22 enero 2024

Y SI UN DÍA DESAPARECIERAN LAS MAÑANERAS…

A veces me preguntó ¿qué pasaría si no hubiera mañaneras?

¿Se acabaría la democracia en el país?

¿Se terminaría la inseguridad que padecemos todos?

¿Terminarían de crecer los muertos en el sexenio de amlo?

¿Se acabaría la “información” que le da amlo al pueblo cada mañana?

¿Terminaría la escases de medicamentos y habría todas las medicinas en la nueva megafarmacia de amlo?

¿Acabaría el engaño mañanero monumental al pueblo de México?

¡Claro que no! 

Absolutamente nada de esto pasaría.

El primer aburrido sería el propio amlo, pues ¿qué haría durante las mañanas o las madrugadas, ya que siempre se ha levantado al amanecer o de madrugada?

Pues la respuesta es muy fácil: NADA.

Bueno, amlo sería más peligroso porque no tendría en qué ocuparse durante la madrugada y parte de la mañana. Entre otras muchísimas cosas, nos salvaríamos de cien mentiras al día y de su propaganda.

Amlo tendría que ponerse a elucubrar a quienes se chingaría ese o esos días. Además, tendría el tiempo para desarrollar su gran capacidad para “diseñar” proyectos grandes como los de la refinería o el AIFA o el trenecito del sur. 

Acuérdese que es un pendejo con mucha iniciativa.

Además, como es el año de las inauguraciones, el sexto, porque ya se le terminó el sexenio y no hizo mas que más muertos y desaparecer a los desaparecidos ahora de la estadística. Pero eso que importa.

Él y su familia han podido robar a placer ya sea directamente bolseando a los mexicanos a través del presupuesto de egresos de la federación (que es dinero suyo y mío, lector), o mediante sus grandes obras y “aportaciones” que reciben sus cómplices para su movimiento de la 4T (lo que sea que eso signifique). Y, además, rodeado de una élite de corruptos e incompetentes que le ayudan a llenarse los bolsillos a él y a su familia. Esta élite solamente le responde a amlo, son sus fieles y se les permite, también, robar a placer, con impunidad, por la sencilla razón de que son SUS incondicionales seguidores.

Aún con la complaciente compañía de sus hijos y su esposa, no podría robarse, él solo, tantísimo dinero. Son miles y miles de millones de pesos los que se han embolsado tanto él como sus cómplices. Pero a amlo lo que le interesa es el poder político, porque teniéndolo, eso le da para eso y más, o sea, para que roben más para él y su dizque movimiento. Documentado.

Se han despachado con la cuchara grande, la del mole poblano, la gigante, de madera, y sin consecuencias, hasta ahora.

A veces la justicia llega. Tarde, pero llega, y los casos de estos corruptos y ladrones no serán la excepción. 

La cantidad de latrocinios es tal que no tiene comparación con ningún otro sexenio en la historia de México. Y vaya que hemos tenido una cleptocracia muy abundante, de alta escuela en los gobiernos de la historia de México.

Los integrantes de Morena y sus cómplices llegaron al poder para atascarse y llevarse lo más que pudieran del botín que significa la república, el presupuesto de egresos y los moches que trae consigo. Y los contratos, las obras y un larguísimo etcétera de atracos. 

Pero como son ladrones nuevos aún no saben que el dinero mal habido deja rastros que son perseguibles. Dicen que hay dos cosas que no pueden esconderse: el dinero y el amor.

Alrededor de treinta millones de votantes fueron engañados por este farsante incompetente que tenemos hoy como presidente gracias a  sus interminables promesas incumplidas. Solamente citaré dos ejemplos sobre este tema: la absurda militarización del país y el tema de los medicamentos (lo bueno es que ya casi llegamos a Dinamarca).

Le pagamos mucho dinero al mes a este incompetente para que sea tan güevon y pendejo. Además, le damos comida y techo de súper lujo (su familia habita un palacio) a este vividor de la política, cocineros, limpieza, guardarropa, coches de lujo, soldados sirvientes, combustibles, vigilancia, sicarios de todo tipo, lo hicimos jefe de los soldados y marinos, médicos y medicinas.

