31 agosto 2008

MORIRSE DE NADA…

Esta es la réplica de la respuesta que recibí del Director de Comunicación Social del Gobierno del Estado de Baja California Sur a mi columna "Santa Paola y Santa Tatiana" publicada el 29 de agosto de 2008.
UNA COMEDIDA REPLICA
Con todos sus explícitos y crípticos alcances, acuso recibo de la respuesta que formula el señor Antonio Alcantar L. Director de Comunicación Social del Gobierno del Estado a la columna Némesis, publicada el 29 de agosto en este mismo espacio, en donde ambos ejercimos, él y yo, nuestro derecho constitucional a la libre expresión.
Algunos columnistas buscamos, y tratamos de conservar a toda costa, un bien invaluable: la credibilidad de nuestros cuatro lectores; eso nos impide, al menos a mí, decir mentiras, calumniar o insultar a nadie, u obedecer a alguna consigna de grupo o partidaria. No tengo pandilla. Puedo ser impreciso o cometer errores, pero no escribo chismes ni difamaciones en contra de nadie, y cuando los temas que trato merecen algún señalamiento, lo fundo en la certeza y confiabilidad de los elementos de juicio que tengo, y los publico bajo mi propia responsabilidad.
Y este es el primer caso en que recibo una reclamación en donde se me dice que no tengo elementos para decir lo que dije, que son hechos irreales y exagerados. Me inquieta porque los lectores del Sudcaliforniano podrían pensar, a partir de esta respuesta en demérito de mi trabajo, que mis juicios no son objetivos por carecer de los soportes necesarios.
A final de cuentas, yo y todos los que estamos bajo el escrutinio público, debemos someternos al juicio crítico de lectores y gobernados.
Tengo la impresión de que el celo defensor de la honra pública del gobierno del estado, llevó a mi crítico a pensar que yo descalifiqué la política deportiva del gobernador Narciso Agúndez, esa es una apreciación errónea, si atendemos al contexto de mis afirmaciones. No he criticado la política deportiva del gobierno estatal en ningún momento, ni antes ni ahora, sencillamente porque no tengo elementos para hacerlo, de manera que no era necesario hacer un informe de los logros del gobernador en su respuesta. Es simple, el asunto no es de la competencia directa del gobernador del estado sino de sus subalternos, como sea que se llamen. Nomás faltaba que el gobernador se hiciera cargo de este tipo de quejas. Y tampoco es posible inferir, a partir de la columna criticada, una descalificación de la política deportiva del gobierno del estado. Eso es un despropósito. Hay una distancia enorme entre descalificar una política de gobierno y señalar una negligencia en una instalación deportiva.
Respecto al señalamiento de las condiciones sanitarias de los baños del GUM sostengo lo que dije, porque existen testigos absolutamente creíbles y confiables que así lo vieron y tal cual me lo refirieron, y si fuera necesario, los puedo presentar ante cualquier instancia en el momento en que lo juzgue usted conveniente.
La queja, que no es más que eso, una simple queja, sobre la desastrosa situación en que se encuentran los baños del gimnasio, fue presentada, en su momento, ante la instancia responsable, es decir, ante el personal del GUM y se obtuvo la respuesta consignada en mi columna. En el señalamiento no hay nada irreal, ni exagerado. Insistí varias veces ante mis testigos en que eso no era creíble, pero me lo confirmaron de manera irrefutable. Para su desgracia, todo es cierto. El problema es que salió en el periódico.
Me extraña también, aunque es clarísimo el motivo de la defensa, que una simple queja como esta, amerite una respuesta descalificadora cuando en otras columnas he señalado aspectos verdaderamente importantes y de repercusión directa en todos los habitantes del estado, cuya única respuesta fue el silencio absoluto.
Ya casi para terminar, es mi derecho encomendarme al santoral completo, si ese fuera mi deseo, para solicitar, fervorosamente, la solución de algún imposible. Lo voy a seguir haciendo, con fe y esperanza, a pesar de que tres de los cuatro santos que cité no existen en el santoral oficial Vaticano, esos sí los inventé yo; otro, San Juditas es real y muy efectivo, según dicen sus más fieles seguidores, aunque el faltante también, porque su fuerza es terrenal y tiene lo suyo. Usted debe saber, mejor que nadie, preocupado director, que hay santos muy poderosos y cumplidores aunque no estén incorporados al almanaque ni sean oficialmente reconocidos.
Sé que puedo presentar mi queja en un buzón de quejas real o virtual del gobierno estatal o ir personalmente a la Contraloría General del Estado, o usar el teléfono, hacerlo por Internet, o abordar al gobernador. Y puedo, también, publicar la queja en El Sudcaliforniano para tener una respuesta inmediata y propiciar que se resuelva, sin dilación ni formalidades, el motivo de la denuncia pública.
El medio es lo de menos, de veras, lo importante, estimado director de Comunicación Social, es que el problema se arregle de inmediato, y si mi columna sirve para que mantengan limpios y relucientes los baños del GUM pues que bueno por los más de 600 asistentes.
Para eso era.
Pero si a pesar de mi columna, y la pronta respuesta y defensa de su parte, no han solventado el problema, pues resuélvanlo. Limpien lo que haya que limpiar y sancionen, si así lo deciden, la negligencia del personal que lo amerite. Y en cuanto a las autoridades del gobierno del estado que tengan responsabilidad en esta materia, deben aplicarse, más y mejor, a supervisar que las condiciones sanitarias de esta importante y única instalación deportiva sean de primera, y sin pretextos.
Lo merecemos.Termino. En lugar de increparme endilgándome varios calificativos, deberían haber investigado la queja con seriedad, asumir su responsabilidad, y después, darme las gracias.

