Ahora que leía la noticia de que el Presidente Trump encuadra perfectamente en lo que se define como un psicopata, sin quererlo, me acordé de amlo. No sé porqué… Sí ya sé que se fue, según dijo…
Pues resulta que el diagnóstico que le hicieron a Trump nada menos que 225 expertos en salud mental en el New York Times, confirman lo que ya sabíamos de sobra sobre este dilecto señor anaranjado ante el cual el genuflexo de amlo se ha agachado y agachado insistentemente hasta quedar completamente doblado. De pena ajena.
Dicen los expertos que el señor de los pelos amarillos es un enfermo mental, que tiene “síntomas de trastorno de la personalidad grave e intratable”. ¡ORALE, intratable!
Estos expertos en salud mental diagnostican a Trump de la siguiente manera, contundente y precisa:
"Trump exhibe un comportamiento que coincide con los criterios de diagnóstico para el trastorno de personalidad narcisista, el trastorno de personalidad antisocial y el trastorno de personalidad paranoide, todos ellos agravados por su intenso sadismo, que es un síntoma de narcisismo maligno”1. ¡SOPAS con lo de narcisismo maligno!
No cabe duda que este superhombre de los pelos amarillos “gobernará” muy bien a los Estados Unidos, al menos a la mitad que lo siguen. Los estadounidenses requieren de un gobernante mentalmente inestable: un narcisista maligno como él. Este tipo de enfermos mentales van por todo el poder.
Con razón se entendían tan bien, ¡pero tan bien! el de los pelos amarillos y amlo.
Son almas gemelas.
Padecen de los mismo males mentales.
Si no mal recuerdo, Benito Mussolini era admirado por el líder novato Hitler antes de que comenzara a enloquecer casi por completo al final de la segunda guerra mundial. Era tanta la admiración de Hitler por Mussolini que inclusive lo rescato mediante el uso de un comando armado cuando estuvo “preso” Mussolini en Italia.
A su edad (78 años de Trump) los males que los aquejan ya son intratables porque ese ha sido su comportamiento durante toda su vida y pues ya mayores tanto amlo (70 años) como Trump pues ni caso tiene tratarlos. Ninguno de los dos personajes tiene remedio, según los especialistas. Por ejemplo, de amlo dicen lo siguiente:
“…Pero la ignorancia, la falta de cultura, formadas desde la infancia, asimiladas y construidas a todo lo largo de su vida y en consecuencia requerirían de otra vida para cambiar su personalidad deficiente.
En otras palabras, Andres Manuel no tiene cura, tendría que volver a nacer para poder cambiar”. 2, 3 y 4
Seguramente ambos personajes se van a ir al cielo como enfermos mentales. O al infierno, quién sabe. En ninguno de los dos sitios discriminan a nadie, que yo sepa.
Qué razón tuvieron los que diseñaron aquella frase de 2006 cuando amlo compitió por la presidencia de México que rezaba: “amlo es un peligro para México”. Exactamente lo mismo podría ser aplicado a Trump. Eso, justamente, es lo que ya vimos en México después de que amlo llegó al poder en 2018. Y luego de seis años de mentiras y más mentiras (tantas como ¡100 al día! durante casi seis años de lunes a viernes), trapacerías y destrucción institucional ahora se encuentra en la construcción de “su segundo piso” de la transformación a través de una títere supremacista.
O mejor dicho, del segundo piso de la destrucción por interpósita persona.
Por eso puso a Claudita ahí, y la razón de ello es que amlo ya no podía más físicamente, sus afecciones ya no le permitieron conservar el poder formal pero sí el informal, el poder tras el trono, el de a trasmano, el de “me voy pero no me ausento”. Pero ya sin la responsabilidad que ahora mismo le corresponde toda ella a Claudita.
Si amlo hubiera llegado al poder en 2006 como Presidente de México, tenga usted por seguro que en estas fechas, 2024, aún lo padeceríamos hoy, ¡en 2024!, como presidente de la República, y hubiera logrado revertir lo establecido en la Constitución y ser reelegido ad perpetuam. De hecho como lo sigue siendo hoy mismo, sin reelección, a pesar del cambio de gobierno. Estoy segurísimo de esta afirmación.
