”, no basta solamente una palmadita solidaria en la espalda, porque todo lo demás ya lo tienen, y aquí le ha entrado al quite el gobernador Agundez, quien públicamente y con sensibilidad, se ha comprometido con los comundeños, a quienes les ha dirigido varios mensajes para darles, a todos, alguna esperanza: “Venimos a cambiarle el rostro a Comondú... Quiero manifestarles que el compromiso que hice de que Comondú será nuestra prioridad, hoy lo estamos demostrando a ustedes, a los pescadores a los agricultores, a ganaderos, a las familias que viven en este municipio de Comondú, que vamos a trabajar muy coordinadamente con... Marcos Covarrubias, pero sobre todo con cada uno de ustedes”. Bien. Este es otro buen comienzo.
Comondú es de los pocos municipios que expulsa población. Y este fenómeno solo ocurre en aquellas poblaciones en las que no se le pueden ofrecer expectativas de vida digna a sus habitantes. En las proyecciones de la CONAPO, se concluye que han abandonado el municipio 15,823 personas entre 1990 y 2005 en busca de mejores niveles de vida.
Marcos será perseguido por los hechos y por los resultados, en ellos encontrará su renacimiento y brújula o su tumba política. Su nombre de pila, Marcos, lo obliga a dar resultados, simboliza “hombre combativo que trabaja con el martillo” aunque otras fuentes le otorgan una significación complementaria que se relaciona con Marte, el dios de la guerra, dándole a quien lleva este comprometedor nombre los atributos de “bravo y valiente”. No hay escapatoria el nombre nos condena por todos los flancos.
Pero Marcos tiene varias ventajas: no es un gobernante que llegue desacreditado; no tiene fama publica ni privada de ladrón ni depredador, es honorable; tampoco es flojo ni indolente; tiene talento; y goza de las características de un buen ejecutivo. Pero también tiene aquello que dice un famoso corrido revolucionario: “lo mero principal” que lo ha distinguido en el trato a sus amigos y en las respuestas a sus adversarios. Así que dispone de todos los atributos para realizar un buen gobierno. Su única y evidente carencia es el dinero, que enfrentará, y seguramente resolverá con imaginación Rafael Gallo, un buen administrador, aunado a la creatividad de otros miembros de su equipo, como Andrés Córdova.Tengo la certeza de que este Marcos, el gobernante de hoy, le hará honor a su nombre y a su estirpe, porque el otro Marcos, el que construyó la iglesia de Alejandría y escribió el segundo evangelio ya pasó a la historia. Así que, prohibido fallar.
27 abril 2005
LOS VALORES ENTENDIDOS DEL FONAES
Por esta ocasión no me referiré a la Ley Federal Contra la Delincuencia Organizada aunque el asunto que trataremos así lo parezca. En realidad es a otro tipo de delincuencia organizada que sanciona otra legislación y es aplicable a los funcionarios públicos federales mediante una ley que regula su desempeño para evitar fenómenos de corrupción y prácticas indebidas que se dan en cualquier ámbito del servicio publico cuando dos o más personas, se asocian para cometer un delito y existe un reciproco beneficio cuando actúan, concertadamente, como lo que son: unos hampones.
Por la vigilancia sistemática que existe, estas bandas se deben organizar bien para cometer sus tropelías. Pero siempre falla algo: no cuentan con que hay una dificultad real para mantener en secreto este tipo de información por mucho tiempo, porque hay otras personas que conocen el caso y no pertenecen a la banda, y hay algunas más, que resultaron afectadas directamente por este rapaz comportamiento. Siempre hay de los dos tipos y tarde o temprano divulgarán lo que saben. El crimen perfecto solamente se encuentra en alguna buena novela policiaca. En nuestra realidad, solo existe una red de complicidades para el uso mafioso de presupuestos y la obtención de beneficios indebidos.
Personas afectadas me han hecho llegar información adicional sobre la piñata de 5 millones de pesos que rompieron en el FONAES quedándose con todos los dulces y cacahuates, y que complementa los datos que le comentamos en una entrega anterior. Me informan que las investigaciones sobre los millones escamoteados las están realizando, ni más ni menos, que los mismísimos miembros de la banda, de manera que estas no trasciendan y evitar, de este modo, el peligro de que los corran o los metan a la cárcel. Este fenómeno es común en las pandillas que atacan con fervor las finanzas del sector público. Haga usted de cuenta que le encargan a Al Capone que investigue quienes son los que distribuyen el whisky ilegal. Una vez que el atraco se divulgo, los miembros de la banda tienen que dar la impresión a la opinión pública de que realmente están investigando a detalle y emiten declaraciones tronantes a la prensa sosteniendo que “llegarán hasta donde sea” o de que “cero impunidad para quien cometa un ilícito” o una clásica: “nadie por encima de la ley” y así, hasta el infinito. Usted ya los conoce.
Vea usted, lector, los datos siguientes. El “proyecto” se maquinó desde 2003, año en el que se iniciaron las visitas de promoción para la creación de una empresa comercializadora de productos regionales en apoyo a las comunidades de La Purísima y San Isidro. Pero a estas visitas de “promoción” fueron siempre tres personas claves: el representante estatal de FONAES, su compadre incomodo (el vecino negado) y el seudo consultor Arturo González Ramírez. Ya con las intenciones muy claras y con el plan armado y afinado, solicitaron a los interesados copias de identificaciones oficiales para formar una “sociedad”. Los confabulados utilizaron los documentos oficiales para la dizque formación de una empresa, supuestamente dedicada a la extracción de materiales pétreos, denominada Hermanos Mayoral Arce. Esta empresa extractiva que formaron de manera fraudulenta no tiene relación alguna con la solicitud original de apoyos que los supuestos beneficiarios destinarían a una empresa comercializadora. Este hecho por si mismo, refleja con claridad que los tres implicados sí sabían, desde el inicio, que se daría un uso diferente a los recursos y a la documentación solicitada con trampas a los beneficiarios. Hoy se dicen mártires engañados, llegando al cinismo hasta de desconocerse como compadres.
No se necesita ser Sherlock Holmes para saber que aquí hay gato encerrado.
La normatividad de FONAES establece que los productores interesados en recibir algún apoyo deben hacer alguna aportación al proyecto en un porcentaje variable en dinero o en especie. En este caso, como no había la intención mas que de sangrar al erario publico, se ofreció como “aportación” la maquinaria pesada que supuestamente tenían para extraer materiales pétreos, para un proyecto que tendría que haber tenido otro tipo de aportaciones como mano de obra, ganado, ranchos, etc. Es obvio mencionar que si alguien estaba al tanto de los cambios que fueron ocurriendo en el “proyecto” a lo largo del proceso de autorización, pues era precisamente el delegado estatal quien participó desde el principio. El dinero lo entregó el delegado a personas que ni siquiera figuraban al inicio del proyecto. Además de que no eran habitantes de La Purísima ni de San Isidro sino de la ciudad de La Paz. La persona que recibió el dinero no era productor, tampoco era extractor de materiales pétreos y menos miembro de las supuestas empresas, ni mucho menos estaba dedicado a la ganadería menor o a la agroindustria artesanal. A estas alturas eso ya era lo de menos, porque era un miembro distinguido del clan, bueno, más bien, eran cómplices en este atraco que, hasta hoy, les ha resultado casi el crimen perfecto.
Las normas de cualquier dependencia u organismo que maneja recursos para el desarrollo social son muy estrictas, ya que por cantidades hasta de 50 mil pesos, organismos como el FONAES tienen la obligación de ser cuidadosos y constatar, con detenimiento, el arraigo de las empresas a beneficiar y de sus socios y verificar que efectivamente desarrollen la actividad económica que indicaron, para evitar sorpresas. Así que, cómo es posible que a este perfecto desconocido se le entregue, a ciegas, dinero casi en efectivo. Pero además tampoco se verificó el destino del financiamiento, es decir, que los beneficiarios hubiesen comprado los bienes para los cuales solicitaron el crédito, lo que hubiera aminorado un poco el problema, si hubieran querido.
La empresa que recibió el dinero fue una organización fantasma, debido a que en esas fechas no existen testimonios de su constitución, ni de su reconocimiento en el registro publico de propiedad, lo que la convierte en una figura organizativa fraguada con el exclusivo propósito de cometer el despojo y una vez con el dinero en la bolsa, adiós, nos vemos en Las Vegas.
En reciente visita del Director Regional del FONAES a Sudcalifornia, declaró a nuestra compañera reportera Araceli Hernández que “se está realizando una investigación al interior de la institución a efecto de analizar si hubo incumplimiento a la normatividad aplicable”. No cabe duda de que el sentido común escasea cada vez más, o de plano no existe para algunos. O suponen que somos un conjunto de bobos. ¿Cómo es posible que una entidad federal le entregue 5 millones de pesos a un tipo que no conocen, que no pertenece a una cooperativa beneficiada, que tampoco existe, y que ni siquiera vive en el lugar donde se llevarán a cabo los “proyectos”? Ah pero eso sí, todavía van a investigar con lupa si se violó la normatividad. ¡vaya cinismo!
Ahora sí ya entendimos.
Solo esperamos que la banda no sean protegida del Dr. Gerardo Aranda Orozco, Coordinador General del FONAES, porque sabemos que esta banda tiene la protección de un alto funcionario de la institución. Tienen su buen padrino, pues. Peor aún, sería que su protector fuera el responsable del Órgano Interno de Control, Lic. Raymundo Fuentes García porque entonces sí pueden estar tranquilos; aunque tenemos versiones en proceso de ser confirmadas de que quien protege al delegado es algún funcionario de la Dirección General de Operación Regional a cargo del Lic. Fernando Matán Merino.
Conozco investigaciones eternas, que jamás culminaron, porque quienes tuvieron a su cargo las pesquisas se hicieron como el tío Lolo, hasta que llegara la salvadora etapa de los cambios y ahí se terminaba todo. Así, desaparecieron y aún se esfuman millones de pesos. Me parece que ésta es la apuesta, al fin que ya casi termina el sexenio y una investigación “bien llevada” tarda cuando menos tres años. Y si la cosa se complica un poco, pues mandamos a nuestros socios a la Delegación en Yucatán, donde nadie los conoce, y desaparecemos el problema de aquí. Apuestan al olvido y a la falta de memoria.
Me parece que ya es la hora de que una denuncia publica como la que hacemos en las páginas de esta casa editorial, merezca la atención de Eduardo Romero Ramos, Secretario de la Función Publica, porque al parecer aún no interviene y solo se han hecho pesquisas “internas” cuyos resultados serán, suponemos, que no habrá delito que perseguir, después de una eterna y profunda investigación.
Algunos funcionarios del gobierno del cambio llegaron llenos de codicia, pero no crea usted que a aprender la tarea del servicio publico, sino a hacer negocios, y se tardaron en meter las manos porque no sabían cómo, hasta que medio aprendieron... pero a meter los pies. No olvidemos que esta administración federal ha sostenido, por conducto de su líder, que es de empresarios y para empresarios. Así, abiertamente. Con la “pequeña” diferencia -yo les diría- de que, los empresarios de verdad, usan y arriesgan, legítimamente, su propio dinero y no echan mano de los fondos públicos para hacer negocios en su provecho. Y usted financiado lector, tiene más datos del caso o los conoce, pues entonces ¡mándemelos!
Por la vigilancia sistemática que existe, estas bandas se deben organizar bien para cometer sus tropelías. Pero siempre falla algo: no cuentan con que hay una dificultad real para mantener en secreto este tipo de información por mucho tiempo, porque hay otras personas que conocen el caso y no pertenecen a la banda, y hay algunas más, que resultaron afectadas directamente por este rapaz comportamiento. Siempre hay de los dos tipos y tarde o temprano divulgarán lo que saben. El crimen perfecto solamente se encuentra en alguna buena novela policiaca. En nuestra realidad, solo existe una red de complicidades para el uso mafioso de presupuestos y la obtención de beneficios indebidos.
Personas afectadas me han hecho llegar información adicional sobre la piñata de 5 millones de pesos que rompieron en el FONAES quedándose con todos los dulces y cacahuates, y que complementa los datos que le comentamos en una entrega anterior. Me informan que las investigaciones sobre los millones escamoteados las están realizando, ni más ni menos, que los mismísimos miembros de la banda, de manera que estas no trasciendan y evitar, de este modo, el peligro de que los corran o los metan a la cárcel. Este fenómeno es común en las pandillas que atacan con fervor las finanzas del sector público. Haga usted de cuenta que le encargan a Al Capone que investigue quienes son los que distribuyen el whisky ilegal. Una vez que el atraco se divulgo, los miembros de la banda tienen que dar la impresión a la opinión pública de que realmente están investigando a detalle y emiten declaraciones tronantes a la prensa sosteniendo que “llegarán hasta donde sea” o de que “cero impunidad para quien cometa un ilícito” o una clásica: “nadie por encima de la ley” y así, hasta el infinito. Usted ya los conoce.
