21 febrero 2006

CACATITLÁN

Hoy es Puebla. Mañana quien sabe. Ésta mítica tierra cambia de lugar casi todos los días.
Gracias a las campañas políticas de los últimos 20 años el deporte nacional de nuestros políticos se ha convertido en una absurda y deprimente guerra de caca para la que muestran una enorme y enfermiza afición. En los últimos siete años la lluvia cacalotera ha arreciado. Es un huracán grado cinco. Nos inundaron de aguas negras.
Lo fundamental para ganar esta guerra infernal, ya inscrita en lo más selecto de la escatología política, es que se localicen, primero, suficientes depósitos de inmundicia pública o privada en cualquier lugar del país. Ésta inmundicia siempre es exuberante, lo que comprueba la certeza de aquel cuento que les enseñaban en la primaria a los niños en el siglo pasado: México es el cuerno de la abundancia. Y si.
Estamos sobrados y con mucho parque. No hay un solo estado del país que no disponga de arsenales hediondos, nauseabundos, rebosantes de asquerosidades para ventilarlas y repartir sus efluvios en los ámbitos públicos o privados por todo el país.
Las torpezas y los intereses juegan.
El aderezo de este plato fuerte es la corrupción infinita.
Para que se le pueda jalar al WC hace falta acumular suficiente inmundicia para volver dejar el agua limpia y preparar el baño para la otra deyección que ya viene, porque será mejor que la previa y de mayor daño y escándalo.
No sirven de protección ni las sombrillas ni los biombos.
Ni los trajes especiales.
Los especialistas en control de daños se cotizan altísimo. Todos han fracasado.
Los atacantes tienen mucho parque y harto material fétido en sus alforjas para que les alcance hasta 40 días antes de la elección, plazo que determinó el IFE en su acuerdo de neutralidad electoral. La inercia de la diarrea hará añicos plazos y restricciones.
Y si algo no se les va a terminar a los contrincantes es precisamente la caca. Los adversarios y enemigos políticos tienen cientos de miles de toneladas en sus pestilentes reservorios para que no les pase lo que les sucede a aquellos que pierden la guerra por falta de municiones. Todos tienen metralla para dar y repartir.
En los estercoleros de los partidos, del gobierno federal, y en los estatales y municipales disponen de estrategias bien definidas en sus cuartos de guerra sobre la mejor forma de acomodar la boñiga en el poderoso ventilador nacional para asegurarse de que todos, contendientes y espectadores, queden permanentemente embarrados de mierda y con eso destruir a sus enemigos y de paso la frágil dignidad nacional, lo que sea que esto signifique.
La consigna es que nadie quede limpio. Todos de clavado en el albañal.
Es tal la fuerza distribuidora del abanico, que alcanza a quienes suponen no deber nada y alegan que ni tienen vela en el entierro, pero saldrán de todas formas embarrados y hediondos. Y aquellos ilusos que piensan que su plumaje no queda manchado están errados, porque en esta guerra interminable no hay lejos ni cerca, todos estamos ya en uno de los infiernos pestilentes de Dante, y tomados de la mano del poeta atestiguaremos como se degrada y castiga a la escoria humana con el desprestigio mediático sin importar la validez jurídica de los argumentos.
Sin salvación.
Esta por escribirse el mejor libro de escatología (“tratado de cosas excrementicias”) en el cual aportarán su granito de arena los mejores políticos nacionales, empresarios y prohombres de la sociedad. En su papel de autores, forman ya una kilométrica fila para que sus obras se publiquen en lo que será el libro más vendido. Los futuros dramaturgos de esta fenomenal obra del siglo XXI se encuentran eufóricos por demostrar sus grandes talentos para generar montañas de inmundicia y podredumbre.
Los problemas nacionales como la pobreza, la corrupción del FONDEN, el desempleo, la salud, la educación, la gripe aviar y decenas más, pasan a segundo, tercero o ultimo término en las listas de pendientes de los gobernantes, los partidos políticos y sus candidatos.
Sus prédicas quedan sepultadas en toneladas de caca.
La obligación de estos modernos cruzados es destruir al contrario al costo que sea, bajarle puntos en las encuestas con sus carambolas de tres y cuatro bandas en las que nadie queda limpio porque no hay control que contenga la fuerza del oleaje. El fin justifica los medios.