30 agosto 2008

SANTA PAOLA Y SANTA TATIANA

Me refiero a esas extraordinarias atletas, medallistas olímpicas, hermosas jóvenes que con trabajo, talento y sacrificio resultaron ser de las mejores del mundo en los clavados, juntas y separadas. Me placen mucho sus logros, me hacen sentir bien en este país tan deprimente en estas horas negras y de tiempos inciertos; reconozco su esfuerzo, más cuando se tiene éxito en justas tan relevantes en donde se dan cita solamente los mejores del mundo. Hubo bronce en la prueba de clavados sincronizados femenil en plataforma de 10 metros y un venturoso cuarto lugar en clavados individual para Paola y el quinto para Tatiana desde la misma altura.
Pues bien, felicidades a Paola Espinosa y a Tatiana Ortiz.
Cuando llegaron a México, orgullosas y felices, toda la fauna reporteril les preguntó lo que harían con el dinero prometido y merecido que un sinfín de actores gubernamentales y privados dijeron que les darán por el extraordinario papel desempeñado en los juegos olímpicos, y fue Tatiana quien contestó estar analizando la posibilidad de donarlo a niños que necesitan esos recursos. Bien, si esa fuera su decisión. Tatiana es nativa del Estado de México y es lógico que en caso de hacerse realidad esas donaciones las realice en su estado para beneficio de sus coterráneos niños y niñas. He de decir que la sola intención es admirable en una muchacha tan joven y triunfadora.
Pero Paola es sudcaliforniana y aunque no ha dicho que hará alguna donación es esperable que su fama de campeona olímpica y de joven esforzada y trabajadora tenga algún reflejo en el deporte de su tierra.
Y realmente hace falta. Ella se hizo aquí y se perfeccionó en otros lugares del mundo hasta lograr casi el oro.
Si por alguna razón Paola tiene la fatídica idea de regresar a hacer prácticas o exhibiciones por estos lares, especialmente en el Gimnasio de Usos Múltiples (única instalación de este tipo en el estado), y tirarse desde el trampolín de 10 metros con el aplauso de la concurrencia que la quiere y admira habrá que pensarlo dos veces; al terminar su actuación se meterá a enjuagar y a cambiar de ropa en los baños de esas instalaciones, cosa que yo le recomendaría no hacer porque tendrá el alto riesgo de contraer alguna enfermedad de irreparables consecuencias, o de pescar un miasma que la saque de circulación al menos durante algunos meses.
Que ni se le ocurra ir, estaríamos en riesgo de perder a una de las escasísimas glorias sudcalifornianas. Me explico.
El descuido y el cinismo que los caracteriza, han llevado a las autoridades de ese gimnasio, mejor conocido como el GUM, y a las del gobierno del estado, a descuidar lamentablemente las instalaciones de una manera imperdonable, creen que solamente echándole cloro al agua ya cumplieron con su trabajo. Alguien debería explicarles, con monitos, a los encargados de este centro deportivo destinado a la natación y a las autoridades, que eso es solamente una pequeña parte de su trabajo. Vea usted porqué.
Hay caca en las paredes de los baños. Si, caca, excremento embarrado.
Cuando los usuarios le preguntaron al encargado de las instalaciones qué era lo que pasaba, y exigieron alguna razón de la desidia en las tareas de limpieza, indispensables en una instalación de este tipo, simplemente contesto “es que la señora que lo hace no ha venido y no hay quien limpie los baños”. Y adiós. Ahí acabó su compromiso. Seguramente la tal señora hace meses que no va porque el problema es añejo.
Con esa estúpida respuesta dejó resuelto el problema de la suciedad, la pestilencia y la caca embarrada en las paredes. La inmundicia está ahí porque la señora que la limpia no ha venido. ¡Ah bueno! yo pensé que era por otra cosa, por ejemplo por la incompetencia de quienes dirigen y trabajan en el GUM y autoridades que los toleran.
Por eso debemos recurrir a Santa Paola y a Santa Tatiana para que su buena fama y talento ayuden a exigir a las autoridades que mantengan la única instalación disponible en el estado en condiciones dignas, decentes y limpias para los sudcalifornianos. Mínimo. Ni siquiera se pide que pongan perfume en los baños, simplemente se les demanda un poco de aseo dos o tres veces al día para mejorar la atención de cientos de deportistas niños y adultos que asisten al GUM. ¿Será mucho pedir?
Y admiro más a Paola porque ella con su trabajo y talento logró destacar, a pesar de todo, en esa inmundicia en que han convertido al Gimnasio de Usos Múltiples.
O tal vez tengamos que recurrir a San Narciso porque Paola ya no está aquí, no siempre, nos la arrebataron los triunfos y su internacionalización. Y el éxito. En buena hora.
Y si las autoridades no hacen nada, pues de una buena vez los amenazo: vamos a recurrir al santoral completo a ver si, cuando menos San Juditas, el santo de las causas perdidas o imposibles, nos hace el milagro de acabar con la suciedad, la pestilencia y la caca embarrada en las paredes del GUM.
Amén.