Vea usted, lector, los datos siguientes. El “proyecto” se maquinó desde 2003, año en el que se iniciaron las visitas de promoción para la creación de una empresa comercializadora de productos regionales en apoyo a las comunidades de La Purísima y San Isidro. Pero a estas visitas de “promoción” fueron siempre tres personas claves: el representante estatal de FONAES, su compadre incomodo (el vecino negado) y el seudo consultor Arturo González Ramírez. Ya con las intenciones muy claras y con el plan armado y afinado, solicitaron a los interesados copias de identificaciones oficiales para formar una “sociedad”. Los confabulados utilizaron los documentos oficiales para la dizque formación de una empresa, supuestamente dedicada a la extracción de materiales pétreos, denominada Hermanos Mayoral Arce. Esta empresa extractiva que formaron de manera fraudulenta no tiene relación alguna con la solicitud original de apoyos que los supuestos beneficiarios destinarían a una empresa comercializadora. Este hecho por si mismo, refleja con claridad que los tres implicados sí sabían, desde el inicio, que se daría un uso diferente a los recursos y a la documentación solicitada con trampas a los beneficiarios. Hoy se dicen mártires engañados, llegando al cinismo hasta de desconocerse como compadres.
No se necesita ser Sherlock Holmes para saber que aquí hay gato encerrado.
La normatividad de FONAES establece que los productores interesados en recibir algún apoyo deben hacer alguna aportación al proyecto en un porcentaje variable en dinero o en especie. En este caso, como no había la intención mas que de sangrar al erario publico, se ofreció como “aportación” la maquinaria pesada que supuestamente tenían para extraer materiales pétreos, para un proyecto que tendría que haber tenido otro tipo de aportaciones como mano de obra, ganado, ranchos, etc. Es obvio mencionar que si alguien estaba al tanto de los cambios que fueron ocurriendo en el “proyecto” a lo largo del proceso de autorización, pues era precisamente el delegado estatal quien participó desde el principio. El dinero lo entregó el delegado a personas que ni siquiera figuraban al inicio del proyecto. Además de que no eran habitantes de La Purísima ni de San Isidro sino de la ciudad de La Paz. La persona que recibió el dinero no era productor, tampoco era extractor de materiales pétreos y menos miembro de las supuestas empresas, ni mucho menos estaba dedicado a la ganadería menor o a la agroindustria artesanal. A estas alturas eso ya era lo de menos, porque era un miembro distinguido del clan, bueno, más bien, eran cómplices en este atraco que, hasta hoy, les ha resultado casi el crimen perfecto.
Las normas de cualquier dependencia u organismo que maneja recursos para el desarrollo social son muy estrictas, ya que por cantidades hasta de 50 mil pesos, organismos como el FONAES tienen la obligación de ser cuidadosos y constatar, con detenimiento, el arraigo de las empresas a beneficiar y de sus socios y verificar que efectivamente desarrollen la actividad económica que indicaron, para evitar sorpresas. Así que, cómo es posible que a este perfecto desconocido se le entregue, a ciegas, dinero casi en efectivo. Pero además tampoco se verificó el destino del financiamiento, es decir, que los beneficiarios hubiesen comprado los bienes para los cuales solicitaron el crédito, lo que hubiera aminorado un poco el problema, si hubieran querido.
La empresa que recibió el dinero fue una organización fantasma, debido a que en esas fechas no existen testimonios de su constitución, ni de su reconocimiento en el registro publico de propiedad, lo que la convierte en una figura organizativa fraguada con el exclusivo propósito de cometer el despojo y una vez con el dinero en la bolsa, adiós, nos vemos en Las Vegas.
En reciente visita del Director Regional del FONAES a Sudcalifornia, declaró a nuestra compañera reportera Araceli Hernández que “se está realizando una investigación al interior de la institución a efecto de analizar si hubo incumplimiento a la normatividad aplicable”. No cabe duda de que el sentido común escasea cada vez más, o de plano no existe para algunos. O suponen que somos un conjunto de bobos. ¿Cómo es posible que una entidad federal le entregue 5 millones de pesos a un tipo que no conocen, que no pertenece a una cooperativa beneficiada, que tampoco existe, y que ni siquiera vive en el lugar donde se llevarán a cabo los “proyectos”? Ah pero eso sí, todavía van a investigar con lupa si se violó la normatividad. ¡vaya cinismo!
Ahora sí ya entendimos.
Solo esperamos que la banda no sean protegida del Dr. Gerardo Aranda Orozco, Coordinador General del FONAES, porque sabemos que esta banda tiene la protección de un alto funcionario de la institución. Tienen su buen padrino, pues. Peor aún, sería que su protector fuera el responsable del Órgano Interno de Control, Lic. Raymundo Fuentes García porque entonces sí pueden estar tranquilos; aunque tenemos versiones en proceso de ser confirmadas de que quien protege al delegado es algún funcionario de la Dirección General de Operación Regional a cargo del Lic. Fernando Matán Merino.
Conozco investigaciones eternas, que jamás culminaron, porque quienes tuvieron a su cargo las pesquisas se hicieron como el tío Lolo, hasta que llegara la salvadora etapa de los cambios y ahí se terminaba todo. Así, desaparecieron y aún se esfuman millones de pesos. Me parece que ésta es la apuesta, al fin que ya casi termina el sexenio y una investigación “bien llevada” tarda cuando menos tres años. Y si la cosa se complica un poco, pues mandamos a nuestros socios a la Delegación en Yucatán, donde nadie los conoce, y desaparecemos el problema de aquí. Apuestan al olvido y a la falta de memoria.
Me parece que ya es la hora de que una denuncia publica como la que hacemos en las páginas de esta casa editorial, merezca la atención de Eduardo Romero Ramos, Secretario de la Función Publica, porque al parecer aún no interviene y solo se han hecho pesquisas “internas” cuyos resultados serán, suponemos, que no habrá delito que perseguir, después de una eterna y profunda investigación.
Algunos funcionarios del gobierno del cambio llegaron llenos de codicia, pero no crea usted que a aprender la tarea del servicio publico, sino a hacer negocios, y se tardaron en meter las manos porque no sabían cómo, hasta que medio aprendieron... pero a meter los pies. No olvidemos que esta administración federal ha sostenido, por conducto de su líder, que es de empresarios y para empresarios. Así, abiertamente. Con la “pequeña” diferencia -yo les diría- de que, los empresarios de verdad, usan y arriesgan, legítimamente, su propio dinero y no echan mano de los fondos públicos para hacer negocios en su provecho. Y usted financiado lector, tiene más datos del caso o los conoce, pues entonces ¡mándemelos!
24 abril 2005
LA PÁGINA WEB DE BCS
Desde hace algunos días he intentado consultar la página web oficial del gobierno del estado de Baja California Sur (BCS), sin conseguirlo. Cuando, por diferentes vías, y después de varios intentos, logré acceder al sitio de Internet para consultar alguna información aparece una leyenda indicando que se encuentra en reconstrucción. Lo menos que uno puede pensar es que es una buena idea reconstruirla para que sus contenidos realmente sirvan cada vez mejor a quienes la consultan para saber o usar datos e información general de nuestro estado.
La página anterior era suficiente para una consulta genérica pero faltaban datos e información que ya existen y solo bastaría incluirlos. La información que aparecía en la página esfumada, era muy escueta en materia de historia, por ejemplo, además de que tenía pocas ligas a páginas relacionadas de interés como las del Congreso del estado, la cual por cierto, también se encuentra perdida y únicamente se pueden consultar algunos informes y acuerdos, pero exclusivamente de la actual legislatura pero es insuficiente lo que ponen a disposición de los ciudadanos.
Cuando uno entra a la página del Congreso de la Unión, llámese Cámara de Diputados o de Senadores pues encuentra uno el histórico de las sesiones del Congreso, páginas de Comisiones de gran interés, las versiones estenográficas de las sesiones, ligas a la biblioteca del Congreso y a otros congresos en el mundo y otras cuestiones de gran interés. Así que se puede encontrar vasta información no solamente de lo que corresponde a la actual legislatura federal sino que, separadamente, se les da los espacios necesarios a las legislaturas que los precedieron y no solo a la que se encuentra en funciones.
En igual forma, cuando uno entra a la página de la presidencia de la república, se encuentra un sitio en la misma página con información relevante de la administración anterior, la del Dr. Zedillo, es curioso pero no lo desaparecieron de la red.
Pero aquí en Sudcalifornia se aventaron la puntada de borrar todo. No hay en este momento información oficial del gobierno del estado ni del Congreso local. Desaparecieron hasta la liga que nos llevaba a la biblioteca para consultar algunas leyes como la de Egresos e Ingresos del estado, entre otras varias, que anteriormente sí se podían consultar.
Cualquier persona, habitante no solo del estado, sino de este planeta, que tenga deseos de saber en dónde está Comondú pues simplemente nunca lo sabrá, y menos Todos Santos, cuando menos por ahora. O que quiera conocer una fotografía de la almeja chiluda o de la chocolata pues no sabrá nada de ellas. O algún inversionista que se quiera retirar a descansar y a desarrollar algún proyecto turístico, de esos billonarios que están de moda, pues tampoco sabrá nada del estado. Aquel que quiera saber cuánto llueve en el estado y en particular en la zona de Los Cabos pues no lo sabrá. Saber cuántos maestros hay en el estado, o cuántos estudiantes y de qué nivel, etc. Miles de estudiantes que desean encontrar información útil sobre su entidad tampoco encontraran nada salvo el mensaje de que la página está en reconstrucción.
Si yo quiero rehacer la página Web de Sudcalifornia o cualquiera otra, me parece que es de sentido común que en efecto lo hagan, pero siempre y cuando ya tengan la página de repuesto y no simplemente la saco de la red. Está bien que la modernicen, que la amplíen. Pero si hubiera sido urgente el reemplazo, lo que sí podría haber hecho, es sustituir solo aquellas partes que se refieren al nuevo gobierno o poner todo lo anterior en un paquete como lo tiene la presidencia y otras instituciones. Aquí no se trata de borrón y cuenta nueva. Esto es absurdo. La historia de Baja California Sur no comienza con los nuevos elegidos. No sean celosos. Y eso que son del mismo partido.
Es como quitarle las llantas al carro para cambiarlas pero sin tener las nuevas, los repuestos
Todos esperamos que la nueva página sea útil, amplia, fácil de consultar y que la información que ofrecen no sea tan escueta. Sería interesante también que se incluyeran ligas al compendio estadístico 1998-2004 que era conocido anteriormente como “Cuadernos de Datos Básicos”de cada año y que, recientemente, acaban de generar en el gobierno del estado. La cantidad de información y mapas que contiene este documento es verdaderamente pasmosa, hay de todo. Es un esfuerzo muy destacable que vale la pena dar a conocer masivamente.
Espero que estas nuevas administraciones, estatal y municipales, en la parte que les toque, no caigan en el error de suponer que la historia comenzó con ellos y que todo lo anterior, hasta las leyes que nos rigen, deben desaparecer para inventar un nuevo estado. Aunque desde luego, también entiendo ese deseo interior de algunos de nuestros nuevos funcionarios, de borrar todo lo que exista de su antecesor, pero que éste, por piedad, no sea el caso.No tengo información respecto a la dependencia que genera y da mantenimiento a la página de Internet del gobierno del estado, pero quien sea, solo espero que tengan la creatividad necesaria para generar un excelente sitio de Internet para beneficio de todos.
La página anterior era suficiente para una consulta genérica pero faltaban datos e información que ya existen y solo bastaría incluirlos. La información que aparecía en la página esfumada, era muy escueta en materia de historia, por ejemplo, además de que tenía pocas ligas a páginas relacionadas de interés como las del Congreso del estado, la cual por cierto, también se encuentra perdida y únicamente se pueden consultar algunos informes y acuerdos, pero exclusivamente de la actual legislatura pero es insuficiente lo que ponen a disposición de los ciudadanos.
Cuando uno entra a la página del Congreso de la Unión, llámese Cámara de Diputados o de Senadores pues encuentra uno el histórico de las sesiones del Congreso, páginas de Comisiones de gran interés, las versiones estenográficas de las sesiones, ligas a la biblioteca del Congreso y a otros congresos en el mundo y otras cuestiones de gran interés. Así que se puede encontrar vasta información no solamente de lo que corresponde a la actual legislatura federal sino que, separadamente, se les da los espacios necesarios a las legislaturas que los precedieron y no solo a la que se encuentra en funciones.
En igual forma, cuando uno entra a la página de la presidencia de la república, se encuentra un sitio en la misma página con información relevante de la administración anterior, la del Dr. Zedillo, es curioso pero no lo desaparecieron de la red.
Pero aquí en Sudcalifornia se aventaron la puntada de borrar todo. No hay en este momento información oficial del gobierno del estado ni del Congreso local. Desaparecieron hasta la liga que nos llevaba a la biblioteca para consultar algunas leyes como la de Egresos e Ingresos del estado, entre otras varias, que anteriormente sí se podían consultar.
