¡Qué barbaros!
Se volaron la barda.
No puedo explicarme cómo pueden hacer pendejada tras pendejada, durante años, siempre que realizan un trabajo que implique arreglo ya sea de agua potable o de alcantarillado.
No logro entender que autoridades vayan y vengan cada tres años y nadie, NADIE, haga nada o tenga interés en resolver el problema. Llega puro político inservible a las necesidades ciudadanas.
En cualquier lugar en donde “hacen trabajos” nos dejan a los ciudadanos un verdadero desmadre en las calles. No se hacen responsables de nada. Ni siquiera hacen algo por tratar de resolver el tiradero de mierda que hacen durante y después de “su trabajo”.
Qué ¿nadie los capacita?
Se trata de quitarles lo pendejo, lo brutos que son para dizque “trabajar”.
Para empezar ni siquiera se llevan los escombros que dejan regados por todo el lugar en donde “trabajaron”. Dejan un mierdero frente a tu casa y hacen polvo las banquetas. No les importa destruir a lo pendejo.
Una anécdota para que me entiendan mejor.
Un día tuve problemas con mi toma de agua potable. Debo decir que fue hace tiempo. Lo reporté y vinieron a “arreglarlo”.
Hasta ahí todo bien.
Llegaron a mi casa alrededor de seis personas en un pick up chico.
¡Un equipazo de seis especialistas que no los tiene ni Obama!
Después de estacionarse, bajarse, acomodarse y estirarse debidamente se pusieron a “trabajar”.
Primero uno de los especialistas agarró un pico y comenzó a romper el suelo en donde se suponía que estaba la fuga. Logró quitar varios pedazos de concreto y después de unos minutos le paró a su jale. Luego entró otro especialista al quite y agarró una pala para comenzar a mover y quitar el escombro. Luego otra vez el del pico acumuló algo más de escombro de nuevo, y entró en acción el de la pala para quitarlo. Así, entre ambos especialistas, lograron hacer un hueco de unos 60 cm de diámetro y unos 40 centímetros de hondo, que de inmediato, se llenó de agua. Entonces entró en acción otro de los seis sujetos especialistas quien tomó de la camioneta su material de trabajo: un bote para sacar el agua acumulada. Con la fuga localizada, entró otro de los superespecialistas del Sapa: el arreglador de las fugas. De inmediato comenzó a cortar una cámara de llanta de carro vieja para realizar el “arreglo”. Cortó unas tiras largas de hule y le pidió al especialista del bote que entrara en acción y sacara el agua acumulada de nuevo para que pudiera arreglar la fuga.
Pero quedaban dos especialistas que no habían hecho nada hasta ese momento, de hecho, sólo quedaba un especialista para la fuga porque el otro era el chofer de la pick up, y éste nada mas manejaba porque su plaza era de chofer y no aceptaba hacer nada que no fuera lo que le indicaba su plaza de sindicalizado, excepto mirar. El especialista que quedaba, en automático se convertía en ayudante del que arreglaba la fuga o se convertía en el que medio arreglaba el desmadre que dejaban cuando terminaran el “trabajo”. Entonces el reparador de fugas, el especialista principal, cortó la manguera en el lugar de la fuga y la unió con algo y luego la envolvió con las tiras de hule de la cámara de llanta vieja. Luego las amarró y listo.
En ese momento le pregunté al especialista en fugas y envolturas de hule: “porqué le pusiste hule de cámara de llanta al arreglo” y me constestó que no tenían refacciones, que no había llegado el material, pero que no me preocupara, que no tendría problemas y que el arreglo había quedado bien sellado y duraría mucho tiempo.
Terminado el tremendo “trabajo” que fueron a hacer, los seis especialistas del Sapa La Paz se subieron a su vehículo y se retiraron.
Obvio es decirlo, dejaron un desmadre en la calle, un agujero mal tapado. No se llevaron nada del escombro que generaron. No taparon nada. Sólo arreglaron la fuga.
El cagadero que dejaron en la calle, sobre la banqueta yo tuve que arreglarlo. Ninguno de los especialistas lo hizo porque no está en su funciones sindicales. Además de que no disponían de materiales para los arreglos.
Y finalmente no tenían ganas. Ellos ya habían hecho su “trabajo”.
Recordé que cuando yo le llamaba a mi plomero para que arreglara algo en mi casa, llegaba solo, hacía un trabajo perfecto y no dejaba un cagadero en ningún lugar de mi casa.
La anécdota es real, me ocurrió a mi, yo los vi cuando llegaron y cuando se fueron y cómo dejaron el lugar del “trabajo”.
Pero el problema no se reduce solamente a los “arreglos” de fallas en la tubería de agua potable.
¡Claro que no!
Si así fuera todo estaría más o menos bien.