Y se queja el desvergonzado de los privilegios de la Corte.

Eso es tener poca madre.

En fin, que se atiende bien el güevonazo este.

Hay muchos quienes dicen que sí hizo algo no solamente en su propio beneficio sino en favor del pueblo bueno como por ejemplo el incremento de los salarios mínimos o sacar de la pobreza a varios millones de mexicanos, mismos que ya fueron a caer en las manos de la medicina privada que los ha dejado más pobres de lo que ya eran por la compra de consultas y medicinas. No importa solamente son 50 millones de personas en México.

¡Claro que sí ha hecho algo!

Pero fue mucho menos de lo que profusamente prometió esta rata de porquería.

El objetivo del PRIMOR (PRI + MORENA) y el de sus adeptos rapaces era llegar al poder y tratar de no soltarlo jamás. Intentarán defenderlo a cualquier costo, menos con su vida porque tampoco son tan pendejos ni tan sacrificados. Para ello tienen acumulado dinero a puños. Si perdieran el poder, ya tendrán, en el futuro cercano, la oportunidad de recuperarlo, al fin que los mexicanos somos desmemoriados y medio pendejos y estaremos más preocupados por recibir su dádiva mensual o bimensual. Estas dádivas, por cierto, provienen del dinero que todos aportamos al presupuesto de egresos, vía impuestos, que es de donde salen este tipo de subsidios. No es el dinero de amlo. 

Amlo no tiene ni en que caerse muerto, según dice él mismo, ya que solamente trae un triste billete de 200 pesos en la cartera y un solo par de zapatos. Pero tiene una pléyade de ladrones que roban para él y le dan todo lo que necesite.

¡Pinche cínico!

Cueste lo que cueste, los de morena deben, a toda costa, conservar el poder en este país, pues es lo único que les garantiza que se llenarán los bolsillos y les permitiría controlar todo el sistema político por un larguísimo periodo. Por supuesto estaremos gobernados por puros incapaces y ladrones, pero eso sí, fieles al señor. O hasta que el otro señor lo llame.

Lo único que les espera a todos ellos es la cárcel y la persecución de por vida en caso de que se escapen.

Pero no se van a evadir. Se saben impunes.

Son unos vulgares engañabobos y ladrones.

Ya casi logran quedarse con todo empezando con el presupuesto nacional (9.9 millones de millones), varias instituciones autónomas y otras más que plantean desaparecer, pero ya tienen sus caballos de Troya en el INE, el TRIFE, y la Sedena y Marina Armada por si les hiciera falta algo y solamente si se ofrece algún respaldo.

Quieren convertir a México en otra Cuba, o Venezuela o Bolivia.

¡No, gracias! ¡Buen provecho!

Ya con los jóvenes ilusos y engañados que se van a “estudiar medicina comunitaria” a Cuba tenemos mas que suficiente y es adonde va la mayor cantidad de becarios de México en el extranjero. Son las becas más caras del mundo[1]. Literal. A estudiar en las ‘excelentes instalaciones cubanas’ para prepararse mejor.

Yo ya estoy muy viejo para cambiarme de país, pero si llegara Claudita lo pensaría… Aunque para los viejos ya no es tan fácil cambiar de país, caminamos por la vida y después, simplemente, nos morimos.

Esta esmirriada Claudita, bajo la activa mirada de su jefe, coordinada por él, y por momentos, su eterno Dios, acabará con lo poco que queda de la democracia en México tal como la conocemos. Es una pésima copia de su jefe. Pero ultra fiel.

¡Toco madera!



[1] https://www.eluniversal.com.mx/cultura/cuba-destino-numero-uno-y-mas-caro-de-las-becas-de-conahcyt-al-exterior/

11 enero 2024

CORRUPTOS DESVERGONZADOS

Una de las primeras cosas que se deben de perder cuando alguien se dedica a la política es la vergüenza y el honor. Y la decencia. Si no las pierde estará jodido para el resto de su vida política, en caso de que se dedique a esa actividad.

