Y en el absurdo de su peor pendejada del sexenio canceló un aeropuerto de primer mundo por sus puros huevos. Y ahora, pues se tiene que destinar parte del TUA y/o del presupuesto para “remendar” al actual aeropuerto de la Ciudad de México que se está cayendo a pedazos.
En este proceso le pidió a sus nuevos consentidos amigos militares que le construyeran otro aeropuerto chiquito en donde ya existía uno militar, pero se le olvidó que no hay cómo llegar, y casi nadie lo usa pues se pierde mucho tiempo para llegar a “su” aeropuerto de juguete, donde tiró dinero a lo pendejo, como si fuera suyo. Pues ahora mismo ya es de los militares.
Los bonos en dólares utilizados para la construcción del aeropuerto de Texcoco (que no existe), nos seguirán costando en 2026, 2028, 2046 y hasta el 2047 y aunque el gobierno federal estuvo analizando el caso, determinó que se continuara pagando con el TUA, porque de otra manera el único recurso disponible para remendar el actual aeropuerto sería el presupuesto federal o hasta que esta deuda se declare parte de la deuda soberana de México.
Más de 4,000 millones de dólares (4,200) tirados al bote de la basura y que generarán intereses casi hasta la eternidad. Sin eufemismos: en la peor de sus calenturas más estúpidas tiró físicamente a la basura miles y miles de millones de pesos, o dólares, como usted guste. No hay manera de recuperar esa inversión que estaba destinada a la construcción de un aeropuerto de a deveras que nunca pudo existir gracias a la necedad de un orate. El periódico oficial y consentido de esta administración, o sea La Jornada, indica en su publicación del 30 de junio del presente año que “Los bonos del cancelado Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM) han costado más de mil 413 millones de dólares, alrededor de 24 mil 206 millones de pesos al tipo de cambio actual, únicamente en intereses”.
Cuando el gobierno federal estaba analizando la posibilidad de que estos bonos se pagaran con deuda pública, al respecto el Sr. Google decía lo siguiente: “Los bonos del extinto Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAIM) repuntaron a su mayor nivel desde marzo de 2022 luego de que el gobierno federal informó que serían deuda pública y no se paguen con la Tarifa Única de Aeropuerto (TUA) de la terminal aérea Benito Juárez, de la Ciudad de México”. Pero se arrepintieron y nuestro viejo aeropuerto tendrá que seguir pagando el costo de esta deuda con cargo al TUA.
Así que tendremos una deuda hasta el año 2047, usted yo y todos los mexicanos, gracias a este grandísimo pendejo que tenemos de inquilino en palacio nacional como si fuera su casa y dispone de nuestro dinero como si fuera suyo (el suyo, de usted lector, el mío y el de todos los mexicanos). Todos los mexicanos pagaremos por años, por una de sus grandísimas pendejadas. La siguiente tabla es una infografía del diario El Economista del domingo 9 de julio de este año, de la deuda con la que este ignorante nos embarcó desde la más alta investidura que es la presidencia de la república. Nomás por un capricho. Nomás por un capricho. (Mi blog no carga la infografía pero aquí les dejo la liga para quien quiera consultarla: https://www.eleconomista.com.mx/mercados/Bonos-del-NAIM-suben-a-su-mayor-nivel-desde-marzo-de-2022-20230709-0050.html#)
La misma Jornada del sábado 5 de agosto del 2023, señala que "La Secretaría de Hacienda “pidió que esto siga igual”, aseguró a periodistas el subsecretario de Comunicaciones y Transportes, Rogelio Jiménez Pons”.
Era lógico, casi de kínder, si ibas a construir un aeropuerto nuevo y de sobrada capacidad pues qué caso tendría seguir operando el actual AICM. Es decir, la pretensión era que, una vez construido el nuevo aeropuerto, pues ya no se ocuparía el viejo cuyos terrenos se destinarían a otra cosa, y todos los vuelos se irían al nuevo, de mayor capacidad, más bonito, y… nuevecito. Hubiera entrado en funcionamiento a mediados del 2022. Pero como don pendejo dijo que no, apoyándose en una amañada dizque encuesta, simplemente decidió cancelar el nuevo aeropuerto que le hubiera tocado inaugurar a él, pero como no había sido alguna de sus brillantes babosadas, simplemente lo canceló. Las decisiones en ese nivel de autoridad tienen consecuencias desastrosas cuando se toman por capricho o sin pensar o producto de la ignorancia. Lo hizo a sabiendas de que cometería una grandísima pendejada y a pesar de que su secretario de hacienda y otros personajes como el secretario de la SCT, le dijeron, con argumentos, que continuara con la construcción del nuevo aeropuerto, AMLO se negó, y sin ningún argumento más que por sus purititos huevos (él mismo lo ha reconocido) lo canceló. En cambio, hoy tiene un nuevo aeropuerto mitad militar y mitad civil de sus recientes amiguis que nadie usa, y otro aeropuerto que se está cayendo a pedazos y que administran sus otros nuevos amiguis marinos, al que hay que meterle un dineral, que ya está escaso, porque la gente lo sigue prefiriendo.
Lo que no hemos entendido es que las pendejadas del peje las pagaremos todos nosotros, los mexicanos, por haber elegido a un pobre pendejo, mala leche, vengativo y mentiroso, como presidente de la república.
Que además se entrego al dinero del narco y les dio amplios espacios de poder en casi todo el país.
Y ya sumando pendejada tras pendejada pues esto significa muchos miles y miles de millones de pesos. De su dinero lector, y del mío y el de todos los mexicanos.
Eso sí, este inútil ya no tendrá que “trabajar” en todo lo que le reste de vida, ni él ni su familia, porque van a salir hinchados de lana tanto él como su pandilla de ladrones, por todo lo que se han robado gracias al cuento con el que engañaron a miles de que la lucha contra la corrupción era su prioridad.
En su mente enferma y delirante, y junto con sus cómplices más rapaces, tiene la fantasía de que los que votaron por él le regalaron el país para que lo destruyera y se enriquecieran él y sus cómplices sin miramientos.
Es cierto que no son iguales, son peores.
De ti depende lector que sigan destruyendo nuestro país, hay que pensar bien el voto el año entrante. A ver si para ese entonces todavía existe México como lo conocemos.
(ANTES DE CERRAR LA NOTA LE DEJO UNA LIGA DE LOURDES MENDOZA, COLUMNISTA DE EL FINANCIERO QUE ESTE DÍA 25 DE AGOSTO DEL 2023 NO REGALA UNA SERIE DE DATOS SOBRE EL AEROPUERTO DE LA CIUDAD DE MÉXICO, ES DECIR, EL VIEJITO, https://www.elfinanciero.com.mx/opinion/lourdes-mendoza/2023/08/25/sedena-y-petrus-la-segunda-quiebra-de-mexicana/)
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