Todos compiten por ocupar el primerísimo lugar en la lista de los record Guinness en donde la competencia para definir un ganador absoluto será la persona, grupo, partido o gobierno que logre quedar más y mejor embarrado de mierda. Los competidores enlodados también se pueden ganar varios puntos adicionales acreditando que despiden el mayor grado de fetidez midiéndose ellos mismos con un pestilómetro o un tufometro de alta tecnología.
Así vemos proliferar los bejaranazos, los ahumadazos, la pareja presidencial, los martitos, los montielazos, el negociazo de los gasolineros, los asesinatos de periodistas en donde México ocupa el primer lugar mundial, los líderes sindicales, los marinazos poblanos y... con un poco de paciencia veremos desfilar hasta los más prístinos políticos cuando los cadáveres que tienen escondidos en el closet salgan y se comiencen a orear en los tribunales inapelables y justicieros de la opinión pública nacional.
Más funesto aún, es el hecho de que no son las instituciones que procuran justicia ni el poder judicial quienes procesan estos cerros de caca como seria deseable en una democracia con instituciones sólidas, no es esa la intención. Lo que se busca es el desprestigio del enemigo, provocar que su sola presencia contamine con su miasma todo su entorno y el ajeno.
Hasta ahora los perjuicios han sido incalculables.
Sálvese el que pueda porque todavía no vemos nada. Lo “mejor” del estercolero está por llegar desde Puebla y Cancún. Provendrá de los expedientes de la PGR sobre el caso (Averiguación previa 447/2003-IV) contra el pederasta y pornógrafo infantil más famoso del mundo en vías de extradición desde los Estados Unidos. Ah y del “gober precioso” y sus amiguitos. En este desfile fecal, el hedor anuncia que continuarán apareciendo santo y seña de quienes menos esperamos: dignísimos empresarios y ejecutivos de prosapia, financieros, ejecutivos de medios, columnistas, legisladores y gobernantes en activo y en la banca. Todos ellos asistentes a las grandes orgías llamadas “fiestas infantiles” donde los invitados “degustaban” con furor ”hermosas botellas de cognac”, lo que en su clave siniestra significó el abuso y la violación de niñas y niños.
El escándalo anterior quedará como un relato costumbrista comparado con el siguiente aquelarre y así seguiremos moviéndonos en un eterno vomitivo.
El poder excrementicio es de tal magnitud que no se agotará.
Sucede como en aquel chiste, en donde los encausados pueden escoger uno de tres cuartos llenos a rebozar de heces pestilentes; en el primero la caca llega hasta las rodillas pero pasa frecuentemente una filosa cuchilla que obligará al castigado a hacer un bucito para no morir y queda destilando porquería y embarrado sin remedio; en el segundo aposento el nivel de caca llega hasta el corazón pero pasa un tubo con cuchillos que obliga al condenado a meter el cuerpo totalmente en esa pútrida alberca para no morir degollado; y en la tercera cámara no hay cuchillas ni riesgos de muerte, la caca le llega al condenado hasta el bigote y aquí lo único que pide el presunto inculpado es que, por piedad, nadie haga olas. Los mexicanos ya llegamos al tercer cuarto gracias a estos engendros dantescos llamados políticos y sus cómplices “empresarios” corruptos y depravados.
La historia reciente de México nos ha demostrado que tenemos verdaderos especialistas en producir no solamente olas y grandes mareas sino devastadores Tsunamis mexicanos de caca, y logran salpicarnos a todos, de costa a costa y de frontera a frontera. Y la cresta que ya se asoma producirá un daño descomunal. Prepárese.
Usted, paciente e impoluto lector, tome su silla, disfrute de este nuevo deporte nacional y prepárese a votar en las próximas elecciones para elegir a su presidente, a sus senadores y a sus diputados.
Para no sentirnos fuera de lugar, nuestras sacrosantas autoridades han dispuesto que las casillas electorales sean instaladas en un obrador portátil y las boletas para elegir a los “mejores” prohombres estarán impresas en papel higiénico suavecito, de triple hoja para no batallar.
Y para no errarle.
¡Diooooss que país!