Cualquier persona, habitante no solo del estado, sino de este planeta, que tenga deseos de saber en dónde está Comondú pues simplemente nunca lo sabrá, y menos Todos Santos, cuando menos por ahora. O que quiera conocer una fotografía de la almeja chiluda o de la chocolata pues no sabrá nada de ellas. O algún inversionista que se quiera retirar a descansar y a desarrollar algún proyecto turístico, de esos billonarios que están de moda, pues tampoco sabrá nada del estado. Aquel que quiera saber cuánto llueve en el estado y en particular en la zona de Los Cabos pues no lo sabrá. Saber cuántos maestros hay en el estado, o cuántos estudiantes y de qué nivel, etc. Miles de estudiantes que desean encontrar información útil sobre su entidad tampoco encontraran nada salvo el mensaje de que la página está en reconstrucción.
Si yo quiero rehacer la página Web de Sudcalifornia o cualquiera otra, me parece que es de sentido común que en efecto lo hagan, pero siempre y cuando ya tengan la página de repuesto y no simplemente la saco de la red. Está bien que la modernicen, que la amplíen. Pero si hubiera sido urgente el reemplazo, lo que sí podría haber hecho, es sustituir solo aquellas partes que se refieren al nuevo gobierno o poner todo lo anterior en un paquete como lo tiene la presidencia y otras instituciones. Aquí no se trata de borrón y cuenta nueva. Esto es absurdo. La historia de Baja California Sur no comienza con los nuevos elegidos. No sean celosos. Y eso que son del mismo partido.
Es como quitarle las llantas al carro para cambiarlas pero sin tener las nuevas, los repuestos
Todos esperamos que la nueva página sea útil, amplia, fácil de consultar y que la información que ofrecen no sea tan escueta. Sería interesante también que se incluyeran ligas al compendio estadístico 1998-2004 que era conocido anteriormente como “Cuadernos de Datos Básicos”de cada año y que, recientemente, acaban de generar en el gobierno del estado. La cantidad de información y mapas que contiene este documento es verdaderamente pasmosa, hay de todo. Es un esfuerzo muy destacable que vale la pena dar a conocer masivamente.
Espero que estas nuevas administraciones, estatal y municipales, en la parte que les toque, no caigan en el error de suponer que la historia comenzó con ellos y que todo lo anterior, hasta las leyes que nos rigen, deben desaparecer para inventar un nuevo estado. Aunque desde luego, también entiendo ese deseo interior de algunos de nuestros nuevos funcionarios, de borrar todo lo que exista de su antecesor, pero que éste, por piedad, no sea el caso.No tengo información respecto a la dependencia que genera y da mantenimiento a la página de Internet del gobierno del estado, pero quien sea, solo espero que tengan la creatividad necesaria para generar un excelente sitio de Internet para beneficio de todos.
19 abril 2005
El TUCANAZO
¡¡Bájale!!
Imagínese sufrido lector que a las 3:30 de la mañana de un martes o un jueves cualquiera lo despiertan intempestivamente con un tucanazo. No tehuacanazo, no, sino por el norteñísimo ritmo de los Tucanes de Tijuana. O que le toca por suerte escuchar, a todo volumen, algún corrido ensalzando a los narcotraficantes de moda, magistralmente ejecutado por los Tigres del Norte o uno de los boleros de oro tocado con el sin igual ritmo y cadencia de Los Invasores de Nuevo León. O si la fiesta ya se encuentra en su nivel pues entonces de la banda El Recodo y, ¡súbele!
O también puede ser que lo tengan sometido a fuego graneado porque a nuestras autoridades les llegaron al precio y autorizaron la instalación de una cantina con servicio de señoritas, a un lado o enfrente de su casa, o en la colonia en que usted vive desde hace 20 años. Pero eso si, con un estricto horario de las 10 de la noche a las 4 de la mañana. Con un permiso debidamente firmado que dice”música viva con pista de baile y bar”
O que pasen vehículos frente a su casa entre las 12 de la noche y las 5 de la mañana con sus estereos a todo lo que dan: 120 a 150 decibeles.
O que a las 6 de la mañana del sábado o del domingo lo ataquen con el carrito que anuncia los periódicos para obligarlo a escuchar las noticias más relevantes de ayer. Dos o tres vueltas frente a su casa.
O que la cantina predilecta de las autoridades municipales comienza sus labores a las 12 de la noche y termina a las 4 de la mañana. Claro todo después de que los empresarios se pusieron a mano y liquidaron “las horas extras” que no son más que una miserable aportación al municipio que les otorga, a quienes la pagan, la impunidad necesaria para someternos al martirio chino todos los días.
O que hay tocada en el Arturo C. Nahl y entonces si. Toda La Paz se jodió con el ruido menos los que están adentro. En este caso estamos hablando de 300 a 400 decibeles.
O cuando tenemos la presencia de los merolicos del carnaval de La Paz.
O el ya clásico numerito infaltable los fines de semana, cuando los adolescentes, y los que ya no lo son, quien impresionar a quien los vea con el equipo nuevo que instalaron en el carro. “Cuando pase la morrita le subes más”
O cuando... sucede todo lo que usted ha visto y escuchado. Todos los días del año.
Las quejas de los vecinos de La Paz y de todo el estado se acumulan por montones sin que ninguna autoridad intervenga para poner remedio y cancelar la fuente de ruido y consecuente contaminación.
Tengo documentado un caso en el cual los vecinos fueron “distinguidos y honrados” por unos lenones que les ensartaron una cantina con meseras en medio de una zona residencial, quienes contaban además con el cuidado y la protección de la policía. ¿Sabe usted cuanto tiempo tardaron las autoridades para cerrarla a pesar de la permanente presión de los vecinos? La friolera de 6 años. Vamos a ver si ahora sí.
Existe una gran variedad de sonidos. De hecho, todo lo que nos rodea emite un sonido, perceptible o no, dependiendo de su frecuencia o intensidad. El silencio, por ejemplo, suena como un latido que a muchos espanta pero a otros tranquiliza.
¿Pero qué es el ruido? Para no caer en subjetividades para su definición, diremos que el ruido es aquel sonido que rebasa los decibeles que establece la norma correspondiente: NOM-081-ECOL-1994. Esta norma define el ruido diciendo que “es un sonido indeseable que molesta o perjudica a las personas” Pero bajo esta definición pueden existir diversas fuentes de sonido o ruido que nos son agradables o deseables aunque sean muy intensas. De manera que para esta ocasión nos quedamos con lo que ya definió la norma en términos cuantitativos, es decir, en unidades que se puedan medir, nos guste o no. Porque de nada serviría establecer que un decibel es la décima parte de un Bel. ¿O sí? Y tampoco nos serviría profundizar en una serie de definiciones incluidas en la norma, lo cual queda para los expertos, porque vea usted, lector, la definición de Bel que nos recetan “Índice empleado en la cuantificación de la diferencia de los logaritmos decimales de dos cantidades cualesquiera.” ¡Fuuuta! Usted entendió algo, bueno, pues estamos igual y mejor nos vamos por la orillita para que todos entendamos de qué se trata.
Hasta donde sabemos, existen tres normas oficiales que regulan la emisión de ruidos contaminantes: NOM011STPS y NOM080STPS y NOM081ECOL. Las dos primeras regulan la emisión de sonidos o de ruidos en el ámbito laboral y la otra es de carácter general.
Si usted le pregunta a alguna autoridad si las conoce, pago tronchado si alguna le dice que sí. Pero si le dice a la autoridad (competente para aplicar esta norma) que le informe qué es lo que ha hecho al respecto, lo correrán a patadas de su oficina porque pensarán que es usted un vago vacilador, sin oficio ni beneficio, que nadamas anda preguntando tonterías para poner en aprietos a nuestras sacrificadas autoridades.¿Cuántos de nosotros somos contumaces violadores de la norma? Eso es lo de menos, sobre todo cuando ya llevamos un six y todavía nos quedan tres de 24 en la hielera. Tenemos, desde luego, un grado de responsabilidad, pero cuando una disposición de este tipo es violentada, pues para eso existen las autoridades, justamente para impedir, con la ley en la mano, que usted viole la norma cuando hay un evidente perjuicio a los demás. Le aseguro que nadie va a ir a levantar una denuncia para que se corrija el problema. La norma dice que usted debe levantar su queja ante la Secretaría de Salubridad y Asistencia que ya no existe. Entonces ¿a dónde? Por lo pronto al municipio.Si a usted lo detiene la policía cuando anda “happy” maleconeando, con su Pioner a todo lo que da, el alto volumen del sonido, hará que batallen hasta para pedirle la licencia porque nadie escucha nada. Jamás se les ocurrirá a los agentes pedirle que le baje el volumen porque está infringiendo la norma sobre ruido. Ni siquiera lo pensarán porque ya todos nos acostumbramos a padecer a los estridentes, son parte del paisaje urbano, lo que los hace casi invisibles. Los toleramos por frecuentes.
Poco a poco se pierde uno de los valores que desde siempre había tenido La Paz: el silencio, o para dar una idea más precisa, la ausencia de ruido.
El nivel de ruido se mide con sonímetros o sonómetros que registran la cantidad de decibeles que produce una fuente cualquiera. Cuando se tienen 10 decibeles no pasa nada, casi ni escucha.
Cuando el ruido supera los 110 decibeles usted puede resultar afectado por alguna enfermedad de tipo vestibular o de pérdida del equilibrio. También se puede quedar gradualmente sordo si está sometido a fuentes de ruido permanentes de ese nivel y mayores. Dolor de oídos. Problemas de insomnio, cambios en el comportamiento, pérdida de capacidad para concentrarse, aislamiento; y en algún momento, puede empezar a escuchar una especie de murmullos. En fin, que llevado el padecimiento al extremo, puede usted quedar más sordo que una tapia. Así que si usted piensa que puede tener algún problema auditivo ocasionado por el ruido excesivo, vaya adonde tenga que ir y hágase una audiometría tonal. Bueno, nomás vaya al doctor.
Para que usted, ruidoso lector, tenga una idea aproximada, de cuanto ruido despiden 70 decibeles pues solamente encienda su licuadora. El sonido que emite su molcajete electrónico produce un nivel ligeramente por arriba de lo que permite la norma.
La NOM-081-ECOL-1994 establece que “El nivel de emisión de ruido máximo permisible en fuentes fijas es de 68 dB (A) de las seis a las veintidós horas, y de 65 dB de las veintidós a las seis horas.” Esto es válido para los establecimientos industriales, comerciales, de servicio público y en general para toda edificación nueva o existente. ¿Alguien la cumple? O mejor dicho, ¿alguna autoridad vigila que se cumpla la norma?
En Baja California Sur, es necesario que se revisen los niveles permitidos de ruido máximo definidos en la norma, porque debido a las características geográficas y climatológicas que prevalecen, se produce un hecho físico curioso, que permite a las ondas sonoras viajar a mucho mayor distancia. Pero esta tarea es para nuestros nuevos y flamantes diputados, quienes deberán legislar sobre este problema y para ello deberán asesorarse de físicos y ambientalistas y, de pasada, que nos expliquen a todos porqué sucede este fenómeno.
Así que la próxima ocasión que le digamos al sayo que le suba no espere que nadie le diga: ¡bájale!
Imagínese sufrido lector que a las 3:30 de la mañana de un martes o un jueves cualquiera lo despiertan intempestivamente con un tucanazo. No tehuacanazo, no, sino por el norteñísimo ritmo de los Tucanes de Tijuana. O que le toca por suerte escuchar, a todo volumen, algún corrido ensalzando a los narcotraficantes de moda, magistralmente ejecutado por los Tigres del Norte o uno de los boleros de oro tocado con el sin igual ritmo y cadencia de Los Invasores de Nuevo León. O si la fiesta ya se encuentra en su nivel pues entonces de la banda El Recodo y, ¡súbele!
O también puede ser que lo tengan sometido a fuego graneado porque a nuestras autoridades les llegaron al precio y autorizaron la instalación de una cantina con servicio de señoritas, a un lado o enfrente de su casa, o en la colonia en que usted vive desde hace 20 años. Pero eso si, con un estricto horario de las 10 de la noche a las 4 de la mañana. Con un permiso debidamente firmado que dice”música viva con pista de baile y bar”
O que pasen vehículos frente a su casa entre las 12 de la noche y las 5 de la mañana con sus estereos a todo lo que dan: 120 a 150 decibeles.
O que a las 6 de la mañana del sábado o del domingo lo ataquen con el carrito que anuncia los periódicos para obligarlo a escuchar las noticias más relevantes de ayer. Dos o tres vueltas frente a su casa.
O que la cantina predilecta de las autoridades municipales comienza sus labores a las 12 de la noche y termina a las 4 de la mañana. Claro todo después de que los empresarios se pusieron a mano y liquidaron “las horas extras” que no son más que una miserable aportación al municipio que les otorga, a quienes la pagan, la impunidad necesaria para someternos al martirio chino todos los días.
O que hay tocada en el Arturo C. Nahl y entonces si. Toda La Paz se jodió con el ruido menos los que están adentro. En este caso estamos hablando de 300 a 400 decibeles.
O cuando tenemos la presencia de los merolicos del carnaval de La Paz.