Aprenden a tener la piel bien curtida para soportar mentadas, todo tipo de insultos y regaños a pasto, sobre todo, cuando inician en la “ardua tarea” de la actividad política y comienzan a hacer sus grandes sacrificios “por el pueblo sabio y bueno”. 

Uno de los requisitos esenciales para sobrevivir en la política consiste en saber agachar bien la cabeza, con modo y de buenas, sonriendo, y aprender a comer de esa mierda especial que proviene de los lugares más insospechados, pero principalmente de la que viene de las otras personas que se dedican a la política y que es obligado tragarse.

Poco a poco quienes han decidido dedicar su alma y cuerpo a “luchar por el pueblo” comenzaron haciendo sus pininos desde los puestos más bajos y han ido escalando hacia posiciones mayores en términos de responsabilidad y desde luego, de salario y privilegios, por supuesto.

Sin olvidar el acceso al presupuesto anual, la inacabable ubre de la que succionarán.

Una vez que le encuentran el gusto y el modito para dedicarse con ahínco y desesperación a vivir del erario, dispuestos a “sacrificarse” por grandes ingresos o por salarios mayúsculos y por los respectivos moches que son consustanciales al cargo que se ocupa. Claro, si acaso tienes la suerte de que te ubiquen como responsable de algunos de los múltiples puestos que tiene la administración pública federal que son fuente segura de recursos, pero también de otro ingrediente indispensable: la impunidad. Por ejemplo, si el “servicio a la patria” te distingue en alguna de las instancias de las que sería tu responsabilidad como político y te hacen responsable total de las obras públicas o de las tesorerías o de las de las compras que hace el gobierno. 

¡Puta madre! ¡A mamar!

Entonces sí a hacerse rico o rica sin miramientos; siempre y cuando se den los moches correspondientes a los superiores, aunque sean varios o uno solo, pero no más de tres cómplices, según a quien le deban retribuir debido a que lo colocaron ahí mismo, en donde se hacen los ricos de cada sexenio. 

El corrupto solamente tiene que aprender a repartir un poquito, pero un poquito nada más, porque tampoco se trata de hacer sacrificios a lo pendejo y entregar todo el producto de su “esfuerzo” a los demás.

Algunos dirán que hablo porque conozco y he “disfrutado” del sistema corrupto que nos rige, pero no es así. Mis años de observador de la política y de los políticos me han enseñado de qué lado masca la iguana, como dicen en México. Y también el ver a los corruptos políticos cómo se convierten en ricos sexenales después de no tener ni para comprarse calzones antes de dedicarse a la quijotada que es la política. 

Esto en México y en cualquier parte del mundo es una verdadera tragedia. 

Y si no se ataca acabará por carcomer a la sociedad completa convirtiéndola en más corrupta cada vez y de la que no podrá salir en, no menos, de 50 años, si es que sale. En México llevamos el sello de corruptos desde la época Colonial (503 años) y no nos lo hemos podido sacar de encima. Con la corrupción de los políticos hemos aprendido a convivir. 

Para eso está el dicho muy usado en esta administración de que “el que no transa no avanza”, por ejemplo. 

Los políticos tienen que dominar el arte de decir mentiras con propiedad, creíbles.

También tienen que saber prometer con credibilidad.

Deben también aprender a hacerse pendejos ante una audiencia (haciéndose como que la virgen les habla), dialogar mucho, prometer mucho y mentirles mucho. En resumen, muchísima saliva.

Se trata de engañar a la audiencia de manera creíble, de verles la cara de pendejo a cualquiera que se les ponga enfrente. Se trata de esperanzarlos en que, con él o ella, las cosas van a cambiar, y gastar un chingo de saliva para darles ilusiones a los del pueblo bueno para que voten por ellos o ellas. Con eso la hacen.

¡Y lo logran!

Hoy somos muchísimo más corruptos que ayer.  Bueno, no ustedes sino las autoridades actuales. Por saliva no ha quedado.