15 febrero 2006

PELIGRO... PILLOS TRABAJANDO

¿Los sudcalifornianos están a punto de explotar porque están hartos de que los gasolineros les roben? Desde luego que no. Todos continuamos durmiendo la mona: las autoridades federales, las autoridades estatales, las municipales, las organizaciones de consumidores, la PROFECO... todos.
Mientras los gasolineros nos siguen robando.
Han conjugado el verbo saquear a placer.
Las 72 gasolinerías que existen en el estado continúan desvalijándonos a todos los sudcalifornianos. Años de impunidad y complicidades.
A manos llenas y con total impunidad. No tienen llenadera.
Su cinismo es imperdonable y punible.
En un país de a deveras ya los hubieran metido a la cárcel además de obligarlos a regresarnos a los consumidores todo lo que por años nos han robado. A resarcir el daño según dirían algunos abogados.
¿Por qué debemos permitirles a estos “empresarios” que nos asalten? ¿Porqué debemos “pagarles” un porcentaje de nuestro escaso salario a estas ratas cada vez que vamos a uno de sus malditos negocios? ¿Por qué cuando pago 100 pesos de gasolina sólo me dan una parte? ¿Por qué nunca venden litros de 1,000 mililitros? Siempre venden menos de lo que el consumidor paga, nunca de más. Todos los “errores” de las máquinas son siempre a su favor. La Ley de Herodes.
¿Qué se creen estos ladrones sinvergüenzas?
¡Ya basta! Porque no van a desvalijar a su...
Pero veamos que han hecho los diversos ámbitos de gobierno para solucionar este problema que ocasionan un conjunto de pandilleros dizque “empresarios” mafiosos y ladrones. Le adelanto algo: nuestras autoridades doblaron las manitas y les están pidiendo perdón por haberlos ofendido.
El gobierno federal que fue quien “descubrió” el atraco por conducto de la Secretaría de Seguridad Pública Federal generó un estudio técnico, serio y documentado, y con datos y pruebas de los robos en la mano no ha querido hacer nada. Pero resulta que Fernando Canales Clariond, un verdadero zopenco foxista que no ata ni desata, Secretario de Energía, reconoció que “ninguna dependencia gubernamental tiene un censo exacto de cuántas gasolineras despachan litros incompletos... en un plazo menor a un año se tendrá un diagnóstico confiable que permitirá conocer cuáles son las estaciones de servicio que continúan defraudando al público consumidor.” ¡Bolas! Para rematar les otorga un año más de absoluta impunidad. Otra vez nos demuestran que el gobierno federal no sabe qué hace el gobierno federal. Sólo queda el ruido y la confusión. ¡Que país! ¡Pobre país! ¡Pobres mexicanos y pobres sudcalifornianos!
La opinión pública tiene la certeza de que las autoridades federales no han actuado en contra de estos criminales porque algunos de ellos están involucrados en uno de los negocios más antiguos y productivos de México y que únicamente movieron el avispero para obtener más lana.
Ahora nadie les peló los machetes para que recularan, los mafiosos simplemente alardearon con darnos sólo un chisguete de gasolina intimidaron a las autoridades con esa babosada de que cerrarían las bombas si continuaban con sus “amenazas” de meter en cintura a estos pandilleros mafiosos. Con eso tuvieron Fox y sus aguerridas huestes. El gobierno de “los empresarios para empresarios” respondió con la ya clásica actitud blandengue conocida por todos los mexicanos, que ya es un icono y materia de exportación a todos los rincones del mundo.
Y en el colmo de la sinrazón, las complicidades y las amenazas de los gasolineros, Pemex ¡les aumentó! las comisiones por venta de combustibles; además, les van a dar financiamientos a modo para ver si nos hacen el favor de cambiar las bombas hasta dentro de un año o dos o nunca; tampoco tendrán que pagar las comisiones por emitir facturas cuando se pague con tarjeta de crédito; les dieron un año más de robo impune... y recibieron la promesa de que a los consumidores nos pueden seguir esquilmando y empinando para servirnos los litros de gasolina como ellos quieran. Todo a su gusto y medida. Todo en la impunidad absoluta como si no estuviera pasando nada. Es el cuento sin fin. Una más de las tragedias de México.
Así pues, con el gobierno federal no contamos y como dijo Don Teofilito... ni contaremos. No sirven para nada. Los funcionarios federales son los dueños de ese pastel. Solamente ellos pueden intervenir en estos negocios porque la legislación establece que corresponde al ámbito federal porque es una franquicia de Pemex.