O el ya clásico numerito infaltable los fines de semana, cuando los adolescentes, y los que ya no lo son, quien impresionar a quien los vea con el equipo nuevo que instalaron en el carro. “Cuando pase la morrita le subes más”
O cuando... sucede todo lo que usted ha visto y escuchado. Todos los días del año.
Las quejas de los vecinos de La Paz y de todo el estado se acumulan por montones sin que ninguna autoridad intervenga para poner remedio y cancelar la fuente de ruido y consecuente contaminación.
Tengo documentado un caso en el cual los vecinos fueron “distinguidos y honrados” por unos lenones que les ensartaron una cantina con meseras en medio de una zona residencial, quienes contaban además con el cuidado y la protección de la policía. ¿Sabe usted cuanto tiempo tardaron las autoridades para cerrarla a pesar de la permanente presión de los vecinos? La friolera de 6 años. Vamos a ver si ahora sí.
Existe una gran variedad de sonidos. De hecho, todo lo que nos rodea emite un sonido, perceptible o no, dependiendo de su frecuencia o intensidad. El silencio, por ejemplo, suena como un latido que a muchos espanta pero a otros tranquiliza.
¿Pero qué es el ruido? Para no caer en subjetividades para su definición, diremos que el ruido es aquel sonido que rebasa los decibeles que establece la norma correspondiente: NOM-081-ECOL-1994. Esta norma define el ruido diciendo que “es un sonido indeseable que molesta o perjudica a las personas” Pero bajo esta definición pueden existir diversas fuentes de sonido o ruido que nos son agradables o deseables aunque sean muy intensas. De manera que para esta ocasión nos quedamos con lo que ya definió la norma en términos cuantitativos, es decir, en unidades que se puedan medir, nos guste o no. Porque de nada serviría establecer que un decibel es la décima parte de un Bel. ¿O sí? Y tampoco nos serviría profundizar en una serie de definiciones incluidas en la norma, lo cual queda para los expertos, porque vea usted, lector, la definición de Bel que nos recetan “Índice empleado en la cuantificación de la diferencia de los logaritmos decimales de dos cantidades cualesquiera.” ¡Fuuuta! Usted entendió algo, bueno, pues estamos igual y mejor nos vamos por la orillita para que todos entendamos de qué se trata.
Hasta donde sabemos, existen tres normas oficiales que regulan la emisión de ruidos contaminantes: NOM011STPS y NOM080STPS y NOM081ECOL. Las dos primeras regulan la emisión de sonidos o de ruidos en el ámbito laboral y la otra es de carácter general.
Si usted le pregunta a alguna autoridad si las conoce, pago tronchado si alguna le dice que sí. Pero si le dice a la autoridad (competente para aplicar esta norma) que le informe qué es lo que ha hecho al respecto, lo correrán a patadas de su oficina porque pensarán que es usted un vago vacilador, sin oficio ni beneficio, que nadamas anda preguntando tonterías para poner en aprietos a nuestras sacrificadas autoridades.¿Cuántos de nosotros somos contumaces violadores de la norma? Eso es lo de menos, sobre todo cuando ya llevamos un six y todavía nos quedan tres de 24 en la hielera. Tenemos, desde luego, un grado de responsabilidad, pero cuando una disposición de este tipo es violentada, pues para eso existen las autoridades, justamente para impedir, con la ley en la mano, que usted viole la norma cuando hay un evidente perjuicio a los demás. Le aseguro que nadie va a ir a levantar una denuncia para que se corrija el problema. La norma dice que usted debe levantar su queja ante la Secretaría de Salubridad y Asistencia que ya no existe. Entonces ¿a dónde? Por lo pronto al municipio.Si a usted lo detiene la policía cuando anda “happy” maleconeando, con su Pioner a todo lo que da, el alto volumen del sonido, hará que batallen hasta para pedirle la licencia porque nadie escucha nada. Jamás se les ocurrirá a los agentes pedirle que le baje el volumen porque está infringiendo la norma sobre ruido. Ni siquiera lo pensarán porque ya todos nos acostumbramos a padecer a los estridentes, son parte del paisaje urbano, lo que los hace casi invisibles. Los toleramos por frecuentes.
Poco a poco se pierde uno de los valores que desde siempre había tenido La Paz: el silencio, o para dar una idea más precisa, la ausencia de ruido.
El nivel de ruido se mide con sonímetros o sonómetros que registran la cantidad de decibeles que produce una fuente cualquiera. Cuando se tienen 10 decibeles no pasa nada, casi ni escucha.
Cuando el ruido supera los 110 decibeles usted puede resultar afectado por alguna enfermedad de tipo vestibular o de pérdida del equilibrio. También se puede quedar gradualmente sordo si está sometido a fuentes de ruido permanentes de ese nivel y mayores. Dolor de oídos. Problemas de insomnio, cambios en el comportamiento, pérdida de capacidad para concentrarse, aislamiento; y en algún momento, puede empezar a escuchar una especie de murmullos. En fin, que llevado el padecimiento al extremo, puede usted quedar más sordo que una tapia. Así que si usted piensa que puede tener algún problema auditivo ocasionado por el ruido excesivo, vaya adonde tenga que ir y hágase una audiometría tonal. Bueno, nomás vaya al doctor.
Para que usted, ruidoso lector, tenga una idea aproximada, de cuanto ruido despiden 70 decibeles pues solamente encienda su licuadora. El sonido que emite su molcajete electrónico produce un nivel ligeramente por arriba de lo que permite la norma.
La NOM-081-ECOL-1994 establece que “El nivel de emisión de ruido máximo permisible en fuentes fijas es de 68 dB (A) de las seis a las veintidós horas, y de 65 dB de las veintidós a las seis horas.” Esto es válido para los establecimientos industriales, comerciales, de servicio público y en general para toda edificación nueva o existente. ¿Alguien la cumple? O mejor dicho, ¿alguna autoridad vigila que se cumpla la norma?
En Baja California Sur, es necesario que se revisen los niveles permitidos de ruido máximo definidos en la norma, porque debido a las características geográficas y climatológicas que prevalecen, se produce un hecho físico curioso, que permite a las ondas sonoras viajar a mucho mayor distancia. Pero esta tarea es para nuestros nuevos y flamantes diputados, quienes deberán legislar sobre este problema y para ello deberán asesorarse de físicos y ambientalistas y, de pasada, que nos expliquen a todos porqué sucede este fenómeno.
Así que la próxima ocasión que le digamos al sayo que le suba no espere que nadie le diga: ¡bájale!
17 abril 2005
EL PESCADOR... UN ADIÓS SINGULAR
Las campanas de la Basílica de San Pedro tañeron a muerte. Un hombre admirable y magnífico recibía el ultimo tributo a su obra de 26 años, en los que llevó sobre su espalda una obligación preciosa a la que amó y disfrutó entrañablemente.
Patriarcas, reyes y reinas, presidentes poderosos, enemigos perfectos, presentes las razas del mundo, sin edades y sin tiempo. Todas las lenguas y las voces, fueron escuchadas rindiendo el postrero adiós a tu legado y a tu pasión por la vida. Nadie estuvo ausente, los grandes y los pequeños, todos tus hermanos. Ateos y creyentes con dioses disímiles, niños, jóvenes, viejos y ancianos.
Como si te hiciera falta, los amigos y dignatarios de las religiones del mundo, estuvieron presentes con sus plegarias, para asistirte e iluminar las avenidas que cruzarías, y así, tener la certeza de que todas las puertas fueran abiertas y trascendieras más cómodo el largo viaje, el ultimo vuelo.
Hombre de fe, de multitudes y de soledades, carismático y humilde, de valores y reflexión, convocante permanente por la paz.
Trato de rescatar en la memoria, propia o ajena, un acontecimiento o una celebración por lo menos parecida y no recuerdo ninguna. Nada que iguale este rito milenario en su magnificencia y fortaleza, en el lujo y la sencillez, y en la impresionante y apacible alegría de los que te acompañaron en el camino a tu ultima morada. Era una amalgama de emociones y rituales extraña pero explicable por el enigma de lo obvio, que solamente tú supiste conquistar. Nadie más. Fue más una fiesta para asentar el espíritu. Galas para un hombre inigualable.
Como olvidar, jamás, esa solemnidad gloriosa de la misa funeraria, donde todo encajaba, donde nada se veía forzado ni fuera de lugar, como si tu despedida la hubieran ensayado durante años para que fuera perfecta. La multitud se movía como las olas del Bermejo, apenas un poco, para no turbarte. Muchos nunca lo volveremos a ver, será irrepetible.
Un féretro de madera simple, la más sencilla, de ciprés, el más humilde féretro que haya visto. Un cajón único, desolado e imperturbable, en medio de todos, que contrastaba con la inmensidad de la fiesta litúrgica y la antiquísima aristocracia de la muerte de un Papa. Diseñado con una candidez absolutamente perfecta, natural, original. Lo mínimo para enfundar el cuerpo y descansar en paz, sin los estorbos fatuos y pesados de la joyería y los ornamentos inútiles. No te llevaste nada de más, solo lo necesario para el viaje. Cero adornos, solo tu vestimenta de gala, tu mejor traje, para llegar presentable y ligero a la cita celestial.
Se marchó el hombre más poderoso de la tierra, al que la enorme multitud aclamaba: ¡Santo Subito!, en medio de una interminable loa de aplausos de 2000 millones de fieles que siguieron el réquiem. No solamente en la plaza de San Pedro sino en toda Roma y sus alrededores. Y en tu amantísima Cracovia. En todo el mundo repicaron las campanas a muerte y a gloria. Un Papa, un hombre que cambió el mundo y nos dio nuevos mapas de geografía en donde se localizaba ya, con facilidad, la palabra libertad.
Un bello funeral. Sosegado. Una muerte oportuna, justo cuando el alma ya había decidido abandonar el cuerpo para liberar tu esencia peregrina. Tu partida fue como si todos los viajes que acumulaste te hubieran ayudado para agarrar vuelo y salir más aprisa y para que nada te detuviera.
Había una serenidad nunca vista en la multitud. Sin arrebatos por la doliente pérdida. Con la calma de quien sabe que, al que se fue, le espera una recóndita felicidad que en la tierra no hemos conocido.
En la misa monumental, la muchedumbre confesó sus pecados y comulgó en solidaridad contigo. Rezaron y pidieron en todos los idiomas por el descanso eterno del amado Pescador.
La salida y la llegada, cuando la muerte se convierte solo en el comienzo de algo más y mejor.
Y en el viaje, te acompaña la dulce sinfonía de las campanas del mundo, tocando en tonos universales para aliviar la soledad de la partida y apaciguar la nostalgia de una separación que, no por esperada, te dolía menos y nos lastimaba a todos.
Cómo olvidar tu sobrenatural despedida de los mexicanos, de tus hermanos mexicanos, quienes juran que te vieron paseando en el Papamóvil por todo Insurgentes, y por Reforma, para llegar a la vieja calzada de los Misterios y despedirte, como Dios manda, de la morenita, de Guadalupe, la que eternamente te quiso, y a la que siempre veneraste con sensibilidad, ternura y respeto. Torrentes de gente en las calles y camellones, lo dejaron todo porque dijeron que iban a ver al Papa y en verdad te vieron. Fueron miles los que aseguraron haberte visto de nuevo: ¡ahí va! ¡ahí va! Unos a lo lejos, apenitas, otros de pasadita, y dijeron, gozosos, que ibas sonriendo y bendiciendo a los ruidosos mexicanos, a pesar de que nunca te dejaron dormir bien, porque siempre estaban canturreando bajo tu ventana. Paseaste feliz por el centro del mundo, muy quitado de la pena, por ultima vez, en las calles del México Siempre Fiel, sin fatiga, ligero y dispuesto, porque ya el frágil cuerpo no te importunaba. Y todo vuelve a comenzar, para ti y para nosotros, en este retozo eterno de la vida y de la muerte, del ir y venir, del “me voy pero no me ausento”. Y mira... te quedaste para siempre en nuestro corazón, en un lugar muy especial, en el que nada se borra y en donde nunca se olvida.
Te despidió un cálido y permanente aplauso, colmado de susurros que parecían oraciones o súplicas para implorar que no te fueras, con una serenidad conmovedora. Tan grande pérdida no provocaba llanto, ni dolor, sino una cierta alegría en la que todos éramos tus cómplices porque sabíamos a donde te dirigías.
El ímpetu de tú fe, hizo fácil la penitencia y los alegres encuentros pastorales con fieles en más de 150 países. Vimos tu alborozo en las místicas reuniones espirituales con más de 70 millones de personas en el mundo, en las que tu cuerpo, poco a poco se fue haciendo más frágil y quebradizo. Pero lo lograste.
Desde el principio de tu venturoso ascenso al Pontificado de Roma, cuando eras fuerte, vigoroso y joven de corazón, todos te quisieron, sin condiciones, y gratis como debe ser el amor de verdad. ¡Que celeste unanimidad!. Pero también te veneraron con respeto. cuando te convertiste en un agradable viejo, cada vez más lento y enfermo, cuando ya sin fuerza, aún intentabas bendecir multitudes lográndolo con dificultad; y aunque muy cerca del final de tu vida solo lo intentabas hasta que ya no pudiste hacerlo, y aún así, no sé porque razón, los fervorosos creyentes siempre la recibían, agradecidos por tu descomunal esfuerzo y te devolvían carretadas de aplausos y oraciones. Sé que nos abrirás el camino, como siempre, porque para eso son los lideres de tu tamaño.