El problema mayor es cuando los del Sapa La Paz se dedican a “trabajar” en las calles, cuando tienen que romper el pavimento y conectar a alguien o arreglar algún problema del drenaje.
Ahí sí que Dios nos agarre confesados a los paceños. Su poder de destrucción no tiene límites
Primero, abren por el centro de la calle un tramo grande, como de una cuadra, o al menos, un poco más de media cuadra. Desde luego cierran la calle para trabajar mejor y comienza la catástrofe porque eso es lo que hacen: destruir. Como dije, abren más de media calle exactamente por el mero centro, hacen su dizque “arreglo” y luego dejan un cagadero en la calle durante meses. Claro que medio tapan el gran agujero en forma de chorizo que dejan en medio de la calle, y luego, lo medio aplanan. Al paso del tiempo, la tierra se afloja y los hoyancos se hunden, y los carros al pasar destruyen los chorizos aún más. Y en meses los del Sapa La Paz, que provocaron el problema, jamás volverán al lugar para tratar de arreglar su desmadre.
¡Literalmente les vale madre! Según su mantra: ellos ya hicieron su chamba.
Después de varios meses, van otros trabajadores que no sé si sean del Sapa La Paz o del gobierno del estado, a tapar el gran bache que después de meses ya se ha formado. Y comienzan a “trabajar”, bueno es un decir, lo que los del Sapa hacían con las manos, estos otros especialistas parece que lo hacen con las nalgas o así parece. Medio limpian, y según ellos, emparejan el gran bache, luego lo embadurnan de chapopote caliente y posteriormente, a paladas, le echan encima la gravilla del sello para el pavimento. Y luego, con la misma pala, lo aplastan, o hacen como que lo aplastan, o lo hacen con los pies brincando sobre el sello. O con las nalgas porque al final queda un pequeño vado, o pequeños montes o elevaciones o pequeños valles. Un cagadero. Pero según ellos ya taparon el bache.
¡Pero que les cuesta mandar a cinco de estos pendejos a capacitar para que les enseñen cómo tapar un pinchurriento bache que tuvo a bien construir el Sapa La Paz!
No se ocupa enviarlos a la NASA para que lo hagan con la técnica necesaria y quede bien, al mismo nivel de la calle, cuando menos. Para que no haya valles ni vados ni montes en los desperfectos que “arreglan”.
Toda la vida ha sido lo mismo desde que me acuerdo. Es la misma mierda desde hace cuarenta años. Y siguen igual o peor de pendejos, haciendo “trabajos” con las nalgas.
Según mis cálculos, en Sapa sobran alrededor de 1,500 empleados, tal vez más, porque ese cálculo lo hice hace unos seis o siete años y cada gobernador o director del Sapa nuevos mete a decenas de personas a “trabajar”, para convertirlos luego en especialistas como lo que he descrito.
Este organismo siempre ha sido la caja chica laboral del gobernador y del director del Sapa La Paz.
Por eso hay tanto pendejo ahí adentro.
Les urge una limpia.
Pero resulta que “no pueden correr a nadie del sindicato porque “son de base”. Y si por algún milagro los corrieran pues tampoco hay dinero para liquidarlos. Un círculo perfectamente pendejo por cualquier lado que lo vean.
Algo hay que hacer con tanto cabrón inútil.
Estamos jodidos. Bien jodidos. Vea usted porqué.
A marzo de 2022, el INEGI identificó que el 90.1% de los paceños mayores de 18 años tenemos la percepción de que el gobierno no es efectivo para resolver el problema de baches en calles y avenidas. Esto quiere decir que solamente ¡uno de cada diez paceños está conforme! con lo que hacen en esta materia las autoridades. En el municipio de Los Cabos es el 80.7%. Es decir, solamente dos de cada diez están de acuerdo con la forma en que el gobierno local está atendiendo este problema y ocho más están en desacuerdo indicando que el gobierno local no es efectivo para resolver este tipo de problemas.
Ahí nomás. Valiendo madre todos por las autoridades que tenemos, electas por nosotros.
¡El colmo!
A ver si nosotros, los votantes, aprendemos a elegir buenas autoridades cuando se nos quite lo pendejo.
Posdata
Resulta que me acabo de enterar (jueves 16 de junio de 2022. https://www.diarioelindependiente.mx/2022/06/continua-el-gobierno-estatal-con-los-trabajos-de-bacheo-en-la-paz) que quien arregla los desperfectos del SAPA La Paz es, ni mas ni menos, que personal de la Secretaría de Planeación Urbana, Infraestructura, Movilidad, Medio Ambiente y Recursos Naturales alias (SEPUIMM) y la Junta Estatal de Caminos alias (JEC). Ellos son quienes deben de arreglar los desmadres que realiza el SAPA en las calles de La Paz.
Así que a cada institución lo que le corresponda.