06 agosto 2008

INFLACIÓN, DEFLACIÓN Y COMMODITIES

Había un maestro en la universidad que nos daba clases de economía. No recuerdo su nombre pero era un buen maestro y muy ocurrente. En una ocasión cuando trataba de explicarnos ciertos temas relacionados con la inflación y la deflación tuvo un asalto de genialidad y nos proveyó de una definición inolvidable. Se la paso al costo.
Inflación es cuando un huevo cuesta un peso y deflación cuando un peso cuesta un huevo. En aquellos años había huevos que realmente costaban un peso, también peseros que costaban un peso y por esa razón adoptaron el nombre de peseros hasta que la inflación nos convirtió en víctimas a todos y jamás las cosas volvieron a costar un peso.
No queda ya nada que cueste un peso.
Todavía nos encontramos en la primera parte de la definición. Algunos productos básicos hoy cuestan una barbaridad y continuarán subiendo de precio.
En el mercado internacional este tipo de bienes son llamados “commodities” y se designa con ese nombre a un conjunto de materias primas o productos básicos de uso generalizado tales como el maíz, trigo, petróleo, cobre, especias, sal, harina, café, y muchos otros. Generalmente se venden en las bolsas de valores en lo que se conoce como mercado de futuros mediante contratos. Y estos son algunos de los productos que están incrementando su precio de manera considerable.
El entorno internacional no ayuda, el costo de los energéticos empuja al resto de los precios porque no existe casi nada que se pueda producir sin energía y en especial de aquella que se obtiene del petróleo. Pero según los indicadores a la mano, el incremento de los precios de los productos básicos no obedece totalmente al aumento de los precios de los energéticos, aunque es conveniente comentar que sí tienen un impacto, pero no fue determinante para provocar su encarecimiento. Dos de las razones principales del escalamiento de precios de los productos básicos son el incremento de la demanda combinada con una oferta escasa, una calca de lo que sucedió con el petróleo.
Hay efectos indeseables que hacen subir los precios de los productos básicos por todo el mundo, lo cual quiere decir que el trigo, la soya, el maíz y todas las oleaginosas que importamos seguirán remontando por un conjunto de razones objetivas, es decir, reales, y otras subjetivas, de percepción, que siguen empujando los precios a la alza. En el corto plazo México no podrá hacer nada más que comprar los productos que requiera al precio que los encuentre en el mercado internacional… si hubiera. Destinaremos alrededor de 25,000 millones de dólares al año para importar algunos de los principales productos básicos agropecuarios, y en especial agrícolas.
Otros hechos de relevancia que explican el fenómeno del incremento de los precios de los productos básicos, es la incorporación de nuevos jugadores al desarrollo, verdaderos pesos pesados, que están demandando mayor cantidad de alimentos todos los días, tales como China y la India. El problema es que los pueblos de estos países representan alrededor del 30% de la humanidad y eso tiene un impacto demoledor en la demanda y en los mercados mundiales, no solamente de alimentos sino de todo tipo de satisfactores que presionan la oferta. El consumo de estos países no es, según se ha demostrado, de manera directa, sino transformados en proteínas animales como carne de res de la cual se comen el 13% del consumo mundial, el 38%de los corderos, el 20% de las aves, el 62% de la carne de cerdo y más de la mitad de los huevos que se consumen en el mundo.