Y otra vez la persistente imagen de esa expectante devoción centenaria y silenciosa de millones de fieles, sin tragedias, serenamente alegre, casi de santidad.
Cuando por fin decidiste retirarte y dejarnos para siempre, quisiste girar en círculo en el atrio de la que fue tu casa por tantos años, para que todos te vieran y despedirte bien, ahora sí, de verdad, para reunirte a descansar y conversar con Pedro y tus hermanos mayores.
Bueno, ya te dejo, porque no deseo que te ocurra lo que a las palomas de tu ventana cuando se negaban a volar desde tu regazo. Entendemos bien que te marcharás, por un motivo muy simple, porque eres el Papa viajero, el Papa Peregrino y queda un viaje eterno por hacer, porque a ti sí te gustan los viajes y este, en particular, percibimos que lo disfrutarás radiante sin más límites que el infinito.
Terminó la jornada Juan Pablo II y te mereces un respiro.
Descansa jubiloso y en paz, Vicario de Cristo.
Y mientras, las incontables campanas del mundo permanecerán repicando por siempre, hasta el fin del mundo.
Hasta siempre.
Patriarcas, reyes y reinas, presidentes poderosos, enemigos perfectos, presentes las razas del mundo, sin edades y sin tiempo. Todas las lenguas y las voces, fueron escuchadas rindiendo el postrero adiós a tu legado y a tu pasión por la vida. Nadie estuvo ausente, los grandes y los pequeños, todos tus hermanos. Ateos y creyentes con dioses disímiles, niños, jóvenes, viejos y ancianos.
Como si te hiciera falta, los amigos y dignatarios de las religiones del mundo, estuvieron presentes con sus plegarias, para asistirte e iluminar las avenidas que cruzarías, y así, tener la certeza de que todas las puertas fueran abiertas y trascendieras más cómodo el largo viaje, el ultimo vuelo.
Hombre de fe, de multitudes y de soledades, carismático y humilde, de valores y reflexión, convocante permanente por la paz.
Trato de rescatar en la memoria, propia o ajena, un acontecimiento o una celebración por lo menos parecida y no recuerdo ninguna. Nada que iguale este rito milenario en su magnificencia y fortaleza, en el lujo y la sencillez, y en la impresionante y apacible alegría de los que te acompañaron en el camino a tu ultima morada. Era una amalgama de emociones y rituales extraña pero explicable por el enigma de lo obvio, que solamente tú supiste conquistar. Nadie más. Fue más una fiesta para asentar el espíritu. Galas para un hombre inigualable.
Como olvidar, jamás, esa solemnidad gloriosa de la misa funeraria, donde todo encajaba, donde nada se veía forzado ni fuera de lugar, como si tu despedida la hubieran ensayado durante años para que fuera perfecta. La multitud se movía como las olas del Bermejo, apenas un poco, para no turbarte. Muchos nunca lo volveremos a ver, será irrepetible.
Un féretro de madera simple, la más sencilla, de ciprés, el más humilde féretro que haya visto. Un cajón único, desolado e imperturbable, en medio de todos, que contrastaba con la inmensidad de la fiesta litúrgica y la antiquísima aristocracia de la muerte de un Papa. Diseñado con una candidez absolutamente perfecta, natural, original. Lo mínimo para enfundar el cuerpo y descansar en paz, sin los estorbos fatuos y pesados de la joyería y los ornamentos inútiles. No te llevaste nada de más, solo lo necesario para el viaje. Cero adornos, solo tu vestimenta de gala, tu mejor traje, para llegar presentable y ligero a la cita celestial.
Se marchó el hombre más poderoso de la tierra, al que la enorme multitud aclamaba: ¡Santo Subito!, en medio de una interminable loa de aplausos de 2000 millones de fieles que siguieron el réquiem. No solamente en la plaza de San Pedro sino en toda Roma y sus alrededores. Y en tu amantísima Cracovia. En todo el mundo repicaron las campanas a muerte y a gloria. Un Papa, un hombre que cambió el mundo y nos dio nuevos mapas de geografía en donde se localizaba ya, con facilidad, la palabra libertad.
Un bello funeral. Sosegado. Una muerte oportuna, justo cuando el alma ya había decidido abandonar el cuerpo para liberar tu esencia peregrina. Tu partida fue como si todos los viajes que acumulaste te hubieran ayudado para agarrar vuelo y salir más aprisa y para que nada te detuviera.
Había una serenidad nunca vista en la multitud. Sin arrebatos por la doliente pérdida. Con la calma de quien sabe que, al que se fue, le espera una recóndita felicidad que en la tierra no hemos conocido.
En la misa monumental, la muchedumbre confesó sus pecados y comulgó en solidaridad contigo. Rezaron y pidieron en todos los idiomas por el descanso eterno del amado Pescador.
La salida y la llegada, cuando la muerte se convierte solo en el comienzo de algo más y mejor.
Y en el viaje, te acompaña la dulce sinfonía de las campanas del mundo, tocando en tonos universales para aliviar la soledad de la partida y apaciguar la nostalgia de una separación que, no por esperada, te dolía menos y nos lastimaba a todos.
Cómo olvidar tu sobrenatural despedida de los mexicanos, de tus hermanos mexicanos, quienes juran que te vieron paseando en el Papamóvil por todo Insurgentes, y por Reforma, para llegar a la vieja calzada de los Misterios y despedirte, como Dios manda, de la morenita, de Guadalupe, la que eternamente te quiso, y a la que siempre veneraste con sensibilidad, ternura y respeto. Torrentes de gente en las calles y camellones, lo dejaron todo porque dijeron que iban a ver al Papa y en verdad te vieron. Fueron miles los que aseguraron haberte visto de nuevo: ¡ahí va! ¡ahí va! Unos a lo lejos, apenitas, otros de pasadita, y dijeron, gozosos, que ibas sonriendo y bendiciendo a los ruidosos mexicanos, a pesar de que nunca te dejaron dormir bien, porque siempre estaban canturreando bajo tu ventana. Paseaste feliz por el centro del mundo, muy quitado de la pena, por ultima vez, en las calles del México Siempre Fiel, sin fatiga, ligero y dispuesto, porque ya el frágil cuerpo no te importunaba. Y todo vuelve a comenzar, para ti y para nosotros, en este retozo eterno de la vida y de la muerte, del ir y venir, del “me voy pero no me ausento”. Y mira... te quedaste para siempre en nuestro corazón, en un lugar muy especial, en el que nada se borra y en donde nunca se olvida.
Te despidió un cálido y permanente aplauso, colmado de susurros que parecían oraciones o súplicas para implorar que no te fueras, con una serenidad conmovedora. Tan grande pérdida no provocaba llanto, ni dolor, sino una cierta alegría en la que todos éramos tus cómplices porque sabíamos a donde te dirigías.
El ímpetu de tú fe, hizo fácil la penitencia y los alegres encuentros pastorales con fieles en más de 150 países. Vimos tu alborozo en las místicas reuniones espirituales con más de 70 millones de personas en el mundo, en las que tu cuerpo, poco a poco se fue haciendo más frágil y quebradizo. Pero lo lograste.
Desde el principio de tu venturoso ascenso al Pontificado de Roma, cuando eras fuerte, vigoroso y joven de corazón, todos te quisieron, sin condiciones, y gratis como debe ser el amor de verdad. ¡Que celeste unanimidad!. Pero también te veneraron con respeto. cuando te convertiste en un agradable viejo, cada vez más lento y enfermo, cuando ya sin fuerza, aún intentabas bendecir multitudes lográndolo con dificultad; y aunque muy cerca del final de tu vida solo lo intentabas hasta que ya no pudiste hacerlo, y aún así, no sé porque razón, los fervorosos creyentes siempre la recibían, agradecidos por tu descomunal esfuerzo y te devolvían carretadas de aplausos y oraciones. Sé que nos abrirás el camino, como siempre, porque para eso son los lideres de tu tamaño.
Y otra vez la persistente imagen de esa expectante devoción centenaria y silenciosa de millones de fieles, sin tragedias, serenamente alegre, casi de santidad.
Cuando por fin decidiste retirarte y dejarnos para siempre, quisiste girar en círculo en el atrio de la que fue tu casa por tantos años, para que todos te vieran y despedirte bien, ahora sí, de verdad, para reunirte a descansar y conversar con Pedro y tus hermanos mayores.
Bueno, ya te dejo, porque no deseo que te ocurra lo que a las palomas de tu ventana cuando se negaban a volar desde tu regazo. Entendemos bien que te marcharás, por un motivo muy simple, porque eres el Papa viajero, el Papa Peregrino y queda un viaje eterno por hacer, porque a ti sí te gustan los viajes y este, en particular, percibimos que lo disfrutarás radiante sin más límites que el infinito.
Terminó la jornada Juan Pablo II y te mereces un respiro.
Descansa jubiloso y en paz, Vicario de Cristo.
Y mientras, las incontables campanas del mundo permanecerán repicando por siempre, hasta el fin del mundo.
Hasta siempre.
14 abril 2005
Flojitos y cooperando: El despojo
Había una vez en Baja California Sur... Cada vez que usted va a cargar gasolina en alguna de las 72 estaciones de servicio que existen en nuestro estado, lo desplumarán con un promedio del 4.1% del combustible que paga. Si llenó el tanque con 300 pesos, pues al pagar, estará recibiendo menos gasolina de la debida, más precisamente, 12.3 pesos menos. Si usted carga solo 100 pesos a la semana, lo que hace la mayoría de los propietarios de vehículos, le birlarán el equivalente a 4.10 pesos. O más, porque recuerde que lo que aplicamos para el cálculo es un promedio, así que dependiendo de dónde cargue combustible, será el monto de su “cooperación”, de la vacuna que sin escapatoria le aplicarán. Por ejemplo, en la muestra a la que haremos referencia más adelante, una gasolinera ubicada en Acapulco despachaba solo 437.2 mililitros en lugar de los 1000 que tienen los litros de verdad. El promedio entregado de menos en la muestra nacional fue de 5%. En Sudcalifornia fue de “solo” el 4.1%. Habrá, así lo espero, gasolineras que sirvan con honestidad, pero mucho me temo, que son muy pocas.
Todo mundo lo sospechaba, lo camelaba, lo intuía y, algunos, cuando su nivel de enojo era incontenible hasta lo median personalmente: en botellitas de leche o de aceite, en tibores y, lo peor, es que aún teniendo razón, lo más que pudieron hacer fue un escandalito intrascendente porque nadie les hizo caso. Solo quedó, como siempre, la rabia y la impotencia. ¿Qué puede hacer la inerme población consumidora desorganizada? Ninguna instancia oficial, como Profeco u otra, ni siquiera Pemex, hicieron algo, vamos, ni siquiera sabían la verdadera dimensión del problema, porque no lo habían medido. Sabíamos que estaba sucediendo porque los consumidores observaban el rendimiento de sus vehículos y mascullaban con cierta molestia “ahora me duró menos la gasolina y camine lo mismo”, decían. Y se iban a cargar a otra gasolinera y... lo mismo. Y volvían a cambiar de estación de servicio y... nuevamente lo mismo. Hasta ahí. No olvidemos que en Sudcalifornia disponemos de un parque vehicular muy destacado en el horizonte nacional ya que ocupamos uno de los primeros lugares en el numero de vehículos por habitante, el primero o segundo sitio, compitiendo con Tijuana y el D.F. El consumidor de gasolinas en todo el país, estaba siendo afectado, diariamente, en cantidades que sumadas, son multimillonarias porque no es solamente el robo en las gasolineras sino que, en algunas de ellas, le vendían o le venden, además, combustibles adulterados dañando a la larga su patrimonio. ¡Impunidad divino tesoro¡
Aleida Alavez Ruiz, Presidenta de la Comisión de Participación Ciudadana de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) sostiene que “Este no es el inicio de una anécdota, sino la síntesis del hurto que cometen cientos de estaciones de gasolina y que, sólo en 2004, representó para defraudadores llevarse a la bolsa 18 mil millones de pesos, monto que los consumidores pagaron por un producto que no recibieron.”
Primero había que medir el problema. Para ello se utilizo el muestreo estadístico y se definió la muestra para desarrollar el estudio. La investigación fue realizada por la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) en el mes de julio de 2004. La Profeco delineó y emitió la Norma Oficial Mexicana de Emergencia NOM-EM-011-SCFI-2004, vigente de Noviembre de 2004 al fin de éste mes de abril; esta norma fue diseñada para la inspección de los equipos de despacho y control, en especial para la revisión de las partes electrónicas de las bombas, a las que no tenía acceso la Profeco, con lo que se redondeó el operativo nacional. Se sumaron otras entusiastas dependencias federales. Y a darle.