A nuestros dirigentes políticos les brota la corrupción como si fuera un ojo de agua, de lo más recóndito, sola les sale. Y hablo de una buena parte de quienes se dedican a la política y de otra parte sustancial, también, los ciudadanos que han aprendido a vivir bajo este sistema corrupto que nos ahoga, porque una gran mayoría favorecen o toleran la corrupción. Creen que voltear para el otro lado desaparece la corrupción.

Y nadie hace nada. 

En realidad, todos nos hacemos pendejos, como que no pasa nada.

Bueno quienes se dedican a la política hacen como que hacen, prometen, mienten y dan esperanzas y acaban haciendo nada de nada. Bueno sí hacen, pero para su propia causa: hacerse más y más ricos en el menor tiempo posible.

También hacen muchos discursos acerca de que ellos no son corruptos, que ellos “no son como los de antes” que ellos sí ayudan al pueblo bueno, pero se les nota lo ricachones hasta en el modo de andar y papi lo sabe, pero como todos: se hace pendejo. No importa que sea autoridad.

Hay subterfugios conocidos, y otros no tanto, que le permiten al corrupto hacer de las suyas: contratos asignados en forma directa a sus cuates con el respectivo moche (o con el clásico “después nos arreglamos” o “luego me haces socio”), moches, sobreprecios de productos, contabilidad creativa, o usando empresas fantasmas creadas durante el sexenio que corresponda (incluso declaradas como fantasmas por el SAT), robo directo el erario (como en Segalmex), etc. Donde dice “etc.” Usted amable lector póngale lo que quiera o de aquello que tenga conocimiento directo o que sepa que ocurre en el ámbito político.

Es el caso de nuestros políticos actuales en el poder, declararon hasta el cansancio su “lucha ardua” contra la corrupción, regresar a los militares a los cuarteles, por ejemplo, y hoy los militares casi son los dueños de México. Y todo gracias al mayor corrupto en la historia de México.

Y como esos ejemplos decenas más y centenas más.

Cualquier político nos puede engañar como si nada, y sin consecuencias. Ya saben que el pueblo bueno no tiene memoria y aguanta todo. 

Y todo es TODO. 

Le hagan lo que les hagan a los mexicanos, lo que sea, será resistido por la sociedad a pie firme, estoicos. Como buenos machos y machas. Tenemos un aguante de siglos para ese tipo de corruptos, estamos curtidos en la corrupción.

Felicidades por sus fiestas y año nuevo y feliz corrupción para todos y todas.

Ojalá podamos ser un poquito menos corruptos este año que comienza…pero lo dudo.

Cómo dijo aquél “si no es gripa, amigo”.

07 enero 2024

Junio 2 de 2024. Retrato de una elección

Son las 11 de la noche del mismísimo 2 de junio de 2024. 

Justo el día en que se celebran las elecciones nacionales más grandes de nuestra historia.

Algunas de las casillas electorales cerraron poco después de las seis de la tarde, porque había gente esperando votar. No hubo incidentes mayores, salvo los usuales en una elección de este tamaño.

Se tienen quejas documentadas de que los “extorsionadores de la nación” prácticamente sacaron de su casa a los beneficiarios de los programas sociales para que fueran a votar por… morena, desde luego.

Los narcoelectores, amigos y financiadores de amlo y su partido, participaron activamente en las elecciones controlando y secuestrando, según el caso, a los principales operadores electorales de los partidos en contienda para impedir su participación en las elecciones. Tal como ya lo habían hecho en el 21, año en el que adquirieron el know how para ganar elecciones locales.

Como a las nueve de la noche del mismo 2 de junio de 2024, los representantes de todos los partidos salieron a los medios nacionales para dar la noticia de que ganaron la elección. Y según los dichos de cada uno de los presidentes de todos los partidos participantes, todos ganaron.

Todos ganaron.

Antes inclusive que el INE dé oficialmente la noticia del ganador. 

Cuando esa misma noche el INE dio a conocer al ganador, la coalición de morena se encabritó porque no fueron ellos los ganadores, sino que fue la opositora Xóchitl Gálvez, representante de la otra coalición. Contra todo pronóstico.