Según el señor Kafka, el Delegado Federal de la Profeco no puede ir a cualquier gasolinería ni siquiera con una botellita a medir cuánta gasolina despachan de menos estos bribones; tampoco pueden ir a revisar las bombas ni los sistemas electrónicos que controlan el despacho del combustible y en consecuencia nada puede hacer para impedir el robo infame y artero que cometen en contra de usted, atracado lector porque “esa tarea corresponde a nuestras autoridades centrales”, dicen sin el menor decoro. ¿Para que nos sirve a los sudcalifornianos una delegación federal a la que no se le delega nada, que supuestamente está obligada por ley a proteger a los consumidores en el estado? ¿Su función se reducirá a que los centros comerciales no vendan un miserable cuaderno de tres pesos en tres veinte? Encima de todo cuando logran llegar a una gasolinería se topan con un amparo otorgado por algún juez que protege a estos malvivientes atracadores. Y ya con el permiso en la mano nos siguen robando.
¿Y que pasa con los del equipo del señor “Vamos-por-más”? ¿Adónde irán por más? ¿A una gasolinería? Esta es su gran oportunidad de ir por más... si quieren. Aplícate Narciso. Tienen ante sí un monumental robo, un delito gigantesco cometido en perjuicio de los sudcalifornianos y no han dicho esta boca es mía. Amparados por el clásico “no es mi ámbito de competencia” nadie se quiere meter. Las autoridades estatales también permiten, por omisión, que los gasolineros nos sigan asaltando y a la larga resultan cómplices de estos rateros tramposos. ¿No tendremos ningún resquicio legal en el estado para que se impida este despojo? ¿No sería posible que nuestros diputados y diputadas en el Congreso legislaran con ingenio e inteligencia alguna disposición para que se impida este inmenso robo a sus representados? ¿Será tan difícil hacer algo?
¿De verdad no hay un solo político o autoridad en el estado puede hacer nada para detener esta rapiña?
¿El marco legal del estado y de los municipios les permite a estos bandidos que nos atraquen? ¿Será posible que localmente no podamos hacer nada más que agachar la cerviz?
Deben de hacer algo. Tienen que pensar en algo. En este caso particular los consumidores no podemos hacer nada porque no es un servicio como el de los celulares o la luz eléctrica en donde sí podemos tomar represalias en contra de las empresas. Dejar de consumir combustibles nos paralizaría y esos resultados negativos operarían en contra nuestra. A eso se atienen estos delincuentes rapaces.
¿Porque a las personas que se roban un jabón y un par de calzones en un centro comercial los meten a la cárcel?
Si en un restaurante le sirven a usted, martirizado lector, cucarachas en la comida o no cumplen disposiciones de protección civil o de salubridad con toda certeza ese lugar será multado o cerrado sin importar que sea una franquicia. ¿O no? Y si reinciden, adiós.
¿Porqué a quien se roba una chatarra de carro lo condenan a varios años de prisión?
¿Por qué a los que se roban alambres de cobre los refunden en la cárcel casi de por vida?
A quienes cometen un fraude simplemente los meten a la cárcel.
A quien extorsiona también. A los que se roban la gasolina marina también.
¿Cuántas personas viven hoy en la cárcel por robarse unos centavos?
¿PORQUÉ A UN CONJUNTO DE VIVALES GASOLINEROS LADRONES QUE NOS ASALTAN ROBÁNDOSE ¡192,000 PESOS DIARIOS! NADIE LES HACE NADA?
¿Usted, lector vejado y atracado, entiende algo de este desmadre?
¿Por qué nos dejamos humillar de esa manera los mexicanos?
¿Qué perverso karma tenemos que estar pagando para soportar a estos tramposos?
Y con toda esta confusión inmovilizante de competencias federales, estatales y municipales, los gasolineros continúan dedicados con alegría e impunidad a robarnos, sin recato alguno, sin consecuencias, a todos los automovilistas del estado. Protegidos y amparados por SU ley, la de Herodes.
Son 20 mil millones de pesos en todo el país lo que nos roban estos mal nacidos a usted, a mí y a todos los mexicanos.
Malditos miserables ladrones.
Y ojo, no son los empleados que le despachan el combustible porque ellos también son víctimas de los mismos estafadores cuando compran gasolina y porque ni siquiera son empleados formales con plenos derechos. Así que no los escupa cuando los vea, ellos no lo merecen.
Pero como decía mi abuela cuando se convertía en víctima de los pérfidos gandallas, ladrones, prevaricadores y mezquinos: ¡se han de morir con una rata atravesada en el hocico!
Y que les haga buen provecho.A ver hasta cuando vamos por más. Mientras sigamos durmiendo la mona.