El diseño de la muestra y su aplicación fueron muy interesantes. Se llevo a cabo “mediante un convenio de colaboración con la Procuraduría Federal del Consumidor para efectuar acciones en materia de vigilancia, verificación e inspección en Estaciones de Servicio (gasolineras) en beneficio de la población consumidora y de conformidad al procedimiento de usuario simulado, establecido por la Secretaría de la Función Pública, utilizando vehículos acondicionados por PEMEX y calibrados por el Instituto Mexicano del Petróleo para medir la cantidad de combustible efectivamente surtida. La Policía Federal Preventiva visitó 440 gasolineras del país, que fueron determinadas por el método aleatorio simple de muestreo con un coeficiente de confiabilidad del 95%, de un padrón de 6,594 estaciones que fue proporcionado por PEMEX; y se obtuvo una muestra estadística representativa de 410 establecimientos para evaluar la cantidad de gasolina que se surte al público consumidor en el país.”
El muestreo consistió en aplicar la norma NOM-005-SCFI-1994 para medir el combustible solicitado contra lo que realmente le despachaban. Los resultados fueron: que en 208 estaciones le birlaban al consumidor hasta el 5%; 125 estaciones le estaban robando hasta el 10% del combustible; 22 gasolineras le hurtaban hasta el 15% de lo que compraba; y 9 estaciones le desvalijaban hasta el 20%. Total de gasolineras incluidas en la muestra 436. La desviación que reporta la SSP es del 5% y calcularon el robo de combustible en un monto de 8,650 millones de pesos en un año.
Por fortuna, en el muestreo incluyeron cuatro gasolineras ubicadas en Baja California Sur, el 5.5% del total estatal. Ninguna pasó el examen, ni una sola, todas reprobaron, unas con más otras con menos. Lamentablemente no fue un censo sino únicamente una pequeña muestra, y tenemos el reporte final de aquellas gasolineras que, en la fecha del estudio, le surtían menos de lo que le cobraban. Como son solamente cuatro, vale la pena que usted las conozca y las citaremos enseguida con el numero de identificación asignado por Pemex: Unión de Ejidos 20 de Noviembre (123), ubicada en la carretera transpeninsular Km 214; Estación Castro (145), localizada en Serdán y Cinco de Mayo; Servicio Kino (195), situada en Kino esquina con Allende; y Autoservicio Forjadores (326), en Colosio y Forjadores. Conste, las menciono simplemente como una referencia del muestreo realizado que ya es del dominio publico a su disposición tanto en la pagina de la SSP como en la de Profeco. Los resultados del estudio en las cuatro gasolineras evaluadas demuestran que surten un 4.1% menos del combustible solicitado y pagado. Y supongo que siendo ésta una información al alcance de cualquiera, las cuatro empresas investigadas así como las otras 68 gasolineras que no se incluyeron en la muestra, reaccionaron inmediatamente y corrigieron el “involuntario error” que estaban cometiendo al despachar menos gasolina de la que le cobraban al cliente.
Pero trabajemos una hipótesis y viajemos por el túnel del tiempo hasta el primer semestre de 2004, y admitamos que todo sigue igual. Vamos a considerar que en todo el estado existe un consumo estimado de gasolinas -Magna y Premium-, de 500 mil litros al año, para unos 167,000 vehículos registrados en el 2004 (no incluye vehículos de residentes extranjeros, ni los chocolates ni otros) ¡Ah caray, no es solo el 4.1% en un carro, sino en 167 mil! entonces la cosa ya cambia. Y el volumen del atraco pinta y muy negro. Con esa cantidad de combustible consumido, y con base en una estimación muy conservadora, (en Pemex La Paz nos negaron los datos), en el precio que pagamos todos por este combustible va implícito el escamoteo de 192 mil pesos diarios en promedio. Sí lector leyó usted bien, son diarios y ahorrándole el cálculo, le diré que nos desvalijan 70 millones de pesos al año. Por lo bajito, porque insisto, nuestros cálculos son muy conservadores. Todos los que tenemos un vehículo contribuimos a pagar este despojo, sin defensa. ¿Hace cuantos años hacen lo mismo? La maliciosa sabiduría popular siempre ha sostenido que el negocio de las gasolineras no lo es tanto por vender combustibles sino por lo que se embolsan ilícitamente al cobrarles de más a los consumidores.
Regresemos a la terca realidad. Usted se preguntará ¿pero... ya termino el abuso, no? Pues permítanme, amables dos lectores, sacarlos de su candidez y, recordándoles que viven en México, el reino de la impunidad, les diré, con la pena, pues que ya no se ha hecho nada. Y cuando digo nada, es absolutamente nada. Y usted volverá a preguntar, incrédulo, ¿Cómo es esto posible? ¿Y las autoridades?. La que sigue es una explicación, pero puede haber otras.
Resulta que los gasolineros no se dejaron atropellar por este infame abuso de las autoridades, y adivine usted, pues solicitaron un amparo contra la norma 011 de la Profeco para no permitir que las dependencias de gobierno federal les revisaran los dispositivos electrónicos y actuaran. ¡Y se los dieron! ¡Faltaba más! La Profeco consigna que de las 72 gasolineras existentes en Sudcalifornia se ampararon hasta el momento 37, y nuestras astutas autoridades federales, con sus expertos y sabios abogados, y con todos los libros de leyes bajo el brazo, llevan perdidos, aparte de la vergüenza, ni más ni menos que 35 casos, el 95%. Paliza. Alguien diría “Nomás eso faltaba, encima de que se les da el servicio de venta de combustibles todavía reclamen. ¿Qué? ¿No estamos en México?” Tunda.
Ocurre exactamente lo contrario en el ámbito nacional, allá ganan el 80% de los amparos y pierden el 20%. Pero sabe usted cuál es una de las razones por la que les otorgaron a los gasolineros suspensiones provisionales y definitivas a granel, como arroz, pues porque los empresarios de la gasolina no intervinieron en la elaboración de la norma de emergencia NOM-EM-011-SCFI-2004 diseñada y emitida, justamente como una emergencia, para que la Profeco pudiera revisar las partes electrónicas de los sistemas de despacho de gasolina, porque ahí, precisamente ahí, es donde se lleva a cabo la programación de las bombas para que expidan menos de lo que usted paga.
Hasta ahora van ganando los propietarios de gasolineras, están venciendo a nuestras quijotescas autoridades que comenzaron con mucho brío y enjundia. Pero ya le bajaron, y vemos con pena y rabia que se desinflan como globitos al paso del tiempo. Los aflojaron, y están mostrando una resignación digna de mejores causas. ¿Y los jueces que les dieron los amparos? ¿Porqué a unas gasolineras las amparan y a otras no? O aún mejor, ¿porqué les otorgaron un amparo que les concede impunidad para esquilmarnos a todos? Tiene razón, lector, en lo que pensó como respuesta. Hasta hoy, en todo el estado de Baja California Sur no se ha sancionado ni cerrado ninguna gasolinera. Nunca ha pasado.
Y nos están encajando a todos, ya no la uña, sino la pezuña y los dientes, hasta lo más hondo, en donde duele, porque el dinero, poco o mucho, que legítima y honradamente ganan las familias de sudcalifornia les es extraído de la bolsa, a la mala, por unos vivos, a sabiendas de las autoridades. O tal vez debemos decir con la complicidad de las autoridades. La gente de bien en Sudcalifornia, quienes día a día tratan de sobrevivir en éstos tiempos difíciles han sentenciado: ¡No se vale! ¡Que poca madre!
En el país ya existen cerca de 7000 gasolineras, y desde luego, no todas son fraudulentas. Según la muestra nacional, hay un porcentaje de gasolineras, insignificante en términos estadísticos, en donde cobran lo que realmente le surten, es decir, en las que le venden litros de a litro. Las gasolineras que se encuentran en rango en el país, o sea, que le cobran lo que verdaderamente le venden, son solamente 39, apenas el 8.9% de la muestra definida por la SSP y equivalen al 0.5% del total de estaciones de servicio existentes en el territorio nacional. Patético. Así que usted es el mejor calculista, porque es usted quien tiene que pagar todos los días la gasolina para su traslado y el de su familia. ¿Como para cuánto le gusta el daño?
Mister Ripley estaría feliz porque en la muestra de la SSP salieron varios garbanzos de a libra: tres gasolineras que, insólitamente, despachaban de más, un promedio de 0.88%, seguramente no por patriotas y solidarios sino por descuidados, para decir lo menos. Uno de estos asombrosos casos se localizó en Chihuahua, otro en Puebla y uno el D.F. Investigaremos si luego de enterarse del resultado del estudio, demandaron a quienes les surtieron las bombas o a la persona que se las calibró o si ya aprendieron a manipular los controles electrónicos. Que país tan maravilloso.
En la próxima entrega le daremos algunos datos todavía “más maravillosos”, sobre los resultados de la aplicación del Operativo Pemex. La magnitud de las cifras de este descarado y colosal robo, que afortunadamente (si de algo nos sirve) ya es del conocimiento público en el país, lo dejarán aturdido, porque lo mostrado en esta entrega es un juego de párvulos comparado con lo que está pasando por todos lados, a la vista de quien quiera verlo. Olvídese del Pemexgate, de los amigos de Fox, del desafuero, del Fobaproa, de la bolsa, de los bancos y banqueros y de otras egregias y ejemplares depredaciones, nada se compara con esto.
Veamos algo de lo que ocurrió en el monopolio cuando se aplico la Operación Pemex al interior de la empresa usando sus propios datos..
Para dimensionar adecuadamente el tamaño de Pemex, esta gigantesca empresa mexicana, le diremos que en producción ocupa el 6º lugar en el mundo; en capacidad de destilación ocupamos numero 14; en producción de petróleo crudo nos encontramos ya en segundo lugar solo debajo de Arabia Saudita; por su nivel de ventas nos encontramos el 7º lugar mundial. Además, “Pemex se destaca por ser... la tercera en producción y séptima en reservas; por tener utilidades, antes de impuestos, de la misma magnitud que British Petroleum, sólo por debajo de Exxon Mobil; por tener costos de producción que se ubican entre los más bajos del mundo y porque la relación de deuda a reservas probadas de Pemex es de un dólar con 50 centavos por barril de petróleo crudo equivalente, lo que incide favorablemente en su calificación crediticia.”
Ante la gravedad del problema que ocasiona cuantiosas pérdidas y daños a Pemex, y a todo el país, se resolvió, finalmente, echarle montón, porque este asunto alcanzaba ya tal magnitud que no era posible solventarlo por medio de acciones aisladas de Pemex o de alguna de las Secretarías del Ejecutivo Federal y se promovió, hacia finales de 2002, la creación de un grupo estratégico integrado por las secretarías de Hacienda y Crédito Público y de Seguridad Pública, con la colaboración de la Procuraduría General de la República, la Procuraduría Fiscal, la Procuraduría Federal de Consumidor y Petróleos Mexicanos.
El saqueo es histórico por los montos involucrados, por la red de complicidades que se tejieron en el tiempo y por el manto de impunidad que protegió este monumental atraco. El latrocinio estaba sucediendo a los ojos de todos y fue solo hasta 2004 cuando alguien dijo basta y la voz vino del Gobierno Federal. ¿Quién más podría haberlo hecho? Dicen que fue Juan Bueno, quien ingresó a Pemex en febrero de 2003, y quien por primera vez en la historia de la empresa intenta terminar con este abuso, en realidad no lo sé. Y armaron una estrategia inteligente con una perspectiva integral para enfrentarlo. Para ello, primero se diseñó el muestreo estadístico para medir el tamaño del problema en las estaciones de servicio y lo realizó la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) ¿Quién más lo podría hacer? Simultáneamente, en el marco del programa que estableció Pemex denominado Combate al Robo de Combustibles, se aplicó un dispositivo que llamaron Operativo Pemex para controlar y terminar con este ilícito en todas las instalaciones de la paraestatal y lo realizó la SSP. Se inició formalmente el 1º de marzo de 2004 y se obtuvieron resultados espectaculares e inmediatos: la facturación de Pemex creció cada mes, mágicamente, entre marzo y julio de 2004, un promedio superior a los mil millones de pesos.
La Operación Pemex fue integral, incluyó la revisión de todas las instalaciones: seis refinerías, 77 terminales de abastecimiento y distribución en todo el país, 15 terminales marítimas, 1 centro de carga de embarcaciones tanto nacionales como de exportación de diesel marino en Veracruz y 8,040 Km de poliductos.
Pemex tiene bien identificada la problemática tanto en sus instalaciones como fuera de ellas, ya que han declarado por medio de su Director de Pemex Refinación “que durante el año pasado, (2003) el mercado ilícito de combustibles tuvo un valor de 12 mil millones de pesos, de los cuales el 50 por ciento correspondió a la adulteración y contrabando; el 20 por ciento a la sustracción ilícita en ductos; y el 30 por ciento al robo en terminales de almacenamiento y distribución y de carros y autos tanque.”
