Nunca creí que vería a un presidente mexicano descerebrado, abusivo, pendenciero, vengativo y boca floja como amlo.
Tal vez el término más adecuado sea el de “hocicón” como dice la raza, como le dice el pueblo a los embusteros incontinentes.
Lo anterior queda claro al escuchar sus “argumentos” esgrimidos para mostrar su desacuerdo con la declaración de inconstitucionalidad que emitieron nueve ministros de la Corte a la primera parte de su destructivo plan b en contra de México y de los mexicanos.
Eso es lo que yo llamo tener poca madre de amlo y sus secuaces.
Y conste que lo digo en pleno día de las madres, cuando preparo esta columna.
Ya lo dijo uno de los ministros, curiosamente el que operaba como sirviente de amlo cuando era el presidente de la Corte, tan bien le funcionó su abyección, que amlo lo propuso para ser reelegido hasta el final de su mandato. Decía, o mejor dicho, escribió en Milenio diario este ayudante de amlo: “Hay quienes piensan, por razones políticas o partidistas, que son dueños de la Constitución: que su visión de los derechos y la democracia es la única”.[1]
Hasta parece que está hablándole a amlo directamente al oído.
Y tiene razón Arturo Zaldívar al decirlo, entre otras razones, por si realmente se quiere quitar de encima la imagen de sirviente o camarero de amlo, que es la que actualmente tiene, va a ser muy difícil que se quite ese san Benito de encima, se lo ganó a pulso, y perfectamente consciente de su abyección y servilismo.
Pero en esta materia del servilismo tenemos una competencia de infames, parece que se turnan los serviles, se pelean por ser los más despreciables, desde el repugnante líder formal de Morena hasta las ahora llamadas corcholatas que amlo utiliza para magnificar sus “argumentos”, a fin de que se escuchen en todo el país. Hay una competencia patética entre todos los seguidores de amlo, por saber cuál de las actuales corcholatas y dirigentes de morena es más servil, rivalizan para saber quién es el más abyecto y cuál será el más miserable.
Repiten cual loros en jaula, todo lo que dice amlo, así sean puras pendejadas. Dígame si no, estimado lector. Uno de los “argumentos” que dijo amlo, y que repiten sus corchoratas y todos sus corifeos, en contra de la decisión de los ministros de la Corte era que le “querían enmendar la plana al poder legislativo”, es decir, a sus otros mandaderos, cuando en realidad la propia Constitución establece el procedimiento legislativo para una democracia como la de México: cómo dar a conocer a todos la propuesta de ley, discutir, debatir y negociar el contenido de las leyes propuestas entre minorías y mayorías al interior de cada una de las cámaras.
Es decir, lo dice la Constitución.
Ahí mismo, en ese documento rector que pocos diputados y senadores conocen, se indica el procedimiento para aprobar una ley en las cámaras de diputados y senadores.
Los ministros de la Corte ni siquiera analizaron el fondo de la inconstitucionalidad, es decir, los contenidos de las reformas propuestas, sino que solamente se fijaron en lo que dice la Constitución sobre el procedimiento que deben de seguir ambas cámaras para aprobar una ley y vieron que este procedimiento no se siguió tal cual lo manda la Constitución. Exactamente eso fue lo que hicieron los ministros de la Corte: su chamba. Reitero, ni siquiera fue necesario entrar al fondo del asunto para declarar la inconstitucionalidad de la primera parte del plan b en relación con las reformas a leyes aprobadas exclusivamente por morena, porque la Constitución es clarísima en cuanto al procedimiento que se debe de seguir para aprobar una ley.
Ese proceso está descrito en la Constitución y lo que hicieron los ministros fue revisar que se cumpliera cabalmente lo que se establece en la Constitución. No es lo que los ministros decidieron sino lo que al respecto dice la Constitución. Esa es justamente la chamba de los ministros de la Corte, la más importante. Los once ministros y ministras están obligados por la ley, que sí es la ley, a verificar que, ante una demanda de inconstitucionalidad, lo primero que deben revisar es que se cumpla el procedimiento que determina la mismísima Constitución, si lo hubiera. Punto.
Ese es su trabajo.
Bocón.
Otra de las afirmaciones de amlo cuando se lanzó él y sus “manifestantes voluntarios” en contra de la Corte, fue en relación a que el presidente Juárez “fue electo por el pueblo”, por lo que él propondría que ese fuera el camino a seguir para nombrar a los ministros de la Corte.
El artículo 92 vigente en su momento en 1857 en el documento conocido como la Constitución del 57, en la sección III que se refiere a Del Poder Judicial indica: “Cada uno de los individuos de la Suprema Corte de Justicia durará en su encargo seis años, y su elección será indirecta en primer grado[2], en los términos que disponga la ley electoral”.[3]y[4] Las negritas son mías. Ahh y no tengo idea de qué es “elección indirecta en primer grado”.[5] No sé quienes fueron los representantes que votaron ni porqué ni cómo los eligieron.
Dijo amlo también que Juárez fue electo por el pueblo[6], pues no sé si por el pueblo, pero lo que sí es cierto es que fue electo de manera indirecta, adquiriendo la calidad de presidente de la Suprema Corte, de manera que los cargos principales del país en aquel entonces, fueron: quedó la presidencia de la república a cargo de Ignacio Comonfort y la presidencia de la Corte a cargo de Juárez, porque así se estilaba en ese momento.
Después de tantísimas mentiras ya no sabe uno si creerle o no al actual presidente. Es tan pero tan mentiroso. Confirmo lo que ya he dicho antes: este tipo miente como respira, pero ahora por una vez en su vida dijo la verdad, aunque sea parcialmente.