Todos los que en realidad observan el quehacer cotidiano, lo ven. Los ciegos y los dormidos mexicanos no ven nada o se niegan a ver.
El caso es que amlo, al igual que Trump, son un par de enfermos mentales.
Y sin ser un experto en el tema de la psiquiatría, quiero suponer que ambos personajes son casi iguales en el diagnóstico de su condición de enfermos mentales, hecho en los Estados Unidos por 225 expertos en salud mental. Aunque el diagnóstico de Trump es más preciso, sí me impresionó el detalle de que es un narcisista maligno y además sádico, o sea mala leche, como decimos en México. Y sádico para acabarla de joder. Según mi particular apreciación, los diagnósticos hechos por los 225 expertos en salud mental de los Estados Unidos deberían ser para ambos personajes. Y si me apuran un poco, diría que es todavía peor el mal o los males que aquejan a amlo si los comparamos con aquellos que padece el personaje anaranjado.
Yo coincido en que amlo podría ser también un narcisista maligno y sádico pero ademas hay otras versiones de psiquiatras que lo califican de oligofrénico, dislálico, ezquizoparanoide, disartrico {Las personas con disartria tienen problemas para producir ciertos sonidos o palabras. Su lenguaje es mal pronunciado (como enredado) y el ritmo o velocidad de su habla cambia. Otros síntomas incluyen: Sonar como si estuviera murmurando}. Lo anterior lo dice el señor Google en una consulta y son respuestas aportadas por la clínica Mayo de los Estados Unidos.
Me parece que los gringos tienen en serio problema en las próximas elecciones del martes 5 de noviembre, y consiste en que podrían tener un presidente delincuente sentenciado y con causas y procesos legales pendientes y que será sometido a juicio poco después de las elecciones, independientemente de los resultados. Pero si Trump gana las elecciones pues…quién sabe qué pase. Y mire usted que los gringos son capaces de hacer ganar a Trump. Recuerde que en los Estados Unidos no gana la presidencia quien obtenga más votos de la gente sino quien gane una mayoría de votos de los colegios electorales.
¿Y si Trump no reconoce los resultados, al igual que amlo?
Recuerde que ambos son consumados sociópatas (El trastorno de la personalidad antisocial, a veces llamado sociopatía, es una enfermedad de la salud mental en la cual una persona no demuestra discernimiento entre el bien y el mal e ignora los derechos y sentimientos de los demás) plenamente diagnosticados por profesionales de la salud mental. Y a lo largo del tiempo este par de personajes nos han demostrado que son eso y más.
El caso es que si Trump pierde, se le puede ir el avión presidencial que para él significaría decirle adiós a la impunidad total.
Este delincuente anaranjado y sentenciado, usa el mismo argumento favorito de amlo cuando estaba a punto de ser desaforado por el Congreso de México: me quieren sacar de la jugada por la presidencia de la república, a la mala. Pero nunca reconocieron que violaron la ley vigente y que ese fue el origen de sus problemas legales.
Ese es el único fierro ardiente del que se agarran este par de delirantes mandatarios declarados ya como un par de delincuentes y enfermos mentales para tratar de frenar los procesos en su contra. A Trump no sabemos si le funcione pero a amlo sí le resultó porque, como ya lo dije, el culero de Fox paró el proceso en contra de amlo, aunque sí procedió su desafuero el 7 de abril de 2005. Pero hasta allí llegó.
Y luego la estadística se impuso: de cada 10 delitos que se cometen, solamente uno llega a las manos de un juez pero sin garantía de que sea condenado por el delito cometido. Es lo mismo que sucede en México desde hace décadas.
1 La nota fue publicada por el New York Times originalmente y de ahí fue tomada por varios medios masivos de comunicación mexicanos como el siguiente: https://www.eluniversal.com.mx/mundo/trump-inadecuado-para-el-liderazgo-psiquiatras-alertan-sobre-los-sintomas-de-trastorno-de-personalidad-narcisismo-maligno/
2 http://www.codigodiez.mx/Textos ht2/psicoanalisisdeamlo.html
3 https://accioncivilmexicana.org/amlo-antologia-y-perfil
4 En Google hay un montón de programas que explican las enfermedades mentales de amlo hechas por especialistas en la materia.