En este sentido, la Asociación Nacional de Distribuidores de Combustibles y Lubricantes (ANDCL) informó al titular de la Procuraduría General de la República (PGR), que según sus cifras “hasta 40 por ciento del hidrocarburo que se comercializa en México está adulterado con naftas y solventes en gasolina y diesel” a lo que el Procurador Rafael Macedo, respondió que “ya se investiga a una organización delictiva dedicada al robo de fluido en ductos de Pemex, y su vinculación con el narcotráfico, en estados como Tamaulipas, Hidalgo y Veracruz.”. Suena inconcebible la sospecha de que los narcotraficantes ya estuvieran cambiando de giro a un negocio más productivo y menos riesgoso.
Según el Ex Director de Pemex, Raúl Muñoz Leos, este tipo de ilícitos con combustibles supera considerablemente en su valor a los que son perpetrados por el narcotráfico y diversos analistas agregan que, también, supera a otro tipo de delito que ocupa el segundo lugar en el país: el negocio de los autos robados.
Desde siempre se ha sabido de este fraude monumental, pero desde que se inicio, las redes de complicidad fueron creciendo conforme el negocio se hacía más grande, hasta que ninguna autoridad pudo enfrentarlo, unas porque ya estaban dentro, y otras, porque no les era posible actuar en ese océano de corrupción, así que desde hace años se encontraba fuera de control. El floreciente negocio daba, y aún da, para todos y a manos llenas.
Las cantidades del atraco a todos los mexicanos son muy variables y van desde las cifras ya indicadas, a las que señala la senadora Lydia Madero García, citando datos de la Asociación de Empresarios de Gasolineras, en donde señala que la adulteración de gasolina y la venta ilegal de combustible provoca pérdidas por más de 25 mil millones de pesos anuales al erario público. Súmele, amable lector, los otros conceptos del negocio y éste puede llegar, fácilmente, sin exagerar, a los 50 mil millones de pesos anuales.
Las millonarias ventas de la empresa nos conducen sin remedio a la danza de los millones y ésta se convierte en billonaria si los sumamos en el tiempo. Por ejemplo, Pemex informo el 16.02.2003 que al cierre de 2002 se vendieron cada día en la República Mexicana un promedio de 565 mil barriles de gasolinas Magna y Premium, con un valor superior de 69 mil 755 millones de pesos, insisto, sostienen en su informe que son diarios.
Lo que equivale a señalar que el robo en el país y solo para estos dos tipos de gasolinas, alcanzó los 191 millones de pesos diarios, calculado con los datos de faltantes promedio determinados por la SSP, al año serían 70 mil millones puesto que en ese año todavía no se llevaba a cabo la Operación Pemex y el latrocinio se encontraba en todo su apogeo.
Y súmele amable lector, aunque ya no quiera hacer ningún cálculo: otros petrolíferos tales como gasolinas naturales, asfaltos, parafinas, solventes, grasas y lubricantes; por las ventas de estos productos, la empresa captó un monto superior a 30 mil 104 millones de pesos. Y vuélvale a sumar: el combustóleo con un volumen promedio de 406 mil 200 barriles diarios, así como de 227 mil 900 barriles diarios de Pemex Diesel y de 42 mil 700 barriles por día de diesel desulfurado y marino, por los cuales obtuvieron un total de 30 mil 241 millones de pesos.
En esta administración federal y a 67 años de la expropiación petrolera es cuando se decide realizar “la otra expropiación” pero ahora de los ladrones y las mafias, lo que realmente es más difícil por la cantidad de dinero involucrado y porque es una red de complicidades. El ataque contra estas bandas se diseñó en serio, de adeveras, según lo que hemos visto, y ha tenido, para fortuna de todos, resultados iniciales asombrosos. Pero el “negocio” era y es de magnitudes trágicas para el país, por lo que implicará un esfuerzo mucho mayor para reducirlo (porque en el corto plazo es imposible terminar con él) y destinar una cantidad enorme de recursos financieros y humanos e ingenio para iniciar, apenas, la solución del problema. Según el actual Director de Pemex Refinación será necesario realizar, en el corto plazo, una inversión de alrededor de 650 millones de dólares para destinarlos exclusivamente a la compra de equipo y tecnología de vanguardia, que les permita controlar primero y, bajar o extinguir después, en el mediano plazo, esta rapiña.
Imagínese, lector, lo que se requiere para controlar mas de 21 mil kilómetros de derechos de vía “que enfrentan problemas diversos y que afectan y ponen en riesgo la operación confiable del sistema de ductos, cuya antigüedad promedio es de un cuarto de siglo, con una longitud de más de 38 mil 500 kilómetros, a los que habría que sumarle más de 14 mil kilómetros de líneas de descarga de pozos en operación.”
Otra de las varias acciones importantes, clave, y diríamos obvia, en relación con la adulteración de las gasolinas, turbosina y el diesel, consistió en revisar el padrón de importadores de productos derivados del petróleo porque las autoridades sospechaban eran utilizados para la adulteración de los combustibles y, de entrada, reportaron un padrón de 1200 empresas registradas en el 2003. Pues resulta que después de los controles y medidas que se tomaron, al año siguiente, misteriosamente, se redujeron a solamente 164. Notable ¿No es cierto? Para ello fue necesario que se modificaran algunas fracciones arancelarias e identificar qué era lo que realmente estaban importando para lo cual se requirió la decidida participación de la Secretaría de Hacienda.
Donde aprietan no chorrea.
Más o menos así andamos. ¡Viva México!
Todo mundo lo sospechaba, lo camelaba, lo intuía y, algunos, cuando su nivel de enojo era incontenible hasta lo median personalmente: en botellitas de leche o de aceite, en tibores y, lo peor, es que aún teniendo razón, lo más que pudieron hacer fue un escandalito intrascendente porque nadie les hizo caso. Solo quedó, como siempre, la rabia y la impotencia. ¿Qué puede hacer la inerme población consumidora desorganizada? Ninguna instancia oficial, como Profeco u otra, ni siquiera Pemex, hicieron algo, vamos, ni siquiera sabían la verdadera dimensión del problema, porque no lo habían medido. Sabíamos que estaba sucediendo porque los consumidores observaban el rendimiento de sus vehículos y mascullaban con cierta molestia “ahora me duró menos la gasolina y camine lo mismo”, decían. Y se iban a cargar a otra gasolinera y... lo mismo. Y volvían a cambiar de estación de servicio y... nuevamente lo mismo. Hasta ahí. No olvidemos que en Sudcalifornia disponemos de un parque vehicular muy destacado en el horizonte nacional ya que ocupamos uno de los primeros lugares en el numero de vehículos por habitante, el primero o segundo sitio, compitiendo con Tijuana y el D.F. El consumidor de gasolinas en todo el país, estaba siendo afectado, diariamente, en cantidades que sumadas, son multimillonarias porque no es solamente el robo en las gasolineras sino que, en algunas de ellas, le vendían o le venden, además, combustibles adulterados dañando a la larga su patrimonio. ¡Impunidad divino tesoro¡
Aleida Alavez Ruiz, Presidenta de la Comisión de Participación Ciudadana de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) sostiene que “Este no es el inicio de una anécdota, sino la síntesis del hurto que cometen cientos de estaciones de gasolina y que, sólo en 2004, representó para defraudadores llevarse a la bolsa 18 mil millones de pesos, monto que los consumidores pagaron por un producto que no recibieron.”
Primero había que medir el problema. Para ello se utilizo el muestreo estadístico y se definió la muestra para desarrollar el estudio. La investigación fue realizada por la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) en el mes de julio de 2004. La Profeco delineó y emitió la Norma Oficial Mexicana de Emergencia NOM-EM-011-SCFI-2004, vigente de Noviembre de 2004 al fin de éste mes de abril; esta norma fue diseñada para la inspección de los equipos de despacho y control, en especial para la revisión de las partes electrónicas de las bombas, a las que no tenía acceso la Profeco, con lo que se redondeó el operativo nacional. Se sumaron otras entusiastas dependencias federales. Y a darle.
El diseño de la muestra y su aplicación fueron muy interesantes. Se llevo a cabo “mediante un convenio de colaboración con la Procuraduría Federal del Consumidor para efectuar acciones en materia de vigilancia, verificación e inspección en Estaciones de Servicio (gasolineras) en beneficio de la población consumidora y de conformidad al procedimiento de usuario simulado, establecido por la Secretaría de la Función Pública, utilizando vehículos acondicionados por PEMEX y calibrados por el Instituto Mexicano del Petróleo para medir la cantidad de combustible efectivamente surtida. La Policía Federal Preventiva visitó 440 gasolineras del país, que fueron determinadas por el método aleatorio simple de muestreo con un coeficiente de confiabilidad del 95%, de un padrón de 6,594 estaciones que fue proporcionado por PEMEX; y se obtuvo una muestra estadística representativa de 410 establecimientos para evaluar la cantidad de gasolina que se surte al público consumidor en el país.”
El muestreo consistió en aplicar la norma NOM-005-SCFI-1994 para medir el combustible solicitado contra lo que realmente le despachaban. Los resultados fueron: que en 208 estaciones le birlaban al consumidor hasta el 5%; 125 estaciones le estaban robando hasta el 10% del combustible; 22 gasolineras le hurtaban hasta el 15% de lo que compraba; y 9 estaciones le desvalijaban hasta el 20%. Total de gasolineras incluidas en la muestra 436. La desviación que reporta la SSP es del 5% y calcularon el robo de combustible en un monto de 8,650 millones de pesos en un año.
Por fortuna, en el muestreo incluyeron cuatro gasolineras ubicadas en Baja California Sur, el 5.5% del total estatal. Ninguna pasó el examen, ni una sola, todas reprobaron, unas con más otras con menos. Lamentablemente no fue un censo sino únicamente una pequeña muestra, y tenemos el reporte final de aquellas gasolineras que, en la fecha del estudio, le surtían menos de lo que le cobraban. Como son solamente cuatro, vale la pena que usted las conozca y las citaremos enseguida con el numero de identificación asignado por Pemex: Unión de Ejidos 20 de Noviembre (123), ubicada en la carretera transpeninsular Km 214; Estación Castro (145), localizada en Serdán y Cinco de Mayo; Servicio Kino (195), situada en Kino esquina con Allende; y Autoservicio Forjadores (326), en Colosio y Forjadores. Conste, las menciono simplemente como una referencia del muestreo realizado que ya es del dominio publico a su disposición tanto en la pagina de la SSP como en la de Profeco. Los resultados del estudio en las cuatro gasolineras evaluadas demuestran que surten un 4.1% menos del combustible solicitado y pagado. Y supongo que siendo ésta una información al alcance de cualquiera, las cuatro empresas investigadas así como las otras 68 gasolineras que no se incluyeron en la muestra, reaccionaron inmediatamente y corrigieron el “involuntario error” que estaban cometiendo al despachar menos gasolina de la que le cobraban al cliente.
Pero trabajemos una hipótesis y viajemos por el túnel del tiempo hasta el primer semestre de 2004, y admitamos que todo sigue igual. Vamos a considerar que en todo el estado existe un consumo estimado de gasolinas -Magna y Premium-, de 500 mil litros al año, para unos 167,000 vehículos registrados en el 2004 (no incluye vehículos de residentes extranjeros, ni los chocolates ni otros) ¡Ah caray, no es solo el 4.1% en un carro, sino en 167 mil! entonces la cosa ya cambia. Y el volumen del atraco pinta y muy negro. Con esa cantidad de combustible consumido, y con base en una estimación muy conservadora, (en Pemex La Paz nos negaron los datos), en el precio que pagamos todos por este combustible va implícito el escamoteo de 192 mil pesos diarios en promedio. Sí lector leyó usted bien, son diarios y ahorrándole el cálculo, le diré que nos desvalijan 70 millones de pesos al año. Por lo bajito, porque insisto, nuestros cálculos son muy conservadores. Todos los que tenemos un vehículo contribuimos a pagar este despojo, sin defensa. ¿Hace cuantos años hacen lo mismo? La maliciosa sabiduría popular siempre ha sostenido que el negocio de las gasolineras no lo es tanto por vender combustibles sino por lo que se embolsan ilícitamente al cobrarles de más a los consumidores.
Regresemos a la terca realidad. Usted se preguntará ¿pero... ya termino el abuso, no? Pues permítanme, amables dos lectores, sacarlos de su candidez y, recordándoles que viven en México, el reino de la impunidad, les diré, con la pena, pues que ya no se ha hecho nada. Y cuando digo nada, es absolutamente nada. Y usted volverá a preguntar, incrédulo, ¿Cómo es esto posible? ¿Y las autoridades?. La que sigue es una explicación, pero puede haber otras.
Resulta que los gasolineros no se dejaron atropellar por este infame abuso de las autoridades, y adivine usted, pues solicitaron un amparo contra la norma 011 de la Profeco para no permitir que las dependencias de gobierno federal les revisaran los dispositivos electrónicos y actuaran. ¡Y se los dieron! ¡Faltaba más! La Profeco consigna que de las 72 gasolineras existentes en Sudcalifornia se ampararon hasta el momento 37, y nuestras astutas autoridades federales, con sus expertos y sabios abogados, y con todos los libros de leyes bajo el brazo, llevan perdidos, aparte de la vergüenza, ni más ni menos que 35 casos, el 95%. Paliza. Alguien diría “Nomás eso faltaba, encima de que se les da el servicio de venta de combustibles todavía reclamen. ¿Qué? ¿No estamos en México?” Tunda.