10 febrero 2006

EL CARBÓN. IGNORANCIA, HISTERIA Y CARICATURA

Se acuerda usted incrédulo lector, aquel memorable encabezado de ocho columnas de El Sudcaliforniano cuando se conoció en nombre del nuevo Delegado de la Semarnat que decía algo así como “Sócrates a la Semanat”, aludiendo a la supina ignorancia sobre los temas ambientales y administrativos que él mismísimo recién nombrado reconoció tener al declarar que “lo único que sabía era que no sabía nada” de estos temas al asumir su nuevo encargo como Delegado panista designado por el dedo milagroso del señor Copola.
Este señor ya aprendió y nos da una muestra de su buen aprovechamiento.
El señor Sócrates, Delegado de la Semarnat, llegó con la marca de la casa foxista “yo sólo sé que no sé nada” en la que nos tienen azorados y acorralados a todos los mexicanos por el nombramiento de puros zopencos en altísimos puestos de responsabilidad no sólo técnica sino política. Los resultados están a la vista. Y para muestra bastaría con citar al inefable gabinetazo.
Si existiera alguna catástrofe anunciada sería la del carbón.
El gobernador del estado Narciso Agundez no quiso hacer nada.
El Secretario de Desarrollo (¿?) tampoco quiso ni pudo hacer nada.
Ahora sí ya entendí lo que significa el lema “Vamos por más”. Ya casi llegan.
Que lamentable.
Desde los puestos de máxima responsabilidad del estado no hubo un solo político ni una sola persona consciente que protestara y detuviera los permisos, que ya entregaron, para producir carbón dizque con maderas muertas que sólo existen en su “estadística” tramposa y en sus estudios interesados, si los hubiera.
Olvídese usted, encarbonado lector, de estadísticas, estudios y sesudas disquisiciones sobre la capacidad de explotación de los montes sudcalifornianos, esto es cosa simplemente de sentido común que al parecer es otra de sus infinitas carencias.
Así, sin la menor vergüenza profesional e institucional, nos informa el reportero de este diario Gustavo Alonso, otorgaron 34 permisos para la explotación de carbón, 6 para postes de cercos y leñas combustibles, y 2 de madera para manufactura secundaria como duelas de parket, muebles y tableros y 1 para cardón que se emplea en trabajos artesanales. En total son 43 permisos ahora vigentes, 43 cartas de impunidad. Y la única explicación que merecimos los sudcalifornianos es que la depredación autorizada servirá como sustento para 100 familias rurales de La Paz y Comondú a quienes se les otorga los permisos como un “empleo temporal”. Sólo eso. Ah, dice también el flamante Delegado socrático de la Semarnat que con estas medidas se “fortalecerá el ecoturismo y las actividades artesanales” de esas zonas. ¿De verdad creerán que engañan a alguien con esas justificaciones de risa loca?
¿Cómo es esto posible? ¿En qué estado vivimos? ¿Quién nos gobierna? ¿Hacia dónde vamos, si es que vamos para algún lado?
En este avión de la “democracia panista” viajamos por instrumentos. Es la inercia de la tontería, la dejadez y el entreguismo.
¿Y las autoridades del estado? ¿Dónde estaban?
En la Semarnat se equivocaron de estado. Con toda certeza pensaron que operaban en Durango o en Chihuahua. Mire usted que dar permisos para ¡284,000 postes para cercos! Más 6,000 metros cúbicos para ¡parket y muebles! Sin ser un experto, usted informado lector, se podrá imaginar cuántos árboles tendrán que sacrificarse para lograr juntar esa cantidad. Pero los permisos y la justificación que otorgaron para explotar carbón no tiene nombre, son 75,000 metros cúbicos, equivalentes a 15,000 toneladas del combustible negro. ¡Qué tragedia!
¿Sabrán de verdad lo que significan estas cantidades de madera y árboles?
En el colmo de la chifladura, ahora resulta que somos productores de ¡duelas de parket!, muebles y tableros, y para satisfacer esta boyante industria estatal otorgaron permisos para explotar 6,000 metros cúbicos de madera.
Estos panistas federales junto con el traidor Secretario de Desarrollo del estado lograron instalarnos en la completa desgracia ambiental. ¡Felicidades! Ya vimos cómo este ultimo dejó a la Universidad: hecha una ruina, con cero calidad y sin dinero. Ahora que le dieron tantito chance de hacer como que hace, vean ustedes los resultados deplorables que entrega a quien lo designó. Si le dan un poco de espacio, en poco tiempo nos llevará a todos a la desgracia. Así que ojalá y pronto le resuelvan su solicitud de chamba en la Delegación Federal que con afán está buscando.
Se juntaron alucinados y opacos ignorantes para diseñar una sesuda y deshonrosa política pública en perjuicio de nuestro estado.
¿Por qué a estas 100 familias no las inscribieron en alguno de los programas de Oportunidades?
¿Por qué no les ofrecieron una beca o apoyo del gobierno del estado a los jefes de estas 100 familias para evitar con ello la depredación ambiental? ¿A nombre de quién salieron los permisos? ¿Dónde está la lista de estos “beneficiarios”?
¿Por qué no buscaron otras salidas dignas para todas estas supuestas familias pobres?
¿Ese es el tipo de desarrollo que nos prometieron las autoridades federales hace cinco larguísimos y asfixiantes años?
¿Este es el significado del lema agundista “Vamos por más”?
¿Qué hace esa supuesta ONG Niparaja A. C. en la que se amparan? ¿Quién la designó para solapar este desastre?
No hay ni a cuál irle.
Este remedo de autoridades que tenemos en el estado manifestaron su síndrome de Aquimichú: un pasito p’a delante y dos pasitos para atrás y hacer como que se “avanza”.
¡Por Dios, por piedad, que ya se acabe este sexenio!
Por lo pronto me refiero al federal, desde luego. Que los 295 días que les quedan en el poder con los 500 spot diarios de sus “triunfos” se vayan como un suspiro.
Mientras, sáquele una foto a los escasísimos árboles “maderables” que nos quedan antes de que la pujante industria estatal los convierta en pisos de parket, carbón vegetal o postes para cercos.
Dicen que lo primero que se pierde en los políticos es la vergüenza, pero hay a quienes les parece poco y pierden también su dignidad profesional.Los que no puedan con el paquete o no sepan, mejor que se vayan.

