31 mayo 2022

LA INUTILIDAD DEL SAPA DE LA PAZ


 

¡Qué barbaros!

Se volaron la barda.

No puedo explicarme cómo pueden hacer pendejada tras pendejada, durante años, siempre que realizan un trabajo que implique arreglo ya sea de agua potable o de alcantarillado.

No logro entender que autoridades vayan y vengan cada tres años y nadie, NADIE, haga nada o tenga interés en resolver el problema. Llega puro político inservible a las necesidades ciudadanas.

En cualquier lugar en donde “hacen trabajos” nos dejan a los ciudadanos un verdadero desmadre en las calles. No se hacen responsables de nada. Ni siquiera hacen algo por tratar de resolver el tiradero de mierda que hacen durante y después de “su trabajo”.

Qué ¿nadie los capacita? 

Se trata de quitarles lo pendejo, lo brutos que son para dizque “trabajar”.

Para empezar ni siquiera se llevan los escombros que dejan regados por todo el lugar en donde “trabajaron”. Dejan un mierdero frente a tu casa y hacen polvo las banquetas. No les importa destruir a lo pendejo. 

Una anécdota para que me entiendan mejor.

Un día tuve problemas con mi toma de agua potable. Debo decir que fue hace tiempo. Lo reporté y vinieron a “arreglarlo”.

Hasta ahí todo bien. 

Llegaron a mi casa alrededor de seis personas en un pick up chico. 

¡Un equipazo de seis especialistas que no los tiene ni Obama! 

Después de estacionarse, bajarse, acomodarse y estirarse debidamente se pusieron a “trabajar”. 

Primero uno de los especialistas agarró un pico y comenzó a romper el suelo en donde se suponía que estaba la fuga. Logró quitar varios pedazos de concreto y después de unos minutos le paró a su jale. Luego entró otro especialista al quite y agarró una pala para comenzar a mover y quitar el escombro. Luego otra vez el del pico acumuló algo más de escombro de nuevo, y entró en acción el de la pala para quitarlo. Así, entre ambos especialistas, lograron hacer un hueco de unos 60 cm de diámetro y unos 40 centímetros de hondo, que de inmediato, se llenó de agua. Entonces entró en acción otro de los seis sujetos especialistas quien tomó de la camioneta su material de trabajo: un bote para sacar el agua acumulada. Con la fuga localizada, entró otro de los superespecialistas del Sapa: el arreglador de las fugas. De inmediato comenzó a cortar una cámara de llanta de carro vieja para realizar el “arreglo”. Cortó unas tiras largas de hule y le pidió al especialista del bote que entrara en acción y sacara el agua acumulada de nuevo para que pudiera arreglar la fuga. 

Pero quedaban dos especialistas que no habían hecho nada hasta ese momento, de hecho, sólo quedaba un especialista para la fuga porque el otro era el chofer de la pick up, y éste nada mas manejaba porque su plaza era de chofer y no aceptaba hacer nada que no fuera lo que le indicaba su plaza de sindicalizado, excepto mirar. El especialista que quedaba, en automático se convertía en ayudante del que arreglaba la fuga o se convertía en el que medio arreglaba el desmadre que dejaban cuando terminaran el “trabajo”. Entonces el reparador de fugas, el especialista principal, cortó la manguera en el lugar de la fuga y la unió con algo y luego la envolvió con las tiras de hule de la cámara de llanta vieja. Luego las amarró y listo.

En ese momento le pregunté al especialista en fugas y envolturas de hule: “porqué le pusiste hule de cámara de llanta al arreglo” y me constestó que no tenían refacciones, que no había llegado el material, pero que no me preocupara, que no tendría problemas y que el arreglo había quedado bien sellado y duraría mucho tiempo.

Terminado el tremendo “trabajo” que fueron a hacer, los seis especialistas del Sapa La Paz se subieron a su vehículo y se retiraron.

Obvio es decirlo, dejaron un desmadre en la calle, un agujero mal tapado. No se llevaron nada del escombro que generaron. No taparon nada. Sólo arreglaron la fuga.

El cagadero que dejaron en la calle, sobre la banqueta yo tuve que arreglarlo. Ninguno de los especialistas lo hizo porque no está en su funciones sindicales. Además de que no disponían de materiales para los arreglos. 

Y finalmente no tenían ganas. Ellos ya habían hecho su “trabajo”.

Recordé que cuando yo le llamaba a mi plomero para que arreglara algo en mi casa, llegaba solo, hacía un trabajo perfecto y no dejaba un cagadero en ningún lugar de mi casa.

La anécdota es real, me ocurrió a mi, yo los vi cuando llegaron y cuando se fueron y cómo dejaron el lugar del “trabajo”.

Pero el problema no se reduce solamente a los “arreglos” de fallas en la tubería de agua potable.