A partir de ese momento todo se vino abajo para los morenistas y su líder, y se comenzaron a preocupar. De inmediato, se empiezan a sentir perseguidos por toda su infernal corrupción e incompetencia. Desde el presidente y su familia hasta sus funcionarios ladrones que robaron a placer para amlo, y desde luego, también destinaron algunos centavos para su movimiento. Hasta ahora sin ninguna consecuencia.

En lugar de llamar a su contrincante para aceptar su derrota, Claudita no lo hace de inmediato y decide esperar a ver que le manda su jefe o para ver qué dice su líder al respecto, aunque ya lo sabe, lo intuye.

Amlo llama inmediatamente después de escuchar la noticia de que no ganaron, a sus compas incondicionales a los que defendió y les dio todo: el secretario de la Defensa Nacional, y al secretario de la Marina Armada de México para que salgan a defender una elección que, según los datos del INE, ya perdió la coalición de Juntos Haremos Historia por alrededor de diez puntos de diferencia en su contra. Y sí la hicieron (me refiero a la historia) porque perdieron por varios puntos porcentuales contra los “resultados” de varias empresas encuestadoras, antes de las elecciones, que supuesta o realmente los favorecían.

¿Es sorpresa la muina de amlo por perder una elección? 

¡Claro que no!

Amlo nunca ha aceptado que perdió una elección. 

¡Nunca en su puta vida! 

Y tampoco nunca ha aportado, ¡jamás!, ninguna prueba del supuesto fraude que “alguien” le hizo, según él. Pura saliva y show. 

Él, amlo, no perdió esta elección del 24, dijo que se la robaron los conservadores, aunque nunca estuvo él en la boleta, sostuvo que hubo un “fraude” monumental y comenzará, a partir de esa noche, a tratar de desconocer la elección, ¡siendo él aún presidente de la república! ¡Y candidato a nada!

¿Y el Congreso? Pues también lo perdió. Pero sí obtuvo varios representantes en cantidades ridículas.

No se refiere para nada a Claudita. No. Él fue quien perdió, se refiere a sí mismo, casi como a Dios, el es el gran Tlatoani y quien representa al pueblo bueno. 

Pues resulta que este Tlatoani de pacotilla y su candidata preferida sacaron alrededor de 10 millones de votos menos que su contrincante. 

Él, que tuvo 30 millones en 2018. Pues tuvo 20 millones menos en las elecciones del 24. Él la cagó, no sus incompetentes funcionarios: desastres en salud, educación, energía, organismos autónomos, seguridad y súmele lo que quiera lector. 

Él fue el incompetente no sus huestes.

El pueblo les dio la oportunidad de gobernar a los de la coalición de morena y fracasaron rotundamente, gracias a su líder. Puras mentiras mañaneras, y proyectos faraónicos producto de sus narcisistas ocurrencias mañaneras. Fueron más ladrones, más incompetentes y vieron al país como un botín y al presupuesto como si fuera de su propiedad y no dinero de todos los contribuyentes.

Amlo hizo lo que quiso con el presupuesto, derrocho miles y miles de millones de pesos a su antojo, y sin consecuencias, para financiar sus caprichos y favoreció la corrupción a niveles nunca antes vistos. 

Llegó la hora de pagar pinche perro.

Y la gente, con su voto, tomo una decisión: impedir el avance en contra de nuestra incipiente democracia y al grito de “pues que venga otro que no sea tan pendejo, menos masturbado por la ideología” y que gobierne para todos.

Entre la fecha de la elección y la toma de protesta de la nueva presidenta amlo decide que ya es tiempo de morirse en las instalaciones de Palacio Nacional igualito que su súper héroe Benito Juárez. 

Y luego, a disfrutar la fiesta funeraria sin importar que ya esté muerto. Ya se había burlado lo suficiente de los mexicanos. Hace mucho tiempo que saboreaba ese tipo de “fiestas funerarias”.