Ocurre exactamente lo contrario en el ámbito nacional, allá ganan el 80% de los amparos y pierden el 20%. Pero sabe usted cuál es una de las razones por la que les otorgaron a los gasolineros suspensiones provisionales y definitivas a granel, como arroz, pues porque los empresarios de la gasolina no intervinieron en la elaboración de la norma de emergencia NOM-EM-011-SCFI-2004 diseñada y emitida, justamente como una emergencia, para que la Profeco pudiera revisar las partes electrónicas de los sistemas de despacho de gasolina, porque ahí, precisamente ahí, es donde se lleva a cabo la programación de las bombas para que expidan menos de lo que usted paga.
Hasta ahora van ganando los propietarios de gasolineras, están venciendo a nuestras quijotescas autoridades que comenzaron con mucho brío y enjundia. Pero ya le bajaron, y vemos con pena y rabia que se desinflan como globitos al paso del tiempo. Los aflojaron, y están mostrando una resignación digna de mejores causas. ¿Y los jueces que les dieron los amparos? ¿Porqué a unas gasolineras las amparan y a otras no? O aún mejor, ¿porqué les otorgaron un amparo que les concede impunidad para esquilmarnos a todos? Tiene razón, lector, en lo que pensó como respuesta. Hasta hoy, en todo el estado de Baja California Sur no se ha sancionado ni cerrado ninguna gasolinera. Nunca ha pasado.
Y nos están encajando a todos, ya no la uña, sino la pezuña y los dientes, hasta lo más hondo, en donde duele, porque el dinero, poco o mucho, que legítima y honradamente ganan las familias de sudcalifornia les es extraído de la bolsa, a la mala, por unos vivos, a sabiendas de las autoridades. O tal vez debemos decir con la complicidad de las autoridades. La gente de bien en Sudcalifornia, quienes día a día tratan de sobrevivir en éstos tiempos difíciles han sentenciado: ¡No se vale! ¡Que poca madre!
En el país ya existen cerca de 7000 gasolineras, y desde luego, no todas son fraudulentas. Según la muestra nacional, hay un porcentaje de gasolineras, insignificante en términos estadísticos, en donde cobran lo que realmente le surten, es decir, en las que le venden litros de a litro. Las gasolineras que se encuentran en rango en el país, o sea, que le cobran lo que verdaderamente le venden, son solamente 39, apenas el 8.9% de la muestra definida por la SSP y equivalen al 0.5% del total de estaciones de servicio existentes en el territorio nacional. Patético. Así que usted es el mejor calculista, porque es usted quien tiene que pagar todos los días la gasolina para su traslado y el de su familia. ¿Como para cuánto le gusta el daño?
Mister Ripley estaría feliz porque en la muestra de la SSP salieron varios garbanzos de a libra: tres gasolineras que, insólitamente, despachaban de más, un promedio de 0.88%, seguramente no por patriotas y solidarios sino por descuidados, para decir lo menos. Uno de estos asombrosos casos se localizó en Chihuahua, otro en Puebla y uno el D.F. Investigaremos si luego de enterarse del resultado del estudio, demandaron a quienes les surtieron las bombas o a la persona que se las calibró o si ya aprendieron a manipular los controles electrónicos. Que país tan maravilloso.
En la próxima entrega le daremos algunos datos todavía “más maravillosos”, sobre los resultados de la aplicación del Operativo Pemex. La magnitud de las cifras de este descarado y colosal robo, que afortunadamente (si de algo nos sirve) ya es del conocimiento público en el país, lo dejarán aturdido, porque lo mostrado en esta entrega es un juego de párvulos comparado con lo que está pasando por todos lados, a la vista de quien quiera verlo. Olvídese del Pemexgate, de los amigos de Fox, del desafuero, del Fobaproa, de la bolsa, de los bancos y banqueros y de otras egregias y ejemplares depredaciones, nada se compara con esto.
Veamos algo de lo que ocurrió en el monopolio cuando se aplico la Operación Pemex al interior de la empresa usando sus propios datos..
Para dimensionar adecuadamente el tamaño de Pemex, esta gigantesca empresa mexicana, le diremos que en producción ocupa el 6º lugar en el mundo; en capacidad de destilación ocupamos numero 14; en producción de petróleo crudo nos encontramos ya en segundo lugar solo debajo de Arabia Saudita; por su nivel de ventas nos encontramos el 7º lugar mundial. Además, “Pemex se destaca por ser... la tercera en producción y séptima en reservas; por tener utilidades, antes de impuestos, de la misma magnitud que British Petroleum, sólo por debajo de Exxon Mobil; por tener costos de producción que se ubican entre los más bajos del mundo y porque la relación de deuda a reservas probadas de Pemex es de un dólar con 50 centavos por barril de petróleo crudo equivalente, lo que incide favorablemente en su calificación crediticia.”
Ante la gravedad del problema que ocasiona cuantiosas pérdidas y daños a Pemex, y a todo el país, se resolvió, finalmente, echarle montón, porque este asunto alcanzaba ya tal magnitud que no era posible solventarlo por medio de acciones aisladas de Pemex o de alguna de las Secretarías del Ejecutivo Federal y se promovió, hacia finales de 2002, la creación de un grupo estratégico integrado por las secretarías de Hacienda y Crédito Público y de Seguridad Pública, con la colaboración de la Procuraduría General de la República, la Procuraduría Fiscal, la Procuraduría Federal de Consumidor y Petróleos Mexicanos.
El saqueo es histórico por los montos involucrados, por la red de complicidades que se tejieron en el tiempo y por el manto de impunidad que protegió este monumental atraco. El latrocinio estaba sucediendo a los ojos de todos y fue solo hasta 2004 cuando alguien dijo basta y la voz vino del Gobierno Federal. ¿Quién más podría haberlo hecho? Dicen que fue Juan Bueno, quien ingresó a Pemex en febrero de 2003, y quien por primera vez en la historia de la empresa intenta terminar con este abuso, en realidad no lo sé. Y armaron una estrategia inteligente con una perspectiva integral para enfrentarlo. Para ello, primero se diseñó el muestreo estadístico para medir el tamaño del problema en las estaciones de servicio y lo realizó la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) ¿Quién más lo podría hacer? Simultáneamente, en el marco del programa que estableció Pemex denominado Combate al Robo de Combustibles, se aplicó un dispositivo que llamaron Operativo Pemex para controlar y terminar con este ilícito en todas las instalaciones de la paraestatal y lo realizó la SSP. Se inició formalmente el 1º de marzo de 2004 y se obtuvieron resultados espectaculares e inmediatos: la facturación de Pemex creció cada mes, mágicamente, entre marzo y julio de 2004, un promedio superior a los mil millones de pesos.
La Operación Pemex fue integral, incluyó la revisión de todas las instalaciones: seis refinerías, 77 terminales de abastecimiento y distribución en todo el país, 15 terminales marítimas, 1 centro de carga de embarcaciones tanto nacionales como de exportación de diesel marino en Veracruz y 8,040 Km de poliductos.
Pemex tiene bien identificada la problemática tanto en sus instalaciones como fuera de ellas, ya que han declarado por medio de su Director de Pemex Refinación “que durante el año pasado, (2003) el mercado ilícito de combustibles tuvo un valor de 12 mil millones de pesos, de los cuales el 50 por ciento correspondió a la adulteración y contrabando; el 20 por ciento a la sustracción ilícita en ductos; y el 30 por ciento al robo en terminales de almacenamiento y distribución y de carros y autos tanque.”
En este sentido, la Asociación Nacional de Distribuidores de Combustibles y Lubricantes (ANDCL) informó al titular de la Procuraduría General de la República (PGR), que según sus cifras “hasta 40 por ciento del hidrocarburo que se comercializa en México está adulterado con naftas y solventes en gasolina y diesel” a lo que el Procurador Rafael Macedo, respondió que “ya se investiga a una organización delictiva dedicada al robo de fluido en ductos de Pemex, y su vinculación con el narcotráfico, en estados como Tamaulipas, Hidalgo y Veracruz.”. Suena inconcebible la sospecha de que los narcotraficantes ya estuvieran cambiando de giro a un negocio más productivo y menos riesgoso.
Según el Ex Director de Pemex, Raúl Muñoz Leos, este tipo de ilícitos con combustibles supera considerablemente en su valor a los que son perpetrados por el narcotráfico y diversos analistas agregan que, también, supera a otro tipo de delito que ocupa el segundo lugar en el país: el negocio de los autos robados.
Desde siempre se ha sabido de este fraude monumental, pero desde que se inicio, las redes de complicidad fueron creciendo conforme el negocio se hacía más grande, hasta que ninguna autoridad pudo enfrentarlo, unas porque ya estaban dentro, y otras, porque no les era posible actuar en ese océano de corrupción, así que desde hace años se encontraba fuera de control. El floreciente negocio daba, y aún da, para todos y a manos llenas.
Las cantidades del atraco a todos los mexicanos son muy variables y van desde las cifras ya indicadas, a las que señala la senadora Lydia Madero García, citando datos de la Asociación de Empresarios de Gasolineras, en donde señala que la adulteración de gasolina y la venta ilegal de combustible provoca pérdidas por más de 25 mil millones de pesos anuales al erario público. Súmele, amable lector, los otros conceptos del negocio y éste puede llegar, fácilmente, sin exagerar, a los 50 mil millones de pesos anuales.
Las millonarias ventas de la empresa nos conducen sin remedio a la danza de los millones y ésta se convierte en billonaria si los sumamos en el tiempo. Por ejemplo, Pemex informo el 16.02.2003 que al cierre de 2002 se vendieron cada día en la República Mexicana un promedio de 565 mil barriles de gasolinas Magna y Premium, con un valor superior de 69 mil 755 millones de pesos, insisto, sostienen en su informe que son diarios.
Lo que equivale a señalar que el robo en el país y solo para estos dos tipos de gasolinas, alcanzó los 191 millones de pesos diarios, calculado con los datos de faltantes promedio determinados por la SSP, al año serían 70 mil millones puesto que en ese año todavía no se llevaba a cabo la Operación Pemex y el latrocinio se encontraba en todo su apogeo.
Y súmele amable lector, aunque ya no quiera hacer ningún cálculo: otros petrolíferos tales como gasolinas naturales, asfaltos, parafinas, solventes, grasas y lubricantes; por las ventas de estos productos, la empresa captó un monto superior a 30 mil 104 millones de pesos. Y vuélvale a sumar: el combustóleo con un volumen promedio de 406 mil 200 barriles diarios, así como de 227 mil 900 barriles diarios de Pemex Diesel y de 42 mil 700 barriles por día de diesel desulfurado y marino, por los cuales obtuvieron un total de 30 mil 241 millones de pesos.
En esta administración federal y a 67 años de la expropiación petrolera es cuando se decide realizar “la otra expropiación” pero ahora de los ladrones y las mafias, lo que realmente es más difícil por la cantidad de dinero involucrado y porque es una red de complicidades. El ataque contra estas bandas se diseñó en serio, de adeveras, según lo que hemos visto, y ha tenido, para fortuna de todos, resultados iniciales asombrosos. Pero el “negocio” era y es de magnitudes trágicas para el país, por lo que implicará un esfuerzo mucho mayor para reducirlo (porque en el corto plazo es imposible terminar con él) y destinar una cantidad enorme de recursos financieros y humanos e ingenio para iniciar, apenas, la solución del problema. Según el actual Director de Pemex Refinación será necesario realizar, en el corto plazo, una inversión de alrededor de 650 millones de dólares para destinarlos exclusivamente a la compra de equipo y tecnología de vanguardia, que les permita controlar primero y, bajar o extinguir después, en el mediano plazo, esta rapiña.
Imagínese, lector, lo que se requiere para controlar mas de 21 mil kilómetros de derechos de vía “que enfrentan problemas diversos y que afectan y ponen en riesgo la operación confiable del sistema de ductos, cuya antigüedad promedio es de un cuarto de siglo, con una longitud de más de 38 mil 500 kilómetros, a los que habría que sumarle más de 14 mil kilómetros de líneas de descarga de pozos en operación.”
Otra de las varias acciones importantes, clave, y diríamos obvia, en relación con la adulteración de las gasolinas, turbosina y el diesel, consistió en revisar el padrón de importadores de productos derivados del petróleo porque las autoridades sospechaban eran utilizados para la adulteración de los combustibles y, de entrada, reportaron un padrón de 1200 empresas registradas en el 2003. Pues resulta que después de los controles y medidas que se tomaron, al año siguiente, misteriosamente, se redujeron a solamente 164. Notable ¿No es cierto? Para ello fue necesario que se modificaran algunas fracciones arancelarias e identificar qué era lo que realmente estaban importando para lo cual se requirió la decidida participación de la Secretaría de Hacienda.
Donde aprietan no chorrea.
Más o menos así andamos. ¡Viva México!
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