¡Claro que no! 

Si así fuera todo estaría más o menos bien. 

El problema mayor es cuando los del Sapa La Paz se dedican a “trabajar” en las calles, cuando tienen que romper el pavimento y conectar a alguien o arreglar algún problema del drenaje. 

Ahí sí que Dios nos agarre confesados a los paceños. Su poder de destrucción no tiene límites

Primero, abren por el centro de la calle un tramo grande, como de una cuadra, o al menos, un poco más de media cuadra. Desde luego cierran la calle para trabajar mejor y comienza la catástrofe porque eso es lo que hacen: destruir. Como dije, abren más de media calle exactamente por el mero centro, hacen su dizque “arreglo” y luego dejan un cagadero en la calle durante meses. Claro que medio tapan el gran agujero en forma de chorizo que dejan en medio de la calle, y luego, lo medio aplanan. Al paso del tiempo, la tierra se afloja y los hoyancos se hunden, y los carros al pasar destruyen los chorizos aún más. Y en meses los del Sapa La Paz, que provocaron el problema, jamás volverán al lugar para tratar de arreglar su desmadre. 

¡Literalmente les vale madre! Según su mantra: ellos ya hicieron su chamba.

Después de varios meses, van otros trabajadores que no sé si sean del Sapa La Paz o del gobierno del estado, a tapar el gran bache que después de meses ya se ha formado. Y comienzan a “trabajar”, bueno es un decir, lo que los del Sapa hacían con las manos, estos otros especialistas parece que lo hacen con las nalgas o así parece. Medio limpian, y según ellos, emparejan el gran bache, luego lo embadurnan de chapopote caliente y posteriormente, a paladas, le echan encima la gravilla del sello para el pavimento. Y luego, con la misma pala, lo aplastan, o hacen como que lo aplastan, o lo hacen con los pies brincando sobre el sello. O con las nalgas porque al final queda un pequeño vado, o pequeños montes o elevaciones o pequeños valles. Un cagadero. Pero según ellos ya taparon el bache.

¡Pero que les cuesta mandar a cinco de estos pendejos a capacitar para que les enseñen cómo tapar un pinchurriento bache que tuvo a bien construir el Sapa La Paz! 

No se ocupa enviarlos a la NASA para que lo hagan con la técnica necesaria y quede bien, al mismo nivel de la calle, cuando menos. Para que no haya valles ni vados ni montes en los desperfectos que “arreglan”.

Toda la vida ha sido lo mismo desde que me acuerdo. Es la misma mierda desde hace cuarenta años. Y siguen igual o peor de pendejos, haciendo “trabajos” con las nalgas.

Según mis cálculos, en Sapa sobran alrededor de 1,500 empleados, tal vez más, porque ese cálculo lo hice hace unos seis o siete años y cada gobernador o director del Sapa nuevos mete a decenas de personas a “trabajar”, para convertirlos luego en especialistas como lo que he descrito.

Este organismo siempre ha sido la caja chica laboral del gobernador y del director del Sapa La Paz. 

Por eso hay tanto pendejo ahí adentro.

Les urge una limpia. 

Pero resulta que “no pueden correr a nadie del sindicato porque “son de base”. Y si por algún milagro los corrieran pues tampoco hay dinero para liquidarlos. Un círculo perfectamente pendejo por cualquier lado que lo vean.

Algo hay que hacer con tanto cabrón inútil.

Estamos jodidos. Bien jodidos. Vea usted porqué.

A marzo de 2022, el INEGI identificó que el 90.1% de los paceños mayores de 18 años tenemos la percepción de que el gobierno no es efectivo para resolver el problema de baches en calles y avenidas. Esto quiere decir que solamente ¡uno de cada diez paceños está conforme! con lo que hacen en esta materia las autoridades. En el municipio de Los Cabos es el 80.7%. Es decir, solamente dos de cada diez están de acuerdo con la forma en que el gobierno local está atendiendo este problema y ocho más están en desacuerdo indicando que el gobierno local no es efectivo para resolver este tipo de problemas.

Ahí nomás. Valiendo madre todos por las autoridades que tenemos, electas por nosotros. 

¡El colmo!

A ver si nosotros, los votantes, aprendemos a elegir buenas autoridades cuando se nos quite lo pendejo.

Posdata

Resulta que me acabo de enterar (jueves 16 de junio de 2022. https://www.diarioelindependiente.mx/2022/06/continua-el-gobierno-estatal-con-los-trabajos-de-bacheo-en-la-paz) que quien arregla los desperfectos del SAPA La Paz es, ni mas ni menos, que personal de la Secretaría de Planeación Urbana, Infraestructura, Movilidad, Medio Ambiente y Recursos Naturales  alias  (SEPUIMM) y la Junta Estatal de Caminos alias (JEC). Ellos son quienes deben de arreglar los desmadres que realiza el SAPA en las calles de La Paz. 