Amlo tiene la certeza de que la huesuda le coquetea desde hace tiempo. Y tiene espacio de sobra para completar sus planes, aún le quedan 268 días para morirse y acceder a sus rituales funerarios que lo harán aún más grande para la historia, según él. 

Lo que no sabe amlo (y si lo sabe se hace pendejo) es que cualquier persona que se muera en Palacio Nacional, sin importar la razón, será noticia de primera plana, sea quien sea, y la nota solo será más destacada si el muerto es el presidente de la República. 

De inmediato comienza a elucubrar “puta madre, pero si yo no firmé nada, ni un solo papel ¿pues porqué estoy preocupado?”. ¿O sí?

Refunfuña… y piensa que con menos de la mitad de lo que él les hizo a sus críticos o a sus enemigos reales o imaginarios, lo van a tener en la lona y lo perseguirían por todo lo mucho o poco que le reste de vida. A él, a su pandilla de ladrones y a su familia.

En su soliloquio piensa que no habrá quien lo defienda. Lo dejaron solo, peor que un mueble viejo, arrumbado en un rincón. Si se defendiera lo tendría que hacer él solo y ya no tiene fuerzas para esa batalla, es un hombre débil al final de su vida y sabe que esta guerra, sin poder, no podrá ganarla. 

Todo lo ve perdido. 

A menos que sus seguidores lo apoyen y en particular sus compas secretarios de la Defensa y de la Marina a quienes les dio todo, a manos llenas. Y sus fanáticos seguidores agradecidos…

Pero ¿qué creen? Ambos secretarios se decantaron por respetar el mandato a que les obliga la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y así se lo hacen saber al pueblo de México, lo dicen, abiertamente y sin tapujos, en una conferencia de prensa.

A amlo ni lo ven ni lo oyen, como dijera uno de nuestros clásicos. Al término de su mandato, dejará de ser el jefe de las Fuerzas Armadas del país. 

Y los fanáticos seguidores de amlo no están dispuestos a defender lo indefendible, preguntándose “¿qué defenderían, la seguridad de los abrazos y no balazos, la salud, la energía o el campo?”. Fracaso total.

Y en ese preciso momento de la conferencia de prensa, al escuchar y ver lo que hacen sus dos compas, los secretarios de Defensa y Marina, amlo se caga.

Así que mejor opta por morirse (tal y como él ya lo había decidido desde que resolvió irse a vivir a Palacio Nacional) antes de que lo persigan por siempre sus enemigos, reales o inventados por él, y acabe en la cárcel.

Prefiere los beneficios de los rituales funerarios que se celebrarán en Palacio Nacional y varias calles céntricas de la Ciudad de México, a ser convertido en un criminal perseguido de por vida. Y prefiere dejarlo así nomás en criminal… su muerte le quitará lo de perseguido.

Él piensa que lo sepultarán como el gran monarca que fue, como el mejor presidente de México, según él. Pero gracias a sus acciones fallidas será sepultado como el mandatario más corrupto de la historia de México, el más opaco y el que militarizó a nuestro país.

Fue un auténtico saltapa’tras que quiso regresarnos a todo el país a los ¡setentas del siglo pasado!

En fin, morirá como lo que siempre fue: una rata de alcantarilla.

04 enero 2024

La propaganda de Claudita


Algunos dirán que soy un masoquista irredento. 

Pero no, al menos no para el análisis, muy somero, de la propaganda de una de las dos representantes de las coaliciones actuales en competencia por la Presidencia de la República. Me refiero a una de las dos candidatas en la disputa por la Presidencia de la República. Específicamente a Claudita

Acabo de escuchar y ver uno de los cientos de spots que Claudia Sheinbaum nos receta y me queda la impresión de que aprendió muy bien del comportamiento de su jefe y líder bienamado, amlo, quien la convirtió en candidata por sus puros huevos, como en el siglo pasado lo hacía el PRI. El aprendizaje al que me refiero es en cuanto a la cantidad de mentiras y medias verdades que dice doña Claudita en los spots de televisión.

Y le doy varios ejemplos. 