¡Regístrelo, es increíble!
Por esa razón Juárez fue presidente de la república, porque en aquellos lejanos tiempos, así lo establecía la Constitución de 1857: que quien ostentara el cargo de presidente de la Corte sustituía al presidente de la republica en caso de faltar éste. Y así fue cuando la ley era la ley y había personas respetables que hacían que se cumpliera la ley a pesar de lo convulso y caótico de aquellos tiempos. No como ahora que estamos llenos de violadores de la ley.
Pero el presidente de la Corte (Juárez) ya convertido en presidente de la república, en realidad lo era solamente por un periodo corto, mientras se convocaba a elecciones. Cuando la ley era la ley.
Ahora, en estos aciagos tiempos (dizque juaristas), la frase acuñada para la posteridad es: “a mi no me vengan con eso de que la ley es la ley” y de ahí pal real, a hacer pendejada tras pendejada.
Sin freno ni medida. Una tras otra.
Las “protestas” de ahora en la sede de la Corte se identifican con el más puro estilo de amlo: presiones de “manifestantes espontáneos” frente a tu puerta, insultos, mentadas de madre e improperios varios, dictados y decididos por el propio amlo y por su claque de cómplices y fanáticos para que vociferen en contra de la Corte. Todos los supuestos “manifestantes” son morenistas. Son bien pagados y mientras más desagradables y léperos sean será mejor la paga. Cero argumentos. Son directamente enviados por amlo en contra de quien representa al Poder Judicial, Norma Piña, presidenta de la Corte, en venganza porque su plagiaria impresentable no fue elegida presidente de la Corte como él lo quería y porque le dieron megapalo con su nefasto plan b (en buena hora, por cierto). Si esta acción le hubiera salido a amlo como quería, se hubiera adueñado ya de los tres poderes de la unión, un remedo de pri chiquito pero recargado, de los años setentas del siglo pasado.
Involucionamos del pri al famosísimo y actual PRIMOR.
Con el gobierno de un solo hombre, regresaríamos a los tiempos nefastos del pri-gobierno, 53 años de un triple salto mortal… patras. Viajando en el túnel del tiempo político comandados por un loco de atar que dirige al país guiado por un espejo retrovisor que solamente él ve.
Pero al parecer, la Corte está decidida a impedir lo que sea de su competencia. Creo que ya entendieron que no deben ser lacayos de cualquier político o partido.
Por eso la cólera, de amlo, la rabia, el rencor y la venganza en contra de los ministros de la Corte.
No quiero meterme con el tema de los privilegios de la Corte (que los tiene de sobra) porque mi postura ya ha sido expuesta en varias ocasiones con anterioridad en algunas de mis columnas.
La historia nos dice que los pendejos y los aprendices de dictador no ganan siempre, tienen triunfos temporales, pírricos. No más.
Y para terminar en sincronía con los “manifestantes voluntarios” en plantón en la Suprema Corte: más temprano que tarde todos estos pendejos, incluyendo al psicópata mayor, se van a ir a chingar a su madre, y en cuanto se vayan, comenzará el recuento de los daños y la revisión de su grotesco actuar que quedará registrado en esta pequeña ficción como el más aciago y corrupto periodo de nuestra historia.
¡Viva el rey del cash!
Por si alguien quiere leer algo de mi blog donde publico desde el 2015: https://diosagriega.blogspot.com
[1] https://www.milenio.com/opinion/arturo-zaldivar/los-derechos-hoy/los-duenos-de-la-constitucion
[2] El sufragio indirecto o elección indirecta es un proceso en el cual los votantes de unas elecciones no eligen entre candidatos a un cargo sino a unos representantes que seleccionan al cargo público correspondiente. Se trata de un sistema opuesto al sufragio directo.
Algunos ejemplos de sufragio indirecto son los siguientes:
- La elección del presidente de los Estados Unidos es indirecta. Los votantes eligen a los compromisarios del colegio electoral, que después elige al Presidente de los Estados Unidos.1
- La elección del gobierno en la mayoría de sistemas parlamentarioses indirecta. Los votantes eligen a los parlamentarios, que después eligen al primer ministro.2
- El Presidente del Gobierno de España se elige por sufragio indirecto. Los votantes eligen el Congreso de los Diputados, que después elige al presidente
[3] https://humanidades.com/constitucion-mexicana-de-1857/
[4] La Ley Electoral de 1857: https://www.memoriapoliticademexico.org/Textos/3Reforma/1857LOE.html
[5] http://alegatos.azc.uam.mx/index.php/ra/article/view/50
[6] https://archivos.juridicas.unam.mx/www/bjv/libros/9/4426/13.pdf
Me encontré el 25 de mayo en el diario El Financiero un artículo en donde el exministro José Ramón Cosío aclara perfectamente cómo se eligió a Juárez y deja claro, sin dudas, cuál es la elección indirecta de primer grado en la que fue electo Juárez como Presidente de la Suprema Corte. Esta es la nota del periódico: https://www.elfinanciero.com.mx/nacional/2023/05/25/es-real-que-el-pueblo-elegia-a-los-ministros-durante-gobierno-de-benito-juarez-jose-ramon-cossio-lo-aclara/
Además de esta otra columna de Krauze sobre el tema de la elección de ministros de la Corte: https://www.reforma.com/eleccion-popular-de-la-scjn-2023-06-11/op250748
Más luz en esta columna del diario Milenio que me encontré el 15 de junio del 2023: https://www.milenio.com/opinion/carlos-tello-diaz/carta-de-viaje/eleccion-de-magistrados-en-el-siglo-xix
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