Así que a cada institución lo que le corresponda.

JUGARSE LA VIDA


 

He decidido no volver a viajar en avión después de saber de los incidentes que han ocurrido durante la operación conjunta de los aeropuertos de CDMX y Santa Lucía (que no es aeropuerto sino una central avionera del ejército). Hacerlo equivaldría a echarse un volado para saber si te mueres o te salvas. 

Luego pensé en irme en carro, aunque me tardara un mes en llegar a mi destino (en caso de tenerlo), pero me puse a pensar en los asaltos y desapariciones que ocurren todos los días en las carreteras mexicanas donde no te dan abrazos sino balazos si bien te va o te desaparecen los policías o los “bien portados” del crimen organizado (ahora ya son seres humanos a los que nuestro gobierno se ocupa de cuidar). 

Entonces, imagínese estimado lector, si me fuera en carro, tendría que atravesar parte de Sinaloa, parte de Jalisco, parte de Guanajuato, parte del Estado de México, tal vez una parte de Michoacán y… mejor ahí muere. No viajaré por carretera será peor que en un avión.

Así que ni modo de irme en burro, a caballo o a camanchi (subido en la espalda de alguien que se deje). O a pie como los antiguos y recios misioneros de la mítica California. O nadando, o en una panga llegar a Oaxaca, o a Acapulco y luego caminar o tomar un autobús a la CDMX para luego continuar con mi camino a dondequiera que vaya a ir jugándome la vida a cada paso en este México nuestro de cada día. Siempre atenido a que nuestros gobiernos federal y estatal, están dedicados con ahínco en hacer su trabajo, especialmente, en lo que se refiere a la seguridad pública. 

¿Y ahora cómo le hago para salir porque ya estoy hasta la madre de estar encerrado a causa de una pandemia que parece que termina pero que en realidad no se acaba?

Pues he decidido no salir de viaje en México. Punto.

Si llegara a salir, lo haría a cualquier país (siempre y cuando hubiera vuelo) excepto a los Estados Unidos iría a cualquier país del mundo. 

O tal vez vaya a Mérida donde casi no hay asesinatos ni desparecidos por el crimen organizado, ni feminicidas, ni asaltos en la calle o en el transporte público. Bueno, digo, al menos, no de manera tan atroz y abundante como ocurre en otros estados del país. Sin embargo, Mérida es y siempre será un lugar bellísimo al que siempre quisiera ir.

Y conste que todos los días me llegan por Internet promociones de vuelos a diferentes lugares del país y del extranjero. Algunos muy baratos, pero luego pienso ¿valdrá la pena jugarse la vida? Y me contesto que no. Digo, porque si volara, tengo que conectar otro vuelo en el aeropuerto de la CDMX ya que no hay vuelos directos casi a ningún lado desde donde estoy ubicado y si los hay, es a muy pocos lugares que, por ahora, no son de mi interés. O conectar en otro aeropuerto.

Por lo pronto mi viaje tendrá que esperar mejores días.

15 mayo 2022

EL PROBLEMA REAL DE AMLO ES QUE NO SABE CÓMO GOBERNAR


 


Es un tipo de ignorancia. Por eso es el sexenio de los leales, de los que saben un 10% pero son 90% leales a su mesías.

El caso de amlo es el del típico tonto que piensa que lo sabe todo. Habla de cualquier tema como si supiera de qué se trata y afirma cosas a sabiendas de que está inventando, que lo que está diciendo es una vil mentira.

Pero como ya tiene el cuero bien curtido, después de cuarenta años en campaña, ha logrado perder, por completo, dos atributos básicos, los cuales, de contar con ellos, hubiera sido un tormento su futuro desarrollo político: la vergüenza y el cinismo.

Otra cualidad conquistada, que le ha sido muy útil a lo largo de su vida, y en especial para su carrera política, es que aprendió a decir cualquier cantidad de mentiras y promesas sin rubor alguno, una tras otra, hasta convertirse en un mentiroso patológico sin importarle que lo descubran. A tal grado que ya tiene un doctorado honoris causa en mentiras, ¡ya alcanza las 93 diarias! Es el mandatario más mentiroso del universo conocido.

Después de “adquirir” estos tres indispensables atributos para la sobrevivencia de cualquier político, y luego de años en la “lucha por los pobres”, se dio cuenta de que la gente le creía todas las ocurrencias que fantaseaba; además, repartía dinero a manos llenas (que no era de él, desde luego) o ponía a sus devotos en lugares donde podían hacerse de un patrimonio seguro y sin consecuencias, y así fue haciéndose de feligreses que confiaban ciega e interesadamente él. A sus fieles no les importaba que dijera ocurrencias simplonas o pendejadas fantásticas, su gente de todas formas le creía, y aún mas, se las festejaba. Y a través de los años, siguió ensayando con diferentes grupos, pero quienes más le creían eran los jodidos o pobres en quienes se enfocó para “sacrificarse” por ellos. A partir de ese momento, sumó otras dos características asociadas a su arsenal político, dos virtudes inconmensurables: la confianza y la credibilidad, que le permitirían viajar sin sobresaltos por el abnegado mundo de la lodosa política mexicana.