En uno de los cientos de spots que veremos y escucharemos en la tele todos los días, y hasta tres días antes de las elecciones del 2 de junio, dice doña Claudita “…los gobernantes de antes (se refiere a los del PRI, del PAN y del PRD) pensaban que los apoyos sociales solamente se les daban a los flojos…”. He de decir que jamás escuché una estupidez tan grande y jamás escuché algo, ni siquiera parecido, a ninguno de los anteriores gobiernos y políticos, en el sentido de que los apoyos sociales eran únicamente para los flojos o que estaban destinados para aquellos quienes que no tienen deseos de trabajar, para güevones, pues. Jamás escuché que algún político dijera, por la razón que fuera, o a alguien dedicado a la política que planteara los apoyos sociales de esa manera o lo hubiera dicho así tal cual. Solamente algún retrasado lo pudiera haber dicho así, y el riesgo al asegurarlo, sería que, al decir esa grandísima pendejada, pues nadie votaría por el político que así lo declarara o dijera. Querer endilgarle “a los de antes” esa reverenda pendejada es una gran estupidez. Y una gran mentira.

Y la otra invención monumental: “con honestidad, resultados y amor al pueblo…”. Y le pregunto a usted amable lector, ¿cuáles resultados, cuál honestidad y finalmente cuál amor al pueblo? Tal vez se refieran a los 50 millones que no tienen acceso a la salud, de los cuales, la mayoría, son pueblo bueno. 

No mames Claudita. 

Los de Morena, comenzando por su creador, han sido los más corruptos y opacos en la historia de México. Y no exagero, solamente le daré un dato: ocho de cada diez contratos se los dan a sus amigos y cómplices empresarios por “asignación directa” y únicamente dos de cada 10 los licitan, abriendo la puerta a una corrupción desmedida y sin freno. Así aseguran el futuro de su familia por varias generaciones. 

Y en cuanto al “amor al pueblo” este solamente es de saliva. Para demostrarlo solo bastan dos ejemplos uno reciente y otro no tan reciente: el caso de Acapulco y el tema de las feministas.

Están cultivando a sus fanáticos con nuestro dinero.

Todo esto en un solo spot de televisión. Uno.

Y Claudita ha continuado con sus megamentiras e inventos, igual que su patrón. En Yucatán, hace unos días, se aventó esta: “solamente hay dos vías: continuar con la transformación de la vida pública o regresar al pasado". 

Pero Claudita, no mames ¿cuál transformación? 

Y te pregunto, Claudita, ¿la transformación que ya “gozamos” de la inseguridad actual, o te refieres a la transformación que han hecho de la educación o a la del desastre de las medicinas, o a la de la aterradora militarización del país, o a la de la salud o las de sus cuates y cómplices narcos, los de los “abrazos no balazos”?

Y respecto a “…regresar al pasado…” no olvides Claudita que desde el inició de este gobierno de amlo, y el tuyo en la Ciudad de México, no hemos dejado de remar y remar hacia las venturosas playas de los setentas ¡del siglo pasado! 

No a Dinamarca, sino a la segunda mitad ¡del siglo pasado! 

Vamos de reversa. Avanzamos hacia atrás, pero eso sí, en chinga.

¿A cuál de estas “benéficas” transformaciones te refieres Claudita?

La pedagogía del mentiroso mayor de Palacio Nacional (como 100 mentiras al día) ha tenido efecto en sus seguidores y publicistas. Lo copian, lo emulan y tratan de superar a su jefe diciendo mentiras monumentales e increíbles. Como si estuvieran en una especie de competencia para engañar a los votantes y ganar la estrellita para el mayor mentiroso. 

Nos tratan como si fuéramos sus pendejos, ignorantes de la realidad nacional de porquería que nos están dejando.

Y en otro de sus spots dice Claudita esta reverenda mamada: “…que no te engañen, el regreso al pasado no es una opción…”.

¿quién engaña a quién Claudita?

¡¿En serio Claudita?! 