Sin embargo, según declaraciones del subdirector de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) en China, Zhang Zhongjun, el incremento de precios será positivo para los agricultores chinos. En el mismo sentido abonó el director del Banco Mundial en China, David Dollar, quien indicó que "la subida de los costos beneficia al campo chino, que todavía no ha vivido el milagro económico de las zonas urbanas", en éstas se han visto incrementos de los precios en un 21% en el 2007, en cambio los ingresos de los campesinos lo hicieron en un 10%.
Para evitar daños mayores ocasionados por las protestas que pudiera generar la crisis alimentaria, el gobierno chino incluso prohibió la exportación de cereales como el arroz para frenar el impacto del alza de los precios en su mercado interno. El ministro de Agricultura de China, Sun Zhengcai, rechazó contundentemente las críticas que señalan a los chinos como los culpables a la situación actual: "No es cierto ni constructivo atribuir la demanda mundial de alimentos al crecimiento de los países en desarrollo o a las políticas específicas de algunos países”. Sun, indicó que un estudio de la FAO mostró que el alza de precios no se originó a causa de las economías emergentes y señaló: " …desde 1980 las importaciones de cereales en estos dos países han tenido una tendencia a la baja".
La misma situación ha ocurrido en México, hay un beneficio para los agricultores y un perjuicio para los consumidores, pero visto desde otro ángulo es conveniente que los productos básicos se paguen bien a los agricultores para que se produzca más. No hay mejor estímulo que un buen precio para aumentar la productividad; de hecho, hay menos disponibilidad nacional de granos y oleaginosas porque se han pagado precios de miseria a los productores mexicanos a partir de que los pusieron a competir con agricultores de otros países que son generosamente subsidiados por sus gobiernos con cantidades estratosféricas y en donde inclusive les pagan para no cultivar como en el caso de los gringos.
En México, somos compradores netos de estos alimentos desde hace ya muchos años, y por los volúmenes y el tipo de productos importados, dejar de comprarlos implicaría quedarnos sin comer y paralizar decenas de cadenas agroindustriales. Así, sin dramas ni exageraciones. Es real y dolorosa nuestra dependencia alimentaria. Por lo tanto habrá que destinar mayor cantidad de dólares cada día para satisfacer esta demanda porque los precios continúan aumentando en un mercado sumamente inestable detonados por un conjunto de factores que coincidieron en el tiempo: aumento de precio de los energéticos, cierre de fronteras de varios países productores y exportadores interesados en garantizar su consumo interno como en el caso del arroz en países asiáticos como Tailandia, el boom de las políticas para la producción de biocombustibles, demanda creciente de países en desarrollo, reducción de subsidios, climas no propicios, abandono de tierras productivas y la irrupción de grandes capitales especulativos y no especulativos en el mercado de los commodities. Si juntamos todos estos elementos tenemos suficientes ingredientes para un gran desmadre mundial.
Por ahora se acabó la abundancia de los productos básicos baratos y comienzan a escasear.
Los especuladores, ya se metieron en grande al mercado de futuros de los commodities agrícolas y los inversionistas de toda laya están aportando cantidades descomunales de dólares no solamente para especular en los mercados de valores en la compra de futuros de estos productos sino que invierten en algo que nunca había sucedido: en la adquisición de infraestructura física de verdad, como la compra de silos con capacidad de varios millones de toneladas; en transporte marítimo y terrestre; adquisición de tierras y bodegas gigantes para almacenar fertilizantes; compra de plantas de etanol e industrias para la producción de biocombustibles. Muchos de ellos piensan que van a resolver un problema severo. Podrán vender y comprar toneladas reales de productos, no solamente papel y expectativas en los contratos de futuros. Los precios alcanzados les permitirán obtener ganancias incalculables.