Con ese acervo en el morral se lanzó, por tercera vez, como candidato a la presidencia de México. Entró mejor equipado que ninguno de los candidatos en contienda. Si no vea usted su capital: cínico, mentiroso, desvergonzado, prometedor, con credibilidad y confianza de un grupo de fanáticos que rondaba entonces los quince millones, que pronto se convirtieron en treinta millones gracias a un entorno político podrido en la corrupción y el descrédito del gobierno en curso. La mayoría de estos quince millones adicionales fueron de la clase media “arribista y aspiracionista”. Los mismos que ya le retiraron su apoyo por el odio, el maltrato y los ataques que han recibido de amlo.

El potaje estaba listo para una candidatura como la suya.

Las otras “virtudes” que, ahora mismo, ya forman parte de su personalidad, le brotaron después gracias a que obtuvo un poder inmenso al ganar la elección presidencial y el congreso en 2018, lo que acabó por retorcerle la mente: megalómano, militarista, neoliberal, psicópata, abusivo, malandro, sabelotodo, mesías, predicador, mala leche, vengativo, amenazador, ocurrente, y muchas otras que usted amable lector, nos ilustrará y seguramente se acrecentarán de aquí a cuando termine su mandato… si es que termina. 

Al no saber cómo gobernar y como sabe que no tiene tiempo suficiente, todo lo quiere hacer a huevo, a la fuerza (porque las cosas en palacio siempre van despacio y las obras más), pero con la ayuda de los militares y de la pandilla de insolentes sirvientes que tiene en el Congreso al que solo usa para aprobar sus ocurrencias destructivas, lo logrará. Todo lo que ha hecho es violentar las tareas de gobierno, convirtiéndose en el mayor violador de la ley, porque no sabe hacerlo de otra forma, mediante otros métodos, como la negociación y los grandes acuerdos con sectores productivos y de la población. No tiene ni la más remota idea de cómo hacer un gobierno eficaz, sólo más eficaz, ya no se diga exitoso o medianamente exitoso. Y en el colmo de su enfermedad mental y desvarío, asume que es el “pueblo” quien le dicta órdenes y en particular el grupo de los pobres (que por cierto ha aumentado) porque en su inconcebible chifladura asevera: “yo ya no me pertenezco, yo soy de ustedes, soy del pueblo de México”

¡Tómala! 

Y remató con esta vacilada que refleja el alcance infinito de sus delirios: en un mitin le pidió a la gente que no lo dejaran solo porque sin la gente “no soy nada, o casi nada”[1].

Está llevando las tareas de gobierno de acuerdo al librito de texto para tener un régimen populista-dictatorial.

La Titina[2] que ha escogido amlo como títere candidata no augura nada bueno. 

Si no, vea usted. 

Como no le gustó, así nomás, no le gustó, el tercer y último informe de la antes reputadísima, por ellos mismos, empresa noruega DNV encargada de la investigación del colapso de la línea 12 del metro de la Ciudad de México[3] (mejor dicho, del asesinato de 26 personas en lugar “del colapso”, y mas 100 lesionados), pues Titina los demandó, y simplemente, cínicamente, nulificó el informe inventando que había un conflicto de interés, que el informe era falso y que no respetaron la metodología comprometida en el contrato. Acto seguido escondió el informe que se pagó con dinero de todos. 

Y todo el berrinche de doña Clau fue porque no la exoneraron, y porque, además, le señalaron, específicamente, que faltó mantenimiento a la línea 12 durante su administración como una de las causas concurrentes de la tragedia. 

¡Vaya caradura! 

Parece que la Titina sería peor que su mesías… si fuera presidente. Está ensayando, y ya hay actitudes y dichos que le salen igual a las que hace su mesías.

¡Ay nanita!



[1] https://twitter.com/politicomx/status/1069043509406154760?lang=es

[2] Personaje títere de Carlos, Neto y Titino. Un famoso ventilocuo de los sesentas y setentas que actuaba con dos títeres: Neto y Titino.

[3] https://www.eluniversal.com.mx/opinion/sandra-romandia/esto-contiene-el-informe-sobre-la-l12-que-claudia-censuro

TRUMP QUIERE QUE SÍ SE PRODUZCAN DROGAS… PERO EN EU

Es de sobra conocido el hecho de que uno de los postulados que llevaron a Donald Trump a la presidencia de los Estados Unidos, consistió en ...