Pero si el gran Tlatoani no ha hecho otra cosa mas que tratar de regresarnos al pasado, como a los setentas, mas o menos (cuando amlo era presidente del PRI en Tabasco) y lo que ha repetido hasta el cansancio, Claudita es que le quiere poner “un segundo piso a la transformación”, o sea, seguir otros seis años con más de lo mismo: destruir y destruir lo más que se pueda lo poquito de democracia que logramos disfrutar hasta que llegó este dictadorzuelo de porquería a tratar de acabar con las instituciones que al cabo de 30 años, después de luchas de años, vidas perdidas y esfuerzos colectivos, nos hemos dado los mexicanos. 

Así que, si quiere usted más de lo mismo por otros seis años (medicinas, salud como en Dinamarca y educación, para ser breves), pues ya sabe por quien votar: su candidata y próxima presidenta de la República será Claudita.

Los morenistas y su líder tienen una receta ya probada, y es muy sencilla: se trata de llegar al poder por la vía democrática, haciendo promesas a lo pendejo, y después, no soltarlo de ninguna manera, bajo ninguna circunstancia, sin importar el costo, y ya en el camino, destruir todo lo que les estorbe para dizque “gobernar” a nombre del pueblo. 

Y de ahí en adelante para ellos la ley nunca será la ley, siempre será un atasco. De la Constitución para abajo se pasarán las leyes por la entrepierna.

Los organismos que se opongan a los designios del pueblo, personificado por el Tlatoani (recuerde que él es el único representante del pueblo y el pueblo habla a través de él y le dice cuál es la ocurrencia del día para llevarla a la mañanera) habrá que desaparecerlos o inventarles cualquier pendejada que sea creíble, aunque en realidad sea una gran mentira, como el caso de los infundios y calumnias que les ha inventado a los miembros del poder judicial, el INAI, el INE, a sus críticos y, en resumen, a todos los organismos autónomos. Recuerde la receta para apropiarse de todos los órganos autónomos: primero tratar de colonizarlos, como el caso de la CNDH (sometida desde el inicio por una miembro de su partido), y si no se pudiera, simplemente desaparecerlos como ya se hizo con el Instituto Nacional de Evaluación de la Educación (sepultado de un plumazo) para regresarle la educación a sus aliados sindicatos retrogradas.

No han acabado con el país porque les ha faltado tiempo y el apoyo legislativo de sus abyectos diputados y senadores, para llevar a cabo la más grande de sus transformaciones: la Constitución. 

Y entonces sí, lograrían tener un país a la medida de sus calenturas. 

Eso, si los dejamos, claro. 

Y como no han podido porque no cuentan con los votos indispensables, pues lo han intentado una y otra y otra vez mediante leyes secundarias producto de las tercianas del orate mayor (aunque aquí son diarias no cada tercer día), a las que la Suprema Corte o algunos jueces les han dado palo sencillamente porque van directamente en contra de la Constitución vigente. 

Así de simple. 

Si no nos los quitamos de encima estaremos condenados a soportarlos por los próximos 30 años. Cuando menos.

Por eso quieren, amlo y Claudita, su mayoría calificada en las Cámaras de diputados y senadores que hoy mismo no tienen y que perdieron, mediante votos en las elecciones intermedias del 21, junto con más de la mitad de la Ciudad de México. O sea, la misma sociedad, con sus votos, les dijo que no permitirían más cambios constitucionales contra nuestra democracia y menos para inventar y destruir un país para dejarlo a su estúpida medida siguiendo fielmente las indicaciones del Foro de Sao Paulo.

Y usted estimado elector ¿también quiere que se cambie la Constitución al gusto de los actuales gobernantes o a los gustos de Claudita (que es lo mismo que amlo, de hecho, es su remedo, una mala copia)?

Sea cual sea su elección, hay que ir a votar en 2 de junio. 

Y si la mayoría desea que todos tengamos un país de mierda, como el que nos dejará la 4T, pues tengámoslo.

TRUMP QUIERE QUE SÍ SE PRODUZCAN DROGAS… PERO EN EU

Es de sobra conocido el hecho de que uno de los postulados que llevaron a Donald Trump a la presidencia de los Estados Unidos, consistió en ...