Estoy hablando de capitales de grandes inversionistas privados y ríos de dinero provenientes de fondos institucionales, de pensiones, compañías de seguros, fondos de donaciones y algunos fondos soberanos con recursos frescos en abundancia y fondos de riesgo típicamente especulativos.
Los que ya no encontraron negocio en las quebradas hipotecas gringas lo hallarán en el mercado de los commodities.
Hay quien ve la participación de los inversionistas y especuladores como una maldición, y muchos más, como la solución de un problema real. No cabe duda que tienen mala fama porque lo único que les interesa es hacer dinero pronto en mercados de alto riesgo pero con buenas expectativas de ganancia. El hecho real es que habrá fondos suficientes para promover la producción de básicos y eso podría convertir a los especuladores en un mal necesario.
Ahora vamos a aprender con sangre lo que significa la dependencia alimentaria y el altísimo costo de haber abandonado políticas públicas de autosuficiencia consistentes que existieron en los 80´s tal como el Sistema Alimentario Mexicano (SAM).
Hay fenómenos en los que no podemos incidir porque nos rebasan. Es el caso del cambio climático que afectará cada vez más a las zonas productoras de alimentos que abastecen el mercado mundial. Sin ir más lejos, ahí están las inundaciones recientes de las llanuras de Iowa en los Estados Unidos, granero mundial por su gran productividad, en donde todo se perdió.
Más huracanes, más fuertes y destructivos, que afectarán zonas altamente productoras de Tamaulipas, Veracruz, Sinaloa, Jalisco, Chiapas, entre otros, que aportan cantidades significativas de alimentos al abasto nacional. Mayores temperaturas. Inundaciones y sequías al por mayor. Heladas catastróficas.
El caso es que el panorama climático no es nada halagüeño.
En los Estados Unidos al amparo del programa conservacionista de la vida silvestre llamado Reserva para la Conservación, los agricultores tienen en descanso más de 34 millones de productivas hectáreas, cada agricultor inscribió sus tierras en el programa por una década y están sujetos a sanciones en caso de no cumplir. Esto quiere decir que no pueden cultivar nada. Y ya comenzó la presión para incorporar esas tierras a la producción.
Pero en la producción agropecuaria las cosas no son fáciles de resolver, requieren tiempo, inversión, tecnología y agricultores y ganaderos interesados en producir. La estabilización de los mercados alimentarios llevará cuando menos dos o tres años de incertidumbre y carestía, eso si las cosas se hacen a tiempo y con políticas públicas estables y consistentes, lapso apenas suficiente para que en México pudiéramos intentar resolver el problema de producción y disponibilidad de alimentos básicos, en niveles mínimos de seguridad alimentaria, o al menos, para intentar reducir drásticamente nuestra dependencia alimentaria.
Habrá que intentarlo a pesar del asno que tenemos en la Sagarpa.
La solución debemos encontrarla en nuestro país. Casi todo lo que producimos en el sector agropecuario en terrenos de gran productividad, con riego y alta tecnología, es para satisfacer la demanda del mercado del norte, no la nuestra. Esta situación debe terminar con un cambio radical de políticas a favor del sector agropecuario en donde lo importante sea atender, primero, las necesidades básicas de los mexicanos.
Estamos metidos en un embrollo preocupante y no veo pilotos avezados para capear el chubasco. Por lo pronto habrá agua y vientos huracanados para llenarse.
A ver hasta cuándo.

ABATIR ¿NO ES ASESINATO?

Desde que inventaron el nombrecito abatir se acabaron los asesinatos. En consulta con el diccionario de la Real Academia Española dice en su...