01 febrero 2006

UN MUNICIPIO RESCATADO ¿Y LOS DEMÁS?

El municipio de La Paz recupera su salud financiera.
¿Nuestros actuales dirigentes son unos genios? No. Para nada.
Tampoco se requiere que venga Bill Gates a dirigir el Ayuntamiento, o para ser más nacionalistas, contratar al magazo de las finanzas Carlos Slim para salvarlo.
No sé si usted coincida conmigo, quebrado lector, en que el Ayuntamiento de La Paz se encontraba agónico y con respiración artificial.
Con deudas por todos lados. Verdaderos hoyos negros.
No es lo mismo que lo mesmo.
Si usted designa un equipo de gerentes inútiles en una empresa exitosa o que se mantiene con niveles de crecimiento y desarrollo razonables, y los gandallas gerentes se dedican más a medrar antes que aplicarse a un prudente manejo para llevar a la superación y al crecimiento a la compañía, el resultado obvio será la quiebra y el cierre de una fuente generadora de riqueza y empleo. No importa el tamaño ni el giro. Estos inútiles dirigentes empresariales provocarán los mismos desastrosos efectos en cualquier negocio que se les encargue porque se despacharán siempre con la cuchara grande.
Valga el ejemplo para el sector público. No es lo mismo pero el efecto es igual.
El político antípoda del Rey Midas, el gobernante incompetente y mafioso, arrasa y corrompe todo lo que toca, o más bien con lo que le encargamos que administrara para bien de todos. Las irresponsabilidades de estos arruinadores profesionales nos llevan a todos al desastre. Sin deberla ni temerla.
Aunque, si somos claridosos y estrictos en el juicio, también nosotros, los electores, tenemos una buena parte de la culpa si no es que toda, porque con nuestro voto, estos políticos asumieron el poder para dirigir los destinos de un Ayuntamiento o de encargos mayores.
Así que usted, yo y todos los demás votantes somos en realidad los culpables al final del día. Nadie más. Nos convertimos en víctimas de nuestra propia estupidez.
Usamos la poderosa arma del voto para suicidarnos, para darnos una puñalada, para escupir hacia arriba, para darnos un balazo en el pie... o simplemente no la usamos y eso es peor. A veces nos arrastra cualquier intrascendente bobalicón mediático y votamos por él a pesar de que sabemos quién es realmente, cómo hizo la tarea de gobierno cuando tuvo la oportunidad, conocemos sus indicadores básicos, sus logros, sus inclinaciones y sus alcances intelectuales y limitaciones. Tenemos todos la certeza de que este político no va a cambiar ni a mejorar, que cometerá absurdos mayores porque el poder que le concederemos será mayor y, aún así, le entregamos la difícil responsabilidad de gobernarnos. ¿Tendremos remedio? Pronto habrá oportunidad de demostrarnos a nosotros mismos si existe alguna cura para la estupidez.
Los más culpables, si cabe decirlo, son los que no votan, el 60% del padrón electoral en promedio, o más, los que se hacen bueyes a la hora de asignar las responsabilidades, por la razón que sea. No me importa. Y son los que más reclaman.
Para contento de todos, parece que en el caso de La Paz el fenómeno se revirtió en beneficio de los paceños. Al menos hasta ahora la cosa va pintando bien. No sé mañana porque tampoco soy pitoniso. Acuérdese usted que las mutaciones existen.
Y este hecho tiene que ver de manera destacada con la salud financiera del Ayuntamiento. Las actuales autoridades recibieron un desastre. Una bomba de tiempo.
Cuando no se ven truhanes o pandilleros en la administración pública la gente responde y lo hace con gusto, así lo ha reconocido el presidente municipal.
Hoy vemos lo nunca visto ni esperado: 17 millones de pesos de superávit en el Ayuntamiento al mes de noviembre de 2005, según nos dice Araceli Hernández, reportera de este diario.
Además, el VIII regidor del XII Ayuntamiento de La Paz, Armando Ferrer Calderón le informó al Cabildo recientemente que en el SAPA ocurrió otro milagro digno de acreditarse al santo de las causas imposibles: ya comienza a haber agua en todos lados y los ingresos de la empresa se incrementaron significativamente hasta alcanzar un promedio de 11.3 millones de pesos mensuales en lo que va de esta administración contra los 9.5 del 2004.
No todo está bien en el organismo operador, hay que decirlo, los morosos todavía deben la friolera de 50.9 millones de pesos. Ante la disparidad de cifras que se han manejado, el regidor Ferrer Calderón afirmó, jurando por la Guadalupana y todos los santos, que son los datos más certeros que jamás se hayan dado a conocer porque provienen directamente de las áreas responsables del SAPA.
Otros pasivos producto de la desvergüenza de las anteriores autoridades y empleados municipales se encuentran vigentes, ya que solamente se han recuperado alrededor de tres millones por los autopréstamos que eufemísticamente llamaron “gastos a comprobar”. El atraco fue millonario y deben de regresar ese dinero o ir a la cárcel. O las dos cosas al mismo tiempo. El problema es que son del mismo partido que nos gobierna y les han tenido ciertas bejaranistas consideraciones que no tendrían con otros depredadores pertenecientes a un partido distinto. En este caso debe haber más energía y transparencia no se puede solapar más este tipo de actos.
Ningún regidor ha denunciado a los depredadores ante el ministerio público. ¿Porqué no lo habrán hecho? Usted seguramente sabe, docto lector, que hay una autoridad que sí puede y tiene la obligación de hacerlo: el Sindico Municipal. ¿Qué hará este señor ahora? Digo, porque ya sabemos lo que hizo en la anterior administración. También está, desde luego, el Órgano Interno de Control que no ha dicho esta boca es mía.
Si el resto de los Ayuntamientos disponen de información numérica (cero rollos) de lo que llamaremos el “antes” y el “ahora” les pido que me la hagan llegar a mi correo para los análisis que seguiremos presentando sobre lo que ocurre en el resto de los municipios. Si es que les interesa, claro. Con casi un año de ejercicio encima es suficiente tiempo para saber si pudieron o si el desastre de la cosa pública aún los persigue.
O si ya de plano se los comió la ruina. Gracias

ABATIR ¿NO ES ASESINATO?

Desde que inventaron el nombrecito abatir se acabaron los asesinatos. En consulta con el diccionario de la Real Academia Española dice en su...